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TRIADA. LA TRIADA

La tríada es una lesión compleja de la rodilla en la que existen 3 lesiones diferentes de forma simultánea: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento lateral interno y rotura del menisco interno. Se provoca como traumatismo sobre la rodilla, típica en deportistas. Pero hoy no voy a escribir  sobre deporte y ejercicio, hoy voy a  escribir sobre  otra triada: LA TRÍADA PSICOLÓGICA.

TRIADA PSIKOLOGIKOA: Pentsamenduak, emozioak eta jokabideak.

LA TRIADA PSICOLÓGICA: Pensamientos, emociones y conductas.

Pertsonak pentsamenduak, emozioak eta jokabideak gara.

Las personas somos pensamientos, emociones y conductas. ¡Nada más y nada menos!

Este trío está siempre presente en nuestras vidas, las veinticuatro horas del día.

¿Sabemos diferenciarlos?

Pentsamenduak: Gurekin dauden ideia guztiak dira.

Pensamientos: Son todas las ideas que conviven con nosotros, en nuestra mente. Todo el día estamos pensando, consciente o inconscientemente.

Emozioak: Erantzun baten aurrean sortzen diren fenomeno psikologikoak dira.

Emociones: Las emociones son las activaciones físicas breves que se desencadenan en nosotros como respuesta a algo. Todas  son válidas, no existen emociones buenas o malas, pero, sí se clasifican en positivas o negativas, en función de su contribución al bienestar o al malestar.

Jokaera: Portaeraren adierazpena da, hau da, egiten duguna.

Conducta: La conducta humana es la manifestación del comportamiento, es decir, lo que hacemos.

Berri txar baten aurrean, emozio negatiboak sentituko ditugu, eta beharbada jokaera desekogi batera eramango gaituzte. Haserre egotea bidezkoa da, baina bertatik sortzen den jarrera automatikoa desaproposa izan daiteke. Pentsamendu positiboetatik datorren energia nahikoa  behar dugu.

Ante una  mala noticia como es el diagnóstico de una enfermedad crónica, vamos a experimentar emociones negativas como tristeza o enfado que quizás  nos lleven a una conducta no apropiada. El estar enfadado o triste es legítimo, pero el comportamiento automático que se puede derivar de  ellas  puede que no sea el apropiado. Antes de emprender una acción, del tipo que sea, necesitamos disponer de energía suficiente (o pensar que tenemos la energía suficiente) y esta energía la obtenemos de los pensamientos positivos.

Pentsamenduek emozioei eragiten die.

Nuestros pensamientos afectan a nuestras emociones: cuando piensas, sientes.

Por ejemplo: Si cuando entras a una sala donde hay personas que se ríen, según lo que pienses, obtendrás una emoción u otra.

Si piensas: he hecho el ridículo, sentirás miedo; si piensas: se están divirtiendo vamos a pasarlo bien, sentirás alegría; si piensas: son mal educados, sentirás enfado….

Gaixotasun baten diagnostikoa egitean, haserrea sentituko duzu,  ez zaintzeagatik errudun zarela pentsatzen baduzu. Baina poza sentituko duzu diagnostiko azkar bat duzula eta zainduko zarela pentsatuz gero.

Lo mismo ante  el diagnostico de una enfermedad crónica.

Si piensas: es culpa mía no me he cuidado, todo me sale mal, sentirás enfado; pero, si piensas: Tengo un diagnóstico temprano y voy a cuidarme, sentirás  alivio y alegría.

Si piensas: No voy a saber qué hacer, sentirás: tristeza  e incertidumbre; pero, si piensas: tengo gente que me quiere que me va ayudar a llevarlo lo mejor posible, sentirás alegría y alivio.

El resultado que tiene en nuestro bienestar la capacidad de buscar el lado positivo de cualquier situación, por negativa que sea, dota de los ánimos para seguir adelante y continuar con nuestras vidas.

La tríada está interconectada entre sí y se influye continuamente.

Zure pentsamenduak aldatzeko gai bazara, zure emozioak ere aldatu egingo dira eta horrekin batera zure jarrera. Paziente biziko tailerretan hau guztia trebatzen jarduten dugu.

Si eres capaz de cambiar tus pensamientos, tus emociones también cambian y con ello tu conducta. Y todo ello se entrena, se puede practicar y  en los talleres de paciente activo lo entrenamos.

positivo

Itxaso Arevalo

Zaintzailea zaintzen. Cuidando al cuidador

Gaur zaintzailea izatearen alderdi onenei buruz hitz egingo dut.

En mi anterior post compartía con vosotros las dificultades que supone ser cuidador de dos personas ancianas.

Hoy quiero compartir la parte más amable de este rol.

Zailtasunen aurrean alderdi positiboak kontuan hartuz gero, hobeto sentituko gara.

Gracias a esta parte y si reflexionamos  sobre ella nos sentiremos mejor ante las dificultades.

Hermoso encargo el de cuidar.

Espainian etxean zaintzen ditugu pertsona heldu/gaixo gehienak, baina beste herrialdeetan zainketa hauek profesionalek egiten dituzte.

En España hay una abrumadora mayoría de personas a las que se cuida en casa. Es el llamado “modelo  mediterráneo”

No sucede así en otros países donde el cuidado de los mayores/enfermos se realiza por profesionales.

Beste pertsona bat zaintzeak, esfortzua eta dedikazioa eskatzen du, beste gauza askori uko egitea, baina esperientzi atseginak ere badakartza.

Cuidar a otra persona conlleva esfuerzo y dedicación. Muchas horas de acompañar en la enfermedad y en el dolor. Y en casi todos los casos la renuncia al ocio, a parte de la vida laboral y familiar.

Pero también conlleva experiencias agradables

Cuando hablamos de cuidados, hablamos de calidad de vida. Cuidar no es solo ofrecer comida  limpieza, aseo..etc.

Horrelako ekintzek eskeintzen diguten lotura afektibo berriei esker, mundu berri batez jabetzen gara.

Necesitamos reconocer a las personas que cuidamos. Darles el valor que tienen, que siempre han tenido para nosotros. Ésta experiencia nos hará ver en la persona que cuidamos a alguien desconocido. Con valores que, en otros momentos de nuestra vida, nos han estado velados.

Compartir con ellos sus experiencias. es mas fácil para ellos hablarnos ahora de sus vivencias. Y si estamos dispuestos a escuchar, descubriremos un mundo nuevo y casi siempre sorprendente. Los hemos visto como padres/madres, no como seres humanos con vidas activas e interesantes. Se crean vínculos afectivos nuevos. Y en muchas ocasiones su vida merecerá nuestra admiración.

Descubrir que nuestro familiar tiene una gran inteligencia emocional o una fortaleza sicológica muy importante ante las dificultades o el dolor. Descubrir que son personas a las que nos queremos parecer..Eso sólo esta al alcance del cuidador que esta redescubriendo al ser humano que tiene enfrente.

Además nos hacen sentir niños de nuevo. Con lo bueno y malo que esto supone. No estamos solos, tenemos a alguien por encima que, de alguna manera, nos protege, nos completa.

Cuando falte nos sentiremos menos desvalidos.

Redescubrimos partes de nosotros de las que no hemos sido conscientes y encontraremos explicación a parte de lo que somos ahora.

A través de ellos veremos una parte de nuestro futuro.

Zaintzea ez da erraza, baina ahaleginak merezi du.

Nadie dice que sea fácil cuidar. Yo menos que nadie. Pero si puedo decir que en el trabajo que supone, también esta la recompensa.

Por mucho esfuerzo que suponga yo quiero cuidar a mis mayores.

Zaindutako pertsonak ez daudenean, beti geratuko zait beraiengatik egin dudan guztia.

Cuando ya no estén me quedara la sensación muy real de haber agotado los tiempos. De verlos grandes y pequeños. Tal y como yo soy. De haber compartido con mis hijas el cuidado a mis padres. De dejar un legado que no  debe desaparecer, que es el de valorar a los que lo han dado todo por mi, los que con sus vidas duras han hecho mas fáciles las nuestras, los que  han trabajado para que nuestra sociedad hoy sea lo que es.

En el camino me sentiré sola y cansada, deprimida, a veces. Sin tiempo y con los nervios a flor de piel.

Nada nos prepara para los disgustos que no llevamos cuando las cosas empeoran. Y nada va a evitar que cuando ya no estén, el mundo se me venga encima.

Maite duzun pertsona hiltzean sortzen den dolua, hobeto jasaten da denbora eskeini ahal izan badiozu.

Pero siendo muy egoísta diré que esta comprobado que el duelo por la perdida de un ser querido es mejor cuando has podido dedicarles tiempo.

Y siempre podemos. No importa que este en una residencia  o que reciba de otras personas los cuidados directos. Nosotros podemos dedicar tiempo, poco o mucho. Pero si es de calidad, si en ese tiempo escuchamos y damos afecto, será suficiente. Y sentiremos mucha satisfacción. Merecida recompensa a nuestros desvelos

Aprender a cuidarnos empieza por cosas pequeñas, por ver mas allá del cansancio

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“¿Qué le da una persona a otra? Da de sí misma,

de lo más precioso que tiene, de su propia vida.

Esto significa que da lo que está vivo en él, da su

alegría, su interés, su comprensión, su

conocimiento, todas las expresiones de lo que está

vivo en él. El dar de su vida, enriquece a la otra

persona, realza el sentimiento de vida de la otra

al realzar el suyo propio. No da con el fin de

recibir, dar es una dicha en sí mismo”

(El Arte de Amar. Eric Fromm)

Magdalena Vázquez

Soledad en la ancianidad

Bego Belarra

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Hace unos días, por diferentes circunstancias tuve la oportunidad de dialogar y reflexionar sobre el tema de la soledad en la tercera edad.

¿Creéis que influye en el bienestar de una persona vivir sola o acompañada?

¿Resulta beneficiosa la soledad en la senectud?

¿Cómo repercute la muerte del cónyuge?

¿Creéis que las nuevas tecnologías son de ayuda frente a la soledad?

¿Qué ventajas ofrecen las residencias frente a la vida en el domicilio habitual o familiar?

¿Funcionan los nuevos modelos de vivienda y convivencia?

Os explicaré mi opinión sobre este tema. No creo que haya respuestas absolutas. Mientras la persona sea autónoma, habrá casos concretos en los que determinadas personas se sientan bien estando solas, pero creo que no se trata de la mayoría. Creo que el nivel cultural y económico influye directamente, pero aún así opino que la mayor parte de las personas prefiere envejecer y morir acompañada.

Opino que la soledad no elegida, influye directamente en el bienestar. Siento que esto pasa en cualquier edad de la vida, pero especialmente en el último trayecto de esta. Seguro que en vuestro entorno conocéis casos de parejas de edad avanzada, que mueren con poco tiempo de diferencia, dando la sensación de que no tenían motivación alguna para seguir viviendo tras la pérdida del cónyuge, o puede que simplemente sea fruto de un ciclo vital paralelo. El nivel de actividad física y mental aumenta en compañía, siempre parece que da menos pereza un paseo acompañado. Soy consciente de que estando sola no discutes con nadie, pero hablar o discutir lo veo beneficioso incluso hasta para mantener la mente activa. Además estarían las muestras de cariño, necesarias a mi entender, y que creo más improbables en soledad. Creo que nuestros abuelos agradecen enormemente los abrazos de sus hijos y nietos. Hay personas mayores muy activas, tanto física como intelectualmente, personas que utilizan las nuevas tecnologías como medio de comunicación con sus familiares y amigos, pero desafortunadamente son los menos.

Se me plantean las siguientes preguntas: ¿Creéis que es complicado mantener a nuestros mayores en nuestras casas? ¿Los cambios producidos en la sociedad son beneficiosos? ¿A quién benefician realmente? ¿Es la voluntad del anciano la que se cumple? ¿Se consigue su bienestar? Mi objetivo únicamente es invitaros a la reflexión, dado que entiendo que las decisiones importantes deben llevar una meditación anterior y llegado el momento es bueno tener la respuesta clara.

La sociedad y las circunstancias han cambiado mucho en las últimas décadas. Mis padres cuidaron de los suyos cuando pasaron a ser dependientes, entendiendo esto como un proceso natural de la vida. Además también cuidaron de sus hijos, y en muchos casos hasta de los nuestros. En cambio ahora, muchos de nosotros vivimos lejos del entorno familiar, trabajando para poder pagar a terceras personas que cuiden de nuestros mayores e hijos. La oferta de servicios existente es variada, los profesionales sanitarios de referencia y el equipo social de base os ayudarán a conocer las opciones disponibles. Cada una de ellas ofrecerá diferentes beneficios y perjuicios según el caso. No pretendo juzgar a nadie, sólo intento constatar la realidad según yo la aprecio, invitándoos a la reflexión.

Mientras vais realizando vuestro proceso mental, yo fruto del mío, voy a ir reservando una plaza en un cohousing con mis amigas. Chicas… ¿Os apetece mi plan?

Ya he firmado

Anjel Irastorza

Desde hace tiempo era un tema pendiente. Hacerlo era algo de sentido común, responsable, positivo, no había muchas excusas lógicas, pero…….

Ese pero escondía un espero por el que desespero. Porque ya se sabe, “morirse nunca viene bien”, pero anticiparse a situaciones que pueden presentarse en el proceso de morir, sí viene bien.

Por ello y “aprovechando que ahora estamos bien” llegó el momento de pasar del pensamiento a la acción.  Ya he firmado el DVA (Documento de Voluntades Anticipadas). Y me siento más tranquilo.

El hecho ha tenido su proceso, este tipo de  cosas habitualmente no ocurren por casualidad. En primer lugar, que  los talleres del programa de Paciente Activo de Osakidetza tengan un apartado  que trata el tema de las voluntades anticipadas y las diversas formas que hay para materializarlas ya es una invitación seria a considerar el asunto.

En segundo lugar, colaborar como monitor en dichos talleres e impartir dicha materia te pone frente al dilema de preguntarte ¿y tú, porque no lo haces? Si en el taller se habla sobre el tema, será porque tiene su importancia. A mí me resultaba  poco congruente sugerir actuaciones que yo mismo no había realizado sin mediar un motivo razonable.

Y en tercer lugar, tuve la ocasión de compartir ocho meses de formación sobre el “acompañamiento en el proceso de morir” con un grupo de personas formidables, tanto docentes como participantes, que ha supuesto un salto cualitativo definitivo para vencer la resistencia a afrontar el hecho de tu propia finitud, un antes y un después.

Sé que haber participado en dicha formación en compañía de personas competentes y generosas, unas dedicadas a la medicina y otras  vinculadas a profesiones de ayuda y acompañamiento, me convierte en una especie de privilegiado, por lo que estoy muy agradecido.

Todavía el tema de  la muerte sigue siendo socialmente un  tabú, aunque cada vez más medios de comunicación están realizando acercamientos  y cada vez hay más voces en la sociedad que se hacen eco de la importancia de tener una buena muerte. Puede que el término choque, ¿Qué puede tener de bueno la muerte? nos podemos preguntar. Y no es la muerte el hecho a cuestionar, si no como llegar a ella. El proceso de cierre es la clave.

Si tanto nos preocupamos y nos esforzamos por tener y procurar para nosotros y los nuestros una buena vida desde la infancia, pasando por la adolescencia, la juventud, como pensionista, etc., ¿Qué pasa con el tramo final? ¿Qué va a pasar con nuestra vida antes del momento de la muerte? ¿Serán días “basura”? ¿Días de sufrimiento, o de serena despedida? ¿Qué podemos hacer para preparar? Tantas preocupaciones por las mil cosas que nos puede pasar (seguros, fondos de pensiones)  y resulta que para lo único cierto que nos va a ocurrir, no tenemos plan de contingencia.

Está bien dejar las cosas ordenadas, manifestar los deseos por adelantado, utilizar los medios más adecuados, (voluntades anticipadas, protección patrimonial de personas con discapacidad, últimas voluntades, etc.) especialmente para facilitar las cosas a quienes nos van a acompañar en el proceso. Y eso será parte del legado que podemos dejarles.

Por ello, preparar el “Viaje Definitivo” puede comenzar con algo simple y a la vez costoso como  planificar y manifestar nuestras voluntades, desde la libertad, la responsabilidad  y la confianza de estar contribuyendo a nuestra propia  buena muerte.

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¿Hacia dónde vamos?

Hace unos días tuve una conversación muy interesante. La verdad es que éramos un grupo de compañeros que comentábamos cual sería el futuro de nuestras profesiones. Todos éramos sanitarios. Somos personas muy diferentes, con situaciones personales también distintas, así que nuestras opiniones fueron un reflejo de ello.

La conversación partió de comentar lo mucho que ha cambiado nuestro trabajo desde que cada uno/a iniciamos nuestra andadura laboral. Era la más joven del grupo, y llevo veinticinco años ejerciendo.

Comentamos la inestimable labor que realizaban los médicos de cabecera en los pueblos cuando éramos niños. No había horarios, las cosas estaban un poco más sujetas a la suerte y al conocimiento intuitivo. Recuerdo que cuando firmé la primera adjudicación de plaza en atención primaria, una de las condiciones que ponía el contrato, era que tenía que residir en el pueblo en el que ejercía. Las cosas han cambiado mucho en este sentido y en todos los demás también.

Hablamos de cómo evolucionaría nuestra profesión en los próximos veinte años. Mientras una de mis compañeras opinaba que ya no se podría dar un salto tan importante que supusiera casi una ruptura con lo que ya conocemos, otra defendía todo lo contrario. Puso como ejemplo el cambio que se dio cuando se descubrió la electricidad, y defendía que nos encontrábamos a las puertas de ese gran nuevo salto.

La investigación sobre el genoma humano creo que podría ser la clave de este cambio. Recordemos que es la secuencia de ADN, que contiene entre 22500-25000 genes y que no existen dos iguales, salvo que sean gemelos idénticos o seres clonados. Conociendo nuestro genoma, podríamos saber cuáles son las enfermedades que desarrollaríamos en nuestra vida.   Una vez determinadas, podríamos prevenir su aparición o retrasarla. Además desconocemos hacia dónde nos lleva la tecnología. ¿Os imagináis que ya no haya que entrar en una lista de espera para ser trasplantado de riñón, porque la tecnología es capaz de generar ese nuevo órgano? ¿ Qué se puedan conocer los valores de los análisis sin utilizar técnicas invasivas? ¿ Cómo serán las intervenciones quirúrgicas ?  ¿ Seguirá existiendo la hospitalización como ahora la entendemos, o será más una monitorización  y atención en domicilio?  ¿ cambiará el concepto de salud- enfermedad ? ¿ Seguirán existiendo las enfermedades crónicas?

Interesante debate el que tuvimos. Es una pena no haber contado con alguien dedicado a la investigación, que nos hubiera podido anticipar algunas cosas. De cualquier forma, creo que el futuro próximo va a ser apasionante, y que debo de mantener una actitud abierta ante los nuevos avances que están por llegar. Y vosotr@s… Como lo veis?

Os dejo con un vídeo que explica el proyecto del genoma humano

Bego Belarra

 

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