Nahi badugu, ahal dugu!! ¡¡Querer es poder!!

Urteak aurrera doazen ahala, zahartzen goaz eta gaixotasun desberdinak azaldu daitezke gure gorputzean.

A lo largo de nuestra vida sucede un hecho inexorable que no es otro que el transcurrir de los años. A menudo este envejecer acarrea además la aparición de “goteras” en nuestro organismo en forma enfermedades que nos dan la lata en mayor o menor medida.

Organismoak ez du berdin erantzuten eta hori eguneroko egunerokotasunean nabaritzen da.

En cualquiera de los dos casos, ya sea en personas mayores, ya sea en personas que tienen alguna enfermedad crónica –en muchas ocasiones se dan los dos casos a la vez-, se observa que la evidente merma física que padecen acaba afectando mucho a su día a día. El organismo no responde igual y uno se siente limitado en cuanto a las actividades que puede realizar. Sigue leyendo

Alda ezazu pronostikoa. Cambia el pronóstico

Paziente Biziko programaren helburua gaixotasun kronikoak dituzten pertsonek, gaixotasuna ezagutzea, bizimoduan aldaketak egitea (gaixotasuna hobeto kontrolatzeko eta bizi kalitatea hobetzeko) eta gaixotasunak eragingo dizkien emozio-gorabeherak kontrolatzen ikastea da. Zergatik da hain garrantzitsua gaixotasuna kontrolpean edukitzea? Pronostikoarengatik.

El objetivo del programa paciente activo, como hemos dicho en numerosas ocasiones en este blog es que las personas que tienen alguna enfermedad crónica, conozcan su enfermedad, lo que la causa, lo que favorece su avance y lo que podemos hacer para tenerla controlada. Ponemos énfasis en que podemos adoptar hábitos y comportamientos que favorezcan ese control y que nos permita tener la mejor calidad de vida dentro de las limitaciones que la enfermedad a veces nos pone. Pero, a parte de para mejorar la calidad de vida, ¿por qué es tan importante tener la enfermedad bajo control? Por el pronóstico.

Pronostikoa, gaixotasunean egoera desberdinak gertatzeko aukera da.

Biriketako gaixotasunen bat duen pertsona batek erretzen jarraitzen badu, gaixotasunaren pronostikoa okertu egingo da eta etxean oxigenoarekin egoteko aukera altuagoa izango da.

Y ¿qué es el pronóstico? Podemos decir que la probabilidad  de que ocurran determinadas situaciones en el transcurso o a lo largo de la historia natural de la enfermedad. Dicho con un ejemplo, si alguien tiene una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, es decir una EPOC o una bronquitis crónica, y sigue fumando el pronóstico de la enfermedad será peor, es decir, la probabilidad de terminar con oxígeno en el domicilio y de modo continuo será más alta.

¿Otro ejemplo? La persona que tiene artrosis  y obesidad y se le recomienda que baje peso para mejorar su enfermedad, lo que se le está diciendo es que con menos kilos, la probabilidad de que la artrosis avance o los dolores aparezcan será menor. “Cambia el pronóstico!”, nos animan.

Zure inhalagailuek ez dute gaixotasunaren pronostikoa hobetzen, erretzeari usteak ordea, bai.

Tus inhaladores no mejoran el pronóstico de la enfermedad, es el dejar de fumar! Tus pastillas para el dolor no mejoran la artrosis, es bajar de peso si te sobra y mantenerte en activo! Tus pastillas reducen la probabilidad de tener un infarto…pero no tanto como una vida saludable en cuanto a alimentación y actividad física!

Beti ezin dugu pronostikoa aldatu, baina uste baino gehiagotan bai.

Desgraciadamente, no en todas las ocasiones tenemos el poder de cambiar ese pronóstico, pero si lo podemos hacer más veces de lo que pensamos. Así que un enfoque diferente de qué puedo hacer por mejorar mi enfermedad es….¿qué puedo hacer para mejorar el pronóstico de mi enfermedad? ¿Cómo hago para que sea menos probable que pueda tener secuelas?

Sendagileek uste dute pazienteek badakitela zein izan daitezkeen gaixotasuna kontrolpean ez edukitzearen ondorioak, baina ez du ematen horrela denik.

Pensaba en todo eso a raíz de escuchar en una charla que varios estudios muestran que  existen discordancias entre los pacientes y los médicos en lo referido al pronóstico. De tal modo, que estos últimos, infravaloran la necesidad de información del paciente y sobrevaloran su conocimiento sobre el diagnóstico y el pronóstico. Dicho de otro modo, los médicos piensan que el paciente “ya sabe” las consecuencias que podría tener un mal control de su enfermedad cuando no parece ser así.

Pazienteak sendagileak baino baikorragoak dira pronostikoari begira. Ez al gara gure gaixotasunak duen garrantizaren kontziente?

Además parece ser que los pacientes son más optimistas respecto al pronóstico de sus enfermedades que los médicos. ¿Podemos decir que no somos totalmente conscientes de la importancia de nuestra enfermedad?

En todo caso, me quedo con el dato de la discordancia, es decir, de la diferencia de opiniones o de visiones del problema. Un dato que nos invita a hacer de las consultas médicas y de enfermería un espacio en el que podamos hablar, explicarnos, expresar dudas y necesidad de saber más respecto a lo que nos pasa. Poder dedicar tiempo a saber qué tendremos que hacer para mejorar y qué tenemos que esperar de los tratamientos. De qué es lo que alivia, y qué es lo que mejora el pronóstico.

Igual nos llevamos alguna sorpresa.

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Iñaki Etxebarria.

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