Eta zuk, zergatik ez? Y tu, ¿por qué no?

Ziur nago gutako askok gure bizitzako uneren batean galdera hau egin dugula eta hautabide hau sortu zaigula: lortuko ez dudala uste dudan hori egitea erabakitzen badut, ahalegin pertsonal handia egingo dut, eta gero konpentsatuko nau niretzat ezinezkoa zirudiena lortzeak, edo azkenean lortzen ez badut, nire lasaitasun eta erosotasun egoeran jarraituko dut, ahalegin hori egin gabe. Hirugarren aukera saiatzen banaiz ez dudala ezer galtzen pentsatzea da.

Duela zazpi urte Berlineko maratoi erdi bat korrika egiteko aukera sortu zitzaidan, nire nahia Berlinen korrika egitera zijoazen pertsonei laguntzea zen, baina pertsona batek nik ere 21 km-ak egin nitzazkeela esan zidan.

Prestaketak iraun zituen sei hilabeteak oso gogorak izan zitzaizkidan, une batean baino gehiagotan lagatzea ere pentsatu nuen. Denboraldi horretan eretzeari utzi nuen eta entrenatzen nengoen tarteak, niretzako une pertsonalak izateko aukeratu nituen.

Iritsi zen eguna, urduritasuna, emozioa… sentsazio desberdin asko nituen baina Berlineko lasterketaz gozatu nuen; bere pertsonez, bere paisaiaz… azkenean nire nahia lortu nuen.

Zerbait nahi izanez gero, lortu daiteke. Nik lortu banuen, zuk zergatik ez?

Azken helburua lortzen ez baduzu ere, maila bakoitzak ikaskuntza eta beste urrats bat dakar. Helburua lortu ez arren, pauso txiki guztiak oso garrantzitsuak dira.

Seguro que muchos de nosotros en algún momento de nuestra vida nos hemos hecho esta pregunta y se nos ha creado esta disyuntiva: si decido hacer eso que pienso que no lograré me va a suponer un gran esfuerzo personal que probablemente luego me compense por la satisfacción de conseguir lo que parecía imposible para mí o si finalmente no lo hago, seguiré acomodado en mi posición de tranquilidad y confort sin que tire de mí ese esfuerzo, dando más relevancia a la tranquilidad aunque también existe una tercera opción que consiste en que piense que la meta es imposible pero por intentarlo no pasa nada y posiblemente algo logre con ello.

Pues bueno, a mí me llego esa pregunta hace algo así como siete años, cuando una persona cercana a mí me plantea que irá a correr una media maratón a Berlín, en cuanto escuché la propuesta se me tornó atractiva pues era uno de mis destinos turísticos que tenía en mente y contesté: “Perfecto, yo te acompaño pero para llevarte el agua” y como yo no creía en mí, hubo otra persona que tuvo fé en lo impensable para mí misma y dijo : “No, irás a Berlín y llegarás a la meta de esos 21 kilómetros corriendo”. Tras la sorpresa inicial, me entró la risa nerviosa y contesté que aunque me parecía harto difícil, pues la distancia más larga que había corrido yo en mi vida habían sido unos 100 metros tras un autobús que se me escapaba… dije: Y ¿yo por qué no? .Y tomé el testigo de este reto.

A día de hoy miro para atrás y los seis meses de preparación fueron bastante difíciles, no negaré que en más de una ocasión pensé en tirar la toalla porque unido al esfuerzo del ejercicio físico aproveché para dejar de fumar y convertirme en una persona activa en todos los sentidos… sin embargo, convertí  los momentos de entrenamiento en mis momentos personales de autocuidado físico y emocional, frenando y separándome de la rutina diaria que me llevaba sin rumbo fijo y aquí se produjo el cambio personal de pensar que aunque la vida a veces nos lleva a nosotros, en muchos momentos podemos tomar el rumbo y dirigirnos hacia donde nosotros queremos y para nuestro propio beneficio.

En los momentos de flaqueza recuerdo me ayudaba un montón el compromiso adquirido con los compañeros de viaje y carrera, también me acordaba de las personas que ya no estaban conmigo pero que había acompañado yo tantas veces en sus carreras particulares de la vida y sobretodo, el compromiso conmigo misma y una frase que alguien me repetía durante toda mi vida, o mejor dicho durante toda la suya que es: QUERER ES PODER

Pues bien llegó el temido o ansiado día, los nervios a flor de piel, la emoción en cada poro de mi cuerpo y recorrí Berlín de la mejor manera posible, corriendo y disfrutando de su gente animando y viendo paisajes y perspectivas que de otra manera hubiera sido imposible, riendo con mi compañera de carrera y sonriendo y dando gracias a cada aplauso que oíamos a nuestro paso y también recogiendo fuerzas de quien te encuentras en el camino peor que tú, así como ayudando a que siga y consiga su propio objetivo, pues en fin, salvando las distancias, la vida puede consistir en esto: conseguir objetivos propios sin olvidarnos de ayudar y acompañar a otros en su carrera particular con la consabida satisfacción…

Y si yo lo conseguí y como yo mucha más gente, y entonces TU POR QUÉ NO?

¡¡Pero ojo!! El éxito no es solo conseguir lo imposible, sino el intentarlo, porque aunque no logres el objetivo último, cada peldaño supone un aprendizaje y un paso más para un cambio mayor y sobretodo para ser dueño de tu vida y de tu propio autocuidado.

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Irene Duo

Itsasargia eta ekaitza. El faro y la tormenta

Ilargi gabeko gau ilun bat zen, itsasoa haserre zegoen, txalupa txiki batean tripulatzaile bakarrak indar guztiarekin borrokatzen zuen olatuek ez irensteko. Aurpegian haize bortitza sentitzen zuen, azken indarrak bukatzear zituen, baina ez zuen amore eman nahi. Bera borrokalari bat zen. Bapatean, urrutian argi bat ikustea iruditu zitzaion, azken esfortzua egin behar zuen. Itsasargia geroz eta gertuago zegoen, eta azkenik hondartzara iritsi zen, nekatuta, baina aldi berean, pozik.

Gutako asko izan gara esperientziarik gabeko marinelak itsas zakarrean, baina beti azaltzen da bidean gidatuko gaituen itsasargia. Fidatu egin behar dugu, esfortzu haundia egin beharko dugu, baina gure helburua ez dugu gure begietatik galdu behar, esfortzu guztiek merezi dute.

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Érase una noche de mar embravecido, una noche sin luna en la que un pequeña embarcación se mecía a las órdenes de unas aguas que amenazaban con tragarse cualquier cosa que encontrara a su paso.

La única tripulante de aquella txalupa luchaba con todas sus fuerzas por mantener el timón, haciendo sus manos con una fuerza desmedida para no ser engullida por un oleaje voraz y despiadado. Por más que intentaba mantenerse firme, sólo podía sentir el azote del fuerte viento en su rostro… se le iban agotando las fuerzas, pero no quería rendirse, no aún.

Ella era una luchadora nata, no podía desaparecer así como si nada, porque aún tenía planes, y desde luego entre ellos no estaba abandonarse a un final fatal… debía encontrar la manera. Las lágrimas de impotencia se entremezclaban con el frío y la humedad, sentía el cuerpo entumecido, parecía que un sopor quisiera apoderarse de ella mientras luchaba consigo misma por mantener sus ojos abiertos y sus escasas fuerzas en el control de aquella embarcación.

Y de repente le pareció ver un resplandor a lo lejos…. Parecía una luz que giraba y giraba sin cesar. ¡ Oh, aquello era… era… era un faro!. Sintió una señal que le indicaba que ese era el camino correcto, que debía hacer un último esfuerzo, quizá el más agotador de todos para no dejar de perder su señal…  incluso las olas le parecían menos altas, y parece que hubiera sido dotada de una fuerza extrema ….. ella quería llegar, algo le decía en su interior que esa era la luz que la llevaría de vuelta a tierra firme.

Y siguió y siguió sin perder de vista el faro, hasta que cada vez lo vio más y más cerca…. Ya era indudable; el mar parecía calmarse un poco a medida que iba acercándose al faro.

Estaba extenuada pero feliz…. Pudo arribar en la playa y se quedó sencillamente de rodillas dando gracias por haberlo logrado… ahora ya estaba en puerto seguro… sus ojos miraban con deleite aquel faro que giraba y giraba sin descanso llenándola de luz por completo en cada uno de sus vueltas.

Muchos de nosotros hemos sido en algún momento marineros inexpertos en aguas bravas, salvajes incluso, hasta el punto de llegar a pensar que el mar nos tragaría sin remedio.

Pero siempre aparece el faro, que nos guía en el camino, haciéndolo menos doloroso, menos difícil. Solo tenemos que confiar sin dejar de perder de vista nuestro objetivo. Y llegarás a puerto, no sin esfuerzo, pero con la recompensa de haberlo luchado.

Porque sinceramente, ¿quién dijo que fuera a ser fácil?

Izaskun Antúnez

Erresilientzia. Resiliencia

Gaur egun geroz eta anglizismo eta hitz tekniko gehiago daude.

Aurreko batean erresilientzia hitza irakurtzean, bere esanahia bilatu nuen: Gizakiok, bizitzan zehar, egoera bortitzei era positibo batean egokitzeko gaitasuna da.

Bizitzako momenturen batean, denak bizi izango ditugu egoera zailak.

Egoera txar hauetako batzuk arrazoi batengatik izan daitezke, baina besteak ez. Zergaitia ezagutzen ez badugu, ezin izango diogu aurre egin baina ondorioa positiboa izatea lortu dezakegu.

Erresilentziarekin jaio ala egin egiten gara? Nire ustez bigarren aukera da egokiena. Zerbait gertatzen zaigunean bi aukera ditugu, besoak gurutzatuta geratu edo hobeto bilatzeko zerbait egin eta zerbait onuragarria atera.

Oso garrantzitsua da aurkako egoera ezagutzea eta eragiten ari den kalteak ikustea.

Zergaitia ezabatzea zaila izan daiteke, baina ondoeza hobetzeko gauzak egin ditzazkegu eta arazoak erlatibizatzen ikasi behar dugu.

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En un mundo en el que nos encontramos rodeados de palabras técnicas, anglicismos y demás, ya hace bastante tiempo y no me acuerdo exactamente dónde, leí este término y me llamó la atención.

Lo primero que hice fue buscar su definición para ver realmente de qué se trataba y vi que la resiliencia queda definida como la capacidad de los seres humanos para adaptarse POSITIVAMENTE a situaciones adversas con las que se va enfrentando a lo largo de su vida.

Por suerte o por desgracia todos los que vivimos en este mundo nos hemos enfrentado, convivimos o seguramente nos toparemos tarde o temprano con circunstancias que no son agradables o incluso nos hacen tambalear nuestra estabilidad emocional como personas equilibradas y ante ellas solemos actuar de formas variopintas .

Pues fijaros, aquí se presenta una herramienta para crecer ante  la adversidad lo cual supone una luz y dar un sentido a diferentes situaciones a las que nos enfrentamos, algunas de ellas se pueden relacionar con alguna causa; pero otras se escapan a nuestra capacidad de raciocinio y surgen espontáneas como un tsunami enorme que nos engulle dejándonos casi totalmente desorientados. Si bien al no conocer la causa o por ser muy potente no podemos luchar contra ella lo que podemos hacer es que la consecuencia sea positiva y aunque parezca difícil crecer ante la adversidad como personas, lo cual da sentido a entender o intentar comprender circunstancias que de otro modo sería imposible.

Entonces la pregunta es el ser resiliente se nace o se hace?

Claramente la respuesta correcta a mi parecer es la segunda, ya un matiz muy importante es saber que cuando nos vengan mal dadas en vez de quedarnos de brazos cruzados podemos batallar o por lo menos hacer algo para encontrarnos mejor y así sacar algo bueno de ello, la cuestión es cómo ? Pues aquí voy a dar unas cuantas pinceladas que espero nos sean de utilidad:

Lo primero, debemos saber identificar cual es la la circunstancia adversa a la que nos enfrentamos y cómo nos está afectando a nivel emocional, es decir reconocer al enemigo y ver los daños emocionales producidos por él, unido a esto sería bueno que identificaramos los daños físicos, es decir ver si estamos realizando somatizaciones y cuales son si existieran.

Seguidamente deberíamos buscar actuaciones propias no para eliminar la causa o enemigo (que a veces es harto difícil) sino para mejorar el malestar que sentimos , siendo siempre más fructífero producir que destruir y cuando la producciones son en nuestro propio beneficio más.

Igualmente es adecuado observar cómo respondemos automáticamente para afrontar el malestar haciendo una lista con esas acciones y diferenciando bien entre las que sirven para eliminar el malestar y las que son para construir una vida propia que nos compensa y en esta lucha es imprescindible permitirnos equivocarnos porque con cada caída o acción aprenderemos más.

Base importante de la resiliencia es la relativización es decir debemos tener claro que es muy difícil ser totalmente objetivos ante la realidad, por lo tanto una misma circunstancia se verá diferente según la mochila que llevemos cada uno de lo anteriormente vivido o aprendido, al final la vida nos hace cambiar como personas por nuestras propias vivencias pues aprendamos a que estas sean para nuestro propio beneficio.

Irene Duo

Ez nuen nahi izan hiltzen bizi: eta bizitza aukeratu nuen. No quise vivir muriendo: y elegí la vida.

Gaurkoan, zuekin, Rudyard Kipling-en olerki bati buruzko hausnarketa egitea gustatuko litzaidake.

Gure bizitza era desberdinetan bizi dezakegu: ikusle bat bezala, edo benetan bizitza gozatuz. Gauza txarrei alde positiboa ateratzen eta alderdi onak aprobetxatzen.

Hoy ha llegado a mis manos un poema de Elena Pérez Hoyos que además de encantarme me ha hecho reflexionar.

Reflexionar sobre algo que en mi casa hemos discutido muchas veces, y es sobre cómo quieres que pase tu vida, siendo un mero espectador o disfrutando de ella 100%, con sus cosas buenas y con las malas. Porque eso es VIVIR la vida, disfrutar de lo bueno y aprender de lo malo, buscar lo positivo que esa situación puede aportarte y tomarlo.

Cuando llega a nuestra vida una situación difícil, llámese enfermedad, dificultad, problema, etc., nadie se pone contento porque dice…. ¡Qué suerte he tenido, voy a aprender de esta desgracia! Pero la realidad es que a veces pasan cosas en nuestra vida, que no hemos elegido, que son dolorosas, que duelen y lo peor…no las podemos evitar. Pero cuando pasa, porque tarde o temprano pasa ¿podemos hacer algo?

Hace poco en una charla de lo más relajada con un grupo de niños con dificultades una niña dijo: “Me gustaría que mi vida fuera recta, que todo fuera más fácil, que no tuviera tantas curvas”. A lo que otra niña contestó: “Quizás nuestra vida tenga muchas curvas, pero no podemos quedarnos ahí a lamentarnos, tenemos que aprender a conducir en las curvas”.

Hoy leyendo este poema me he acordado de ellas y ha despertado en mí un gran sentimiento de orgullo hacia ellas. La vida no está exenta de curvas, para nadie, todos tenemos nuestros momentos de autopista recta y otros momentos de carretera de alta montaña llena de curvas. No es fácil conducir en estas carreteras pero con ganas de aprender, capacidad de adaptación y un poco de arranque podemos conseguirlo. Todos podemos conseguirlo.

Y lo escribo, me lo digo en voz alta, en baja, al oído, para mí y para los demás, de todas las formas posibles……porque, aunque realmente es lo que pienso a veces es difícil ponerlo en práctica. Pero sé que puedo, sé que soy capaz, solo hay que dar un paso al frente y empezar a caminar o en este caso a conducir por la carretera de curvas.

Os dejo el poema para que lo leáis y me gustaría saber si ha despertado algo en vuestro interior.

Elegí la vida

No quise dormir sin sueños:

y elegí la ilusión que me despierta,

el proyecto que me llena,

y no la vida vacía de quien no busca nada,

de quien no desea nada más

que sobrevivir cada día.

No quise vivir en la angustia:

y elegí la paz y la esperanza, la luz,

el llanto que desahoga, que libera,

y no el que inspira lástima en vez de soluciones,

la queja que denuncia, la que se grita,

y no la que se murmura y no cambia nada.

 

No quise vivir cansado:

y elegí el descanso del amigo y del abrazo,

el camino sin prosas, compartido,

y no parar nunca, no dormir nunca.

Elegí avanzar despacio, durante más tiempo,

y llegar más lejos,

habiendo disfrutado del pasaje.

 

No quise huir:

y elegí mirar de frente,

levantar la cabeza,

y enfrentarme a los miedos y fantasmas

porque no por darme la vuelta volarían.

 

No pude olvidar mis fallos:

pero elegí perdonarme, quererme,

llevar con dignidad mis miserias

y descubrir mis dones;

y no vivir lamentándome

por aquello que no pude cambiar,

que me entristece, que me duele,

por el daño que hice y el que me hicieron.

Elegí aceptar el pasado.

 

No quise vivir solo:

y elegí la alegría de descubrir a otro,

de dar, de compartir,

y no el resentimiento sucio que encadena.

Elegí el amor.

 

Y hubo mil cosas que no elegí,

que me llegaron de pronto

y me transformaron la vida.

Cosas buenas y malas, que no buscaba,

caminos por lo que me perdí,

personas que vinieron y se fueron,

una vida que no esperaba.

Y elegí, al menos, cómo vivirla.

Elegí los sueños para decorarla

la esperanza para sostenerla,

la valentía para afrontarla.

 

No quise vivir muriendo:

 y elegí la vida.

Así podré sonreír cuando llegue la muerte,

aunque no la elija…

… porque moriré viviendo.

Elena Pérez Hoyos

Quiero dedicar este poema a todas aquellas personas que están pasando por las curvas en estos momentos, quiero deciros que yo sé que puedo llegar a la meta y sé que vosotros también podéis hacerlo, así que no dejéis que el miedo os venza y…….. ¡adelante!!!!!!

Esti Gamboa

Ospakizunean murgilduta gaude! ¡Estamos de celebración!

Ostegunean Donostiako Miramon Parke Teknologikoko areto nagusian Paziente Bizia programako monitoreak omentzeko VII. Jardunaldia ospatu genuen. Jardunaldia Raquel Rodriguez kazetari bikainak gidatu zuen, hemendik eskerrik beroenak eman nahi dizkizugu.

Egun honetan Paziente Bizia osatzen dugun monitoreak, aspaldi ikusi ez ditugun kideekin elkartzeaz gain, bizitako esperientziak ere partekatzen ditugu.

Aurten, Ana Belen Pardo psikologak, komunikazio aberasgarri bat izateko gakoak eman zizkigun besteak beste.

Jardunaldiaren inagurazioa, Osakidetzako Zuzendari Nagusia den Juan Luis Diego Casalsek eskutik izan zen.

Isabel Sala, Iñigo Centeno, Izaskun Antúnez, Javier Lomas  eta Tamara Claveriak gai desberdinei buruz eztabaitadatzeaz gain, hobetu daitezkeen puntuez ere hitz egin ziguten.

Programako bi monitore beterano agurtu behar izan genituen: Jose Luis Guezala eta Carmelo de la Peña. Mila esker zuen inplikazioarengatik! 

22 monitore berriei akreditazioak banatu ondoren, ” Nire ikasketen esperientziak” kontakizun laburren II. Lehiaketaren sari banaketari ekin genion. Aurtengoan, irabazlea José Enrique Gutierrez Calvo izan zen.

Este pasado jueves fue un día especial para todos los monitores que formamos parte del programa. Participamos en la  VII Jornada de homenaje a los monitores del programa
Paziente Bizia – Paciente Activo que se celebró en el salón de actos del parque tecnológico de Miramón en Donostia.

Una vez al año nos juntamos todos los monitores que pueden acudir para compartir un rato juntos, charlar, volver a vernos las caras. Aprovechamos para formarnos en aquellos temas que nos pueden venir bien cuando hacemos los talleres. Este año hemos tenido el gran lujo de contar con una gran profesional Ana Belen Pardo, Psicóloga experta en habilidades de comunicación y gestión de equipos.

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……………………………………..

Toda la jornada ha sido conducida por una gran periodista, Raquel Rodríguez, que ha hecho que la jornada haya sido muy rica. Por ello desde aquí te queremos dar las gracias Raquel.

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Inauguró esta jornada el director General de Osakidetza Juan Luis Diego Casals. En su discurso agradeció la labor que hacen todos los monitores para que este programa sea una realidad.

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En estas jornadas siempre hay un hueco para debatir y buscar aspectos de mejora. En esta mesa de debate han participado Tamara Clavería, Isabel Sala, Iñigo Centeno, Izaskun Antúnez y Javier Lomas.

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En esa mesa se hablaron muchas cosas interesantes, entre las que podemos destacar:

Tamara: participar en este programa ha sido un reto para mí pero he conseguido muchas cosas entre otras, tomar conciencia de mis malos hábitos, así he podido cambiarlos para mi y mi familia.

Isabel: participar en el taller de Cuidando mi diabetes fue un punto de inflexión en mi vida, conseguir recuperar mi salud. Empezar a cambiar mis malos hábitos de vida y en 3 meses mi analítica había mejorado en todo.

Iñigo: participar en el taller me vino muy bien para quitarme miedos y para sentir que había personas que me miraban sin pena ni miedo.

Izaskun: ser monitora de este programa me ha hecho ser mejor persona. Yo doy muy poco en comparación con lo que recibo de los participantes de los grupos.

Javier: al principio estaba un poco desubicado, no sabía muy bien que hacía allí. Ahora estoy encantado de ser monitor. No sabía que en vez de dar yo iba a recibir de la gente que participaba.

Estas fueron unas de las muchas reflexiones que allí se hablaron. Otra de las ideas importantes que salieron fue que el programa se conocía poco entre la población. Se dieron muchas ideas para que esto cambiara pero yo desde  aquí os invito a que cada uno de vosotros que estáis leyendo esto, habléis del programa a vuestros compañeros, amigos, vecinos o todo aquel que creáis que se puede beneficiar de participar. Entre todos podemos hacer que se conozca un poco más.

…………………………………………

Este año también hemos tenido que despedir a dos compañeros, monitores desde hace mucho años, Jose Luis Guezala y Carmelo de la Peña, y a los quiero hacer un reconocimiento desde aquí por su implicación en el programa, por su generosidad y su implicación. Que seáis muy felices allí donde estéis.

A continuación se certificaron los 22 nuevos monitores que se han acreditado este año. No todos pudieron estar con nosotros ese día, os echamos de menos.

Gracias a todos vosotros por vuestras ganas, ilusión y esfuerzo para llegar aquí.

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Este año se celebró el II Concurso de relatos cortos. Recibimos unos relatos muy emotivos y muy bonitos pero desgraciadamente todos no podían ganar pero podéis leerlos y descargaroslo  pinchando aquí Relatos Paziente Bizia-Paciente Activo

Los ganadores de este año fueron: primer premio para José Enrique Gutierrez Calvo con el relato “En el lado oscuro”, el segundo premio para Ciriaco Sandoval Pérez por “De mala a buena vida” y el tercer premio para Ángel María González Mateos por “El último silencio”. Entregó los premios el Vice-Consejero del Departamento de Salud Iñaki Berraondo.

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José Enrique nos leyó en directo su relato. Una lectura muy emotiva y que fue un gran reto para él. Gracias por las bonitas palabras que nos regalaste. A partir de la semana que viene podréis leer los relatos ganadores en el blog, ¡no os los perdáis!

Cerró el acto el Vice-Consejero quien también agradeció a todos los monitores del programa su esfuerzo y dedicación y explicó que tanto el Departamento de Salud como Osakidetza están trabajando para que la ciudadanía vasca disponga de herramientas que les capacite a ser más resolutivos y autónomos, adquiriendo mayor seguridad en el cuidado de su salud.

Luego nos fuimos todos a compartir un lunch y a disfrutar de un agradable rato todos juntos. Espero que todos disfrutarais de este acto. ¡Hasta el año que viene queridos compañeros!

Esti Gamboa

 

Días de hartazgo

hartazgo

Estar harto es parte de tu enfermedad crónica. Es consustancial a ella e inevitable. Asúmelo ya, no pierdas tiempo.

En algún momento, o en muchos momentos, sentirás que estas harto de tener que convivir con algo que no has elegido como compañero del resto de tu vida. Y sin divorcio posible. Así que asúmelo ya, no pierdas tiempo.

Estarás harto de tener que dedicar tiempo a algo que no hace más que quitártelo. Estarás harto de tener que dedicar tanto esfuerzo a algo que no se esfuerza nada para que tú vivas mejor, sino todo lo contrario.

Estarás harto de tener que comprobar cada mañana (y cada tarde, y cada noche) cómo está el azúcar en tu sangre, o tu tensión arterial, o tu dolor crónico (o tu lo que sea) intentando imaginar cómo va a ser ese resultado según lo que hayas hecho o no, lo que hayas comido o dejado de comer, lo que hayas caminado o dejado de caminar, o lo …que sea; para constatar muchas veces que te toca empezar de nuevo, que no ha ido como esperabas, que esto no siempre funciona, que no se acaba nunca, que tal vez no vale la pena tanto esfuerzo, que estás muy harto.

Estarás harto de escuchar consejos bien intencionados e infundados sobre lo que tienes que hacer, lo que tienes que dejar de hacer, lo que tienes que tomar, lo que no tienes que tomar, lo que tienes que pensar, lo que tienes que creer… de personas que seguramente te miran, pero que sabes que no siempre ven como tú te sientes; que te oyen, pero que sabes que no siempre entienden lo que intentas decir; que te quieren, pero que no siempre saben cómo hacértelo sentir.

Estarás harto de tratamientos, de medicaciones, de análisis, de pruebas, de enfermeras, de médicos, de Osakidetza, de la cita previa, del ambulatorio, del especialista, del Paciente Activo, de la relajación y de la madre que los fundó.

Estarás harto de estar harto. Y un día (o más de uno) te dirás que se vaya a la mierda todo este esfuerzo que tan poco resultado me da y que no se va a acabar nunca. Te dirás que no vale la pena exigirte tanto, privarte de tanto, medir tanto tantas cosas si, al fin y al cabo esta maldita enfermedad sigue ahí, riéndose en mi cara.

Ese día, cuando te dejes llevar por el hartazgo, estarás empezando a perder la partida.

En cuanto sueltes las riendas de tu día a día harto de convivir con tu enfermedad, ese día ella te habrá ganado la partida. Le estarás entregando el resto de toda tu vida para que ella decida por ti cómo la vas a vivir.

Nada me va a hartar tanto como que el nivel de azúcar en mi sangre, y sólo él, determine cuál va a ser mi tipo de vida en adelante. Las decisiones de cómo vivir son mías. Nadie, y menos una enfermedad, las tomará por mí, ni con enfermedad ni sin ella.

Prefiero estar harto de todas las cosas que he ido diciendo unos cuantos días (o semanas o meses) y tener que empezar de nuevo una y otra vez a dejar la iniciativa en manos de la diabetes.

Decido yo, y la primera decisión para vivir como quiero vivir es que el nivel de azúcar en mi sangre va a ser el más cercano posible al de alguien que no tenga diabetes.

Tendré días de hartazgo, lo sé, pero serán míos, no de ella.

Juan Carlos Mendizabal

Min kroniko batekin bizi naiz. Zerbait egin al dezaket? Vivo con un dolor crónico ¿Puedo hacer algo?

Duela gutxi, Nagorek minari buruz hitz egin ginduen.

Hace unos días Nagore nos hablaba del dolor, algo muy presente en la vida de muchas personas que viven con una enfermedad crónica.

Mina sentsazio desatsegina da eta pertsona bakoitzak era desberdinean sentitzen du.

Min kronikoa gertakari konplexu bat da eta ondorio emozionalak, sozialak eta ekonomikoak izan ditzazke besteak beste. Sufritzen duenaren bizi kalitatean eragiteaz gain, ingurukoei ere eragiten die. Sigue leyendo

Berriz hastera. Volver a empezar

Geroz eta gehiago gara urteak bi hasiera dituela pentsatzen dugunok: urtarrilak 1a eta udarako oporrak amaitzean hasten dena.

Cada vez somos más los que pensamos que el año tiene dos comienzos: el que cronológicamente arranca cada 1 de enero, y el que empieza tras el periodo vacacional veraniego.

Lehenengo kasuan, urte berriari desira onak eskatzen dizkiogu eta bigarrengoan berriz zintzilik ditugun gauzak egitea pentsatzen dugu.

Así podríamos decir, que la primera celebración tiene que ver con esa lista de buenos deseos que pedimos al Año Nuevo, rogativas  para que la Salud, el Amor y el trabajo no nos abandonen a nuestra suerte. La otra, en cambio, es como yo digo la lista de “cosas pendientes”. Sigue leyendo

Ariketa fisikoa eta osasuna. Ejercicio físico y salud

Aurreko postean “Mirari dieta vs elikadura osasuntsua” (link) dieta osasuntsu bat eramatearen eta ariketa fisikoa egitearen onurei buruz hitz egin nuen.

En el post que escribí anteriormente “Dietas milagro vs alimentación sana y equilibrada” (link) comentaba lo importante que es llevar a cabo una alimentación sana, variada y equilibrada y sobre cómo con la incorporación de la actividad física a nuestro estilo de vida obtendríamos resultados óptimos a la hora de bajar de peso de manera saludable sin la necesidad de llevar a cabo dietas restrictivas ya que además de ser insanas conducen a la frustración.

Gaurkoan, ariketa fisikoa egitearen onurei buruz hitz egingo dut.

En el post de hoy os voy a hablar de la actividad física pero no como el objetivo único de bajar de peso, sino sobre la importancia que tiene en la salud tanto a nivel físico como psicológico.

Ariketa fisikoa egiteak, osasuntsu mantentzen eta gaixotasunak edukitzeaz saihesten gaitu.

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Gaixotasun kronikoak eta faktore mugatzaileak: ustez ondo egiten dudanean. Enfermedad crónica y factores limitadores: cuando yo creo que lo hago bien

Bizitzako momentu desberdinetan une ilunak ditugu. Ezerk ez du funtzionatzen eta ez dakigu zer egin. Gaixotasun bat diagnostikatzen digutenean, froga baten emaitza txarrak ditugunean …. pentsaera mugatzaileak azaltzen dira.

De vez en cuando aparecen los momentos oscuros. Nada funciona, no sabemos qué ni cómo hacer. Puede ser desde el primer momento, cuando nos diagnostican de una enfermedad o ante el resultado de una prueba que nos dice que la evolución no está siendo buena., en una recaída, o quién sabe… Repasamos en esos momentos lo que hacemos y no encontramos causa ni por qué. Y entonces aparecen ciertos pensamientos limitadores.

Miguel denbora zihoan belauneko minarekin, ebakuntza egiteko aukera zuen, baina pisua galdu behar zuen lehenago.  “Ez dut ezer ulertzen, ez dakit nola egin naitekeen gizena, oso gutxi jaten dut, jaten dudana garbia da, eta minarengatik ezin dut ibili … ezin dut ezer gehiago egin”.

En un taller Miguel contaba el primer día que no le querían operar de la rodilla. Diagnosticado de artrosis, después de haber trabajado en la una fundición muchos años, y ya jubilado, el dolor era continuo y cada vez más intenso. Desgaste de la rodilla, podría operarse pero antes tenía que perder peso. Lo mismo que le habían dicho que le vendría bien para tener su hipertensión controlada. “Pero yo no me explico porque estoy gordo. Casi no como, y hago comidas limpias, y tampoco tomo tantos vinos. Andar, me dicen que ande pero con este dolor no puedo. Más de lo que hago no puedo hacer y cuando me cuido no veo que sirva para mucho…..”

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