TELEMEDIKUNTZA GERATZEKO ETORRI DA/LA TELEMEDICINA HA VENIDO PARA QUEDARSE

Nahiz eta gure artean inoiz ez garen orain bezain kontziente izan termino horretaz, eta jarraian pixka bat gehiago hurbildu nahi zaiguna da, bertan erabiltzen diren terminoak ulertuz, erabiltzeko zenbait beldur kenduz eta inplikatutako alderdiek azken hori ahalik eta hobekien egitea ahalbidetuz. Telemedikuntzak abantailak eta desabantailak ditu baina argi dago  geratzeko etorri dela.

Si bien llevaba tiempo entre nosotros nunca hemos sido tan conscientes como ahora de este término y lo que se pretende a continuación es acercárnosla un poco más comprendiendo los términos que en ella se utiliza, quitando así ciertos miedos para su uso y haciendo posible que este último sea lo más óptimo posible por parte de las partes implicadas.

La OMS define la telemedicina como la forma de “aportar servicios de salud donde la distancia es un factor crítico por cualquier profesional de la salud usando las nuevas tecnologías de la comunicación para el intercambio valido de la información en el diagnóstico, tratamiento y la prevención de enfermedades o lesiones, investigación y evaluación y educación continuada de los proveedores de salud, todo con el interés de mejorar la salud de los individuos y sus comunidades”

El término telemedicina es amplísimo ya que incluye actividades como la tele-consulta definida como el acceso a profesionales expertos que quedan a distancia, la tele-monitorización que supone la vigilancia de parámetros o constantes vitales del paciente con o sin intervención de los mismos, el tele-diagnóstico en el que el paciente es diagnosticado de forma remota sin tener acceso físico al profesional sanitario o incluso la tele-asistencia que ofrece cuidados de salud a los ciudadanos de forma remota. En algún momento seguro hemos oído hablar también de la tele-cirugía bien asistida en la que existe apoyo a distancia al cirujano que está realizando la intervención por parte de otro profesional, como la que se realiza directamente mediante el uso de una tele-robot que reproduce los movimientos que el cirujano le indica.

Para todo ello se ve necesaria la formación que queda convertida en tele-formación es decir, la adquisición o compartir conocimientos a través de plataformas de e-learning o uso de herramientas de trabajo colaborativo y no siendo menos importante la tele-educación de los pacientes a través de herramientas digitales, además de cambiar la forma de informar a los usuarios  a través de buscadores, portales de información o comunicación  mediante herramientas digitales con servicios para la transmisión de información y datos clínicos como son las imprescindibles historias clínicas  electrónicas, la receta digital o la carpeta de salud.

Toda esta tele-salud tiene sus adeptos y detractores por lo que voy a enumerar a continuación diversos pros y contras para que cada uno de vosotros y vosotras haga una lectura crítica y decida por sí mismo sobre ello.

Como ventajas cabe destacar el acceso tanto de los profesionales de salud como de los pacientes a programas de formación sin ser necesario el desplazamiento, compartiendo conocimientos y experiencias con personas alejadas físicamente de su entorno, aumentando por tanto el nivel de los mismos. En la misma línea estaría la mayor accesibilidad por parte de los profesionales a otros colegas y/o especialistas con los que poder colaborar lo que deriva en mayor seguridad en su trabajo. Así mismo para los ciudadanos la telemedicina mejora su acceso a los servicios de salud y profesionales sanitarios sobre todo para aquellos que viven en lugares o poblaciones alejadas. Además, puede suponer la disminución del tiempo de espera para diagnóstico y tratamiento de ciertas patologías  ya que posibilita realizarse en el  lugar de residencia del propio paciente y también permite una mayor participación en la toma de decisiones de los ciudadanos lo que, como ya sabemos, se suele traducir  en un mejor control y adherencia del tratamiento de los pacientes con mayor implicación en su autocuidado quedando traducido en un número menor de descompensaciones y por lo tanto de ingresos hospitalarios; por lo que en términos generales supone ser más eficientes al gestionar de manera más adecuada los recursos.

Por el contrario, como desventajas cabe destacar el bajo nivel de acceso a las TIC o tecnologías de información y comunicación tanto de los profesionales sanitarios en general como de los usuarios, lo que limita su uso, o incluso la falta de integración de las mismas en la rutina profesional. A tener en cuenta también la no aceptación por parte de algunos profesionales y pacientes de esta forma de asistencia. O incluso la poca interoperabilidad de los datos con otros servicios de salud sin olvidarnos de la pérdida de las bonanzas aportadas por el contacto personal o el lenguaje no verbal, o incluso los problemas de ciberseguridad que puedan acarrear por uso de datos y seguridad de la información, privacidad y confidencialidad en términos de salud.

                     La telemedicina ha venido para quedarse. Un saludo virtual.

                                                                                                                                                             Irene Duo

OSASUN MENTALA HUMANIZATZEA GUZTION LANA DELAKO/PORQUE HUMANIZAR LA SALUD MENTAL ES LABOR DE TODOS

Osasun mentala da hitz egitea gehien kostatzen zaigun osasun-atala, kasu batzuetan eta gizarte jakin batzuetan gai tabua izaten jarraitzen baitu. XX. mendearen lehen erdira arte, buruko gaixotasuna zuten pertsonei ospitale psikiatrikoetan ematen zitzaien laguntza, baina XX. mendearen bigarren erdian tratamendua ospitaleetatik kanpo ematen hasi zen, eta psikiatria komunitarioaz hitz egiten hasi zen. Osasunaren humanizazioak nahasmendu mentalari heltzeko orduan ere presente egon behar du; gizarte humanizatu batetik soilik egin ahal izango dugu aurrera berdintasunean jasotako tratuari dagokionez, errespetuan, ulermenean eta gaixotasun mentalagatiko diskriminaziorik ezan.

La salud mental es esa parte de la salud de la que más nos cuesta hablar; una gran desconocida en la que todo lo que tiene que ver con las emociones tiene cabida de forma adecuada o no adecuada en un mismo saco.

El llamado estigma que persigue a las personas que padecen enfermedad mental sigue siendo una realidad. Lamentablemente, las creencias negativas acerca de las enfermedades mentales siguen siendo frecuentes. En algunos casos y en determinadas sociedades sigue siendo un tema tabú.

Hasta la primera mitad del siglo XX la asistencia que se prestaba a las personas con enfermedad mental se hacía en los hospitales psiquiátricos existentes, que asilaban a sus pacientes manteniéndolos recluidos entre sus muros.

Ya en la segunda mitad del siglo XX, con la llegada de la guerra y los trastornos mentales que aparecen entre parte de la población sana como consecuencia de la misma, se produce un aumento en la demanda de atención psiquiátrica y una disminución en el modelo de asilamiento existente hasta entonces al empezar a mantener a dichos pacientes integrados dentro de la sociedad. Además, el desarrollo de la psicofarmacología abre nuevas luces en la forma de abordar el tratamiento a recibir, fuera ya de los hospitales y del modelo de internamiento.

Comienza a hablarse de la Psiquiatría comunitaria, que ya desde los años 90 ha pasado a ser una realidad al tratar los trastornos mentales desde un abordaje ambulatorio y comunitario.

Sin embargo, y pese a todo, el estigma y las creencias negativas siguen estando presentes en la sociedad de nuestros días. Las personas que lo padecen sienten que la incomprensión en algunos casos les acompaña.

Es sabido que si algo necesitan las personas con trastorno mental grave es una gran dosis de comprensión y reconocimiento social. El abandono del tratamiento está en ocasiones detrás de actitudes negacionistas y de aislamiento.

La humanización de la salud debe estar también presente en el abordaje del trastorno mental, porque la atención a estas personas requiere grandes dosis de empatía, respeto, actitud ética y profesionalidad. Como individuos que formamos parte de una sociedad avanzada debemos respeto y comprensión con nuestros semejantes, sea cual sea la enfermedad de la que se trate.

Los profesionales de la salud deben potenciar al máximo los valores que los definen, y deben prestar una atención humanizada y sustentada en los mismos, además de velar por el respeto a los Derechos Fundamentales de cualquier individuo en situación de enfermedad y vulnerabilidad: el derecho a la autonomía, la intimidad y la confidencialidad.

Sólo desde una sociedad humanizada podremos avanzar en la igualdad en el trato recibido, en el respeto, la comprensión, y la no discriminación por razón de enfermedad mental.

Sirvan estas líneas para invitar a la reflexión, a pensar qué puedo hacer yo como miembro de la sociedad en aras de una actitud humanizadora con los demás, en especial con los más frágiles, los más vulnerables.

                                                     Izaskun Antúnez

BADAKIZU ZER DIREN PROBIOTIKOAK?/¿SABES QUE SON LOS PROBIOTICOS?

Bizitzak birus batengatik aldatu gaituen garai honetan, elkarrekin bizi garen mikroorganismoen aldeko lantza bat hautsi nahi nuke. Pertsona osasuntsuok gure flora saprofitoa osatzen duten mikroorganismo askorekin bizi gara harmonian. Flora saprofitoaren zati bat hesteetako mikrobiota da, eta hori da gure digestio-aparatuan bizi diren mikroorganismoen multzoa, batez ere hesteetan. Mikroorganismo horiek ezinbestekoak dira gorputza behar bezala hazteko, gure defentsak garatzeko eta behar bezala elikatzeko.
Azken urteotan, mikrobiotaren gaineko interesa handitu egin da, izan ditzakeen alterazioak nola zuzendu daitezkeen ikusteko eta, horrela, “Gure osasuna” hobetzeko, batez ere agente probiotikoak erabiliz. Agente horiek, oro har, segurutzat jotzen dira, baina ez da gomendatzen gaixo eta/edo immunodeprimituta dauden pazienteetan erabiltzea, eta arretaz erabili behar dira haurdunaldian eta haurtxoetan, batez ere goiztiarretan, nahi ez diren bigarren mailako ondorioak eragin baititzakete. Post honetan laburbildu dugun INFAC txosten batek jakinarazten digun bezala, informazio gehiago behar baduzue, esteka honetan kontsulta dezakezue:

https://www.euskadi.eus/informacion/boletin-infac/web01-a2cevime/es/

En una época en la que vida nos ha cambiado por un virus, no teniendo muy claro si para bien o para mal, quisiera romper una lanza en favor de los microorganismos con los que convivimos. Hay una gran variedad de ellos, algunos causantes de enfermedades, infecciones, pandemias o epidemias, pero existen también los que son necesarios para la vida y a los que se les atribuye efectos beneficiosos para nuestra salud.  

Así, desde hace ya algún tiempo, al igual que otras palabras hemos venido incorporando con el tiempo a nuestro lenguaje, términos nuevos como FLORA SAPROFITA, MICROBIOTA o PROBIOTICO entre otros, la mayoría influenciados por mensajes subliminales incluidos en el bombardeo mediático al que estamos habitualmente sometidos. Pues bien, lo que pretendemos con este post, es aportar algo de luz sobre estos términos con información resumida del INFAC-Vol-29-n-3_probioticos cuyo enlace es el siguiente; por si alguien necesita ampliar información:

https://www.euskadi.eus/informacion/boletin-infac/web01-a2cevime/es/

Debemos tener claro que las personas sanas convivimos en armonía con gran número de microorganismos que conforman nuestra Flora saprofita, encontrándose en determinadas partes de nuestro cuerpo no estériles o en su interior como la piel, la nariz, la boca, la garganta, el intestino y la vagina entre otros. Esta flora microbiana saprofita suele variar en cantidad con la edad y, haciendo honor a la verdad, no la conforman muchos virus ya que suele estar formada principalmente por bacterias y algunos hongos, y su existencia es necesaria entre otras razones porque producen resistencia a la colonización o infección de bacterias con capacidad de producir enfermedad, también llamadas bacterias patógenas.

De esta flora saprofita quizás la que más se escucha últimamente es la microbiota intestinal, siendo este el término utilizado para denominar al conjunto de microorganismos que viven en nuestro aparato digestivo, principalmente en el intestino, y que son indispensables para el correcto crecimiento corporal, desarrollo de nuestras defensas y una correcta nutrición, por lo que hay quien la considera como un órgano más de nuestro cuerpo.

Ahora bien, existe un término más amplio que es el microbioma que hace referencia no solo a las comunidades de microorganismos sino también a sus genes y metabolitos (productos del metabolismo) así como a las condiciones ambientales que las rodean en cada una de sus localizaciones corporales.

En los últimos años ha aumentado el interés sobre la microbiota para ver cómo se pueden corregir sus posibles alteraciones y así mejorar “nuestra salud” mediante el uso de agentes sobretodo probioticos; pero también con otros como los prebióticos y simbióticos que darían para otro post.

Los probióticos se tratan de microorganismos vivos que cuando se consumen en cantidades apropiadas dan al hospedador, en este caso nuestro cuerpo, un beneficio de la salud; por lo que hoy en día no es raro conocer su uso por población sana con el objetivo de mejorar esa salud o de prevenir enfermedades o incluso como terapia de algunas patologías. Pero “ojo” que los probióticos se clasifican como alimentos o suplementos dietéticos y no como medicamentos, y por lo tanto su regulación también es diferente. Tampoco debiendo olvidar que los datos clínicos que respaldan su utilidad son confusos y suscitan dudas sobres su efectividad y seguridad.

Cierto es que en general los probioticos son considerados seguros, pero no se recomienda su uso en pacientes enfermos y/o immunodeprimidos, y deben utilizarse con precaución durante el embarazo y en bebes, sobretodo en prematuros, porque en ellos podría producir efectos secundarios indeseables.

Entre los efectos secundarios más comunes de los probioticos tenemos: estreñimiento, flatulencia, hipo, náuseas, infección o erupción. En menor frecuencia también se ha observado algún efecto indeseable más grave como sepsis, pancreatitis o resistencia a antimicrobianos.

Por todo ello, ante todo, los riesgos y los beneficios de los probióticos deben sopesarse antes de su uso, teniendo en cuenta las características individuales de cada persona.

                                                                 Programa Paziente Bizia-Paciente Activo

“HARTU KONPROMISOA ETA UTZI TABAKOA”/”COMPROMÉTETE A DEJARLO”

OMEk maiatzaren 31n ospatzen du Tabakorik gabeko munduko eguna, aurten “Hartu konpromisoa eta utzi tabakoa”

Maiatzaren 25etik 31ra Kerik gabeko XXII. astea ospatzen da, urtero bezala, Osakidetza SEFYC-ren ekimenari atxikitzen zaio. “Erretzeari uztea, zure beste txertoa” lelopean, herritarrak kontzientziatu nahi ditugu erretzeari uzteak duen garrantziaz, bai COVID- 19aren konplikazioak prebenitzeko, bai kutsatzeak saihesteko.

La OMS celebra el día 31 de mayo como el día mundial sin tabaco, este año bajo el lema “Comprométete a dejarlo”.

Del día 25 hasta el 31 de mayo se celebra la XXII semana sin humo, como cada año Osakidetza se adhiere a la iniciativa de semFYC cuyo lema este año es: “Dejar de fumar, tu otra vacuna” con él se quiere llamar la atención sobre la importancia de dejar de fumar, tanto para prevenir complicaciones de la COVID-19 como para evitar contagios.

Fumar tabaco es un factor de riesgo en muchas infecciones respiratorias. El daño que provoca el tabaco en los pulmones favorece al desarrollo de infecciones respiratorias víricas y bacterianas.

La COVID-19 es una enfermedad que ataca principalmente a los pulmones, y los fumadores tienen más probabilidades de desarrollar síntomas graves en caso de padecerla, en comparación con los no fumadores.

El consumo del tabaco es un factor de riesgo también importante de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, algunas enfermedades respiratorias y la diabetes.  Personas que padecen esas enfermedades tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves en caso de verse afectadas por la COVID-19.

Los fumadores tienen un mayor número de resfriados al año y mayor incidencia de gripe por virus influenza A. La neumonía y la tuberculosis aparecen con mayor frecuencia, gravedad y mortalidad, y peor respuesta al tratamiento, en personas con hábito tabáquico.

En un artículo publicado hemos leído como conclusión que la pandemia de COVID-19 puede representar más que un obstáculo, una oportunidad para abordar el tabaquismo, advirtiendo a la población general del mayor riesgo que tienen los fumadores de contraer COVID-19 y del peor pronóstico de la enfermedad. Resaltar la importancia de dejar de fumar mediante nuevos métodos como las apps, teleconsultas y videoconsultas. Desalentar el uso de los nuevos dispositivos electrónicos que pueden favorecer desarrollar esta enfermedad. Enfatizar la importancia de ambientes libres de humo, así como continuar generando evidencia sobre el impacto de fumar en el desarrollo de la COVID-19.

Abandonar el tabaco es una decisión personal. En este apartado te facilitamos la información necesaria. Osakidetza cuenta con personal capacitado para asesorarte durante el proceso.

Aquí encontrarás las distintas opciones. Elige aquella que más se adecúe a tus necesidades y circunstancias:

https://www.osakidetza.euskadi.eus/cuida-salud/-/prevencion-del-tabaquismo/

Programa Paziente Bizia-Paciente Activo

Zaintzaileak. Zaintzeko zaindu behar da /Cuidadores. Para cuidar hay que cuidarse.

Gaixotasun kroniko-mendetasuna duten pertsonek etengabeko eta eguneroko zaintzak behar dituzte, oporrik eta atsedenik gabe. Azken urtean, 40.000 pertsona inguruk utzi dituzte beren lanak maite duten pertsona bat zaintzeko. Zaintzaile informaletan egindako hainbat azterlanek agerian utzi dute antsietate, depresio eta osasun fisikoko arazo ugari daudela. Zaintzaileengan agertzen diren beste adierazpen emozional batzuk suminkortasuna, dolu-erreakzioa, mendekotasuna, gaixotasunarekiko beldurra dira.


Funtsezkoa da zaintzaileak bere burua zaintzea, osasun fisiko eta mentaleko egoera ezin hobean egon ahal izateko. Ariketa eta jarduera fisikoa funtsezkoak dira beste pertsonaren zaintzari hobeto aurre egin ahal izateko,oso komenigarria da, halaber, arreta galaraziko duen, animatuko duen eta lagunduko duen jarduera sozial on bati eustea. Amaitzeko, beharrezkoa da mugak jartzea eta laguntza eskatzea iristen ez denean edo gehiago ezin denean

Las personas con enfermedad crónico-dependiente necesitan de cuidados continuos y cotidianos, sin vacaciones y ni descansos. En la mayoría de las ocasiones los cuidadores son familiares: padres, cónyuges, hijos e incluso algún hermano/a.

En la actualidad, el cuidado es entendido como una cuestión social pública, y por lo tanto objeto de políticas públicas, debido entre otros, al importante impacto que tiene tanto a nivel social como económico. En el último año alrededor de 40.000 personas han dejado sus trabajos para poder dedicarse al cuidado de un ser querido. Hay que recordar que estamos en una sociedad cada vez más envejecida en la que las personas mayores cada vez son más dependientes y necesitan más cuidados.

El síndrome de carga del cuidador se ha destacado a través del tiempo como una problemática ignorada, en la que el cuidador de una persona dependiente debe cambiar su estilo de vida enfrentándose a diferentes factores estresores que, en ocasiones, no alcanza a controlar y que desencadenan un estado de agotamiento físico y mental, obstaculizando su desenvolvimiento en el entorno laboral. Diferentes estudios realizados en cuidadores informales han evidenciado una alta incidencia de ansiedad, depresión y problemas de salud física. Las dificultades que presentan están caracterizadas principalmente por sentimientos de carga, estrés y tristeza. Otras manifestaciones emocionales que aparecen en los cuidadores son irritabilidad, reacción de duelo, dependencia, temor a la enfermedad, cambios conductuales y sensación de culpabilidad por no poder atender convenientemente al paciente. Por ello, es esencial que el cuidador o cuidadora se cuiden a sí mismos para poder estar en un estado óptimo de salud física y mental y así poder atender mejor de su ser querido o persona dependiente a su cargo, siendo esencial que la persona mantenga unos hábitos de vida saludables, una alimentación adecuada y una actividad física estructurada y constante.

El ejercicio y la actividad física son fundamentales para mantenerse en un buen estado de forma y así poder afrontar mejor el cuidado de la otra persona, pero también son importantes porque ayudan a abstraerse de los problemas, aumenta las endorfinas (las cuales actúan como analgesia y producen sensación de bienestar e incluso euforia) y “obligan” a ese descanso importante y necesario del cuidado. Es recomendable salir a caminar a paso ligero, montar en bicicleta o disfrutar de una clase de gimnasia aeróbica.

Al igual que la actividad física, es muy conveniente mantener una buena actividad social que distraiga, anime y apoye. Los cuidadores, en ocasiones, pueden sentirse solos, pero hay muchas otras personas que están pasando por algo parecido y que pueden empatizar con ellos. Es importante que se rodee de personas que puedan echarle una mano o simplemente escucharle ya sea un grupo de apoyo, amigos o familiares: contar con asistencia emocional puede contribuir a que el día a día sea un poco más fácil.

Para terminar, es necesario poner límites y pedir ayuda cuando no se llega o no se puede más. El cuidar no es de superhéroes y no requiere esclavitud. Atender u ocuparse de otra persona conlleva tener que pedir ayuda de vez en cuando.  “Poner límites para no llegar al límite”. Hay que cuidarse, para poder cuidar bien.

“Lo que importa no es lo que nos haga el destino sino lo que nosotros hagamos con él”

(Florence Nightingale).

                                                                     Tania Herrera

ELEFANTE SENTITZEN ZARA…?/¿A QUE TE SIENTES ELEFANTE…?

Elefante sentitzen zara?
 ipuin irakurri eta gero Inoiz ez zarela horrela sentitu esaten badidazu, araua berresten duen salbuespena izan behar duzu.
Gure iraganeko uneren batean, orainaldian mugatzen gaituzten sinesteak sortzen ditugu, nahiz eta berarekin zerikusi gutxi izan, eta azaltzen diot neure buruari.
Zer logika du 4.000 eta 7.000 kilo arteko pisua duen animalia batek hesola txiki batetik askatzeko gai ez dela uste izateak? Animalia helduaren orainaldian ez dauka, baina haur elefante bezala duen iraganean logika guztia dauka, saiatu zen eta ezin izan zen askatu. Bere iragana erreproduzitzen ari da, eta orain animalia heldu gisa bere burua askatzea eragozten dion gauza bakarra ezin duela sinestea da.

Urte asko dira ipuin hau irakurri nuela, eta uste dut ikastaroren batean kontatu didatela, baita ikastetxean ere.Jorge Bucay-rena da eta hórrela dio:

Hace muchos años que leí este cuento, además creo que me lo han contado en algún curso, incluso en el colegio. Es de Jorge Bucay y dice así:

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales… Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir. El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?». No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez. Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro… Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede. Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza…

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré. Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca. Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: No puedo y nunca podré.

¿A que te sientes elefante?…  Si me dices que nunca te has sentido así, debes ser la excepción que confirma la regla. En algún momento de nuestro pasado creamos creencias que nos limitan en el presente, aunque poco tengan que ver con él, y me explico.

Conozco a un hombre al que desde que era pequeño los profesores dijeron que no tenía capacidad para estudiar, y terminó el colegio a trancas y barrancas creyéndose lo que le habían dicho. Desde muy niño le encanta la mecánica, todo lo que tenía que ver con motores era su pasión. Ahora, él trabaja con motores, estudia, investiga y lee todo lo relacionado con su especialidad, es muy bueno en lo suyo, de hecho, le llaman de otras empresas en caso de tener un problema. El caso es que, a día de hoy, te dice que no es inteligente y que no tiene capacidad para estudiar.

¿Cómo puede ser? No tiene lógica, precisamente estudia y está al día sobre temas relacionados con motores, tiene éxito en su trabajo y le valoran profesionalmente.

La creencia que creó en su pasado cuando iba al colegio (no sirvo para estudiar, no soy inteligente) basada en lo que le decían sus profesores y sus notas la repite en su presente a pesar de no tener lógica en este momento de su vida, esta creencia le limita su presente.

¿Qué lógica tiene que un animal que pesa entre 4.000 y 7.000 kilos no se crea capaz de liberarse de una pequeña estaca?

En el presente de animal adulto no la tiene, pero en su pasado como bebé elefante tiene toda la lógica, lo intentó y no pudo liberarse. Está reproduciendo su pasado y ahora como animal adulto lo único que le impide liberarse es su creencia de que no puede.

                                                                                                                  Tabira Aguirre

“FEBRERO”ADIERAZGARRIA/EL TESTIMONIO DE “FEBRERO”

Paziente Bizia-Paciente activo programaren on line entrenamendua tailerra amaitzean, parte-hartzaileei gonbita egiten zaie bertan duten esperientzia adieraz dezaten, etorkizuneko partaideen gidari izan daitezen.
Jarraian, “Febrero” izeneko parte-hartzailearen esperientzia aurkezten dizuegu. Kontuan izan behar dugu tailer honetan anonimotasuna zaintzen dela eta asinkronoa ere badela.
“Febrero” kontatzen den bezala, tailer horrek sarrera gisa balio du programa ezagutzeko, eta, ondoren, ikastaro espezifikoak egin daitezke, gaur egun bideo-dei bidez ematen direnak, baina beti aurrez aurreko ikastaroetan, gure tailerren jatorrizko formatuan.
“Febrero”ko esperientzia atsegingarria izango zaizuelakoan, zuekin partekatzen dugu, eta eskerrak ematen dizkiogu laguntzeagatik.

Al finalizar la 5ª sesión comentan que es conveniente que escribamos lo que nos está pareciendo el curso y que lo enviemos a esta dirección pacienteactivo@osakidetza.eus.

Lo mío no es escribir, pero os envío mi aportación.

En el ambulatorio vi algún cartel que informaba sobre el tema. Me llamó la atención y pensé: cuando me jubile me informo y me apunto. En aquella época acudía al ambulatorio con cierta frecuencia para hacerme controles. Soy crónico, pero de bajo nivel, al menos es lo que yo creo. Estas enfermedades sin dolor hacen que te cueste recordar que están ahí.

Llegó la pandemia, se acabaron los controles y el tema de la formación quedó un poco olvidado, me he cuidado un poco menos pero no para alertar.

Ahora estoy jubilado y aunque no faltan las actividades, tengo tiempo y ganas de formarme.

Creo recordar que fue en enero cuando entré en la web de Osakidetza y empecé a curiosear. Enseguida apareció la información sobre Paciente Activo. Entré y me apunté. Me llamaron, lo hablamos y me apunté. Luego pensé…, ¿qué hago yo metiéndome donde nadie me llama? Estuve a punto de borrarme, pero me acordé de una conocida que es médica, la llamé y me animó.

Enseguida comenzó el curso. Es fácil de llevar pues es una sesión semanal. Hubiera preferido que fuera presencial, pero en estos tiempos no puede ser. A la vez el participar a través de un sistema que me resulta ajeno es otro reto y estoy contento por haber dado el paso.

Me ha costado un poco entender la lógica de objetivos, objetivo del ejercicio y plan de acción. Creo que con la ayuda de los facilitadores lo he entendido. Es muy importante ponerte pequeños planes de acción realizables cada semana, para conocer tus posibilidades y evaluar tus limitaciones.

Al principio casi ponía algo por poner o sin saber si podía realizarlo. He ido viendo lo serios que son mis compañeros/as, sus planes, sus logros, sus emociones… Esto me ha ayudado a centrarme.

El Foro me ha servido de ayuda para lograr mis retos/planes. Además, he encontrado un espacio en el que creo haberme sentido útil.

Ahora me han ofrecido otro curso más específico y me he apuntado.

                                                                                                             Un saludo

                                                                                                                         Mi alias “Febrero”

IZENDATZEN EZ DENA EZ DA EXISTITZEN/LO QUE NO SE NOMBRA NO EXISTE (2ª Parte)

Joan den astean utzi genuen, txertoen izenei eta askotariko hiztegiei buruz hitz egiten.

2020ko otsailaren 11n iragarri ziren birus erantzulearen eta pandemia hori eragiten duen gaixotasunaren izen ofizialak. Birusen izenak euren egitura genetikoan oinarritzen dira, eta birusei izena jartzeaz arduratzen direnak Birusen Taxonomiaren Nazioarteko Batzordea (ICTV, ingelesezko siglengatik) dira, data horretan birus berria SRAS-CoV-2 “arnas Sindrome akutu Severo 2. motako koronavirusa” dela erabaki zutenak (SARS ingelesez). Ez da inork dislexia duela).

Bestalde, OME arduratzen da gaixotasunei izena jartzeaz, eta egun horretan bertan iragarri zuten gaixotasun berri horren izena “COVID-19” izango zela, Animalien Osasunaren Mundu Erakundearekin (OIE) eta Elikadura eta Nekazaritzarako Nazio Batuen Erakundearekin (FAO) aurrez egindako jarraibideen arabera. Izena, “CO”, “Corona”, “Vi”, “Virus” eta “d”, “Disease” (gaixotasuna, ingelesez) hitzekin osatua dago, 19a, agerraldi berri hau sortu zen urteari erreferentzia egiten dion bitartean, urte horretako abenduaren 31n lehen aldiz Wuhanen (Txina) identifikatua/jakinarazia izan zena.

Ezin dugu esan Covid-19 eta Sars-cov-2 existitzen ez direnik. Izena dute, zalantzarik balego ere. Hor utziko dut.

Esta que les escribe se le fue de las manos el post de la semana pasada y aquellas compañeras de las que hablé en ese post que no sabía si me reñirían o no, lejos de hacerlo me han dado la oportunidad de continuarlo esta semana. Así, llegados a este punto lo dejamos la semana pasada, hablando de nombres de vacunas y vocabulario variado.

Tal vez, os preguntéis a qué viene tanta divagación barata sobre el año que vivimos peligrosamente y sin abordar lo que realmente quiero decir y que no es más que señalar la verdad de la frase del intelectual G. Steiner: lo que no se nombra no existe. Por cierto, dicho profesor falleció el 2 de febrero de 2020, es decir, antes de la pandemia.

Llevamos un año manejando un amplio vocabulario, a menudo muy técnico, que se me escapa entre la neurona que me debe quedar y que es una muestra más que evidente de que lo que nombramos existe.  Entre todas esas palabras del nuevo vocabulario, me llamaron la atención dos especialmente y me preguntaba qué era eso del Sras o era Sars, o por qué le ponían un 2, o qué diferencia había con Covid-19. En mi búsqueda de respuestas me encontré con la página web de la Organización Mundial de la Salud (“la OMS”) que me aclaró mucho el tema, a la vez que descubrí un dato muy importante a tener en cuenta, como es que los Virus tienen nombres distintos a las enfermedades que causan, como es este el caso.

De forma que el 11 de febrero de 2020 se anunciaron los nombres oficiales del virus responsable y de la enfermedad que causa esta pandemia. Pero yo estaría en otra cosa porque no me enteré de nada y así hoy comparto esta “vieja” noticia. Descubro también que los nombres de los virus se basan en su estructura genética y los encargados de poner nombre a los virus es el Comité Internacional de Taxonomía de los Virus (ICTV, por sus siglas en inglés) quienes determinaron en esa fecha que el nuevo virus es: SRAS-CoV-2 «coronavirus de tipo 2 causante del Síndrome Respiratorio Agudo Severo», (SARS en inglés. No es que nadie tenga dislexia). Se eligió este nombre porque el virus está genéticamente relacionado con el coronavirus responsable del brote de SRAS de 2003, aunque se trata de dos virus diferentes, de ahí supongo el número 2.

Por otro lado, los encargados de poner nombre a las enfermedades es la OMS quienes ese mismo día anunciaron que el nombre de esta nueva enfermedad sería «COVID-19», de acuerdo con las directrices elaboradas previamente en colaboración con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El nombre está compuesto por “co” por “corona”, “vi” por “virus” y “d” por “disease” (enfermedad, en inglés), mientras que el 19 se refiere al año en que surgió este nuevo brote, identificado/notificado el 31 de diciembre de dicho año por primera vez en Wuhan (China).

Esto de nombrar a las cosas por su nombre ya viene de muy lejos y por ejemplo hace más de 30 años ocurrió lo mismo con VIH y Sida, de forma que el virus se llama VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) y este virus es el que causa la enfermedad llamada sida (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida). No está de más saber lo que es cada cosa y no confundirnos, ¿no os parece? Al igual que es importante llamar a cada cosa por su nombre y no mezclar todo ni buscar eufemismos pensando que si no lo nombras no existe, no está.          

De todos modos, soy la primera que busca atajos y coloquialmente no me suelo poner tiquismiquis para poner el nombre a las cosas como me parezca, y si a alguien le molestase pues siempre me queda el recurso “es que esta pandemia me está trastornando”.

Para no aburriros más y transmitido la fecha del bautizo y el origen del nombre del Sar-CoV-2 y del Covid-19 es hora de terminar.

No obstante, por si a alguien le interesase, mis conclusiones al respecto serían:

1. No podemos decir que no exista ni Covid-19, ni Sars-cov-2. Tienen nombre, por si quedaba alguna mínima duda. Ahí lo dejo.

2. A las cosas hay que llamarlas por su nombre o lo que viene a ser lo mismo: Al pan, pan y al vino, vino y no es lo mismo churras que merinas.

3. Soy consciente que me he liado yo solita. Una cosa es “lo que no se nombra no existe” y otra llamar las cosas por su nombre. Pido disculpas, tal vez no vuelva a ocurrir. No os puedo prometer nada.

Mil gracias por vuestra atención y paciencia con esta que os escribe.

                                                                                                                                   Nieves Lajo

IZENDATZEN EZ DENA EZ DA EXISTITZEN/LO QUE NO SE NOMBRA NO EXISTE

“Pandemia”, gaur egun, denetarako jostun tiradera da. Jada ez bagara ginen bezalakoak, ezer ez bada lehen bezala, eta ez badizut kontatzen “zomorroa” izan dugun, hor dena barreiatzen da: honen mina dudan edo hori gertatzen zaidan edo ez, azkenean, gaitz guztiaren errua pandemiak duela eta horrela urtebete baino gehiago daramagula.

Ezin dizuet inola ere kontatu, ez zehatz-mehatz, ez gutxi gorabehera, pandemiazko urte hau zer izan den. Bakoitzari modu batera joan zaio, ahal izan den bezala. Berdin zaigu edo ez, edozein bertsio izanda ere, magnitude kontrolaezina, pentsaezina, apartekoa den gertaera historikoa izaten ari da, jartzen dizkiogun adjektibo guztiak ez zaizkigu nahikoak izango.

Lehendik ere bazegoen hiztegi bat erabiltzen dugu, baina hainbat ñabardurarekin bizia hartzen du: “Alarma-egoera”, positibo-kopurua, arakatzailea, mezularia, nahitaezko erabilera, maskara, segurtasun-distantzia edo distantzia soziala, konfinamendua, proba diagnostikoak, detekzioa, tasa, intzidentzia metatua, oinarrizko ugalketa-zenbakia, perimetro-itxiera, bizikidetza-unitatea, anduiak, super-bahetzailea eta eskalada, neurri asko, kutsakorra,

Laster espero dugu gure hiztegian honako hitz itxaropentsu hauek sartu behar izatea: konfinamenduaren amaiera, immunizazio globala, desagerraraztea, amaiera pandemia, agur alarma-egoerari, eta ongietorri normaltasuna.

Nire hitzen mugara iritsi naiz post honetarako, eta hauxe besterik ez zait geratzen esateko: ez zaitezte oraindik joan, oraindik gehiago dago eta datorren astea irakurriko duzue.

No paro de darle vueltas a la cabeza. Tal vez mis compañer@s me riñan porque lo diga, pero lo tengo que decir: lo de escribir “algo” para mi tiene que ser por inspiración. Sin embargo, tengo metida en la cabeza la fecha de mi próxima entrega de este post: ABRIL. Compromiso voluntario y muy agradecidamente adquirido y no hay manera de que surja nada coherente, ni interesante. No sé si es la presión de saber que llega la fecha y la musa no aparece, o si como pienso últimamente que todo es consecuencia de la pandemia. ¿A vosotr@s no os pasa lo mismo?

Si no os acordáis de una palabra, si echáis fideos a la base de la paella en lugar de arroz, si os notáis raros o hacéis cosas raras, todo lo achacamos a la pandemia. “La pandemia” es hoy en día el cajón de sastre para todo. Si hay un retraso en un pedido, si no te dan cita en el médico, si no encuentras papel higiénico, si ahora el carril bici se ha convertido en una fiesta multitudinaria recreativa al aire libre, si no dormimos, si pasamos de todo, si ya no hay respeto, si estamos engordando, si hacemos mucho deporte o no lo hacemos, si no salimos, …. Si ya no somos como éramos, si nada es como antes…Y no te cuento si hemos tenido “el bicho”, ahí ya todo se dispara: si tengo dolor de esto o me pasa aquello o ya no … en fin, que de todo lo malo tiene la culpa la pandemia y así llevamos más de UN AÑO.

Marzo 2021. No puedo dejar de pensar en “hace un año”. Hay fechas que nunca se olvidan y 13 de marzo del 2020, viernes, para mí y seguro que para muchos será un antes y un después de nuestras vidas. Yo que no suelo tener casi nada claro (mi 9º apellido es Dudabeitia), en esta ocasión voy a ser rotunda lejos de asegurar nada que no sepan: A mediados de marzo del 20-20 se desencadenó el punto de inflexión para el planeta tierra y la humanidad hacia un futuro igual de incierto que antes, pero condicionado por “Un Virus” que seguro no hace falta ni nombrarlo para saber cuál es. Todo cambió de repente, todo sigue cambiando y ahora se podría decir que nos estamos adaptando. ¡A la fuerza ahorcan! Ahora la cronología histórica es: antes de la pandemia o después de la pandemia y hemos empezado a contar ya el 2º año de pandemia. Todo lo cual te da una especie de vértigo a la vez que lo asumimos como lo más normal del mundo.

No soy capaz de contaros de ninguna manera, ni con exactitud ni aproximadamente, lo que ha sido este año de PANDEMIA. A cada uno le ha ido de una manera, como se ha podido, no había otra, pero a todos nos ha afectado lo aceptemos o no, lo tengamos interiorizado, lo hayamos analizado, superado, resumido o retransmitido on line.  Nos dé igual o no, sea la versión que sea, está siendo un hecho histórico de magnitud incontrolable, impensable, excepcional … Todos los adjetivos que le pongamos nos parecerán insuficientes.

No seré yo quien recuerde o especifique las cifras de los muertos, de los contagios y más cuando hay vidas y sufrimientos detrás de esos números. Tampoco pretendo que sea un relato de fechas: desde el primer día del estado de alarma, al primer fallecido, los aplausos, la aparición de la primera vacuna, el fin del confinamiento, la 1º ola, … ni voy a descubrir todo el vocabulario nuevo que manejamos que si nos oímos seguro pensaríamos que somos extraterrestres: Sras-Cov-2, Covid-19, PCR, OMS, LABI, antígeno, anticuerpo, incidencia, vacuna de ARN (ARNm), paciente 0, …

Por otro lado nos encontramos usando un vocabulario que ya existía pero que cobra vida con variopintos matices: “estado de alarma”, número de positivos, rastreador, mensajero, uso obligatorio, mascarilla, distancia seguridad o distancia social, confinamiento, pruebas diagnósticas, detección, tasa, incidencia acumulada, número reproductivo básico, cierre perimetral, unidad convivencial, cepas, super-contagiador, restricciones, medidas, cribado, lista contactos, inmunidad de rebaño, brote, desescalada, fase,  … y muchas o algunas más que me he dejado por el camino.

Hoy en día con la tecnología a nuestro alcance, las redes sociales y la inmediatez de la información, somos conocedores de cada uno de los nombres de los laboratorios que elaboran una vacuna que nos salvará del terrorífico contagio. A día de hoy tod@s sabemos que se están suministrando 3 tipos de vacunas: “la Pfizer”, “la AstraZeneca”, “la Moderna”. Y que pronto se sumará una más del laboratorio que hasta ahora era conocido por sus productos no farmacéuticos, Johnson &Johnson, “la Janssen”, y ya me perdonareis, pero cada vez que oigo este nombre me acuerdo del cuento de “hansel y gretel” y es que mi mente anda muy loca. De la vacuna Sputnik no queremos saber nada, aunque yo creo que poner el mismo nombre a la vacuna y al primer satélite artificial de la historia de la que fue la Unión Soviética, puede llevarnos a confundirnos dónde estamos. ¡¡¡Aquí la tierra!!! ¿Con quién hablo?, ¿de qué estamos hablando? No me olvido de otros nombres de vacuna que andan circulando por ahí como: Gamaleya, Novavax, Sinopharm, Sinovac … y qué me dicen de la vacuna CanSino que viene de China.  Por supuesto no es que importe el nombre que se elija sino su efectividad y cuantas más haya contrastadas, seguras y efectivas mejor para todos. Esperamos pronto tener que incorporar a nuestro vocabulario nuevas vacunas como Curevac, Sanofi, … y que sean o no más o menos sonoras, seguro nos traerán a su vez palabras más esperanzadoras como: fin del confinamiento, inmunización global, erradicación, final pandemia, adiós al estado de alarma, y bienvenida NORMALIDAD.

Aquí y ahora he llegado al límite de mis palabras para este post por lo que debo concluir y sólo me queda decir: no os vayáis todavía, aún hay más o si preferís: SIN MÁS, CONTINUARÁ…

 ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­ Nieves Lajo

TXERTOA JARTZEAK BELDURRA EMATEN DUENEAN/CUANDO VACUNARSE DA MIEDO.


Mundu osoa Coviden garaian bizitzea bezalako egoera zail honetan murgilduta dagoenetik, mila gauza ditugu buruan. Crohn-ek immunodeprimituta nago, nire immunitate-sistema ere nire minbizi metastasikoak jota dago, eta kanpora irtetea egia erortzen ari denarekin, benetan har dezadan da.
Txertoei buruzko informazio gehiegi ikusten dugu egunero, normala da pixka bat kezkatuta sentitzea, zer egin jakin gabe. Gure medikuarekin hitz egin behar dugu, gure zalantza guztiak argitzeko eta, batez ere, tratamenduren bat ote dugun jakiteko.
Gure burua zaintzen jarraitu beharko dugu, erne ibili gabe, higiene-ohiturak alde batera utzi gabe, segurtasun-distantzia errespetatuz, maskara janztea ahaztu gabe. Ez dezagun ahaztu, batez ere, arriskuak jarraituko duela beren txanda iritsi ez delako txertoa jarri ezin izan dutenentzat, edo oraingoz osasun-arazoak direla-eta jarri ezin dugunontzat.
Espero dut egun batean txerto horiek askoz gehiago emango dutela, birusa ahultzen joango dela, eta denborarekin, pixkanaka-pixkanaka ez dakit normaltasunera eta lehen genuenera itzuliko garen, baina ziur gaude horrekin lortuko dugula. Dena den, argi daukat egunen batean partida irabaziko diogula birusari.

Desde que el mundo entero está sumergido en esta situación difícil como es la de vivir en tiempos de Covid, hay mil cosas que se nos pasan por la cabeza. Dudas inevitables que aún a día de hoy no tienen respuesta. Y es que cuando eres persona de riesgo, por partida doble, es complicado y las cosas no son tan fáciles.

Es normal que mi mente viaje a las navidades de hace un año, cuando no sabíamos que el virus existía en nuestro país ya que creo recordar que poco o nada habíamos escuchado sobre el tema. Y entonces fue cuando me pillé una infección brutal en las vías respiratorias. Infección de la que ya os he hablado en algún post anterior. Casi todos los síntomas que tuve y lo que pasé posteriormente en mi recuperación, hoy sería híper mega mirado y tratado como Covid fijo. ¿Y por qué recuerdo ese momento ahora?, por respeto al virus. Estoy inmunodeprimida por el Crohn, mi sistema inmunitario también está más que tocado por mi cáncer metastásico y salir ahí fuera con la que está cayendo la verdad, es para que me lo tome en serio. Quizá me sentiría más segura si hubiese “algo” de lo cual los médicos pudiesen tirar como en el caso de esa infección que pasé, o como con otros virus que ya tenemos. Pero al no haber ese algo creo que es por eso que hay tanta necesidad de encontrar una vacuna lo antes posible.

Necesidad que ha hecho que el mundo entero haya entrado en una carrera a contra reloj en busca de una vacuna lo más efectiva posible, sin muchos efectos secundarios, con buena cobertura y que se pueda producir para todos los millones de personas que somos. Es ahí donde me planteo muchas más cosas.

En casa estamos a favor de ellas. Mis hijos tienen puestas todas. Creemos que es uno de los mejores regalos que podemos hacer hoy en día porque das salud. Gracias a las vacunas se han conseguido erradicar enfermedades importantes.

Vemos cada día demasiada información sobre las vacunas, es normal sentirnos un poco preocupados sin saber qué hacer. Yo en mi caso voy a esperar. Hablaré con mi oncóloga ya que a los pacientes oncológicos se nos ha empezado a vacunar. Por el Crohn no debe haber problema tampoco. Falta ver que pongan en la balanza el “riesgo-beneficio” para ver que hacen conmigo.

Es necesario que hablemos con nuestro médico para que nos aclare todas nuestras dudas y, sobre todo, si estamos con algún tratamiento.

Con el paso del tiempo por el Crohn empecé a desarrollar sensibilizaciones a cremas, maquillajes, pasta de dientes, algunos tratamientos, etc. Desde el primer uso me siento mal. Me duele mucho el cuerpo a nivel general, me da fiebre, me siento mareada, me duelen la cabeza, garganta y tripa, además si ha sido una inyección se me hincha mucho la zona, me sale una roncha muy grande y muy caliente. Me cuesta moverme y tengo que ir al hospital para que me paren semejante reacción. Es ahí cuando me vienen las dudas.

Pero confío en nuestros investigadores y en las vacunas porque sé cómo están trabajando. Se ha invertido todo el dinero y más para poder llevar a cabo la vacuna. Se ha dotado con todo lo necesario a los centros de investigación para poder desarrollarla. Han ampliado los turnos de trabajo haciendo que no se pare ese impresionante trabajo pudiendo así realizarla en menos tiempo del habitual, consiguiendo no una sino varias vacunas, porque son muchos países los que están trabajando a la vez. Han hecho y están haciendo estudios gracias a todas las personas que han formado parte siendo voluntarios para probar las vacunas y así conseguir que llegase el día en el que poder vacunarnos.

Tendremos que seguir cuidándonos sin bajar la guardia, sin dejar los hábitos de higiene respetando la distancia de seguridad sin olvidarnos de ponernos la mascarilla. No nos olvidemos sobre todo de que el riesgo seguirá para quienes aún no hayan podido vacunarse por no haber llegado su turno, o para quienes por problemas de salud de momento no podemos hacerlo.

Sé que esta situación es difícil, que se está alargando demasiado y cada vez nos cuesta más poder seguir.

Tengo esperanza de que llegará un día en el que estas vacunas den mucho más de sí, de que el virus se irá debilitando y con el tiempo, poco a poco no sé si volveremos a la normalidad y a lo que teníamos antes pero seguro que podremos con ello. Lo que sí sé y tengo claro es que un día ganaremos la partida al virus.

                                                                                                                            Nagore Taboada.

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