Atseden on baten garrantzia (II). La importancia de un buen descanso (II)

“Atseden on baten garrantzia” postaren ondoren, gaurkoan lo ezina gainditzeko aholku batzuekin nator.

Loaren kalitatea hobetzeko aholkuak:

1-Egunez jarduera fisikoren bat egiteak, gauez atseden hartzea errazten du. Ohean etzanda gaudenean erlaxazio ariketak egiteko aprobetxatu dezakegu.

2-Ohera joan baino lehen, sakelakoen, ordenagailuen, bideo-jokoen… argi-pantailak begiratzea saihestu.

3-Gutxienez 6 eta 8 ordu bitartean lo egiten eta oheratzeko eta jaikitzeko ordutegiak mantentzen saiatu.

4-Eguerdian lo kuluxka egiten badugu. 20 edo 30 minutu baino luzeago ez izatea.

5-Afariak arinagoak izatea eta oheratu baino 2 edo 3 ordu lehenago egitea.

6-Ohea lo egiteko bakarrik erabili. Bertan ez irakurri, ez ikusi telebista…

7-Saiatu arazoak ohera ez eramaten.

8-Koltxoia egoki bat izan.

Gaua iristen denean eta lorik egin ezin dugunean, garrantzitsuena lasai egoten saiatzea da eta pixkanaka jaikitzea urduriago ez jartzeko.

Loak begiak ixtera gonbidatzen gaituela sumatzen dugunean, ohera joateko unea da.

Egoera hau luzatzen bada, zure sendagilearengana joan zaitezke.

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Después del último post sobre la importancia de un buen descanso, hoy vamos a ver algunos consejos que por que no, pueden ayudarnos a superar nuestro momento “no puedo dormir”.

Consejos para mejorar la calidad del sueño:

 1-Realizar algún tipo de actividad física durante el día favorece el descanso durante la noche. Eso si, no deberemos realizar ejercicio antes de acostarnos. En cambio cuando estemos acostados en la cama podemos aprovechar para hacer ejercicios de relajación aprovechando la tranquilidad del momento.

 2-Evitar mirar pantallas luminosas de móviles, ordenadores, consolas de videojuegos…. al menos 1 hora antes de acostarnos. Si podemos echarlos a un lado bastante antes, mucho mejor.

3-Dormir un mínimo de 6 a 8 horas diarias e ir generandonos un hábito de acostarnos y levantarnos a la misma hora ayudará a que poco a poco nuestro cuerpo se acostumbre a es rutina.

4-Si nos echamos una siesta que no sea muy larga. Es recomendable que dure como mucho 20 o 30 minutos. Las siestas de 5 o 10 minutos hacen que nos levantemos renovados.

5-Las cenas mejor que sean ligeras y realizarlas 2 o 3 horas antes de acostarnos. Evitar los guisos y platos fuertes, las comidas especiadas, las grasas o la cafeína, tenía y demás excitantes…..

6-La cama solo para dormir. Ni leer, ni ver la televisión, ni trabajar con el ordenador, ni comer.

7-Intentar no llevarnos los problemas a la cama. Sé que es difícil no hacerlo pero es importante dejarlos fuera de nuestra habitación. Seguir dando vueltas al problema con el centrifugado de la lavadora de nuestro cerebro no ayudará a que podamos dormir.

8-El colchón es muy importante. Si ya nos pide un cambio creedme, ganareis mucho. El mundo colchón es amplio. Hay una variedad enorme en calidades, materiales, necesidades y demás. Si vais a cambiarlo tener en cuenta probarlo en la tienda antes de decidiros por un modelo.

Cuando llegue la noche y no podamos dormir, lo importante es intentar mantener la calma y levantarnos al poco para no ponernos mas nerviosos. Cuando notemos que el sueño nos invita a cerrar los ojos es momento de irnos a la cama y no aguantar y esperar, porque entonces se nos pasará la hora y nos costará mucho volver a dejarnos envolver por esa sensación que nos hace querer irnos a la cama. Si el problema es grave entonces lo mejor es ir a nuestro médico y quizá sea momento de plantearnos que nos receten algo para poder descansar. Y la verdad es que no hay cuerpo que aguante sin descansar y mucho menos sin dormir.

Me despido con una frase de las que tanto me gustan: “Dormir no es arte pequeño: se necesita, para ello, estar desvelado el día entero”. (Friedrich Wilhelm Nietzsche – filósofo, poeta, músico y filólogo alemán).

Nagore Taboada

Atseden on baten garrantzia. La importancia de un buen descanso

Gero eta gehiago dira ondo lo egiteko eta atseden hartzeko arazoak dituzten  pertsonak. Daramagun bizi-erritmoak, ordutegien desorekak, estresak … gure gorputzarentzat benetan funtsezkoa den zerbaiti kalte eginten ari dira: atseden hartzeari.

Ez gara ohartzen zer dakarren lo faltak arazo hori pairatzen ez badugu. Ohera sartu eta alde batera eta bestera bueltak ematen hasten zara, hotza, beroa, ahoz gora jarri, ahoz behera, gauerdian sofara joaten zara, telebista piztu… Astiroegi pasatzen dira orduak. Aspertuta eta kezkatuta itzultzen zara ohera, ez duzu ia lorik egin eta lanera joateko garaia iritsi da. Gaueko galera hori zure gorputzak pilatzen du eta gaizki sentitzen hasten zara.

Pertsona bakoitzak lo egiteko denbora jakin bat behar du, eta loa konpontzailea izan behar da hurrengo egunean energiaz altxatzeko. Tratamendu edo gaixotasun batzuek, menopausiak  adibidez, gure loa eta atsedena kaltetzea eragiten dute, eta horrek, luzeera gure gorputzean eta buruan eragiten du.

Lo egitea, atseden hartzeaz gain, gure gorputzaren behar biologikoa da, errendimendu oso baterako funtsezkoak diren funtzio fisiko eta psikologikoak berrezartzea ahalbidetzen diona. Behar adina lo egiteak onura asko dakarzkigu osasun fisiko zein mentalerako.

Atsedena, jarduera fisikoa eta mentala murrizten den egoera da. Beharrezkoa da gure osasunarentzat eta ongizatearentzat. Atseden desegokiak eta 8 ordu baino gutxiago lo egiteak ondorio garrantzitsuak dakartza, eta horrek neke-sentsazio etengabea eragingo digu, gure ongizate orokorra murriztuz.

Lo egiteko eta atseden hartzeko faltak bihotzeko gaixotasunak garatzeko, presio arterialarekin arazoak izateko, depresioa edo antsietatea izateko eta loaren nahasmenduak, insomnio kronikoa … agertzea errazten du. Gaitasun mentala murrizten digu, eta ondorioz, arreta gutxitzen dugu, pentsamendua geldotu egiten da, memoriarik eta erreakzionatzeko gaitasunik ez dugu, logura eta suminkortasuna ditugu …

Atseden hartzen dugunean, gorputza berreskuratu eta leheneratu egiten da, loaren zikloan gertatzen diren faseen bidez, gure organismoarentzat onuragarriak diren hormonak sortuz. Gure defentsentzat ere onuragarria da, immunitate sistema indartzeaz gain gure gaitasun kognitiboa ere hobetzen du.

Cada vez son más las personas que conozco que tienen problemas para dormir y descansar bien. El ritmo de vida, los desajustes de horarios, el estrés…. al parecer nos están quitando algo realmente vital para nuestro cuerpo: descansar. No somos conscientes de lo que conlleva la falta de sueño hasta que llevas una temporada en la que ir a dormir es una pesadilla. Es meterte a la cama y no parar de dar vueltas. Inevitablemente empezamos a agobiarnos. Que si nos da calor y nos destapamos, que si ahora tenemos frio y nos volvemos a tapar, que si nos ponemos de lado, luego del otro, boca arriba, para abajo….vamos un no parar. Al final te levantas de esa cama maldita a media noche, vas al sofá (hay quien visita al frigorífico o los armarios donde tenemos cosas ricas) para ver si así nos relajamos y nos da el sueño acompañados del mando de la tele pasando canales en busca de algo que nos aleje de nuestra frustración. Pasan las horas demasiado lentamente. Vuelves a la cama con aburrimiento y preocupación porque en nada tienes que ponerte en marcha e irte a trabajar. Y no has dormido nada. O si lo consigues, como mucho lo haces 1 o 3 horas. Hasta que llega un día en el que caes si o si pero no recuperas el sueño perdido. Esa pérdida nocturna tu cuerpo la va acumulando y empiezas a sentirte mal.

Si te suena el tema eres del club de los que solemos tener noches interminables, días agotadores y no sabes como vas tirando cada día sin dormirte en cuanto te sientas. Cada persona necesita un tiempo determinado de sueño, hay quien con pocas horas se levanta como nuevo. No es suficiente con dormir, necesitamos hacerlo bien para que el sueño sea realmente reparador y podamos levantarnos descansados con energía. Tener calidad de vida es importante. Ya sabemos que hacer ejercicio, comer sano, adquirir hábitos saludables, descansar bien…..deberían formar parte de nuestra vida. Sería lo ideal. Pero hay veces en las que descansar adecuadamente nos es imposible. Algunos tratamientos o enfermedades, tener la menopausia, por ejemplo, hacen que se vea afectado nuestro sueño y descanso haciendo que a la larga esto repercuta en nuestro cuerpo y mente. Hay estudios que demuestran los efectos negativos que pueden tener la falta de sueño y descanso para nuestra salud.

 Pero ¿qué es el sueño? ¿Y el descanso?

 El sueño además de hacernos descansar es una necesidad biológica de nuestro cuerpo que le permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento. Dormir lo suficiente nos aporta muchos beneficios para la salud tanto física como mental. Un sueño de calidad es un sueño continuo sin despertares a lo largo de toda la noche.

El descanso es un estado en el que se reduce la actividad tanto física como mental. Es la tranquilidad, la ausencia de estrés y de ansiedad de nuestro cuerpo y mente. Es una factor importante para nuestra salud y bienestar. Un descanso inadecuado y dormir menos de 8 horas, tienen consecuencias importantes que nos hará tener una sensación de cansancio continuo disminuyendo nuestro bienestar general.

La falta der sueño y descanso aumenta el riesgo de que desarrollemos enfermedades del corazón, tengamos problemas con la presión arterial, suframos depresión o ansiedad y favorece la aparición de trastornos del sueño, insomnio crónico…. Nos reduce la capacidad mental haciendo que tengamos una disminución de atención, lentitud de pensamiento, falta de memoria y de capacidad de reacción, somnolencia, irritabilidad….

Cuando descansamos nuestro cuerpo se recupera y restaura mediante las varias fases que ocurren durante el ciclo del sueño produciendo determinadas hormonas beneficiosas para nuestro organismo. Despertarnos en según que fase hará que nos sintamos descansados o por el contrario agotados y con la mente aletargada. También es beneficioso para nuestras defensas, fortalece el sistema inmunitario o mejora la capacidad cognitiva. Nos recarga las pilas y nos hace sentir muy bien.

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Nagore Taboada.

La importancia del descanso

Itxaso Arévalo

Alguna vez os habéis parado a pensar ¿cuánto tiempo dedicamos de nuestra vida a descansar y en concreto a dormir?

Es sabido que de media pasamos un tercio de nuestras vidas  durmiendo… ¡Un tercio!

Durante el periodo de descanso es cuando reponemos fuerzas, recuperamos la energía que necesitamos para afrontar nuestro día a día, para poder seguir al día siguiente con las tareas y responsabilidades de cada uno, además si ya ha quedado claro la importancia de la práctica de ejercicio, para poder realizarla debemos descansar bien.

Dormir bien significa mayor calidad de vida y los trastornos del sueño repercuten en nuestra conducta y nuestro estado emocional.

Qué bien y a gusto nos sentimos cuando al despertarnos decimos: ¡qué bien he dormido hoy!

Dormir bien o tener un sueño reparador va a tener una influencia directa en nuestro bienestar físico y mental.

Pero la noche que descansamos mal, amanecemos agotados, a veces con los ojos enrojecidos, con “mal cuerpo” y empezamos el día con pocas ganas…

¿Qué sucede en nuestro organismo cuando dormimos?

Durante la noche se produce la secreción de hormonas que reparan el desgaste que han sufrido nuestros órganos durante el día, dichas hormonas nos ayudarán a mantener el bienestar a lo largo del día y se convierten en aliadas de nuestra salud y también de nuestra belleza, para estar  más guapos/as ¡debemos dormir y descansar bien!

Además, mientras dormimos, al estar tumbados, el organismo descansa más. Esta posición horizontal facilita que las articulaciones soporten menos peso y que nuestros músculos se liberen de la tensión, se relajen, se regeneren. Durante el sueño nuestro organismo segrega  la hormona del crecimiento importante en la regeneración del musculo.

Un buen descanso ayuda a que nuestro sistema inmunitario se fortalezca y nuestro sistema circulatorio también se beneficie, la presión sanguínea baja, por tanto el corazón necesita menos esfuerzo para bombear la  sangre a todo nuestro organismo.

Por todo ello resulta fundamental aprender pequeñas costumbres y a veces trucos  en nuestro día a día que nos van a facilitar la tarea de conciliar el sueño y poder descansar bien.

Todos nos hemos hecho alguna vez varias preguntas sobre lo que nos conviene hacer o evitar  para descansar correctamente.

Es una pregunta que nos hacemos en el taller de paciente activo: cuidando activamente mi salud”.

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¿QUÉ PODEMOS  HACER NOSOTROS O CUÁLES SON LAS MANERAS DE CONSEGUIR UN SUEÑO REPARADOR?

¿Me ducho a la mañana o a la noche?

Los que saben de esto dicen que es recomendable tomar un baño al atardecer, esta actividad va a favorecer la conciliación del sueño, porque el agua caliente ayuda a elevar la temperatura corporal contrarrestando la reducción que se produce cuando dormimos, pero el error se comete cuando la ducha  se produce justo antes de meternos a la cama, se debería realizar dos horas antes de acostarnos, porque si no, tiene efecto contrario y nos despierta, nos activa.

¿A qué hora del día hago ejercicio para dormir bien?

Como con el baño o ducha, cuando hacemos ejercicio nuestro cuerpo aumenta de temperatura, por eso se debería realizar dos o tres horas antes de acostarse.

¿Qué ceno?

No es recomendable una cena copiosa, pero aparte del  qué, también tiene importancia el ¿cuándo?

Deberían pasar tres horas entre la cena y el momento de acostarnos.

Y ¿lo de tomar un vaso de leche antes de acostarse?

Tomar leche caliente o una infusión aumenta la temperatura corporal y es positivo para ese momento del día, salvo personas con problemas gástricos o que tomen diuréticos, pue vamos a ingerir líquidos que van a dar ganas de orinar y levantarte a la noche. Si se toman diuréticos se puede consultar al médico si se pueden tomar a la mañana, así evitamos el levantarnos durante la noche para ir al baño.

¿A qué hora me acuesto?

Es conveniente adoptar una hora fija para irnos a la cama. Los seres humanos estamos programados para dormir por la noche, debemos  intentar una periodicidad biológica diaria, acostarnos y levantarnos siempre que se pueda a la misma hora.

No tomar excitantes ni alimentos que puedan interferir en el sueño como café o chocolate.

Utilizar tapones si tienes un sueño ligero

Siesta: ¿enemiga o amiga?

Si descansamos suficiente por la noche quizás no sea necesaria la siesta, sin embargo una siesta de no más de 30 minutos es reparadora según los expertos y nos inyecta energía  para afrontar la tarde, pero… no más de 30 minutos eh!!!

No ir a la cama a estudiar o a leer.

Quizás un poco de lectura te ayude a dormir, pero a veces te desvela si te despistas y lees más de 10 minutos.

El dormitorio oscuro y en silencio, la cama cómoda y  la temperatura confortable ni frio ni calor.

La melatonina es la hormona del sueño  y su secreción está ligada a  la oscuridad, los niveles diurnos son muy débiles y alcanzan su máximo antes del adormecimiento. Es la oscuridad quien estimula su secreción. Es la encargada  de la regulación de nuestros ritmos biológicos.

Consultar al médico acerca de los medicamentos que tomamos (si es el caso) para informarnos si interfieren en el sueño.

Pero, ¿Qué hago si nada de lo anterior funciona?

Si a pesar de seguir las indicaciones, a veces se nos hace cuesta arriba dejar de lado nuestras preocupaciones diurnas y nos cuesta dormirnos.

Entonces conviene levantarse de la cama e ir a otra habitación para realizar una tarea que no nos active demasiado y luego volver a la cama (leer un poco, dar un paseo por la casa).

Si aun así no nos dormimos podríamos aprender técnicas de relajación (en otra entrega podemos hablar de ellas) que serán otra forma de ayudarnos a dormir y descansar mejor.

Pero, si el problema persiste debemos acudir al médico para consultar y solicitar ayuda.

 

 

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