Bihotz gutxiegitasuna zaintzeko aholkuak. Consejos para cuidar la insuficiencia cardiaca

Bihotza egoki ez dabilenean, bihotz gutxiegitasuna sortzen da. Gutxiegitasunak jotako bihotzak ezin du gorputzak behar duen odola ponpatu. Bihotz gutxiegitasunak hainbat kausa izan ditzake, prebenitu egin daieteke eta txarrera joatea edo txarrera joatea saihets daiteke.

Bihotza gutxiegitasunak jotako pertsonek oso sintoma desberdinak izan ditzazkete: kasu batzuetan bizitza normala egin dezakete, beste batzuetan aldiz nekatuta eta aire falta nabari dezakete. Likido atxikipena ere azaldu daiteke.

Aldaketak egiten baditugu eta ohitura onak hartzen baditugu, gure bizi kalitatea hobetu dezakegu, horretarako, pixkanaka asmo berri on errealistak proposatu ditzazkegu.

Bihotz gutxiegitasuna gaixotasun kronikoa da. Orain ondo egon arren, baliteke gaixotasuna areagotzea, horregatik, zeure burua zaindu eta adi ibili behar duzu alerta sintomak ahalik eta lasterren antzemateko.

Bihotz gutxiegitasuna zaintzeko hurrengo aholkuak jarraitu:

– Gatzik gabeko dieta jarraitu. 

– Dietako gantzak gutxitu.

– Behar baino gehiago pisatuz gero, pisua jaitsi.

– Otorduen bolumena gutxitu.

– Ez edan alkoholik eta erretzen baduzu, erretzeari utzi.

– Ariketa fisikoa egin.

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La insuficiencia cardiaca es una enfermedad crónica que puede afectar a personas de todas las edades. El corazón tiene menos capacidad de la que debería para bombear sangre por todo el organismo y con frecuencia se pueden producir edemas por retención de líquidos. Realizando algunos cambios en nuestros hábitos se puede conseguir una mejora en la calidad de vida. Haciéndonos propósitos realistas y progresivos podemos realizar cambios estables y duraderos.

Los consejos para cuidar la insuficiencia cardiaca son:

Reducción de sal en la dieta.

Reducción de grasa en la dieta.

Reducción de peso si existe sobrepeso u obesidad.

Reducción del volumen de las comidas.

Reducción de sal

 En la insuficiencia cardiaca, la hipertensión arterial y la retención de líquidos pueden empeorar el estado de salud. Para tratarlos, un método sencillo es evitar la adición de sal en las comidas.

Aunque los alimentos contienen de forma natural sal, no todos presentan las mismas cantidades. Los alimentos preparados, como los platos precocinados, alimentos conservados en salazón, adobos, salmuera y curados, contienen más sal que frutas, hortalizas y cereales integrales. Por ello, se deben evitar los productos preparados. Si se bebe agua embotellada, es aconsejable que se beban aguas de mineralización muy débil, con menos de 5 mg de sodio por litro.

La reducción de sal no tiene por qué estar acompañada de pérdida de sabor. El uso de zumos de frutas, vinagres y especias puede aportar riqueza a los platos.

Reducción de la grasa

Para mantener una buena salud cardiovascular, una dieta saludable es imprescindible. Un exceso de grasas hidrogenadas o “trans”, grasas saturadas y colesterol, puede disminuir el flujo de sangre ya que favorece la adherencia de las grasas a las paredes de los vasos sanguíneos.

Alimentos como la margarina, alimentos preparados, la manteca, mantequilla, lácteos enteros, aperitivos y embutidos contienen altas cantidades de estas grasas poco saludables. En la medida de lo posible, es recomendable sustituir estas grasas por aceite de oliva virgen extra.

Además, métodos bajos en grasa como la cocción a vapor, al microondas, a la plancha, al horno o a la brasa ayudan a controlar la grasa que ingerimos en nuestro día a día.

Reducción de peso

El mantenimiento de un peso adecuado ayuda a mantener la salud cardiovascular.

El sobrepeso, al igual que la obesidad, es una acumulación excesiva de grasa corporal. Para diferenciar el sobrepeso de la obesidad, utilizamos el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso (en kilogramos) sobre la altura (en metros) al cuadrado. Si el resultado obtenido se encuentra entre 25 y 29,9 k/m² existe sobrepeso; si superan los 30 k/m² hablamos de obesidad.

El objetivo principal en el tratamiento del sobrepeso es establecer hábitos alimentarios y de vida saludables para alcanzar un peso razonable a partir de una pérdida de masa grasa. Además, hemos de mantener esta dieta a largo plazo, evitando carencias nutricionales. También es fundamental prevenir la ganancia de peso, es decir evitar que el sobrepeso evolucione hacia una obesidad.

Reducción del volumen de las comidas

La insuficiencia cardíaca puede ir acompañada de falta de apetito. Sin embargo, la alimentación es fundamental para mantener un adecuado estado de salud. Reducir el tamaño de las porciones y aumentar el número de comidas al día es una estrategia muy útil para asegurar una buena cantidad de nutrientes cuando no hay hambre.

Otros consejos

Estos consejos deben acompañarse de otros hábitos de vida saludables como son:

Evitar el consumo de alcohol y de tabaco.

Mantenerse activo realizando ejercicio físico según las recomendaciones y limitaciones indicadas por el médico.

En el siguiente enlace (Dieta_insuficiencia_cardiaca) podeis ver un ejemplo de una dieta específica para la insuficiencia cardíaca.

Jose Cepero

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