Ia dena Interneten dago. Casi todo está en Internet

Webguneak, blogak, sare sozialak, eztabaida-foroak eta aplikazio mugikorrak (app-ak) osasunari buruzko informazio-baliabide garrantzitsuak bihurtu dira.

Nork ez du bilatu inoiz interneten bere sintomak interpretatzeko informazioa?
Arazo baten aurrean “erantzun azkarra eta berehalako konponbidea” aurkitzea nahi dugu.

“Klik” batekin, era guztietako informazioa aurkituko dugu, fidagarria eta serioa dirudien informazioa, baina askotan “kalitaterik eta ebidentzia zientifikorik” ez duena.

Gaurkoan kalitatezko webgune bat bilatzeko gakoak emango dizkizuet.

Gaur egun ia dena Interneten dago, ona dena eta ez hain ona dena. Gure gaixotasunari eta osasunaren zaintzari buruz, tratamenduetan agertzen diren aurrerapenei buruz edo gure osasunerako onuragarriak direla frogatuta dauden zainketei buruz ondo informatuta egotea paziente aktibo baten ezaugarria da.

Las páginas web, los blogs, las redes sociales, los foros de discusión y las aplicaciones móviles (apps) se han convertido en un importante recurso de información sobre salud.

Un informe del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) publicado en 2016, destaca que un 60,5% de la población utiliza o ha utilizado en algún momento Internet para informarse sobre salud, y que 1 de cada 5 lo hace a través de las redes sociales.

Aproximadamente el 31% de las personas consultamos Internet antes de ir al médico, y más del 45% lo hacemos más tarde para confirmar diagnóstico y/o tratamientos.

¿Quién no ha buscado alguna vez información en Internet para interpretar sus síntomas?

Ante un problema buscamos encontrar “una respuesta rápida y una solución inmediata”.

Con un simple “clic” accedemos a todo tipo de información, más información de la que uno se pueda imaginar, información con apariencia de ser fiable y seria, pero que en muchos carece de “calidad y evidencia científica”.

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¿Cómo distinguiremos una web de calidad?

  1. Busca información en sitios de confianza. Lo primero que debemos tener en cuenta para saber si la información es fiable es saber quién está detrás, quien respalda el portal: profesionales sanitarios acreditados, asociaciones de pacientes, organismos públicos…
  2. Una web fiable no es anónima, los responsables se identifican de forma clara y favorecen el contacto con los usuarios.
  3. Será fácil de usar y estará bien organizada.
  4. Constará tanto la fecha de creación, como la de actualización de los contenidos.
  5. Constará claramente su objetivo, así como a la población a la que va dirigida.
  6. Sus enlaces deberán estar disponibles y actualizados.
  7. La información será concreta, objetiva y basada en evidencia. Las fuentes originales de información estarán correctamente referenciadas.
  8. La información sobre salud deberá diferenciarse claramente de cualquier contenido publicitario.
  9. Identificará las fuentes de financiación y la gestión de la información de los usuarios.
  10. Se identificará y valorará si promociona un servicio o un producto concreto.

Hoy en día casi todo está en Internet, lo bueno y lo no tan bueno. Mantenernos bien informados sobre nuestra enfermedad y el cuidado de la salud, sobre los avances que aparecen en sus tratamientos o sobre aquellos cuidados que están demostrados que son beneficiosos para nuestra salud, es una característica de un PACIENTE ACTIVO.

Lourdes Ochoa de Retana

 

Hipokondria digitala. Hipocondría digital

Gaurkoan hipokondria digilatari buruz hitz egiten jarraituko dut.

Zer da hipokondria digitala?

Hipokondria digitala edo ziberkondria duela gutxi agertu den hitza da, eta, jokabide-estilo bat izendatzeko balio du. Oso kaltegarria izan daiteke esperimentatzen duten pertsonentzat eta baita osasun-komunitatearentzat ere. Desorden mental horren ondorioz, pertsonak gaixotasun bat edo gehiago dituela uste du, ebidentzia oso ahuletan, anbiguoetan edo erabat irudikatuetan oinarrituta.

Pertsona askori burugabea iruditzen zaie norbait parkinsonaren gaixotasuna duela pentsatzeko gai izatea, eskuan hiru aldiz eusten dion edalontzi bateko ura isuri duelako.

Sareak informazio kopuru ia amaigabea du, askotan, interpretatzeko ez da erraza izaten eta horrez gain, ziurgabetasun egoeretan ondorio kezkagarrienak dituzten aukerak ditugula pentsatzen dugu.

Hipokondria digitalaren ondorio negatiboak

Sintomaren bat dugunean, gaixotasun bat bilatzeko internetera jotzeak, ondorio negatiboak ditu. Antsietate krisi larriak sor ditzazke, beste kasu batzuetan, pertsonak zalantza egin dezake medikuek emandako diagnostikoan, osasun-sistemako profesionalek emandako diagnostikoari sinesgarritasunik ez ematen eta norberaren kontura edo terapia alternatiboak deiturikoen bidez sendatzeko ekimenak abiaraztea.

Zer egin?

Hipokondria digitalaren antzeko zerbaitetara eramango gaituen portaera-dinamika batean ez erortzeko, hurrengo  jarraibideak ditugu:

Mediku-webguneetako interneteko orrien kalitatea ziurtatzen duten adierazleak bilatzea.

Argi izan behar dugu medikuntzan prestakuntza egokirik gabe ezin ditugula ondorioak atera izan ditzakegun gaixotasunei buruz.

Azkenik, zentzumenen fidagarriena sen ona da, eta honek esaten digu azken buruan gure medikua dela hobekien ezagutzen gaituena eta osasun-zalantza baten aurrean hobekien aholkatuko gaituena.

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Hoy os hablaré un poco más sobre la hipocondría digital.

¿En qué consiste la hipocondría digital?

La hipocondría digital o cibercondría, es una palabra de reciente aparición que, a pesar de no aparecer en los manuales diagnósticos, sirve para designar un estilo de comportamiento que resulta muy perjudicial tanto para las personas que la experimentan como para la comunidad sanitaria. Alude a los conceptos de lo cibernético y la hipocondría, que es un desorden mental por el que la persona cree de manera infundada que tiene una o más enfermedades basándose en evidencias muy débiles, ambiguas o totalmente imaginarias.

A muchas personas les parece descabellado que alguien sea capaz de pensar que tiene la enfermedad del Parkinson por haber derramado el agua de un vaso que sostiene en la mano en tres ocasiones, pero puede parecer menos estrambótico si introducimos en esta ecuación el factor Internet.

La red tiene una cantidad de información prácticamente infinita que no siempre es fácil de interpretar y que en muchos casos es errónea, y además pone todo esto al alcance de unos pocos clicks. Si a esto le sumamos el hecho de que en situaciones de incertidumbre las opciones con consecuencias más alarmantes tienen todos los números de captar más la atención que el resto de posibles interpretaciones y que los seres humanos tenemos una capacidad inusitada para sentirnos identificados con descripciones ambiguas, las posibilidades de entrar en pánico aumentan.

Los efectos negativos de la hipocondría digital

El hecho de recurrir a los buscadores de internet ante el más mínimo síntoma sospechoso de enmascarar una enfermedad tiene una serie de consecuencias negativas que se explican por sí mismas:

Puede llegarse a vivir crisis de ansiedad muy severas debido a la creencia de que se tiene una enfermedad grave.

Puede constituir un hábito muy peligroso si aprendemos que la incertidumbre acerca de posibles problemas de salud puede disiparse con unos cuantos clicks con el mouse.

En algunos casos, la persona puede dudar entre el diagnóstico personalizado dado por los médicos y las conclusiones extraídas del proceso de “autodiagnóstico”. Puede llegar a darse el caso de que no se le de credibilidad al diagnóstico dado por profesionales acreditados del sistema de salud y se emprendan iniciativas de curación por cuenta propia o mediante las llamadas terapias alternativas, lo cual tiene consecuencias muy serias para la propia integridad física.

¿Qué hacer?

Para no caer en una dinámica de comportamientos que nos arrastre hacia algo parecido a la hipocondría digital, es bueno plantearse dos cosas:

Buscar indicadores que certifiquen la calidad de las páginas de internet de las webs médicas.

En cualquier caso, tener claro que sin una formación adecuada en medicina no podemos precipitar conclusiones acerca de enfermedades que podamos tener. Merece la pena analizar, en la medida de lo posible, si nuestros motivos para preocuparnos por una serie de síntomas están fundamentados racionalmente.

Existe una fina línea que separa la posibilidad de acudir a Internet en busca de información sanitaria y la de utilizar los buscadores para autodiagnosticarse enfermedades.

Es por eso que merece la pena tener en cuenta que, aunque parezca mentira, algo que a la luz de ciertos datos tenga todos los números de ser un trastorno o un problema serio de salud no solo no tenga por qué serlo, sino que en muchísimas ocasiones no lo es (y aún es menos probable que, además, el autodiagnóstico coincida con el diagnóstico de un experto).

Por último, el más fiable de los sentidos es el sentido común y éste nos dice que en última instancia es nuestro médico el que mejor nos conoce y el que mejor nos aconsejará ante una duda de salud.

Jose Cepero

 

 

Internet eta bere arriskuetako batzuk. Internet y alguno de sus peligros

Mundu digitalak eta Internetek gure pentsatzeko era asko aldatu dute hamarkada gutxitan.

Erraza da alderdi positiboak aurkitzea: orain errazagoa da informazio lortzea. Hala ere, kasu batzuetan Internetek gure aurka ere joka dezake eta adibiderik argienetako bat hipokondria digitalean aurkitzen dugu. Antsietatea eragin dezakeen fenomenoa da eta osasun komunitatean kezka sortzen ari da.

Inoiz izan al duzu tentaziorik Interneten informazioa bilatzeko sintomen atzean egon daitezkeen gaixotasunei buruz? Ez da harritzekoa galderari eman diozun erantzuna baiezkoa izatea.

Informazio-iturri onak izanez gero eta espiritu kritikoz irakurtzen badugu, ez da zertan txarra izan behar.

Sintoma arin batzuk ditugunean eta Interneten informazioa bilatuz autodiagnostikoa egiten dugunean, ez gaude interneten informazioa bakarrik bilatzen, kasu horietan, hipokondria digitalari buruz edo ziberhipokondriaz ari gara.

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El mundo digital y la existencia de Internet hacen que nuestra manera de pensar haya cambiado mucho en pocas décadas. Es fácil encontrarle aspectos positivos a este hecho: ahora lo tenemos más fácil para acceder a grandes cantidades de información, e incluso se nos ofrece la posibilidad de ser (o parecer) sabios en potencia con la simple habilidad de buscar datos en Google.

Sin embargo, hay ciertos casos en los que esta especie de mente colectiva expandida que es Internet juega en nuestra contra, y uno de los ejemplos más claros lo encontramos en la hipocondría digital. Un fenómeno que puede causar ansiedad y que está generando preocupación en la comunidad sanitaria.

¿Alguna vez has tenido la tentación de buscar información en Internet acerca de posibles enfermedades que pueden estar detrás de síntomas que experimentan? No resulta sorprendente que tu respuesta a la pregunta sea un rotundo “sí”.

Esto no es algo malo de por sí, ya que si se dispone de buenas fuentes de información y se toma lo que se lee con espíritu crítico, el hecho de buscar ciertos datos por la red de redes no deja de ser una actividad más de búsqueda de información interesante que, dado el caso, puede desembocar en una consulta médica.

Sin embargo, cuando la aparición de una ligera incertidumbre acerca de unos síntomas lleva irremediablemente a autodiagnosticarse leyendo textos en Internet, lo más probable es que no hablemos de cierta búsqueda de información, sino de hipocondría digital, también llamada ciberhipocondría.            

Jose Cepero

Ziberkonpra modu seguruan egitea. Hacer una cibercompra de manera segura

Aro zibernetikoan gaude, non behar dugun guztia gure esku dagoen. Teknologia berriei esker (mugikorra, tableta, ordenagailua…) etxetik mugitu gabe edozer gauza lortu dezakegu.

Teknologia horien erabilgarritasunetako bat erosketak internet bidez egitea da.

Erosketa internet bidez egiteko aholku erabilgarri batzuk partekatuko ditut gaurkoan zuekin.

Garrantzitsua da kontuan hartzea Espainian saltzen dituzten webguneen titularrak
Elikagaiak Establezimenduen Osasun Erregistro Orokorrean inskribatuta egon behar direla.

Elikagaiak internet bidez erosterakoan, kontuan hartu behar dugu elikagaien higiene eta segurtasun baldintzak desberdinak direla munduko herrialdeetan; beraz, Europakoa ez den herrialde batetik datorren produkturen bat erosten badugu, kontu handiz ibili beharko dugu.

Erosketak online egiteko orduan hurrengo puntuak kontuan izan behar ditugu: 
• Orriaren kontaktu informaziorik ez badago.
• Web-orriak beste orri batera birbideratzen bagaitu eskaera egitean.
• Eskainitako produktuen ezaugarriei buruzko informazio nahikorik ez badago.
• Informazio argia ezin badugu aurkitu.
• Web-orriak eskeintzen dituen eskaintzak onegiak direnean.
• Web orria produktu “mirakulu” bakar baten salmentan zentratzen bada.

Ortografia akats asko daudenean, produktuen prezioa euroa ez denean edo itzulpen automatikoak daudenean ere kontuz ibili behar gara.

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Estamos en la era cibernética en la que todo lo que necesitamos está al alcance de nuestra mano, sin movernos de casa gracias a las nuevas tecnologías que siempre nos acompañan como móvil, tablet, ordenador etc..

Una de las utilidades de estas tecnologías es por ejemplo adquirir alimentos a través de internet por lo que hoy voy a hacerme eco de un interesante reportaje en el que se recopilan consejos útiles para hacer la compra por internet en especial, si se adquieren alimentos; aunque pienso se puede extrapolar a todo tipo de adquisiciones via On line.

Importante tener en cuenta que en España los titulares de las páginas web que venden alimentos deben estar inscritos en en el Registro General Sanitario de Establecimientos alimentarios y alimentos RGSEAA y si se van a comprar alimentos on line se debe comprobar el estado del registro de la empresa en la página web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

A la hora de comprar alimentos vía internet debemos considerar que las exigencias en los requisitos de higiene y seguridad alimentaria es distinta en los diferentes países del mundo; por lo tanto, si adquirimos algún producto procedente de un país no europeo deberíamos extremar las precauciones y ser muy cautos al respecto.

Según la normativa europea de seguridad alimentaria no está permitido que personas particulares vendan alimentos vía online salvo si el vendedor está correctamente registrado y cumple los requisitos para poder hacerlo.

Si se adquieren alimentos en plataformas de venta o redes sociales se debe saber que estas plataformas suelen ser intermediarios de la venta y en sus web se compran y venden alimentos de forma legal: pero ellos no son los responsables directos así que si se realiza una reclamación la responsabilidad es del vendedor y no de la plataforma ni red social.

A la hora de hacer la compra en línea hay diferentes situaciones que deberían hacer saltar nuestras alarmas como pueden ser entre otras:

  • Si no hay información de contacto completa de la página, por ejemplo si la dirección de la web no es exacta o coincide con la dirección de otra empresa o si solo figura apartado de correos o no figura número de teléfono.
  • Si la página web nos redirige a otra página al realizar el pedido.
  • Si no hay suficiente información sobre las características de los productos ofertados.
  • Si no se puede encontrar información completa y clara sobre precios, garantía y el derecho de cancelación del pedido.
  • Si las ofertas que presenta la página web parecen demasiado buenas para ser verdad.
  • Si la página web se centra en la venta de un único producto “milagroso”.
  • Si el nombre de la página web es completamente diferente a lo esperado para una tienda de alimentos.

O por último si existen muchos errores de ortografía o expresiones extrañas consecuencia de una traducción automática, o incluso cuando el precio de los productos figura en una moneda diferente al euro nos debería hacer sospechar.

Además, el consumidor debe recibir la misma información sobre el alimento que si lo comprase en una tienda convencional, esta información debería ser precisa, clara, fácil de entender y no debería inducir a engaño, igualmente esta debe estar disponible antes de realizar el pago, a excepción de la fecha de caducidad o de consumo preferente y lote.

En el momento de la entrega del producto estará disponible por escrito toda la información obligatoria y ello no debe suponer un coste adicional.

Antes de comprar cualquier alimento deberíamos revisar siempre los ingredientes que posee así como la información sobre alérgenos y las advertencias e instrucciones de uso y conservación.

Nunca deberíamos adquirir un producto si no podemos obtener suficiente información sobre él porque como en otros muchos casos la información es poder.

Irene Duo

Google Doktorea. Doctor Google

Denok ezagutzen dugu, ez darama fonendoskopiorik ezta mantalik. Ez du osasun zentroetan edo ospitaletan lan egiten, baina osasunari buruzko edozein zalantza dugunean, berari jotzen dugu. Badakizue zeini buruz ari naizen hitz egiten ezta? Bai, Google bilatzaileari buruz ari naiz.

Zergatik begiratzen ditugu gure zalantzak interneten?

Anonimoa izateaz gain, bere erabilera oso erraza delako.

Interneten informazio asko bila dezakegu, kasu batzuetan oso ona izan daiteke, baina informazio faltsua ere bila dezakegu. Askotan informazio horiek osasunerako arriskutsuak izan daitezke. 

Interneta informazio asko lor dezakegun baliabide on bat da, baina kontuz ibili behar gara eta ez dugu ahaztu behar informazio zuzena bilatu aren, gure osasun profesionalek esandakoa ez duela ordezkatzen, beraiek baitira guri benetan ezagutzen gaituztenak eta gure historial guztia dakiten pertsonak . Sigue leyendo

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