Erresilientzia edo erresistentzia? ¿Resiliencia o resistencia?

Erresilientzia ulertzeko kontzeptu erraz bat da baina definitzeko zaila.

Decía Osborn que la Resiliencia es un concepto fácil de entender pero difícil de definir.

Gizakiak ezbeharrei aurre egiteko duen gaitasuna dela esan genezake.

Podemos definirla como “ la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades, superarlas e incluso ser transformado por ellas”.

Erresilientziak ezaugarri batzuk ditu, autoestimua, lehia, enpatia eta umorea.

La Resiliencia pasa inexorablemente por basarse en lo que yo llamo nuestro “capital personal”, que no es sino ese conjunto de características personales importantes para desarrollarla: autoestima (querernos un poco más a nosotros mismos), competencia (identificó lo que me pasa),  empatía (“ponernos en sus zapatos”), y un mucho sentido del humor (¿recuerdas la última vez que te reíste de ti mismo sanamente?)………..

Nire ustez, bakoitzak bizi duenarekin eta inguruan duenarekin erakitzen doan bizitzeko era bat da.

Para mí la Resiliencia es por encima de teorías una forma de vida , que cada uno de nosotros va construyendo con sus propias vivencias y las de los que nos rodean.

Zailtasunak inguratzen gaituztenean, indartsuak izan behar gara eta aurre egin behar diegu. 

Cuando las dificultades de la índole que sea nos rondan, es cuando debemos echar mano de nuestra “artillería emocional”; es cuando comenzamos a ser resilientes que no resistentes. No es una cuestión de resistencia porque si, con resignación, castigándonos como si lo mereciéramos. Es el momento de ser funambulistas, y a veces solos y otras guiados, vamos toreando el temporal con el objetivo de salir reforzados.

Oso atsegina da egindako esfortzuak merezi izan duela ikusten duzunean.

No hay nada más gratificante para uno mismo que huyendo del victimismo ser capaz de ver y sentir que el esfuerzo ha merecido la pena, que ese rodar en la adversidad no ha sido en vano.

Sólo debemos mirar en nosotros mismos y leer las señales:

  1. Arazoari duen garrantzia eman. Da al problema la magnitud adecuada. Tendemos a hacer una montaña de un grano de arena
  2. Aldatu ezin diren gauzak onartu. Acepta que en ocasiones no puedes cambiar la realidad que te toca vivir, pero si puedes ponerte otras “gafas especiales” que te dejen verla con otros ojos.
  3. Bila ezazu zure lekua. Déjate sentir, escucha tu interior. Inténtalo, busca tu espacio.
  4. Sortzailea izan zaitez. Se creativo y pinta tu propio cuadro, elige los colores que quieres que predominen en tus emociones.
  5. Ez ahatu umorea. Y no olvides el sentido del humor. Prueba a ver el vaso medio lleno.

Tximeletaren ikasgaia gogoraraztea gustatuko litzaidake. Gizon bat tximeleta kapulutik ateratzen ikusten zegoen bitartean lagundu nahi izan zion eta guraizeekin kapulua ireki zuen. Tximeleta erraz atera zen, baina gorputza haundituta zuen. Inoiz ezin izan zuen hegan egin.

No me gustaría acabar sin invitaros a recordar la lección de la mariposa, cuando un hombre observaba atentamente un capullo de mariposa que luchaba por salir forzando su delicado cuerpo tratando que pasara por el agujero.

El hombre apiadado quiso ayudar a la mariposa rasgando el capullo con ayuda de unas tijeras. La mariposa abandonó con facilidad el capullo, pero tenía el cuerpo hinchado y sus alas arrugadas. El continuaba mirando esperando que la mariposa alzara el vuelo….. pero nada de eso ocurrió porque pasó el resto de su vida atrapada en su cuerpo deforme, y nunca nunca pudo volar.

“Quien quiera ver el Arco Iris, deberá estar dispuesto a soportar la tormenta”

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Izaskun Antúnez

Monitora Paciente Activo

Superar la adversidad

Itxaso Arévalo

 

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A veces  las personas ante una mala noticia, como el diagnóstico de una enfermedad crónica, se vienen  abajo, se comportan de forma irascible, piensan en todo momento en negativo…  

Cuando a una persona le dicen que tiene una enfermedad crónica necesita un periodo de aceptación y asimilación de la noticia.

La aceptación es el primer paso: pensar continuamente en la mala suerte  que uno tiene (por ejemplo, pensamientos del tipo “menuda mala pata” o “todo me pasa a mí”) sólo nos hace sentirnos mal. Es mejor pensar en positivo; en cómo poder mejorar la situación.

Una vez superada esta primera fase es necesario hacer unos cambios en los hábitos de vida, con el fin de mejorar la salud: concentrase más en soluciones que en lo que no funciona, concentrarse en  saber que te ocurre, conocer la enfermedad y saber cómo cuidarse para mejorar la salud… en definitiva: ser proactivo con la enfermedad y la salud, va hacer que te sientas y te encuentres mejor.

  • Tener confianza en uno mismo, pensar y visualizar que se puede realizar con éxito esos cambios de hábitos que te propongas.
  • Escribir las dudas y preocupaciones que uno tenga al respecto y comentárselas al sanitario de confianza. Tú eres el protagonista y él te puede ayudar a resolver las dudas que te vayan surgiendo.
  • Seguir los consejos de alguien que sepa llevarlo bien. ¿Qué hace esa persona? ¿En qué piensa? ¿Cómo gestiona su salud?
  • Aprender a cuidarse y a quererse, busca actividades que te gusten y que te den placer.
  • No anticiparse al fracaso, evitar pensamientos cómo: “no voy a estar bien”, “no voy a poder seguir la dieta”, “no voy a poder…”, etc.
  • Expresar tus sentimientos y lo que te pasa, no callarse lo que te hace sentir mal. La mejor manera de que los demás sepan cómo te sientes es expresarse; la familia, tus amigos o tus compañeros de trabajo podrán fortalecerte y quizás alguno haya pasado por tu misma situación y pueda darte algún consejo.

 

A veces la adversidad vive con nosotros, no existe una vida perfecta sin problemas. Las enfermedades, son algunas de esas adversidades que nos cambian y transforman nuestra vida. Vengan de donde vengan, bien de nuestros genes, o porque las vamos adquiriendo, siempre podemos hacer algo para sortearlas  y llevarlas mejor.

 

Cuanto antes te familiarices en cómo abordarla, mayor será la experiencia que tengas solucionando problemas. Los problemas  no deben preocuparte en exceso, son las soluciones las que deben ocupar  tu mente.

¡Apúntate a un taller de paciente activo! Todos los pasos anteriores y mucho más se tratan en estos talleres. Los talleres tienen como finalidad que las personas que padecen una enfermedad crónica se responsabilicen de su autocuidado y se conviertan en personas activas en el cuidado de su salud.

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