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Cuando la vida te para de golpe

2016-02-24 23.13.26

Un día como otro cualquiera…. te levantas… te duchas y te vas a trabajar como cualquier otro día…..y de repente, en una fracción de segundo algo pasa y tu vida cambia.

En una fracción de segundo pasas de ser una mujer independiente, madre, trabajadora y con salud, a ser una mujer dependiente, sigues siendo madre de unos niños a los que no puedes atender como debes, tienes que dejar de trabajar y encima pierdes la salud.

Esto es lo que me ocurrió a mí hace algo más de 6 semanas y hoy quiero darle voz a todos esos pensamientos y sentimientos que han pasado por mi cabeza durante estas semanas y que me han llevado a hacer un proceso interno muy interesante.

Hace 6 semanas tuve un accidente de tráfico y lo primero que hago es dar gracias porque todo se ha quedado en un gran susto y unas lesiones “menores”, ya que y aprovechando para apoyar las campañas de la DGT, llevaba el cinturón puesto y eso me salvó de una lesión infinitamente más grave seguro. Pero no es por ahí por donde quiero ir…

Está claro que en este caso, lo que me ha pasado es algo agudo, que en un tiempo más o menos corto me dejará hacer la vida que hacía antes del accidente, aunque ya tengo la presión de “mi fisio” de que tengo que cambiar muchas cosas en mi vida para que realmente mi salud no se resienta después de esto. Es seguro que la aceptación de mi proceso crónico me llevo mucho más tiempo y todos vosotros me diréis…. hombre no es lo mismo aceptar algo que en X meses se resolverá que aceptar algo que es para siempre y en eso tenéis razón, el tiempo de aceptación será diferente…o no…lo que seguro que marca la diferencia es la actitud con la que nos enfrentemos al proceso.

De repente tu salud te obliga a pasar muchas horas contigo mismo e inevitablemente llegan a tu cabeza miles y miles de pensamientos…muchos malos… ¿por qué a mí?, ahora es el peor momento para que pase esto, con todo el trabajo que tengo, con todos los planes que yo tenía para estos días,  ¿cómo voy a atender a mis hijos?, esto dolor es demasiado para mí………podría empezar y no acabaría nunca.

Pero con lo que me quedo es que he sacado muchas, muchas cosas positivas de todo este proceso y para mí esa ha sido la mayor de las enseñanzas. De todo lo que te pasa puedes sacar dos lecturas la positiva y la negativa y creo que yo he sacado de este accidente, muchas más cosas positivas que negativas.

Echando la vista atrás y por resumir y no aburriros he sacado en claro varias cosas, de las que cada una por separado, seguro que me dan para escribir otro post:

  1. La confianza en el profesional sanitario que te trata es esencial, con ella tu recuperación y adherencia al tratamiento es mucho mayor.
  2. Aceptar que necesitas ayuda es mucho más difícil que darla.
  3. Aceptar que no puedes con todo es un proceso en sí mismo, y que el mundo no se va a parar porque tú te hayas bajado unos días.
  4. Según la Real Academia de la Lengua Española paciente, es el que tiene paciencia. Paciencia ha sido la palabra más repetida por toda la gente que tengo a mi alrededor…tienes que ser paciente y no querer correr más de lo que puedes…y os prometo que eso lo he llevado, bueno aún lo llevo muy pero que muy mal. Soy una persona muy activa y aceptar que para curarme cuanto antes tengo que reposar….cuesta, todos los demás consejos de los que en estos momentos me están tratando, los sigo a rajatabla aunque también me cuesten…unos días mucho más que otros.
  5. Tengo derecho a sentir lo que siento, unos días frustración porque avanzo más despacio de lo que me gustaría, otros días alegría porque he conseguido algo de lo que hace dos días no era capaz, otros enfado y rabia por todo a lo que he tenido que renunciar y otras veces orgullo de la gente que ha estado y está a mi lado. Sé que la gente lo hace con su mejor intención pero a veces duele que los que están a tu alrededor no “te den permiso” para sentir lo que tu cuerpo te pide que sientas en ese momento.
  6. Y lo más importante que he constatado… el que siembra recoge….gracias a todos por estar ahí cuando os he necesitado, gracias por salir corriendo de vuestra casa ante una llamada de auxilio, por prepararme la cena, por traerme flores para animarme, por cuidarme, por mimarme….en definitiva por quererme.

Ser paciente no es fácil….es un proceso de aprendizaje, que a unos les costará más que a otros, incluso a algunos unas partes les costará más y otras serán más fáciles de cumplir….pero como todo en la vida… a ser paciente también hay que aprender.

¡¡¡Animo a todos aquellos que estamos en el proceso de aprendizaje y sobre todo no olvidéis nunca que aprender es un gran tesoro!!!

                                                                                                                                                                            Esti

El final del verano…  

Ha llegado septiembre…..los niños han empezado al cole…..poco a poco la gente se reincorpora a sus trabajos…..hay un boom en los gimnasios para intentar perder esos kilos de más que hemos cogido durante las vacaciones de verano…..los días empiezan a notarse más cortos y algo más fríos…..tenemos que volver a la rutina…..

Este verano ha dado mucho de sí, ha sido intenso, muy intenso…..para lo bueno y para lo malo pero también ha sido bonito, muy bonito…..he disfrutado de mi  familia, de mis amigos, del sol, de la playa y he conocido a grandes personas que me han ayudado a que este verano haya sido muy especial para mí y mis hijos…..pero todo tiene un final y el verano está a punto de acabarse.

Y con el fin del verano llega la vuelta a la rutina y el temido síndrome post-vacacional. Algunas personas creen que es autosugestión, otras lo sufren intensamente y para otras personas ni siquiera existe. ¿Y qué podemos entender como síndrome post-vacacional? En realidad lo podemos considerar como una mala adaptación entre el periodo vacacional y la vuelta a la vida activa. Yo este año lo tengo y bien gordo ….. ufffff.

Siempre he sido una persona positiva pero en momentos de “crisis” cuesta más mantener el positivismo.  ¿A que ha vosotros también os pasa? Pero aunque me cueste más sé que soy capaz de hacerlo porque además tengo herramientas para ello….herramientas que trabajamos y experimentamos en los talleres del programa Paciente Activo.

¿Queréis saber cuales son? Vamos a hacer un ejercicio, venga…animaos…..yo hago el mío y vosotros en vuestra casa el vuestro y si queréis compartirlo me encantaría escucharlo.

  • ¡¡Atento a los pensamientos negativos!! Identifícalos cuando lleguen a tu cabeza.

“Cómo me cuesta volver al trabajo, a la rutina, a no poder ver a la gente que está lejos….con lo bien que me lo he pasado en las vacaciones y lo bonitas que han sido”

  • Cámbialo por un pensamiento positivo

 “Levántate de la cama, la vida te sonríe, tienes una suerte enorme por tener un trabajo al que volver y por haber pasado un verano de 10”

  • Repítetelo una y otra vez
  • Ten preparado algún pensamiento positivo en forma de comodín para cuando aparezcan en tu cabeza pensamientos negativos.

Eres una persona estupenda y vales mucho. Tienes a tu alrededor mucha gente que te ha demostrado que te quiere y se preocupa por ti…… ¡valóralo!”

Así que……..atentos todos aquellos a los que la vuelta al cole, al trabajo o a la rutina se os está haciendo demasiado cuesta arriba. Poner en práctica estos consejos y……. ¡¡¡¡ ser positivos !!!!! Esto os ayudará en vuestra adaptación tanto física como mental.

Y para ello voy a compartir con vosotros una canción que desde la primera vez que la escuché me da muy buen rollo, trae a mi mente muchos momentos positivos, recuerdos del sol, de la luz, del verano…..para que cuando llegue a vuestras cabezas las nubes que tapen el sol os la pongáis y os ayuden a disiparlas…..a mí me funciona….espero que a vosotros también.

Esti Gamboa

Atención plena

Tengo 8 años, es domingo y voy en el autobús la línea 9 para luego coger otro cuyo número no recuerdo que me llevará a Carabanchel en Madrid. Voy de la mano de mi madre, mi hermana gemela está conmigo también. Recuerdo perfectamente el olor del perfume de las señoras mayores  que también estaban en el autobús y cuyo olor me mareaba, no me gustaba nada, lo tengo tan grabado en la piel que le he puesto un nombre, “colonia de autobús”, cada vez que lo huelo, me evocan estos recuerdos. Nos dirigíamos al colegio que entonces había allí para los huérfanos ya que yo no tenía padre desde los 4 años. Era un internado. Me vienen imágenes de cuando bajábamos del autobús ya en la entrada del colegio, me asía con fuerza a la mano de mi madre y me pegaba a su pierna, mi hermana también, ya empezábamos a lloriquear pues no queríamos quedarnos allí hasta el viernes que venía a buscarnos para pasar el fin de semana en casa. Recuerdo como se me iba encogiendo el corazón mientras andábamos por el camino estrecho que ya en el recinto, nos guiaba hacia la puerta de entrada, no quería llorar pero no podía evitarlo, sentía que me ahogaba porque me abandonaban en un sitio donde no quería estar y desde luego no entendía porqué teníamos que quedarnos allí y no podíamos quedarnos con mi madre. No me gustaban nada las monjas que lo llevaban, me resultaban distantes y algúna incluso rayaba la crueldad, nada empáticas y por supuesto nada cariñosas que era precisamente lo que yo sentía necesitar. Parecía más bien un centro militar con normas muy rígidas.

 

Nunca hubiera sabido como se sentía mi madre si no tuviera a mi hija, Lucía, con 11 años, cada vez que tiene que irse para  un campamento, una excursión…, siento lo mismo que en el colegio interna, el mismo ahogo, la misma sensación de abandono como si no fuera a verla ya nunca más…, estos miedos vuelven a mí una y otra vez, y me cuesta un esfuerzo inmenso no trasladarselo a ella, algúnas veces lo consigo y otras veces no, aunque no me rindo.

 

Muy dentro de mi hay algo que llora, ese lugar en mi interior en el que siento claramente una herida, muy cerca de mi  corazón, en donde hay dolor, tristeza, una horrible soledad y un miedo inmenso a ser abandonada. Dejo que salgan esos sentimientos y les hablo con cariño “todo está bien, todo irá bien”…., Tengo que dejar salir todos esos sentimientos dolorosos, para poder sentir después, un soplo de paz.

 

Para poder vivir con paz, es necesario sentirla dentro, todos tenemos nuestros dramas personales, ni mejores ni peores, simplemente diferentes y todos ellos han hecho de algúna forma que seamos como somos hoy. Es importante darte tiempo para el deporte,  para alimentarte, para masticar, para reir, para perdonar, darte tiempo para estar solo, para llorar, es importante quererse, y es importante CUIDARSE, aprender a cuidarse desde dentro. Esto es lo que tratamos de ofrecer  en los talleres de Paciente Activo, tratamos de ayudarte a ver que puedes hacer mucho más de lo que crees por tu bienestar, que se puede convivir con la enfermedad haciendo un pacto de “no agresión mutua”, con sesiones como el manejo de las emociones, las técnicas de relajación, el poder de las creencias, la toma de decisiones y otras muchas de lo más interesante que todos los que lo hacemos posible, ofrecemos  desde el corazón.

 

Gracias a la vida que me dió a mi gran familia en la que incluyo a mis grandes amigos, a una madre que aún vive con una increible energía y a la que adoro, y en especial a mi hermana gemela que hizo más llevadero todo lo que aquí he narrado y que es una parte de mi tan especial, como yo misma.

 

Ani Galende

¡Que llegan las vacaciones!

Parece que por fin llega el merecido descanso. Se hacen especialmente largos los últimos días de trabajo. Quieres que pasen, pero es como si el reloj se ralentizara. Llevas tiempo queriendo dejar atrás los madrugones, el estar sujeto a un horario y a unas obligaciones, la tensión, el agobio o el stress.

Empiezas a planear que harás con tu tiempo libre. Quieres organizarlo para poder sacarle el máximo partido. Algunos buscarán paz, no hacer nada o simplemente poder tener tiempo que perder. Otros en cambio, compartirán tiempo con sus familias, visitándolas en los pueblos natales. Habrá quien se decante por el descanso en la zona de playa, o en la montaña, o quien se vaya a ver la mayor cantidad de ruinas que su cerebro sea capaz de procesar. Pero todos, todos los que tenemos enfermedades crónicas, “vacacionamos” con ellas.

He leído que tras el periodo vacacional, es cuando mayor número de divorcios se producen. ¡Qué pena que no podamos divorciarnos de nuestras enfermedades!. Aunque sea nos podrían conceder un ” kit kat veraniego”……. No? Me temo que es imposible.

Y así, nos encontramos con que algunos durante sus periodos de descanso, echan por tierra todo el trabajo que habían hecho durante el resto del año para encontrarse mejor. Ganan el peso que habían perdido, dejan de hacer ejercicio y se encuentran cada vez más a disgusto consigo mismos, mas insatisfechos…. Por lo que he pensado proponeros un plan, o mejor me gustaría invitaros a la reflexión.

Soy de las que cree, que en cualquier circunstancia de la vida, tenemos más de una opción. Hasta  quedarnos quietos y no hacer nada, ya es una elección en sí misma. Pero también pienso, que sentir que has sido consciente de la decisión, te lleva a estar más seguro de ella, y esto a su vez, te proporciona la confianza y determinación necesarias para llevarlo a cabo….. Y para llegar aquí, el único camino que conozco es la reflexión.

Aquellos que este año vuelvan de sus vacaciones y se divorcien, habrán tenido que pasar por un proceso de análisis de la situación que tenían, y después de valorar todas las opciones posibles e  intentar negociar, deciden cual es la válida. Pues esto es lo que os propongo que hagáis con vuestra enfermedad…!! Dado que de ella no nos podemos divorciar, vamos a buscar la reconciliación. Os animo a que dediquéis algo de vuestro tiempo de descanso, a observar como os sentís, a identificar en que situaciones os encontráis mejor, a pensar como durante el año podemos dedicar algo de tiempo a las actividades necesarias para estar bien, a pensar para planificar, siempre con un objetivo claro, nuestro bienestar. En los talleres de paciente activo, compartimos los conocimientos necesarios para el autocuidado.  Ahora la pelota está en vuestro tejado, es tiempo de reflexionar sobre cómo estamos y como queremos estar….

Así que ya sabéis…. Es tiempo de reflexionar…. Y sobretodo…. ¡¡De “vacacionar”!!  Os dejo con una canción de verano…..

 

                                                                                                                                                                                                                          Begoña Belarra

En fuera de juego

Dicen que el fútbol es el deporte rey. No se si os consideráis futboleros o no, yo si… Y quiero aprovechar los últimos acontecimientos deportivos vividos, para invitaros a reflexionar sobre algunas cosas.

Hace dos días se jugó la final de la copa del rey. Mi equipo era uno de los finalistas, podéis imaginaros cual, si no habría empezado la frase diciendo que ganamos la copa.  Desde mi ciudad, se desplazaron mas de 50000 hinchas para acompañar y animar. Los que nos quedamos apoyando en casa, no fuimos menos. Daba gusto callejear, ver el ambiente festivo, la ciudad teñida de rojiblanco y sobretodo las ganas de todos de disfrutar y participar.

Y viendo todo este espectáculo, se me ocurrió hacer la siguiente reflexión: ¿ por qué esta todo esta gente hoy aquí? ¿ qué les mueve? ¿ qué les ha hecho tomar la decisión de salir a la calle o de viajar? ¿ por qué todos se sienten integrados? ¿ por qué están todos tan participativos? ¿Cuáles serían vuestras respuestas?

Os voy a contar mi visión. Creo que únicamente es cuestión de motivación. Esa es mi respuesta… Motivación!!. Cuando encontramos la necesaria, parece q cualquier cosa que nos propongamos en la vida, se vuelve accesible. Ya lo decían los sabios: ” Querer es poder”.   Entiendo la motivación, como el motor que hace que los huesos te dejen de doler y te muevas, el motor para que todos los días hagas un rato de ejercicio aunque llueva, el motor para que encuentres la forma de no olvidarte de tomar la medicación, el motor para comer saludable y ser feliz haciéndolo. Creo que es lo que te ayuda a integrar tu plan de cuidados y tratamiento, no se si en su totalidad, porque también creo q hace falta información, pero desde luego sin la motivación necesaria, no seremos capaces de avanzar.

Y…. Llegados a este punto, si resulta q tantísimas personas han encontrado la motivación necesaria para salir a la calle y animar a su equipo, o hacer 600 km para vivirlo con sus jugadores, para comprar camisetas, para pintar sus coches, sus caras….¿ cómo no vamos a ser capaces nosotros de encontrar el motor que nos lleve a cuidarnos adecuadamente? Que se trata de nuestra salud, de nuestro bienestar, de nuestra calidad de vida…!!!! ¿ Puede haber algo mas importante?

Pienso que los profesionales sanitarios, ejercen de árbitros y van marcando desde los goles, hasta los fuera de juego. En paciente activo, actuamos como los entrenadores, os alentamos, os enseñamos, os ayudamos e intentamos que creáis en vuestro potencial . Pero, nunca olvidéis quienes son los jugadores… Que los jugadores sois vosotros!! Quien gana el partido, es el equipo, pero quien levanta la copa, o se cuelga la medalla de subcampeón, es el jugador, el que corre los noventa minutos. Así que, vosotros decidís que papel queréis adoptar en este partido, si queréis ser los espectadores de vuestra enfermedad, o por el contrario queréis ser los jugadores y así poder decidir que hacéis con el balón.

Por mi parte lo tengo claro… ¡Paso de vivir en fuera de juego! ¡ yo quiero jugar!…. Y tú… ¿ qué quieres ser tú?

Begoña Belarra

El ejercicio es bueno para el cerebro

El ejercicio nos hace más inteligentes.

En la última entrega hablé de cómo el ejercicio nos hacía más felices.

Hoy voy a hablar de los beneficios que tiene directamente en nuestro cerebro.

 

¿Sabíais que mientras entrenamos nuestro cuerpo, también lo hace nuestro cerebro?

Numerosos estudios demuestran que el ejercicio aeróbico promueve la producción de una molécula neuroprotectora que mantiene el cerebro joven y activo. Seguro que no imaginabais que cada vez que realizamos ejercicios aeróbicos como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta estamos ejercitando nuestro cerebro.

Los científicos han descubierto que el ejercicio aeróbico promueve la producción de una molécula llamada irisina, la cual tiene efectos neuroprotectores que ayudan a mantener el cerebro joven y mejoran el aprendizaje,  que  la oxigenación cerebral que ocurre mientras  realizamos ejercicios mejora la capacidad cognitiva (la capacidad relacionada con el procesamiento de la información: la atención, percepción, memoria, resolución de problemas etc.)y protege al cerebro de la degeneración que ocurre con la vejez, según publican en la revista Cell Metabolism.

Así que si últimamente pierdes las llaves o te cuesta tomar decisiones o hasta cualquier ruido te distrae, el ejercicio puede ser tu aliado.

Aun siendo imposible asegurar que correr unos kilómetros sería la fórmula  para convertirse en un  genio,  sí  es posible prever que se podía obtener mejores resultados si se practicaba ejercicio antes de un examen o una actividad que requería concentración.

Una investigación del Intitute of Medical Psychology LMU Múnich  puso a un grupo de mujeres alemanas a estudiar palabras en idioma polaco después de haber realizado una sesión de ejercicios.

Mientras  que otro grupo  estudió  las mismas palabras sin realizar ninguna actividad física. Los resultados evidenciaron que a las mujeres que se ejercitaron antes de estudiar, aprendieron mayor cantidad de palabras que las que no realizaron ningún ejercicio previamente.

Esto se debía, según los científicos, a que la adrenalina que se produce durante el ejercicio promueve la presencia de la molécula antes mencionada IRISINA,  hormona que aumenta durante el ejercicio, que ya he dicho que funciona como neuroprotectora que mantiene el cerebro joven y activo. La investigación llegaba a la conclusión de recomendar estudiar después de haber realizado algún tipo de actividad física.

El artículo explicaba los 4 beneficios del ejercicio físico para el cerebro:

  • Mayor conexión entre las neuronas
  • Mayor memoria a corto y mediano plazo
  • Mayor trasporte de nutrientes
  • Aumento de materia blanca y gris del cerebro

Añadía, que hay evidencias de que al ejercitarnos se activa el hipocampo, que es la parte del cerebro relacionada con el aprendizaje, por tanto su activación constante  podría repercutir en una mejor capacidad de aprender.

Así que ya sabemos algo importante: podemos decir que el ejercicio es un método para ayudar a  sentirse bien, estar sano, más guapo y ser un poco más inteligente.

¿Qué os parece?

Ahora solo queda responder a las preguntas que siempre os hago.

¿Qué, cómo, cuándo y con qué frecuencia?

Itxaso Arévalo

Hablando de dolor

Mi madre sufre dolor crónico. Toma varios medicamentos al día para el dolor. Tiene ratos mejores y peores, lo que le lleva a tener días mejores y peores, y sobretodo noches. No se por qué, pero parece que por las noches los dolores aumentan, o por lo menos su percepción. Será que simplemente al no tener mas estímulos externos, nos hacemos más conscientes de nuestro mal..??

 

Ha visitado a todas las clases de masajistas, fisioterapeutas, reflexólogos, acupuntores, curanderos, naturistas y demás gremios relacionados, que os podáis imaginar. Desafortunadamente lleva una larga trayectoria en este sentido, y después de todos ellos, siento no tener una fórmula milagrosa para regalaros que resulte curativa. Algunas cosas le han resultado más útiles que otras, pero en este sentido, creo que lo más prudente es personalizar, ósea que lo que a mi madre le ha mejorado durante una temporada, no tiene por qué funcionaros a vosotr@s, por lo que no me atrevo a señalar nada como valido. Lo que si me gustaría, es recomendaros que os pongáis únicamente en manos de profesionales titulados. Las personas que sufren dolor crónico tienen temporadas en las que les resulta más difícil sobrellevar su situación, y son candidatas a ser timadas con facilidad, por lo que os recomiendo que solo confiéis en profesionales cualificados.

 

Me costo mucho tiempo entender su actitud y su comportamiento. Es una persona que se mantiene lo más activa que puede y que goza de un humor admirable, siempre tiene una sonrisa para regalarte. Me resultaba difícil de asumir que realizara determinados esfuerzos físicos, que yo pensaba que le podían generar más molestias. Luego, he entendido que necesita exprimir los ratos en los que se siente bien, que le produce bienestar hacer esas tareas aunque sepa que después va a tener dolor, que es consciente de que lo haga o no, le va a doler, así que decide conscientemente, aprovechar los ratos buenos en tareas que le gustan y le produce bienestar realizarlas. Decide buscar su felicidad aún con dolor.

 

Las noches en general, las pasa mal. Le cuesta mucho dormir mas de 4 horas seguidas. Desde hace unos años va a clases de yoga, disciplina que junto con la practica de la relajación, le ayuda a no crisparse ante el insomnio. Toma medicación que le ayuda a conciliar el sueño, pero aún así hay noches en las que no siente que descansa. Es importante tomar la pastilla para dormir media hora antes de acostarse y en cuanto empeceis a sentir sueño, acostaos. Tampoco debéis descuidar las horas de las pastillas para el dolor, recordad que es más fácil aliviar el dolor leve que el intenso. No os sobremediqueis, si sentís que la pauta no es suficiente, consultad con vuestro médico, pero no os añadáis medicación por vuestra cuenta, puede generaros problemas mayores.

Conocí una persona que me contó que padecía dolor en los brazos y que todas las noches se perfumaba las muñecas antes de acostarse, en un intento de buscar una percepción positiva o agradable en sus brazos a través del olfato, era como reconciliarse con esa parte de su cuerpo que le había proporcionado tantas sensaciones desagradables.

 

Podría hablaros ahora de lo que los libros dicen de la percepción del dolor, pero me vais a permitir que lo haga en otra ocasión, porque ahora quiero hablaros un poco de mi. El papel de los cuidadores en estos casos es muy importante. Yo no puedo cuidar de mi madre, es autónoma, pero si le acompaño. Es importante para ella no sentirse sola, poder tener alguien con quien hablar y expresar como se siente, sus preocupaciones o inquietudes….. Es tranquilizante saber que estas siempre al otro lado del teléfono…… ( menos mal que han inventado la tarifa de llamadas ilimitadas…!!!). Así que si sentís la necesidad de ayudar a algún ser querido y cercano a vosotros pero no sabéis como, no os preocupéis, es probable que solo esperen de vosotros que les acompañéis mientras andan su camino. A veces, solo necesitamos escuchar….

 

Os dejo con una canción que me sube el animo, a ver si os funciona…. Gracias a la vida de Mercedes Sosa.

 

Begoña Belarra

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