Diabetikoentzat tartak? Bai. ¿Tartas para diabéticos?, sí

Por fin llega el invierno y con el aumentan las ganas de meternos en la cocina y hacer platos ricos  de utilizar el horno que ha estado parado gran parte del verano.

Diabetikoak kontuz ibili behar gara azkenburu gozoekin.

Uno de los caballos de batalla de las personas con diabetes son los postres dulces tipo tartas o pasteles

Siempre que algo nos está prohibido nos resulta mucho más atractivo.

Gozokiak ez ditugu debekaturik, baina saihestu egin behar ditugu (batez ere prozesatuak).

Y no es que los diabéticos no podamos comer dulces, no. Pero debemos evitarlos en la medida que nos sea posible. Sobre todo si son elaborados.

Bollería y pastelería industrial deberían ser una anécdota en nuestras vidas. En esta época que vivimos es difícil escapar a los alimentos precocinados o cocinados .Y hay muchísimos. Y  la voluntad nos juega malas pasadas.

Zuekin errezeta batzuk partekatzea gustatuko litzaidake.

Me gustaría compartir con vosotros una serie de recetas que todos podemos degustar porque, aunque contienen hidratos de carbono, son una buenísima alternativa a la pastelería industrial.

Nos permiten además compartir nuestro tiempo libre con nuestros hijos preparando recetas sanas y educar en alimentación saludable haciéndola divertida y sobre todo rica Sigue leyendo

Jarri zaporea bizitzari… baina pasa gabe! Ponle sabor a la vida… ¡pero sin pasarse!

Zenbat aldiz entzun dugu esaldi hau? Nire platerei gatz gehiegi botatzeaz gain, zapore gehiago edukitzeko hainbat produktu ere erabiltzen nituen.  

Toda la vida escuchando aquello de “Ponle sabor a la vida…” En casa, en la tele, en las canciones… y de tanto sabor que le he querido dar, me he pasado con la sal, las pastillas de caldo, el ketchup… u otro tipo de “alimentos” de cuyos nombres no me quiero acordar.

Etxean ni arduratzen naiz janaria prestatzeaz nire familia ondo elikatuta egoteko.

En el reparto de tareas de mi casa, yo asumí la responsabilidad de alimentar a mi familia, de que mis hijos estuvieran bien alimentados para que crecieran sanos y fuertes… y después de 17 años (la edad de mi hijo mayor), tras la formación recibida gracias al programa de Paciente Activo, me doy cuenta de que no lo estaba haciendo bien. ¡Qué disgusto el mío!

Entendí que el comer no siempre nutría; Que la nutrición, estaba más relacionada con el tipo de alimentos que incluíamos en nuestra dieta, que con el comer cuando teníamos hambre.

Paziente Biziko tailerretan parte hartu ondoren gauzak ez nengoela ondo egiten konturatu nintzen.

Nuestros desayunos, almuerzos o cenas… nada tenían que ver con el modelo de alimentación saludable que se nos propuso en los talleres.

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Gure otorduetan barazkiak eta lekak sartzen saiatu nintzen, baina beti bukatzen nuen hanburgesak eta patata frijituak prestatzen.

Pechugas de pollo, jamón, patatas fritas, hamburguesas o macarrones eran mis platos fuertes. Reconozco que lo intenté con la verdura o con las legumbres, pero mi cara en cada una de sus cucharadas, no convencía al resto de mi familia, con lo que tras varios intentos fallidos con trucos como el del avioncito o castigos del tipo de “si no lo comes ahora, te lo pongo para merendar“, me rendí. Me decanté por ver emocionados a mis hijos ante una hamburguesa con patatas fritas o una pechuga de pollo bañada en ketchup… por lo menos así sabía que hambre no pasaban.

Janariak zapore gehiago izateko gatza eta beste hainbait produktu erabiltzen nituen. Orain badakit gaixotasun desberdinak edukitzeko aukera ere handitzen nengoela!

Además, de tanto que quise darle sabor a mis comidas… me pasé con la sal y con las, para mi hasta entonces, mágicas pastillas de caldo. Nada tenían que ver mis platos con la pastillita o sin ella. Esa pastillita marrón, hacían que mis platos nos supieran a gloria… con lo que se las ponía al arroz, a las sopas o incluso a alguna salsa cuando me daba por ponerme creativa. Ahora sé, que ese sabor estaba aumentando mis posibilidades y las de mi familia, de sufrir hipertensión, insuficiencia cardíaca o retención de líquidos. ¡Almaaaaa, y yo sin saberlo!.

Gaur egun nire platerak, alaiagoak, dibertigarriagoak eta osasuntsuagoak dira.

Ahora soy consciente además, de que mis platos eran muy muy aburridos y que mi cocina podía ser mucho más creativa, divertida o colorida, a la vez que saludable. Tras la formación aprendí, que el naranja de la zanahoria, el verde de la lechuga o el amarillo del maíz, pegaban muy bien por ejemplo con mis hamburguesas; o que el pescado con unas patatas asadas y un poquito de ajo… quedaba riquísimo. Y la pechuga, ¿por qué no sustituir el ketchup, por el tomate frito hecho por mí?

Y sí… ahora también se, que las legumbres no tienen que ir mezcladas con los macarrones… que ese tipo de creaciones, sólo encajan en la sección de Guarrindongadas del programa de Robin Food.

He enseñado a mis hijos, que no se puede generalizar, y que el que no les guste el melocotón, no tiene que suponer que no les guste el plátano, el melón, la naranja o las uvas.

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Ya no nos quita la sed la Coca Cola… con lo que ya no está presente en nuestra mesa o en nuestra nevera, y lo hemos sustituido por el agua. Ha sido difícil… pero de momento nos mantenemos en esas. Tanto azúcar no nos estaba haciendo nada bien.

Programa honi esker, gai desberdinei buruz kontzientziatu naiz. Elikadurari buruzko informazio gehiago edukitzeaz gain, osasunari buruzko gauza gehiako ere badakizkit.

Y para finalizar… la verdad es que además de abrirme a mí los ojos, y no sólo en cuestiones alimenticias, este programa me ha servido para poder crear conciencia en otras mujeres gitanas que como yo, creíamos que estábamos criando a nuestras hijas e hijos de manera saludable, y que como yo, también, nunca habíamos podido recibir formación en cuestiones de salud de manera tan cercana y adaptada a nuestra realidad concreta.

¡Ojalá pudiera haber más programas como éste que nos llenen de sabor y color la vida!

Vanesa Fernández Montilla

 

Eta zuk, jogurt egokia aukeratzen al duzu? Y tú, ¿Eliges el yogur adecuado?

80.hamarkadaren ondoren,  produktu gaingabetu gehiago merkaturatzen hasi ziren.

Fué a partir de los años 80 cuando se empezó a comercializar toda serie de productos desnatados y light ya que se creía que el consumo de grasa estaba asociada a las prevalencias de sobrepeso y obesidad.

Elikagaiei gantza kentzean, palatabilitatea ere jaitsi egiten da. Horri aurre egiteko, azukrea gehitzen hasi ziren palatabilitatea mantetzeko.

La industria alimentaria se tuvo que enfrentar a un problema, al descenso de la palatabilidad concretamente. Cuando se le quita la grasa a un alimento la palatabilidad disminuye drásticamente. La palatabilidad se define por lo rico que está un alimento. Por ello, la industria alimentaria encontró la manera de aumentar la palatabilidad de los yogures añadiéndole más azúcar. Es decir, redujeron/eliminaron la grasa de los yogures pero les añadieron más azúcar con el objetivo de mantener la palatabilidad. De esta manera consiguieron un producto desnatado y sin grasa y además con menor aporte de calorías, ya que cuando se le quita 1 gramo de grasa a un producto quitamos 9 calorías y cuando añadimos 1 gramo de azúcar solo añadimos 4 calorías.

Osasuntsuagoak al dira produktu hauek? Ez.

Y lo más triste es que…¿nos tenemos que creer que esto es saludable? No lo es.

Jogurt askoek gantz gutxiago dituzte, baina gehiegizko azukre kantitatea daramate.

Hay determinados tipos de yogures por no decir casi todos que tienen un aporte exagerado de azúcar. Reducen la grasa pero consecuentemente aumentan el azúcar.

Zoritxarrez, pertsona askok marketinaren ondorioz, jogurt hauek erosten dituzte osasuntsuagoak direla pentsatuz.

Desgraciadamente, hay mucha gente que consume estos yogures creyendo que realmente son saludables. Esto ocurre la mayoría de las veces por la influencia que tiene el marketing en nosotros.

Bilgarri erakargarriek, produktu batzuk kontsumitzera bultzatzen gaituzte osasuntsuagoak direla pentsatuz. Kaloria kantiteak ez digu esaten elikagaia osasuntsuagoa denik.

Nutrizioari buruzko etiketak irakurtzen ikastea oso baliagarria da elikagai egokiak aukeratzeko.

En gran medida es el marketing el que influye en nuestras decisiones de comprar un alimento u otro o de hacernos pensar que un alimento es mejor que otro. Por ejemplo, un yogur de kiwi 0% o un yogur natural de avena y semillas nos puede parecer sano, pero a continuación os voy a mostrar unas imágenes donde comprobaréis que no lo son tanto. El atractivo del yogur, o etiquetas como “rico en fibra”, o el “0%” mismo son los que nos llevan a caer en estos errores. Otro error muy común es fijarnos en la cantidad de calorías. La cantidad de calorías no determina la calidad del alimento. Donde nos debemos fijar es en la cantidad de azúcar, el cual debe ser lo más bajo posible. No obstante, también hay que valorar la cantidad de grasa que tiene el producto. Ante un producto cero azúcar o cero grasas es mejor optar siempre por el de cero azúcar. La única manera de asegurarnos que realmente estamos comiendo un yogur saludable es leyendo la ETIQUETA NUTRICIONAL.

Zein jogurt kontsideratu dezakegu osasuntsua?

¿Qué yogur podemos considerar saludable?

Jogurt naturala.

El yogur natural de toda la vida.

Jogurt naturalak (era naturalean) azukrea laktosa moduan du (3-6gr).

Azukre gehiago izanez gero, gehituak dira.

Tenemos que tener en cuenta que el yogur natural tiene azúcar naturalmente presente en forma de lactosa. Lo adecuado es que naturalmente contenga entre 3 y 6 gramos de azúcares por lo que si vemos en el etiquetado nutricional que esta cantidad se supera estaremos ante la presencia de azúcares añadidos, que son los que debemos evitar.

Para identificar qué tipo de azúcar contiene el yogur que vamos a comprar, hay que mirar tanto la tabla de información nutricional como la lista de ingredientes de la etiqueta. Tenemos que localizar los “hidratos de carbono de los cuales azúcares”, y luego ir a la lista de ingredientes para ver los que contiene el yogur. De esta forma podremos ver si se trata del azúcar que contiene el yogur en su estado natural o si aparte contiene azúcar añadido.

 JOGURT NATURALA. YOGUR NATURAL

Jogurt anoa batek, 4,9gr azukre dauzka, beraz era naturalean azaltzen dira natural2kasu honetan eta ez dira gehituak.

Como podemos observar el yogur natural contiene 4,9 gramos de azúcar por ración de 125 gramos. Si nos fijamos en la lista de ingredientes podemos comprobar que el yogur está formado por leche, bifidobacterias y fermentos lácticos. No hay presencia del azúcar ni de ningún tipo de edulcorante. En este caso, no aparece el porcentaje de leche en sus ingredientes. Sin embargo, podemos ver que la mayoría de producto está formado por leche. Por ello, se puede decir que sus azúcares están naturalmente presentes.

 

Ondorioak: Conclusiones:

Kontsumitu behar dugun jogurta naturala da.

-El yogur que debemos consumir es el natural.

-Jogurt naturaleko azukreak berezkoak dira. 6gr baina azukre gehiago baditu, gehituak dira.

-El yogur natural tiene azúcares naturalmente presentes (lactosa). Si esa cantidad de azúcar excede de los 6 gramos, tiene azúcares añadidos.

Kaloriak begiratu beharrean, azukre kantitatean erreparatu behar dugu.

-No nos debemos fijar en las calorías del producto sino en la cantidad de azúcares (siendo estos lo más bajo posible).

Zaporezko jogurtek azukre gehituak dituzte.

-Todos los yogures de sabores (tengan o no tengan el 0%) tienen azúcares añadidos.

Garrantzitsuagoa da neurrizko gantz kantitatea edukitzea, azukre gehituak edukitzea baino.

-Es mejor optar por un yogur moderado en grasas que por uno rico en azúcares añadidos.

Gehigarri gutxiago baditu, osasuntsuagoa izango da.

-Cuanto menos añadidos, colores y sabores tenga un yogur, mejor será en términos nutricionales.

Hasiera batean, jogurt naturalaren zaporea garratza izan daiteke, nire gomendioa frutak, fruitu lehorrak zuk gehitzea da.

-Puede que al estar acostumbrados a tomar yogures azucarados, de primeras el sabor de yogur natural pueda parecerte ácido, agrío… Mi recomendación es que pruebes a incorporar tú mismo fruta, frutos secos, avena,… a los yogures.

Aldaketak ez dira errazak, baina pixkanaga berrezi behar dugu ahosabaia.

También es verdad que cuando hacemos un cambio en nuestra alimentación puede que al principio nos cueste por estar acostumbrados a sabores tan dulces. Pero una vez que se empieza a realizar el cambio, el paladar termina acostumbrándose a esos sabores. Esto es a lo que se llama reeducar el paladar. Esto se debe a hacer de manera progresiva. Y de esta manera nos iremos acostumbrando al sabor real que tienen los alimentos.

yogures

Raquel Vignau

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