Jateko beti prest. Las ansias de comer a todas horas.

Sabemos que según avanzamos en edad, el metabolismo disminuye, es decir, el requerimiento calórico es menor, deberíamos ingerir menos calorías. Va relacionado con el ejercicio físico que realizamos, las actividades diarias, el descanso etc.

Jateko gogoa es da horren arraroa gizakiongan, nahikoa janda ere beti jateko prest gaude.

El ansia de comer, no es tan raro, es más, diría que puede ser algo muy habitual en muchas personas, aunque no lo pueda justificar con evidencias en que porcentaje se da. Comer a deshoras, comer sin tener hambre, disfrutar comiendo aunque haya comido hace una hora, es muy común en nuestra sociedad. Nos encanta comer, celebrar todo o casi todo alrededor de la mesa.

Gure dieta zaintzen saiatzen ari garen arren, ezin esan ezezkorik aurrean jartzen diguten janari gozo horri.

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Jarri zaporea bizitzari… baina pasa gabe! Ponle sabor a la vida… ¡pero sin pasarse!

Zenbat aldiz entzun dugu esaldi hau? Nire platerei gatz gehiegi botatzeaz gain, zapore gehiago edukitzeko hainbat produktu ere erabiltzen nituen.  

Toda la vida escuchando aquello de “Ponle sabor a la vida…” En casa, en la tele, en las canciones… y de tanto sabor que le he querido dar, me he pasado con la sal, las pastillas de caldo, el ketchup… u otro tipo de “alimentos” de cuyos nombres no me quiero acordar.

Etxean ni arduratzen naiz janaria prestatzeaz nire familia ondo elikatuta egoteko.

En el reparto de tareas de mi casa, yo asumí la responsabilidad de alimentar a mi familia, de que mis hijos estuvieran bien alimentados para que crecieran sanos y fuertes… y después de 17 años (la edad de mi hijo mayor), tras la formación recibida gracias al programa de Paciente Activo, me doy cuenta de que no lo estaba haciendo bien. ¡Qué disgusto el mío!

Entendí que el comer no siempre nutría; Que la nutrición, estaba más relacionada con el tipo de alimentos que incluíamos en nuestra dieta, que con el comer cuando teníamos hambre.

Paziente Biziko tailerretan parte hartu ondoren gauzak ez nengoela ondo egiten konturatu nintzen.

Nuestros desayunos, almuerzos o cenas… nada tenían que ver con el modelo de alimentación saludable que se nos propuso en los talleres.

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Gure otorduetan barazkiak eta lekak sartzen saiatu nintzen, baina beti bukatzen nuen hanburgesak eta patata frijituak prestatzen.

Pechugas de pollo, jamón, patatas fritas, hamburguesas o macarrones eran mis platos fuertes. Reconozco que lo intenté con la verdura o con las legumbres, pero mi cara en cada una de sus cucharadas, no convencía al resto de mi familia, con lo que tras varios intentos fallidos con trucos como el del avioncito o castigos del tipo de “si no lo comes ahora, te lo pongo para merendar“, me rendí. Me decanté por ver emocionados a mis hijos ante una hamburguesa con patatas fritas o una pechuga de pollo bañada en ketchup… por lo menos así sabía que hambre no pasaban.

Janariak zapore gehiago izateko gatza eta beste hainbait produktu erabiltzen nituen. Orain badakit gaixotasun desberdinak edukitzeko aukera ere handitzen nengoela!

Además, de tanto que quise darle sabor a mis comidas… me pasé con la sal y con las, para mi hasta entonces, mágicas pastillas de caldo. Nada tenían que ver mis platos con la pastillita o sin ella. Esa pastillita marrón, hacían que mis platos nos supieran a gloria… con lo que se las ponía al arroz, a las sopas o incluso a alguna salsa cuando me daba por ponerme creativa. Ahora sé, que ese sabor estaba aumentando mis posibilidades y las de mi familia, de sufrir hipertensión, insuficiencia cardíaca o retención de líquidos. ¡Almaaaaa, y yo sin saberlo!.

Gaur egun nire platerak, alaiagoak, dibertigarriagoak eta osasuntsuagoak dira.

Ahora soy consciente además, de que mis platos eran muy muy aburridos y que mi cocina podía ser mucho más creativa, divertida o colorida, a la vez que saludable. Tras la formación aprendí, que el naranja de la zanahoria, el verde de la lechuga o el amarillo del maíz, pegaban muy bien por ejemplo con mis hamburguesas; o que el pescado con unas patatas asadas y un poquito de ajo… quedaba riquísimo. Y la pechuga, ¿por qué no sustituir el ketchup, por el tomate frito hecho por mí?

Y sí… ahora también se, que las legumbres no tienen que ir mezcladas con los macarrones… que ese tipo de creaciones, sólo encajan en la sección de Guarrindongadas del programa de Robin Food.

He enseñado a mis hijos, que no se puede generalizar, y que el que no les guste el melocotón, no tiene que suponer que no les guste el plátano, el melón, la naranja o las uvas.

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Ya no nos quita la sed la Coca Cola… con lo que ya no está presente en nuestra mesa o en nuestra nevera, y lo hemos sustituido por el agua. Ha sido difícil… pero de momento nos mantenemos en esas. Tanto azúcar no nos estaba haciendo nada bien.

Programa honi esker, gai desberdinei buruz kontzientziatu naiz. Elikadurari buruzko informazio gehiago edukitzeaz gain, osasunari buruzko gauza gehiako ere badakizkit.

Y para finalizar… la verdad es que además de abrirme a mí los ojos, y no sólo en cuestiones alimenticias, este programa me ha servido para poder crear conciencia en otras mujeres gitanas que como yo, creíamos que estábamos criando a nuestras hijas e hijos de manera saludable, y que como yo, también, nunca habíamos podido recibir formación en cuestiones de salud de manera tan cercana y adaptada a nuestra realidad concreta.

¡Ojalá pudiera haber más programas como éste que nos llenen de sabor y color la vida!

Vanesa Fernández Montilla

 

Hobetzeko kontzientziatzen. Concierciarnos para mejorar.

Gabonak heltzear daude, eta garai honetan ez da erraza gehiegikeriarik gabe jatea.

Vamos hacia un momento del año en el que a todos nos resulta muy complicado no pasarnos con la comida.

Dieta osasuntsu bat mantentzen saiatzen bagara ere, inguruak aurkakoa egitera bultzatzen gaitu.

Hacemos esfuerzos para mantenernos dentro de una dieta  saludable y todo a nuestro alrededor nos incita a comer lo menos saludable. La vida se ha vuelto tan rápida que en Noviembre ya es Navidad y todo está lleno de nuestros típicos dulces navideños.

Riquísimos y malísimos para nuestra salud.

Harriturik geratu nintzen kokozko gozoki batek zeraman kolesterol eta azukre kantitatearekin.

El otro día descubrí que una bolita de coco contenía 17 gramos de colesterol por cada 100gramos de producto. Casi me caigo redonda. Con lo inocente que parece. Y pone (LO PONE) que no contiene azucares añadidos. Pero tiene 67 gramos por cada 100 de producto. La bolita pesa 20 gramos.

Podemos hacer rápidamente cuentas. 3,4 gramos de colesterol y 16,75 de azúcar.

Me la comí claro, ya la tenía en la mano cuando leí el análisis nutricional que trae el producto.

Afortunadamente yo no soy diabética ni tengo el colesterol alto, pero  soy cuidadora de diabéticos.

Había llevado a casa bombas de coco.

Komeni ez zaizkigun gauzak ez erostea hobea da, baina garai hauetan ez da erraza.

Siempre he pensado que la mejor manera de no comer algo que no nos viene bien, es no comprarlo. Pero hay momentos del año en los que es misión imposible.

¿Quien se resiste a determinados productos?

Paziente Biziko tailerretan nutrizioari buruzko etiketak irakurtzen ikasten dugu.

Me acorde en ese momento de lo que aprendemos en los talleres de paciente activo sobre los análisis nutricionales.

Etiketak produktuak erosi baino lehen irakurtzen baditugu, elikagai osasuntsuagoak aukera ditzazkegu.

A leerlos antes de comprar. Una vez en casa el error cometido ya no tiene solución.

Lo comemos.

No digo con esto que no podamos comer ciertos productos pero debemos ser conscientes de lo que estamos comiendo y así  hacer una alimentación equilibrada en la medida de lo posible.

Elikagaien konposizioari buruzko zalantzak ditudanean http://www.bedca.net/ orrialdean sartzen naiz. Bertan, informazio asko dut eskuragai.

Cuando tengo dudas sobre la composición de los alimentos a mi me resulta muy útil consultar la base de datos BEDCA http://www.bedca.net/

En la base de datos encuentro la composición de cada alimento que me crea dudas.

O simplemente si tengo curiosidad por conocer toda la composición de un alimento. Porque en esta base se incluyen componentes que no suelen reflejarse en los análisis nutricionales de los productos, como vitaminas y minerales.

Hace un desglose completo de las grasas que contienen los alimentos. Muy interesante también a la hora de hacer una alimentación sana.

Podemos comer un poco, casi cualquier cosa, si somos capaces de equilibrar con el resto de los alimentos que ingerimos. Y sabiendo que hay que reducir de otros alimentos cuando nos hemos pasado con algo que no nos viene bien.

Orokorrean dieta orekatu bat mantetzen badugu, gabonetan, urtebetetzetan edo ospakizunetan salbuespenak egin ditzazkegu.

Y vamos a ser realistas, ¿quién no hace transgresiones a la dieta en ciertos momentos de vida? Cumpleaños, celebraciones o la Navidad. Y con esos momentos hay que seguir adelante y mantenernos sanos.

Cuanto más sabemos y más recordamos que lo sabemos, se hace más fácil también  jugar con los alimentos para estar dentro de los parámetros que nos interesan.

Aunque seguir dentro de lo que necesitamos sea, como nos contaba Juan Carlos en su post, subir y bajar por una montaña rusa.

Más sencillo que consultar bases de datos nos puede resultar ceñirnos a la famosa pirámide nutricional.

Belgikarrek egin duten piramide nutrizionala ere erabil dezakegu.

Los belgas la han transformado convirtiéndola en un triangulo invertido con los colores de un semáforo.

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Verde saludable, amarillo poco saludable y poca cantidad.

Y  han sacado del triángulo y  puesto en rojo, los alimentos que se consideran dañinos para la salud.

Alcohol, refrescos, alimentos preparados o fritos, snacks, embutidos, galletas, chocolate, dulces. Y la sal…

De todos ellos consumir poco y de manera circunstancial.

Me parece más fácil de entender  cuando tenemos  arriba lo que debe ser la base de nuestra alimentación diaria, es decir  alimentos frescos, legumbres, patatas, cereales. Además de lácteos y sus derivados, carnes blancas, pescado y huevos.

Y en la parte ancha del triangulo agua, mucha agua.

Me gusta el triangulo. No sé si os parece tan bueno como a mí. Me da un plus el que se haya incluido entre los “alimentos” dañinos el consumo de alcohol. Incluso del vino y la cerveza.

Llega la Navidad, mal momento para ser estrictos con la alimentación. Y la ansiedad que genera no comer como los demás, no compensa a los beneficios.

Así que nos toca  aplicar lo que conocemos. Tomar conciencia de que lo sabemos. Y recordar que hemos aprendido mucho de alimentación saludable.

Gabon zoriontsuak eta osasuntsuak denontzat!

Feliz y sana Navidad para todos.

Magdalena Vázquez

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