Non amaitzen da segurtasun-eremua? Y dónde termina el espacio de seguridad.

Gaurkoan eskaera batekin nator:
Kartelak, oharrak, abisuak, supermerkatuetako prezioak… mesedez, letra eta zenbaki handitan idatz dezatela dena ondo ikus dadin, argi eta garbi. 

Zergaitik galdetuko diozue, Covid-19ren egoera berri honengatik dator nire eskaera.

Lehengo egunean, supermerkatu batera erostera joan nintzenean, konturatu nintzen saltzailearen eta nire arteko distantzia mantenduz ez nuela lortzen arrandegiko prezioak ikustea, ezta harategikoak ere. Ez dut ondo ikusten, oso miopea bait naiz.

Supermerkatura idaztea pentsatu nuen, ahal zuten neurrian “konpontzeko”, baina ez nintzen ausartu. Gero, adinarekin entzumena eta ikusmena galtzen ditugun pertsonengan pentsatu nuen (besteak beste). Ez da ezer garrantzitsua, baina gauzak asko erraztuko lituzke. 

Badakit ez dela asko eskatzea, ez du inolako inbertsiorik edo programa espezifikorik behar zerbaiten berri emateko. 

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Siento un poco de reparo iniciar estas letras para pedir algo insignificante, pero lo tengo decidido.

Alguien dijo “ante el vicio de pedir está la virtud de no dar” y no quiero extenderme en refranes ni frases hechas que tanto suelo utilizar y menos para algo tan nimio como lo que quiero pedirles. No creo que sea necesario tanto circunloquio, sin embargo, no puedo evitar decir refranes y un refrán me suele llevar a otro como en este caso: “manos que no dais, ¿qué esperáis? “En fin, disculpen mis divagaciones. Aquí tengo mi petición directa:

Quiero pedir que los carteles, notas, avisos, precios de supermercados, de tiendas, … lo escriban por favor EN/CON LETRAS Y NÚMEROS GRANDES. Las cosas importantes, los precios, la comunicación; por favor escrita en letras y números grandes. Que se vea todo bien. Todo tiene que estar CLARO Y A LA VISTA DE TODOS.

Uds. se preguntarán a qué viene tanta fruslería con la que está cayendo, pero les tengo que decir que es debido a esta nueva situación de Covid-19 que planteo mi petición.

#Dosmetrosladistanciaquenosune.

El otro día al ir a comprar a un supermercado me di cuenta que con el tema de la distancia más alejada entre la dependienta el mostrador y yo, no conseguía ver los precios en la pescadería, ni en la carnicería… No veo, soy muy miope y a pesar de llegar gafas que me permiten ver mucho mejor, los carteles de los precios eran tan pequeños que no distinguía los números. Me suelen encontrar pegada al escaparate para poder distinguir el precio de ese bolso que me ha llamado la atención, alguna vez he recibido un coscorrón porque no he calculado dónde empezaba el cristal y dónde terminaba el espacio de seguridad.

Pensé en escribir al supermercado para que en la medida de lo posible lo pudieran “arreglar” pero no me atreví. Luego pensé en las personas que con la edad vamos perdiendo oído y vista (entre otras facultades). No es nada importante, pero facilitaría mucho las cosas si quien tiene que poner una nota, un aviso, un precio… lo hiciera para todos, igual que se escribe en dos idiomas, igual que se escribe en braille, igual que por megafonía se dan los avisos, igual que se piensa en el acceso sin barreras, igual que pensamos en ser inclusivos, igual para todos.

Sé que no es mucho pedir, no requiere ninguna inversión, ni un programa específico para que a la hora de querer avisar de algo se haga con contundencia. ¡Si dispones de una superficie, úsala con eficiencia! No dejes huecos, no escatimes en tinta, no bajes la voz ni cuchichees, si quieres que se te oiga habla alto y claro y si quieres que se te entienda, se te vea, si quieres dar a conocer algo ESCRIBE CON LETRAS GRANDES. Ya lo siento, pero no puedo evitarlo: “ande o no ande caballo grande”.

Estamos todos de acuerdo en que todo entra por los ojos, publicidad, internet, pantallas y más pantallas. Nos preocupamos del diseño, de la métrica, de la lingüística, semántica, ortografía, …, de todo para “atraer”. Perfecto, ¿o no? pero por favor, cuando escriban en una pizarra (ya en desuso, lo sé), cuando escriban o se dirijan al público además de con respeto háganlo con letras grandes.

Alguien me diría que poner los precios con números grandes que se vea bien no tiene nada de glamuroso, ni elegante, ni con clase o incluso que preguntar por algo que ya está etiquetado es redundante, pero créanme que no me gusta molestar y lo hago por necesidad. (¡pedid y se os dará!) ¡ja!, si fuera todo tan sencillo.

Al final todo se reduce a pequeños gestos, pequeños detalles, que hacen la vida mucho mejor.

Para terminar un par de frases para compartir:

“La generosidad no consiste en que me des algo que yo necesito más que tú, sino en darme algo que tú necesitas más que yo” (Khalil Gibran).

“La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida” (Proverbio árabe).

En apoyo a la campaña: “TENGO BAJA VISIÓN”

 

Nieves Lajo

 

Horrelako istorioak ez daitezela ahaztu. Que historias así no queden en el olvido.

Benetan gertatutako istorio ikaragarri bat kontatuko dizuet.

Ingeleseko boluntario taldean, zortzi etorkin ekuadortarrez osatutako familia bat ezagutu nuen duela zortzi urte. 

Istorio honetako protagonista, emakume borrokalari eta familia buru bat da.

60ko hamarkadan jaio zen, Jimbura urruneko herrixkan, Ekuador hegoaldean, Quitotik 824 km-ra eta Chimborazotik 650 km-ra (munduko gailurrik altuena, Everest baino gorago). Familia oso apal batean bizi zen, zazpi anai-arreba ziren.

Gaur egun ere haurtzaro eta nerabezaro triste bateko oroitzapenak gordetzen ditu, baita batere zorionik ez duen ezkontza batekoak ere.

Hiru urte zituenean, lehen aldiz etxetik bota zuten bera bakarrik ezagutzen ez zuen familia batekin 10 urte bete arte. Haurtzaro osoa igaro zuen bere etxetik urrun.

Amak, ikusi bezain laster, harrapatzen zuen lehenengo gauzarekin jotzen zuen. 

Hamalau urte bete berritan, bere amak ezkontza bat diruz konpondu zuen ezagutzen ez zuen eta bera baino askoz zaharragoa zen gizon batekin. Behin baino gehiagotan gogoratzen du bere senarrak erabiltzen zuen pistola bere buruan. Benetako tortura psikologikoa jasan zuen. Hainbeste traumatizatu zuen hark, non gaur egun ezin du hura burutik ezabatu.

Tristuraz, 2009. urtearen hasieran, bere senarrak jakin gabe, behar zuen dirua bildu ondoren, Madrilera hegaldi bat erosi zuen. 

Hemen irabazten zuen euro bakoitza Ekuadorreko familiari bidaltzen zion.

Pozik sentitzen zen egunetik egunera esklabotza hartatik urruntzen ari zela ikusita. 

Pixkanaka, familia osoa ekarri zuen, ama izan ezik. 

Baina pozak ez zion askorik iraun. 2010ean, gizon bat ezagutu zuen, eta harekin haur eder bat izan zuen, baina gero banandu egin behar izan zuten.

2017ko uztailean Jimburara itzuli zen, bere herrixka maitera. Amak besoak zabalik hartuko zuelakoan zegoen, hainbeste urtez harengandik urrun egon zelako, baina zoritxarrez ez zen horrela izan.

Gaur egun, istorio honetako protagonistak eta bere seme-alabetako batzuek iraganeko tratu txarren eta indarkeriaren ondorioak jasan dituzte. Zorionez, profesionalen laguntzarekin dena gainditzen ari dela dio.

Permitidme que os cuente una historia. Una historia que tiene comienzo en tierras lejanas.

Una historia impresionante basada en hechos reales.

En el grupo de voluntariado de inglés al que pertenezco, conocí hace ocho años a una familia compuesta por ochos inmigrantes ecuatorianos, a los que ayudo en lo que buenamente puedo en cada una de las tareas con este idioma.

La protagonista de esta historia es una mujer, la cabeza de familia, mujer luchadora incombustible y de carácter afable.

Nació en la década de los 60, en la remota aldea de Jimbura, al sur de Ecuador, a 824 km de Quito y 650 km del Chimborazo (la cumbre más alta del mundo, por encima del Everest), en plena cordillera de los Andes.  Vivía en el seno de una familia muy humilde, siete hermanos y un solo varón.

Todavía hoy guarda recuerdos, no solo de una triste niñez y adolescencia sino también de un matrimonio nada feliz.

Tendría no más de tres años por lo que le dijeron sus hermanos mayores, cuando le echaron por primera vez de casa. A ella sola, a ningún otro hermano más, le separaron y llevaron lejos de la casa hasta los 10 años, y con una familia extraña.

Pasó toda la niñez lejos de su hogar, de sus hermanos, en una casa donde se sentía como una extraña. Echaba mucho en falta a su familia, recuerda que lloraba mucho cuando veía a otros niños con sus padres y sus hermanos.

Solía salir de la casa sin ser vista, sin comida ni agua, con aquel sol tropical que parecía “reventarle” la cabeza.

Debía caminar un día entero hasta llegar a la aldea de Jimbura, al principio se perdía y le sorprendía la noche en el camino.

Lo peor era cuando debía cruzar la selva de Sikirava, no se atrevía al principio a internarse en la jungla, oír los ruidos de los animales durante el trayecto le daba un miedo espantoso.

Tampoco se libraba del caudaloso rio Mermayo, infectado de saurios bien visibles en la orilla opuesta.

Los puentes de las aldeas de entonces eran de troncos deformes, dejados al azar en el rio sin ningún cuidado, o con gruesas piedras irregulares abandonadas en el agua de manera desordenada.

aIba de una orilla a otra del rio, saltando de piedra en piedra, pisando cuidadosamente el suelo para no hacerse daño en los pies con los salientes. Con mucho cuidado de no resbalar y caer al agua. Además no podía ni agarrarse a la “barandilla”, siendo tan niña tenía poca altura y no llegaba a la cuerda.

Cuando llegaba a casa, cansada, hambrienta y sedienta por la caminata, su madre nada más verle le pegaba con lo primero que pillaba. Cuenta que era tal el odio el que le tenía, que terminaba con los brazos reventados a golpes. “¿Por qué me pegas mamá, por qué?”. Era tan cruel con ella que su padre le decía, algún día la vas a matar.

Siendo niña aún y viviendo en la otra casa, escuchó a los señores como tramaban llevar a alguien a la selva para acabar con su vida, no podía dormir por las noches pensando que podía ser ella.

Las desgracias no venían solas, parecía que el destino se hubiera cebado con ella.

Recién cumplidos los catorce años, su madre arregló por dinero una boda con un hombre que no conocía, un hombre mucho mayor que ella. El matrimonio tampoco fue mejor, desgraciadamente cada día se sentía más infeliz. Recuerda en más de una ocasión sentir en sus sienes la frialdad del metal del cañón de una pistola, la pistola que usaba su marido. Era una auténtica tortura psicológica. Le traumatizó tanto aquello, que aún hoy día es incapaz de borrar aquello de su mente.

Fue muy triste y cruel para ella escaparse de Ecuador empujada por aquella situación de amargura constante, abandonando a su familia que tanto quería.

A principios de 2009, a espaldas de su marido y a pesar de no haber salido nunca de la aldea, consiguió juntar dinero prestado (que luego devolvió), entre la gente de aldeas vecinas, suficiente para un vuelo Quito-Madrid.

Primero se estableció en Sevilla, y más tarde decidió venirse a Euskadi. Fue duro, por una parte pensaba en su familia allá, por otra, aquí llegó a pasar hambre.

A diario tenía que desplazarse a Izarra donde trabajó varios años. En más de una ocasión el conductor del autobús le pagó los viajes. Cuenta que en la estación de autobuses la gente se compadecía de ella, y le compraban bocadillos.

Todo, cada euro que ganaba se lo mandaba a la familia de Ecuador.

En esa etapa aunque por poco tiempo, empezó a ver la luz al final del túnel, se sentía feliz viendo como cada día se alejaba más de aquella esclavitud, e imaginándose a su familia aquí con expectativas de futuro.

Poco a poco fue trayendo a toda su familia, incluso a sus hermanos, aunque no a su madre, aún hoy día la sigue despreciando.

Pero poco dura la alegría del pobre. En el año 2010 cuando conoció a un hombre con el que tuvo un niño precioso, pero más tarde tuvieron que separarse.

En julio de 2017 volvió a Jimbura, su querida aldea. Es cierto el dicho popular de que el buey no es de donde nace sino de donde pace. Pero también es verdad que la tierra tira y mucho, y a ella mucho más todavía. Iba con la esperanza que su madre la recibiera con los brazos abiertos, al estar tantos años lejos de ella, pero desgraciadamente no fue así.

Actualmente la protagonista de esta historia y algunos de sus hijos han sufrido secuelas a consecuencia del maltrato y la violencia del pasado. Aunque relata que afortunadamente con ayuda y apoyo de los profesionales todo ya se está superando.

Que historias así no queden en el olvido.

                                    Que todos tomemos conciencia de ello.

                                 Luchemos para erradicarlas para siempre.

Teo Alonso monitor Paziente Bizia-Paciente Activo

 

Eta zuk, zergatik ez? Y tu, ¿por qué no?

Ziur nago gutako askok gure bizitzako uneren batean galdera hau egin dugula eta hautabide hau sortu zaigula: lortuko ez dudala uste dudan hori egitea erabakitzen badut, ahalegin pertsonal handia egingo dut, eta gero konpentsatuko nau niretzat ezinezkoa zirudiena lortzeak, edo azkenean lortzen ez badut, nire lasaitasun eta erosotasun egoeran jarraituko dut, ahalegin hori egin gabe. Hirugarren aukera saiatzen banaiz ez dudala ezer galtzen pentsatzea da.

Duela zazpi urte Berlineko maratoi erdi bat korrika egiteko aukera sortu zitzaidan, nire nahia Berlinen korrika egitera zijoazen pertsonei laguntzea zen, baina pertsona batek nik ere 21 km-ak egin nitzazkeela esan zidan.

Prestaketak iraun zituen sei hilabeteak oso gogorak izan zitzaizkidan, une batean baino gehiagotan lagatzea ere pentsatu nuen. Denboraldi horretan eretzeari utzi nuen eta entrenatzen nengoen tarteak, niretzako une pertsonalak izateko aukeratu nituen.

Iritsi zen eguna, urduritasuna, emozioa… sentsazio desberdin asko nituen baina Berlineko lasterketaz gozatu nuen; bere pertsonez, bere paisaiaz… azkenean nire nahia lortu nuen.

Zerbait nahi izanez gero, lortu daiteke. Nik lortu banuen, zuk zergatik ez?

Azken helburua lortzen ez baduzu ere, maila bakoitzak ikaskuntza eta beste urrats bat dakar. Helburua lortu ez arren, pauso txiki guztiak oso garrantzitsuak dira.

Seguro que muchos de nosotros en algún momento de nuestra vida nos hemos hecho esta pregunta y se nos ha creado esta disyuntiva: si decido hacer eso que pienso que no lograré me va a suponer un gran esfuerzo personal que probablemente luego me compense por la satisfacción de conseguir lo que parecía imposible para mí o si finalmente no lo hago, seguiré acomodado en mi posición de tranquilidad y confort sin que tire de mí ese esfuerzo, dando más relevancia a la tranquilidad aunque también existe una tercera opción que consiste en que piense que la meta es imposible pero por intentarlo no pasa nada y posiblemente algo logre con ello.

Pues bueno, a mí me llego esa pregunta hace algo así como siete años, cuando una persona cercana a mí me plantea que irá a correr una media maratón a Berlín, en cuanto escuché la propuesta se me tornó atractiva pues era uno de mis destinos turísticos que tenía en mente y contesté: “Perfecto, yo te acompaño pero para llevarte el agua” y como yo no creía en mí, hubo otra persona que tuvo fé en lo impensable para mí misma y dijo : “No, irás a Berlín y llegarás a la meta de esos 21 kilómetros corriendo”. Tras la sorpresa inicial, me entró la risa nerviosa y contesté que aunque me parecía harto difícil, pues la distancia más larga que había corrido yo en mi vida habían sido unos 100 metros tras un autobús que se me escapaba… dije: Y ¿yo por qué no? .Y tomé el testigo de este reto.

A día de hoy miro para atrás y los seis meses de preparación fueron bastante difíciles, no negaré que en más de una ocasión pensé en tirar la toalla porque unido al esfuerzo del ejercicio físico aproveché para dejar de fumar y convertirme en una persona activa en todos los sentidos… sin embargo, convertí  los momentos de entrenamiento en mis momentos personales de autocuidado físico y emocional, frenando y separándome de la rutina diaria que me llevaba sin rumbo fijo y aquí se produjo el cambio personal de pensar que aunque la vida a veces nos lleva a nosotros, en muchos momentos podemos tomar el rumbo y dirigirnos hacia donde nosotros queremos y para nuestro propio beneficio.

En los momentos de flaqueza recuerdo me ayudaba un montón el compromiso adquirido con los compañeros de viaje y carrera, también me acordaba de las personas que ya no estaban conmigo pero que había acompañado yo tantas veces en sus carreras particulares de la vida y sobretodo, el compromiso conmigo misma y una frase que alguien me repetía durante toda mi vida, o mejor dicho durante toda la suya que es: QUERER ES PODER

Pues bien llegó el temido o ansiado día, los nervios a flor de piel, la emoción en cada poro de mi cuerpo y recorrí Berlín de la mejor manera posible, corriendo y disfrutando de su gente animando y viendo paisajes y perspectivas que de otra manera hubiera sido imposible, riendo con mi compañera de carrera y sonriendo y dando gracias a cada aplauso que oíamos a nuestro paso y también recogiendo fuerzas de quien te encuentras en el camino peor que tú, así como ayudando a que siga y consiga su propio objetivo, pues en fin, salvando las distancias, la vida puede consistir en esto: conseguir objetivos propios sin olvidarnos de ayudar y acompañar a otros en su carrera particular con la consabida satisfacción…

Y si yo lo conseguí y como yo mucha más gente, y entonces TU POR QUÉ NO?

¡¡Pero ojo!! El éxito no es solo conseguir lo imposible, sino el intentarlo, porque aunque no logres el objetivo último, cada peldaño supone un aprendizaje y un paso más para un cambio mayor y sobretodo para ser dueño de tu vida y de tu propio autocuidado.

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Irene Duo

Ez nuen nahi izan hiltzen bizi: eta bizitza aukeratu nuen. No quise vivir muriendo: y elegí la vida.

Gaurkoan, zuekin, Rudyard Kipling-en olerki bati buruzko hausnarketa egitea gustatuko litzaidake.

Gure bizitza era desberdinetan bizi dezakegu: ikusle bat bezala, edo benetan bizitza gozatuz. Gauza txarrei alde positiboa ateratzen eta alderdi onak aprobetxatzen.

Hoy ha llegado a mis manos un poema de Elena Pérez Hoyos que además de encantarme me ha hecho reflexionar.

Reflexionar sobre algo que en mi casa hemos discutido muchas veces, y es sobre cómo quieres que pase tu vida, siendo un mero espectador o disfrutando de ella 100%, con sus cosas buenas y con las malas. Porque eso es VIVIR la vida, disfrutar de lo bueno y aprender de lo malo, buscar lo positivo que esa situación puede aportarte y tomarlo.

Cuando llega a nuestra vida una situación difícil, llámese enfermedad, dificultad, problema, etc., nadie se pone contento porque dice…. ¡Qué suerte he tenido, voy a aprender de esta desgracia! Pero la realidad es que a veces pasan cosas en nuestra vida, que no hemos elegido, que son dolorosas, que duelen y lo peor…no las podemos evitar. Pero cuando pasa, porque tarde o temprano pasa ¿podemos hacer algo?

Hace poco en una charla de lo más relajada con un grupo de niños con dificultades una niña dijo: “Me gustaría que mi vida fuera recta, que todo fuera más fácil, que no tuviera tantas curvas”. A lo que otra niña contestó: “Quizás nuestra vida tenga muchas curvas, pero no podemos quedarnos ahí a lamentarnos, tenemos que aprender a conducir en las curvas”.

Hoy leyendo este poema me he acordado de ellas y ha despertado en mí un gran sentimiento de orgullo hacia ellas. La vida no está exenta de curvas, para nadie, todos tenemos nuestros momentos de autopista recta y otros momentos de carretera de alta montaña llena de curvas. No es fácil conducir en estas carreteras pero con ganas de aprender, capacidad de adaptación y un poco de arranque podemos conseguirlo. Todos podemos conseguirlo.

Y lo escribo, me lo digo en voz alta, en baja, al oído, para mí y para los demás, de todas las formas posibles……porque, aunque realmente es lo que pienso a veces es difícil ponerlo en práctica. Pero sé que puedo, sé que soy capaz, solo hay que dar un paso al frente y empezar a caminar o en este caso a conducir por la carretera de curvas.

Os dejo el poema para que lo leáis y me gustaría saber si ha despertado algo en vuestro interior.

Elegí la vida

No quise dormir sin sueños:

y elegí la ilusión que me despierta,

el proyecto que me llena,

y no la vida vacía de quien no busca nada,

de quien no desea nada más

que sobrevivir cada día.

No quise vivir en la angustia:

y elegí la paz y la esperanza, la luz,

el llanto que desahoga, que libera,

y no el que inspira lástima en vez de soluciones,

la queja que denuncia, la que se grita,

y no la que se murmura y no cambia nada.

 

No quise vivir cansado:

y elegí el descanso del amigo y del abrazo,

el camino sin prosas, compartido,

y no parar nunca, no dormir nunca.

Elegí avanzar despacio, durante más tiempo,

y llegar más lejos,

habiendo disfrutado del pasaje.

 

No quise huir:

y elegí mirar de frente,

levantar la cabeza,

y enfrentarme a los miedos y fantasmas

porque no por darme la vuelta volarían.

 

No pude olvidar mis fallos:

pero elegí perdonarme, quererme,

llevar con dignidad mis miserias

y descubrir mis dones;

y no vivir lamentándome

por aquello que no pude cambiar,

que me entristece, que me duele,

por el daño que hice y el que me hicieron.

Elegí aceptar el pasado.

 

No quise vivir solo:

y elegí la alegría de descubrir a otro,

de dar, de compartir,

y no el resentimiento sucio que encadena.

Elegí el amor.

 

Y hubo mil cosas que no elegí,

que me llegaron de pronto

y me transformaron la vida.

Cosas buenas y malas, que no buscaba,

caminos por lo que me perdí,

personas que vinieron y se fueron,

una vida que no esperaba.

Y elegí, al menos, cómo vivirla.

Elegí los sueños para decorarla

la esperanza para sostenerla,

la valentía para afrontarla.

 

No quise vivir muriendo:

 y elegí la vida.

Así podré sonreír cuando llegue la muerte,

aunque no la elija…

… porque moriré viviendo.

Elena Pérez Hoyos

Quiero dedicar este poema a todas aquellas personas que están pasando por las curvas en estos momentos, quiero deciros que yo sé que puedo llegar a la meta y sé que vosotros también podéis hacerlo, así que no dejéis que el miedo os venza y…….. ¡adelante!!!!!!

Esti Gamboa

Nire asmo berri ona ahaztu nuen eguna. El dia que olvidé mi propósito

Kontakizunean azaltzen diren partaideen izenak ez dira benetakoak.

Excepto los de los monitores, los nombres  que aparecen en esta narración no son auténticos,  todo lo demás, es real, no es fruto de la imaginación del autor

Erraza da ikusten duzuna esatea baina oso zaila ordea, sentitzen duzuna adieraztea.

¿Cómo expresar emociones teniendo que contar  las palabras para que quepan en  un relato? Hay ocasiones que es fácil contar lo que ves y muy difícil decir lo que sientes, esta es una de ellas.

Atzo bukatu nuen Arantxarekin batera Paziente Biziako tailerra. Beste mundu batera bidai zoragarri bat izan da.

Ayer, termine el taller de paciente activo que hemos llevado entre Arantxa y yo, ha sido increíble, un viaje a otro mundo, en el que  existe  una realidad diferente  a la  nuestra. En algunos momentos coincidimos,  pero en  otros,  estamos  muy  alejados.

Hasiera batean tailerra ez zela aurrera aterako pentsatu nuen. Beste tailerretako partaideekin zerikusirik ez zuten 10 pertsonek osatzen zuten taldea eta fundazio sozial batean barneratuta zeuden.

En un primer momento pensé que aquello no iba  a funcionar, porque no se parecía en nada a los modelos de talleres  habituales, los asistentes eran diferentes. Se trataba de diez personas  de diferentes nacionalidades, algunos acudían sin ganas, otros  lesionados, algo empujados a acudir,  con otro tipo de problemas, en situación de desarraigo social, algunos de ellos habían estado en prisión por diferentes causas, todos están  internos en  una fundación social que les acoge y proporciona un lugar en el que vivir. Sigue leyendo

Nire ikasketen esperientziak. Mis experiencias de aprendizaje.

2017. urte bukaeran Osasun Eskola eta Paziente-Bizia programak lehen kontakizun laburren lehiaketa antolatu zuten.

A finales de 2017 Osasun Eskola y el Programa Paziente Bizia-Paciente Activo convocaron el primer Concurso de Relatos Cortos bajo el título “Mis experiencias de aprendizaje”.

Hiru kontakizun onenen sari banaketa, monitoreen omenaldiko VI. jardunaldian egin genuen. Astelehenero blogean argitaratuko ditugu aurkeztutako 13 kontakizunak.

En la VI Jornada de homenaje a los monitores, celebrada en Cruces el 18 diciembre, se hizo entrega de los premios a los tres mejores relatos. Se presentaron 13 relatos. A partir de hoy, todos los lunes, publicaremos en el blog uno de ellos.

Gaurkoan lehen saria dugu gurekin.

Hoy tenemos como invitada especial al 1º Premio.a

 Jaiotzen garenetik arnasa hartzen eta negar egiten dugu.

Que curiosa es la vida. Desde que nacemos lo primero que hacemos es respirar y llorar.

Arnasa, gorputza bizitzaz betetzeko eta negarra, zure amaren barruan jarraitzea eskatzeko.

Respirar para llenar de vida y fuerza tú frágil y pequeño cuerpo. Llorar para reivindicar tu derecho a seguir dentro de tu madre, gritando tu disconformidad pidiendo su protector abrazo.

Urteekin, arnasa hartzeaz eta negar egiteaz lagatzen dugu.

Con los años dejamos de saber respirar y llorar. Es curioso. Al final algo tan vital e importante dejamos de saber hacerlo.

Duela 22 urtetik, gaixo kronikoa naiz. Negar egiten eta arnasa hartzen ikasi dut berriro.

Soy enferma crónica desde hace 22 años y a lo largo de este último mes, he vuelto a aprender a llorar y respirar de nuevo. La vida no ha sido fácil para mí, pero reconozco que he tenido y tengo motivos más que suficientes para seguir viviendo.

Bularreko minbizia dut, gongoil bat kaltetuta dut eta gibelean metastasia.

Ahora tengo un cáncer de mama con un ganglio afectado y metástasis por todo el hígado.

Nire minbiziak ez du sendaketarik, baina zorionekoa naiz bizitzen jarrai dezakedalako.

Mi cáncer no se opera. No tiene cura. Pero soy afortunada porque puedo seguir viviendo, porque la vida me ha dado una tregua para poder contraatacar y ganar tiempo, al pulso que me ha echado. Aprendes a vivir con tu enemigo sin tenerle miedo, pero sin perderle respeto. Mi cáncer se ha hecho crónico.

Momentu txarrenetan, bizitzak, haunditzeko, ikasteko, zerbaiten parte izateko…aukerak ematen dizkizu.

Que curiosa es la vida, que aún en tus peores momentos te da oportunidades de poder crecer, aprender, te da oportunidades de poder vivir, de sentir, de poder formar parte de algo, de encontrar un sitio. Te hace ver que el dolor puede unir, que todo lo malo puede servir para ayudar a otros.

Niretzat hori izan da Paziente Bizia. Bizitza era desberdin batetik begiratzen lagundu dit.

Para mí eso ha sido Paciente Activo Oncológico. Me ha enseñado a mirar la vida de una forma algo diferente. Es como estar perdido y al escuchar y sentir las experiencias de los demás, incluso las tuyas propias, vas poco a poco encontrando el camino de vuelta a casa.

Ziurgabetasunetik eta ez-jakintasunetik, ezuzteko on batera pasatzen zara. Pertsona zoragarriekin bilatzen zara. Mina eta amorruaz gain, bizitzeko gogoak ere batzen gaitu.

Pasas de la incertidumbre, desconocimiento y nervios iniciales por no saber qué te vas a encontrar, a sorprenderte de que no sólo te enganchas, sino que además encuentras personas maravillosas e increíbles, muy luchadoras que te enamoran. Nos une el dolor, el miedo, la rabia, pero también las ganas de vivir, de luchar, de no rendirnos nunca.

Nire gizonak eta semeek asko lagundu didate.

Durante el proceso del cáncer, ha habido momentos en los que creía que me iba a volver loca. No entendía que no se pudiese hacer más, mi luchadora interior pedía salir a gritos. La rabia empezó a formar parte de mi vida. Pero mi marido y mis hijos me han ayudado a poder con toda esta locura.

Ez dut biziraupenean pentsatzen. Guztiak zerbaitetarako balioko duela pentsatzen dut eta horregatik eskertu nahi diot Paziente Biziari.

No pienso en mi tiempo de supervivencia. Pienso que esto tiene que servir para algo. Y es por eso que agradezco a Paciente Activo que me haya dado la oportunidad durante este mes, de poder haber vuelto a aprender a llorar y respirar de nuevo.

 

Nagore Taboada

Bizi. Vivir

Duela gutxi musika talde famatu baten bideo bat ikusi nuen. Bertan bularreko minbizia izan duten emakumeen testigantzak jasotzen dira.

Hace unos días recibí un wasapp con el video de Rozalén y Estopa titulado “Vivir”, una canción para apoyar la lucha contra el cáncer de mama. La letra de la canción recoge testimonios de distintas pacientes con las que Rozalén se reunió durante varios meses para que le contaran su experiencia.

Abestien hitzak esaten dutena aztertzea gustatzen zait. Ondorio interesgarriak atera ditzazkegu.

Me gusta analizar las letras de las canciones, muchas de ellas están vacías, pero otras muchas contienen mensajes que bien interiorizados nos pueden enseñar interesantes conclusiones.

Gaixotasuna gainditu ondoren, bizitza era positiboan jarraitu dute.

Lo primero que me llamó la atención en esta canción es su título “Vivir”, que bonita y profunda palabra y cuantas cosas se pueden decir de ella. Seguro que cada uno de vosotras y vosotras, que ahora leéis este blog podríais contar algo diferente. Pero si lo que relata es la vivencia de ciertas mujeres, que tras una experiencia traumática de una enfermedad, como la del cáncer de mama, han sabido mirar la vida de forma positiva y en clave de seguir adelante, puede decir mucho más.

¿Sabes?, hace tiempo que no hablamos.

Tengo tanto que contarte.

Ha pasado algo importante.

Komunikatzea, gertatzen zaizuna kontatzea, eta sentimenduak adieraztea funtsezkoa da.

Así empieza la canción, con una llamada a la comunicación. Lo importante que es comunicar, contar, hablar de lo que nos pasa y más cuando se vive una situación traumática, sea la que sea. Poder contar tu experiencia, tus sentimientos es fundamental para comenzar el proceso de “sanación” (lo pongo entre comillas y utilizo esa palabra y no curación, porque me parece más integral), de transformación, de crecimiento. Sí, cuando un paciente vive una enfermedad necesita narrar su experiencia para superarla, no solo es cuestión de una curación física. “Ha pasado algo importante” y cuando pasa algo importante lo comparto con otros, para eso somos seres racionales.

Puse el contador a cero.

Ezin dugu une negatiboetan geratu, aurrera jarraitu behar dugu.

La vida es eso, un cúmulo incesante de historias, tras las cuales hay que volver a poner el contador a cero, no porque se tengan que olvidar y dejar atrás sino porque necesitamos comenzar otras. No podemos estancarnos en momentos negativos, hay que seguir adelante.

¿Sabes?, fue como una ola gigante.

Arrasó con todo y me dejó desnuda frente al mar.

Gaixotasun baten aurrean biluzik, babesik gabe geratzen gara.

Bonita forma describir como se siente una persona ante una situación tan complicada como es la del cáncer de mama, pero que puede servir para cualquier otra enfermedad que nos descoloca, nos deja así desnudos, desvalidos, sin defensas.

Pero ¿sabes?, sé bien que es vivir.

No hay tiempo para odiar a nadie.

Ahora sé reír.

Egoera negatibo batean, zailena, jarrera aktibo bat hartzea da. Bizitza aurrera doa eta baikorrak izatea merezi du!

Sin embargo ante situaciones negativas lo más sencillo es ceder, dejarse llevar. Y lo más complicado es adoptar una postura activa: hay que seguir adelante, no culpabilizarse ni culpabilizar a nadie y aprender a reírse de todo. La vida continúa y merece la pena ser positivo. Es después de las profundas crisis cuando mejor se mira hacia delante.

Quizá tenía que pasar,

No es justo, pero solo así se aprende a valorar.

Galdera asko bururatzen zaizkit… zergatik niri? Zer egin dut nik? Lehen baloratzen ez genituen gauza asko baloratzen ikasten dugu.

Después de una enfermedad grave aparecen las preguntas: ¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho yo para merecer esto?… Nos ponemos a pensar si es justo o no, pero también es el momento de darse cuenta de que hay mucha gente que nos quiere, que somos más o menos privilegiados de vivir en este lugar del mundo dónde tenemos sanidad, hospitales, médicos, medicinas,… aprendemos a valorar muchas cosas de la vida que nos venían dadas y ni siquiera habíamos sido capaces de darnos cuenta que las teníamos.

Y si me levanto y miro al cielo.

Doy las gracias y mi tiempo lo dedico a quien yo quiero,

Lo que no me aporte… lejos

Si alguien detiene mis pies.

Aprendería a volar.

Abesti hau iraganeko gertakari baten ondoren egina da, aurrera begira, eskerrak ematen eta era baikor batean.

Esta canción está hecha desde la experiencia pasada, en positivo, mirando hacia delante. Dando gracias, cada uno desde sus creencias y valores, pero puestos en pie y afrontando el futuro como un camino que merece la pena recorrer. Es una oportunidad para recapitular y refrendar lo que cada uno cree o hacer borrón y cuenta nueva. Y si hay algo que nos inmoviliza arrinconarlo, quebrar las cadenas que nos atan a ello y liberarnos. Que forma más bonita de decirlo: “Si alguien detiene mis pies. Aprendería a volar”. Es una nueva ocasión, la que se nos brinda, para vivir, tal vez de la misma manera que hasta ese momento o cambiando. Pero para seguir viviendo.

Y si miro a todo como un niño

Los colores son intensos.

Yo saldré de aquí si lo creó así.

Cuando me miren sabrán

que me toca ser feliz.

Aukera berri bat da, bizitza berri bat.

Es una oportunidad nueva, una vida nueva. Se nos abre un precioso camino para mirarlo con otros ojos, con otro color. Lo importante es ser muy consciente de que se puede continuar, se puede ser feliz, “nos toca ser felices”.

¿Sabes?, he pasado mucho miedo.

Este bicho es un abismo,

se me cansa el cuerpo.

Se me parte el alma y a llorar.

Une batzutan lur jota gera gaitezke. Askotan izan ditugu arazoak eta aurrea atera gara, zergatik oraingo honetan ez gara aterako?

El ser humano tiene sus emociones, sus debilidades, y eso no quiere decir que no podamos derrumbarnos. Pero nada hay más fuerte que cada uno de nosotros, cuántas veces hemos soportado crisis, problemas, sinsabores,… y hemos sabido salir adelante. ¿Por qué ahora no? Los momentos difíciles nos hacen más fuertes y un buen llanto nos desahoga, nos libera… y de nuevo otro paso hacia delante.

Pero ¿sabes?, he aprendido tanto, tanto.

Esta vida me ofreció una nueva oportunidad.

Bizitzak bigarren aukera bat eman dit, eta berekoia izango nintzateke aprobetxeatzea jakingo ez banu.

Si hay algo que me sale, y lo digo en primera persona porque así lo he vivido, es que la vida me ha dado una segunda oportunidad, que egoísta sería si no supiese aprovecharla.

 

Jose Cepero

Harri bat bidean. Una piedra en el camino

Todas las personas nos ponemos unas metas, unos objetivos, queremos llegar a algo y una vez decidido, nos ponemos a ello, hacemos lo que esté en nuestra mano para conseguirlo. Los pacientes “activos” también tenemos nuestras propias metas, mantener controlada y correctamente gestionadas nuestras propias enfermedades. A eso es a lo que llamamos ser “paciente activo”, a tener consciencia de ello y asumir como responsabilidad propia nuestras enfermedades.

Yo este año tengo un objetivo deportivo que me ayuda a gestionar mejor mis condiciones físicas y mentales y contribuyen a mi bienestar general. Los controles periódicos a los que me someto de momento son excelentes, lo que demuestra que una cosa ayuda a la otra.

Pero no lo hago solo, mi familia me apoya y ayuda. Mi entorno también lo hace y, por si fuera poco, me he buscado además apoyo externo. El año pasado fue mi primera experiencia con un grupo de “running” promovido por el ayuntamiento. Yo era el más (el más mayor, el más lento, el más pesado, pero también, el más constante, …). En ese grupo conocí gente que como yo, cada una con sus propias necesidades, objetivos y capacidades.  Lo que teníamos en común es que dos veces a la semana quedábamos a una hora determinada y en un momento específico para hacer algo en común: correr (o trotar, running, jogging, o como quieras llamarlo). Hice buenas amigas (la mayoría mujeres, tal vez porque ellas son más sociales) con las que sigo manteniendo relación y con las que me encuentro, me apoyan y apoyo en las carreras populares a las que asistimos.

Este año mi objetivo es más ambicioso, no se trata sólo de correr, sino de entrenar, activación (calentamiento), diferentes entrenamientos, cortos, rápidos, rodajes, series, escaleras, cuestas, trail, … y finalmente, los estiramientos. Un mundo diferente. En un grupo nuevo promovido por un club de atletismo y con el apoyo del ayuntamiento en el que convivimos diferentes niveles de capacidad. Yo soy “bronce” de los de iniciación, el grupo en el que me siento más cómodo y donde puedo exigirme sin alterar el entrenamiento del resto de personas del grupo. Cada persona en el grupo tiene sus propias motivaciones y objetivos. Tenemos un compañero que este domingo se va a presentar por primera vez en su vida a una maratón. Tenemos una compañera que tiene en el punto de mira participar por primera vez en una media maratón. Tengo “mi compi” como ella me llama, que en enero no había corrido nunca. Ya ha participado conmigo en una carrera popular de 5km y se sintió invencible. Este domingo intentaremos participar en la carrera solidaria a favor del Parkinson, Esclerosis Múltiple y los niños con cáncer #BilbaoLetsRun. Podíamos elegir, 5k, 10k, o 15k. Esta vez iremos a por los 10 kilómetros, su primera vez. Está preparada, motivada y entrenada y lo haremos juntos. ¿Juntos?

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Sí, es la idea, acompañarnos y disfrutar de la experiencia. Aportarle la confianza que supone que alguien que ya lo ha hecho te acompañe y anime durante la misma te garantiza más posibilidades de éxito. Poder hablar con la persona que va contigo contando cómo te sientes, o comprobando tu ritmo con el suyo te permite comprobar que vas en buen camino.

Pero, todo tiene un pero, se ha presentado “una piedra en el camino”. Una piedra que tengo que superar, lo que llaman “una pedrada” en una pierna, probablemente una rotura de fibras producida por una mala pisada o un sobresfuerzo en los entrenamientos. Me lo hice el viernes pasado, se agravó el lunes y el miércoles ya me tuve que retirar a mitad del entrenamiento.

Hoy tengo cita con una fisioterapeuta a ver si consigue arreglar mi lesión y me permite ir hoy al entrenamiento o al menos, participar en la carrera solidaria del domingo con “mi compi”. Si no puedo, acompañaré o empezaré a hacerlo o haré la marcha solidaria andando en su lugar, pero participaré.

Esta piedra en mi camino es como las que todas las personas nos encontramos, un bache a superar, que no debe de minar nuestra voluntad, sino animarnos a seguir, a pelear, a cambiar el ritmo, la estrategia o los objetivos pero seguir siempre adelante.

El domingo espero celebrar la priera 10k de “mi compi”, corriendo con ella o esperándola en la meta, allí estarán también nuestros hijos que harán también sus respectivos 10k y su hija y su marido que harán 5k (cada uno en su capacidad). Una fiesta familiar, con objetivo solidario y con una fuerte voluntad de superación. ¿Te animas? Andar, lento, rápido; caminar-correr, trotar, correr, en silla de ruedas, con el andador, tu sola presencia aporta visibilidad a las personas con esas patologías y haces un bien común. ¿Por qué no? Te esperamos.

Venan Llona @vllona

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