Estresa, antsietatea, larritasuna eta depresioa. Estrés, ansiedad, angustia, depresión

Pertsona askori bildurra ematen dizkie hitz hauek. Ez baditugu pairatzen, askotan, ez ditugu ulertzen. Guk geuk edo gure gertukoek jasan dezakete, baina inork ez gaitu erakutsi kudeatzen.

Osasunaren beste arlo bat da, eta medikuntzaren beste atal bat. Diabetesa dudala esan beharrean, “azukre pixkat”  esatea bezala da.

Izendatzen ez dena, ez da existitzen. Osasun arloko profesionalek diagnostikoa egiten dute, gertatzen zaizunari izena jartzen diote eta tratamendu egokiena jartzen dute. Askotan beranduegi joaten gara sendagilearengana eta gehiago kostatzen zaigu sendatzen.

Ez izan zalantzarik eta sintomaren bat nabaritzen duzunean, laguntza eskatu. Gure osasuna era oso batean zaitu behar dugu, eta burua zati garrantzitsu bat da.

Palabras que a muchas personas dan miedo. Las que no las han sufrido no las entienden, y puedes ser tú quien lo sufra o tu entorno más cercano quien lo haga, lo sufren en las personas que más quieren y nadie nos ha enseñado a gestionarlo.

Es una parte de la salud de la que se encargan distintas especialidades de la medicina. Es como utilizar la expresión “tiene un poco de azúcar” en lugar de decir “tiene diabetes”, o “tiene un poco alta la tensión” en lugar de decir “hipertensión”.

Lo que no se nombra, no existe, son los profesionales sanitarios quienes te pueden ayudar a realizar el diagnóstico, ponerle nombre y ayudarte a llevarlo con el tratamiento más adecuado para cada caso. Aguantamos, sin parar, hasta que no podemos más y reventamos, cuando ya es demasiado tarde y la enfermedad se ha manifestado y cuesta más recuperarse. Un diagnóstico temprano es la mejor manera de prevenir y poner remedio antes de que se vaya a más.

No dudes en recurrir a tu profesional sanitario en cuanto sientas los síntomas, déjate ayudar y pide apoyo para que eso no te afecte y antes de que sea tarde. Una simple diabetes, controlada mediante medicación, dieta saludable y ejercicio, puede descompensarse sólo con el factor mental. Tenemos que cuidar nuestra salud de manera integral, también la cabeza es mucha parte de ello.

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Venan Llona @vllona

Hitz egin dezagun botikei buruz. Hablemos de la medicación

Ondo ez gaudenean eta sendagilearengana joaten garenean, botikaren bat hartzeko agintzen digu kasu batzuetan. Beste batzuetan, geure kasa hartzen ditugu pilulak sintomak hobetzeko.

Garrantzitsua da hartzen dugun botika zertarako hartzen gauden jakitea, zenbatero hartu behar dugun, zein den hartu beharreko dosia, nola hartu behar dugun, tratamenduaren luzeera zein den eta sortu ditzazkeen albo ondorioak ezagutzea.

Edozein zalantza izanez gero, lotsarik gabe sendagileari galdetu behar diogu.

Beharrezkoa da gure sendagileak hartzen ditugun botikak zein diren jakitea (homeopatia, errezetarekin edo errezeta gabekoak…) berak agindutako botikekin eragin dezaketelako.

Hartzen ditugun botikak sortzen dizkigun ondorioak gure sendagileari esatea komeni da.

Elikaduran aldaketak egiten baditugu eta ariketa fisikoa egiten hasten bagara, gure gaixotasuna hobetu dezakegu eta kasu batzuetan ez ditugu botikak hartu beharrik.

Cuando no nos encontramos bien y vamos al médico o al especialista, lo más probable es que salgamos de la consulta con una prescripción para algún tipo de medicamento. De hecho la mayor parte de las veces somos nosotros mismos, los pacientes, los que lo solicitamos para aliviar los síntomas de una dolencia.

Antes de ir a la farmacia con nuestra tarjeta sanitaria conviene tener claro ciertos aspectos como:

  • Para qué sirve el medicamento
  • Dosis diaria, semanal o mensual
  • Cómo y cuándo tomarlo
  • Duración del tratamiento
  • Posibles frecuentes efectos secundarios que caben esperar y cuándo sería necesario contactar con el facultativo.

Aunque muchas veces bien por vergüenza o porque pensamos que no es necesario, no informamos al médico si tomamos otro medicamento (ya sea con receta o sin ella), remedios naturales u homeopatía, y este aspecto es de gran importancia ya que se podría dar el caso de que hubiera alguna interacción con el medicamento prescrito.

Al adquirir el fámaco es conveniente leer atentamente el prospecto y comprobar que la información recibida en la consulta no se contradice con indicado en el mismo. En caso de duda o discrepancia es conveniente cerciorarse con el facultativo.

En ocasiones los pacientes, al leer el prospecto, no nos fijamos en los efectos secundarios porque a veces nos podemos llegar a sugestionar con ellos. En este caso podemos recurrir a una persona cercana para que los lea en nuestro lugar y si notamos algo inusual lo podamos consultar con esta.

Hay ocasiones en las que los efectos secundarios de la medicación son más molestos que los síntomas de la propia dolencia por lo que convendría solicitar al médico la sustitución del medicamento por otro diferente.

También se puede dar el caso de que el facultativo nos recete un nuevo fármaco para los efectos secundarios ocasionados por el previamente prescrito.

Como pacientes activos, podemos solicitar soluciones alternativas que no incluyan fármacos para aliviar los síntomas de nuestra dolencia tales como: cambio en nuestra dieta, fisioterapia, remedios naturales, etc… dependiendo del tipo de enfermedad. Así como decidir sobre tomar o no los medicamentos sugeridos por nuestro facultativo, siempre informándole sobre nuestra decisión.

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Tabira Aguirre

 

Platon gehiago eta Prozak gutxiago. Más Platón y menos Prozac

Gaurkoan, “Platon gehiago eta Prozak gutxiako” liburua etorri zait burura. Egunerokotasunean ditugun oztopoak konpontzeko terapia filosofikoaren erabilera bultzatzen du.

Hoy ha venido a mi memoria un libro que leí hace años y que tuvo un notable éxito. Se llama “Más Platón y menos Prozac”. Para aquellos que no lo hayáis leído, os lo recomiendo encarecidamente. Se trata por una parte de una aproximación “práctica” a la filosofía y una crítica bastante ácida a la multitud de manuales de autoayuda que pretender vertebrar y solucionar nuestros problemas vitales en un par de cientos de páginas. Se aborda también la utilidad de la filosofía para abordar los problemas del día a día y se trata la opción de las terapias filosóficas (que no psicológicas) para resolver multitud de conflictos que inevitablemente van surgiendo en nuestro devenir por este mundo.

Medikuntzak ez du erantzuna denarentzat, eta botikek ez dituzte gaitz guztiak sendatzen.

Y venía todo esto a mi memoria recordando algún episodio personal en el que mi salud ha fallado o episodios en los que lo mismo les ha ocurrido a personas próximas a mi. Y esto no tiene nada de particular salvo que, en ocasiones tras practicar unos análisis médicos exhaustivos, llega un momento en el que la Medicina (con mayúsculas), no tiene respuesta para todo. No todo se puede arreglar con un tratamiento. No todo se cura tomando algún fármaco.

Gizartearen zati haundi batek, botiketara jotzen du ondo sentitzen ez direnean.

Hay una importante tendencia en parte de la sociedad (me atrevo a decir que es predominante en la tercera edad) a arreglar inmediatamente cualquier síntoma que da nuestro cuerpo de que algo va mal, a través de cualquier pastilla. Y ojo, ese no es siempre el camino, aunque parezca el más fácil.

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Ez nago tratamendu medikuen aurka eta ez naiz terapia alternatiboen defendatzaile sutsua ezta.

No seré yo desde luego quien se oponga a los tratamientos médicos clásicos porque mi mente racional me lo impide. Si me siento enfermar, os aseguro que lo primero que haré será acudir a mi médico de cabecera y seguir sus instrucciones. Tampoco soy un ferviente defensor de terapias alternativas (prefiero no citar ninguna por aquí aunque seguro que se os ocurren unas cuantas), ya que entiendo detrás de muchas de ellas se encuentra por un lado un importante interés económico por una parte y un paciente desesperado –y vulnerable-por la otra, dispuesto a hacer cualquier cosa para curarse.

Pero dejando clara mi postura, sí creo que nuestro cuerpo nos manda señales de que algo no marcha bien de las formas más variadas. Y esos síntomas, a veces aislados, en un diagnóstico diferencial nos llevan a pruebas y análisis que lo único que prueban son las enfermedades que NO tenemos. Que no es poco, dicho sea de paso.

Zerbait ondo ez doanean, (lanean arazoak, arazo ekonomikoak , maite dugun pertsonaren bat galtzean…) gorputzak seinaleleak bidaltzen dizkigu nahiz eta gaixotasunik ez eduki.

¿A dónde quiero ir a parar? Cuando las personas sufrimos un revés importante en nuestras vidas (la pérdida de un ser querido, problemas laborales, problemas económicos, problemas de pareja, y un larguísimo etcétera), nuestro cuerpo emite señales de que algo no marcha bien. En mi caso por ejemplo sufrí de febrícula durante una período de tiempo muy prolongado. A otras personas se les puede caer el pelo, otras adelgazan exageradamente, otras sufren problemas estomacales….

Gehiengoek arazoak botikekin sendatuko direla pentsatzen dugu, baina sintomak bakarrik hobetzen dira arazoa konpondu beharrean.

Y la mayoría de los mortales, ilusos como somos, pretendemos arreglar el problema con un fármaco, que en el mejor de los casos lo único que puede hacer es mitigar o atenuar el síntoma, en vez de actuar de raíz en el problema que nos lo provoca. En muchas ocasiones no somos capaces de relacionar nuestro problema con el síntoma físico que sufrimos .

¿Cuál es entonces mi apuesta? Pues es muy sencilla…según cómo se mire. En situaciones difíciles es cuando una persona se pone a prueba y sale a relucir la fortaleza o no que uno tiene; salen a relucir nuestras convicciones más profundas, nuestro proyecto de vida; aquellos asideros vitales si me permitís la expresión, que nos ayudan a distinguir lo importante de lo accesorio y que nos ayudan a sobrellevar nuestros problemas.

Adimena landu behar dugu.

Esta es mi solución: cultivemos nuestro intelecto. Reforcemos aquello que nos hace sentir bien. Algunas personas lo llamarán religión, otras lo llamarán filosofía y otras lo llamarán “X”, pero en cualquier caso la profundización hacia nosotros mismos, la labor de análisis interna y de introspección, nos permitirá, sin lugar a dudas sobrellevar mejor nuestros problemas y evitaremos (o mitigaremos) así que nuestro cuerpo  nos mande esas señales de “enfermedad”.

Platon edo Prozak, zeinekin geratzen zarete? Nik argi dut.

Así que, entre Platón y Prozac, ¿con quién os quedáis? Yo lo tengo claro 😉

Fausto Sagarzazu

 

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