Dena jarrera kontua da. Todo es cuestión de actitud

Hoy Nagore nos da una lección de vida.

Bizitzan zehar, egoera desberdinak bizitzen ditugu eta gauza asko zalantzan jar ditzazkegu; gure pentsaera, gure izaera… Jaiotzen garenetik, etengabeko ikasten ari gara.

Ezbeharren aurrean dugun jarrera oso garrantzitsua da.

Nahiz eta gure ingurukoei laguntzeko prest egon, egoerak gainditzen bagaitu, ezetz esaten ikasi behar dugu.

Egoera gogorren aurrean, era miresgarrian erantzun dezakegu. Duela gutxi, lagun bat agurtzera etorri zitzaidan, bere gorputza pixkanaka itxaltzen baitdoa. Metastasidun minbizia du, sendagileek ezin izan dute ezer egin,. Ezin dute ezer egin ikerketik ez daudelako. Guretzako ikerkuntza bizitzaren sinonimoa da. Ez da bidezkoa pertsona miresgarri hauek, hain goizo agurtzen ikasi behar izatea.

A lo largo de nuestra vida pasaremos por situaciones que nos harán cuestionarnos muchas cosas. Nuestra forma de ser, nuestro carácter e incluso nuestra forma de pensar, con el paso del tiempo junto con nuestras experiencias, vivencias y la vida en general, nos harán pasar por diferentes estados y formas de ver, de ser, de sentir y de vivir la vida. Desde que nacemos es un aprendizaje continuo que con el paso del tiempo forjaremos una personalidad, la cual nos hará que seamos capaces de lograr mucho más de lo que nos creemos. Todo es cuestión de actitud.

 El desgaste emocional, las subidas y bajadas, los días buenos y malos, las enfermedades o el caernos y luego tenernos que levantarnos lo afrontaremos según la actitud que tengamos. Superar y saber gestionar situaciones, sentimientos o vivencias no es fácil. Tu vida se convierte en un rodaje, un aprendizaje y un soltar mochilas para poder seguir, avanzar y poder recorrer el camino que nos ha tocado andar. Nuestra actitud al enfrentarnos a ciertos frentes hará que seamos capaces de seguir adelante sin rendirnos a pesar de que en ocasiones queramos tirar la toalla a causa del cansancio, del dolor o del propio miedo.

Hay circunstancias en las que abarcamos más de lo que en realidad podemos. Nos echamos a nuestras espaldas un enorme peso difícil de soltar. Queremos ayudar, hacer tanto para y por los demás que muchas veces nos olvidamos de nuestras propias necesidades y conseguimos agotarnos sin poder hacer ni una parte de lo que en realidad pensábamos que podríamos. Aprender a decir “NO” no es malo. Nos liberará de situaciones, de sentimientos y responsabilidades que no necesitamos, que no queremos y que nos hacen sentirnos realmente mal. Es por eso que hay veces en las que quien quiere ayudar no puede, no sabe, no está capacitad@ o preparad@. Le da miedo y termina por no poder estar a tu lado. Se aleja de ti sin decir mucho a causa del gran cambio que genera sentimientos contradictorios y es una lucha interior, que hay veces en las que bloquea y se termina por no saber ni por dónde empezar.

 Otras veces seremos nosotr@s mism@s quienes veremos las orejas al lobo y es entonces cuando decidiremos actuar y cambiaremos hábitos y costumbres, maneras de pensar que nos sorprenderá ver que somos capaces de conseguir realizar. Echaremos a un lado esos sentimientos negativos, que duelen, que te hacen dudar incluso en ocasiones puede que llegues a flaquear y seremos capaces de echar hasta al propio miedo sacando valor y fuerza, consiguiendo adquirir un compromiso con nuestro cuerpo, con nuestra salud y con quienes nos quieren y apoyan animándonos en nuestro día a día. Por todo ello conseguiremos seguir y salir de nuestra cómoda zona de confort que en muchas ocasiones nos perjudica y nos beneficia más bien poco. No es fácil empezar ni mucho menos conseguirlo y hay veces en las que buscar ayuda es la mejor opción para adquirir ese compromiso, para conseguir lograr esa meta, esa rutina, hábitos y porque no, conseguir sacudirnos el miedo de no ser capaces de lograrlo que nos genera el propio cambio.

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Todo es cuestión de actitud.

Y hay veces en las que tus circunstancias hacen que ese aprendizaje sea a la fuerza si o sí. Es un choque de sentimientos tan fuertes que a la vez te maravillas al ver cómo podemos reaccionar ante según qué momentos estemos viviendo. Tengo una amiga que nos ha dado una gran lección de vida, de generosidad, de valentía y fuerza. Hace unos días se despedía de una forma increíble como es ella. Se despedía porque a su cuerpo le ha devorado un bicho: Un cáncer con metástasis. Su cuerpo ha dicho “BASTA” y los médicos han dicho “NO PODEMOS HACER MÁS”. Y no pueden por que la investigación la cual es sinónimo de vida para nosotras las metastásicas, no tiene más armas con las que luchar y ganar la batalla a este tipo de cáncer. Ella sigue con esa preciosa sonrisa esperando a que su cuerpo se apague. No es justo que personas increíbles y maravillosas, tan necesarias en nuestras vidas tengan que aprender a despedirse. No es justo que se tengan que despedir y nos dejen tan pronto. Aprender a despedirnos aprender a morir, a decir “adiós” no es algo para lo que estemos preparados. Nos negamos siquiera a pensarlo y cuando nos hacemos un seguro de vida o de decesos nos sentimos raros al tener que hacerlo porque nos recuerda nuestra fragilidad, nuestra vulnerabilidad y ponernos tan cerca de la muerte nos duele y remueve. Pero hay veces en las que la enfermedad es tan dura, es tan extrema y te hace llegar tan al límite, que a la vez te enseña a lo largo de ese rodaje que es tu tiempo de supervivencia, a coger al toro por los cuernos y enfrentarte a una realidad muy dura. Te enseña a vivir, a priorizar, a sentir, a morir y a decir adiós entre otras muchas cosas, a pesar del dolor, del miedo y de la necesidad de seguir viviendo. Dejas a un lado todo eso, todo lo malo para mirar a la vida con una preciosa sonrisa, un gran corazón y una palmera de chocolate. (Va por ti Paula).

 Con vuestro permiso quiero hacer un apunte, el día 13 de Octubre es el día del Cáncer de Mama Metastásico. Ojalá que un día la investigación consiga una cronicidad con calidad de vida y que esta enfermedad que afecta a tantas familias deje de significar muerte. Se puede vivir con metástasis, necesitamos seguir viviendo. Hagamos lo que sea posible.

 Me despido con una de esas frases de película que tanto me gusta: “La felicidad puede ser encontrada incluso en los momentos más oscuros, si tan solo recordamos cómo encender la luz”. (Harry Potter y La Cámara de los Secretos).

                                                                                                                           Nagore Taboada.

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