Punto de encuentro de Paciente Activo Paziente Bizia en el que compartimos, mostramos y aprendemos aquellas cosas que consideramos de interés.

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Bizitza bizia, bizitza soziala, bizitza solidarioa. Vida activa, vida social, vida solidaria

Llega poco a poco el buen tiempo, los días se alargan y las temperaturas animan a las personas a estar en la calle. Esto es un aliciente para las personas conscientes de su necesidad de mantener una vida activa, empezando por los paseos tan saludables.

Vayas a donde vayas hay personas paseando, sacando a sus perros, andando en bicicleta, corriendo, patinando, …

Mucha gente se va concienciando de la importancia de la actividad física y es cuando se aprovecha para organizar actividades grupales en las que se combina la propia actividad con el componente social de juntarse con otras personas para hacerlo y además, tener un objetivo solidario.

Mi hijo, un amigo y yo mismo participamos el domingo pasado en la marcha organizada por la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea “XIV Marcha por la Salud Tipi-tapa osasunez”. Disfrutamos de una mañana expléndida caminando desde Bilbao hasta Leioa en la que participamos personas de todas las edades y condiciones. Dos horas de actividad física a las que sumamos posteriormente la celebración del día de la madre.

Este domingo 14 de mayo de 2017, participaremos mi hijo y yo, disfrutando de participar juntos en la “Carrera Familiar de Bilbao 2017” http://carrerafamiliar.vamosacorrer.com/bilbao/ organizada por el diario El Correo y el Ayuntamiento de Bilbao, y cuya recaudación se donará a la Asociación Vizcaína de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (AVIFES). El año pasado conseguimos dar dos vueltas al circuito y este año mi hijo quiere mejorar e intentar hacerlas todas. Motivación, encontrarse con la familia y amigos y además tener vida activa y el resultado además para una buena causa.

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Pero esto no termina ahí, se convierte en adictivo y unas veces caminando, otras corriendo, trotando, andando en bici, nos hace sentirnos estupendos y satisfechos al terminar.

Seguido tenemos previsto participar en la segunda edición de “Bilbao Let’s Run! Kilómetros de solidaridad” el 4 de junio de 2017 http://www.bilbaoletsrun.com/ Está vez nos juntaremos con más familia y correremos los cinco una o dos vueltas al recorrido, siendo la recaudación en favor de las niñas y niños con cáncer y las personas con esclerosis múltiple y párkinson. El año pasado participamos en la primera edición de la carrera amarilla y mi hijo tampoco quiere perdérsela.

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Y seguiremos, de momento con la participación en la Kosta Trail 2017, en su modalidad de Marcha de Montaña 20k, http://www.kostatrail.com de nuevo los cinco de la familia, pero esta vez caminando y en beneficio de la Asociación Vizcaína de Diabetes – ASVIDIA y de ALCER BIZKAIA que lleva 40 años trabajando en pro de los derechos de las personas con Enfermedad Renal Crónica.

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Un apretado calendario de actividades, en la que los menores participan encantados y voluntariamente y que se convierten en su “liga particular” de actividad física, que cada año repetimos como una tradición. A nosotros nos motiva, nos conviene, nos permite tener una vida activa, en la que nos encontramos y compartimos con personas como nosotros y que además cumplimos una función benéfica, ¿alguien da más?. Anímate, es cuestión de empezar, cada persona dentro de sus propias posibilidades y para nosotros se convierte en algo adicitivo. Te esperamos en ellas para realizarlas contigo.

Venan Llona @vllona

Afrontando el cáncer de mama

Ani Galende

 

Hace unos días tuve la oportunidad de ver un vídeo del Doctor Mario Alonso Puig que me ha dado el enfoque perfecto para escribir esta entrada por lo que empiezo con una frase de Marco Aurelio, Emperador y filósofo del Imperio Romano  que quiero enunciar aquí:

“ Dios mío, dame el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar, serenidad para aceptar las que no puedo cambiar y sabiduría para distinguir la diferencia”.

Cuando me dieron el diagnóstico de cáncer de mama, no podía creerlo, sé que le ha pasado a mucha gente pues vivimos pensando que esto no nos va a pasar a nosotros y cinco años después, puedo decir que  me anclé en que se habían equivocado, necesitaba oir  que yo no tenía cáncer así que me agarré a lo que ponía en el informe: “Punción mamaria compatible con carcinoma” compatible no significa que es cancer, es una posibilidad, seguro que no es mi caso…

Al principio me costó mucho aceptar algo que no podía cambiar. Después de mucho trabajo, encontré esa sabiduría que creo que todos tenemos dentro y conseguí el valor para centrarme en aquéllo que podía hacer para cambiar tomando las  acciones necesarias para llevar a cabo esos cambios.

Con claridad: Me dí cuenta que gastaba mucho tiempo y energía en intentar cambiar las cosas que no estaban en mi mano así que como quería curarme, puse todos los medios a mi alcance para ello, pasando por dejarme ayudar de los médicos que me atendían y buscando otros medios en los que yo creía que me ayudarían a sobrellevar la enfermedad con la mayor entereza posible.

Con conexión: Me pase lo que me pase, tenga la enfermedad que tenga, tengo la misma dignidad que cualquiera como persona, no me permití aislarme salvo momentos o situaciones puntuales que consideraba  necesitaba, que también los hubo, momentos de soledad buscados y necesarios para mi.

Con la guerra al pijama: De la misma manera que no me permití aislarme, procuraba vestirme  y ponerme guapa, sonreírme en el espejo, decirme lo mucho que me acepto y todo esto me permitía salir con fuerza y ánimo renovado al exterior de mis murallas. Me fijé una rutina de paseos matutinos, hiciera sol o viento y frío, me reconcilié con la increíble y preciosa naturaleza e hice las paces con el País Vasco y su clima, con la empresa para la que trabajé los 18 últimos años, conmigo misma y con un largo etcétera..

Con ejercicio físico: Esto también fue y es de gran ayuda, para mi mente y para mi brazo que se quedó más débil  y dolorido de las operaciones practicadas, ejercicios constantes de estiramiento de todos los músculos que conocía y los que descubrí además de una pequeña tabla de ejercicios y yoga. Tenemos un vehículo increíble, el mejor que hay y pueda existir en el mercado, una máquina perfecta que es nuestro cuerpo, y no sabemos conducirlo….

Con buen humor: Buscar las ganas de tenerlo, el modo de reirte, de compartir con la gente que quieres momentos agradables y alegres y alejarte de la gente que tiene cierta habilidad para hundirte en lugar de ayudarte, personas que parece que solo saben ver el aspecto feo como único aspecto de la vida.

Con el sueño: Dormir lo que necesites, no siempre tenía sueño por la noche y me desvelaba con facilidad así que me permití acostarme cada vez que notaba que lo necesitaba, daba igual la hora. Esto es algo que no había podido hacer antes y he conseguido sacarle provecho, !me levantaba nueva¡.

Con la alimentación: Procuro comer en cada comida importante algo vivo, si es posible que no tenga químicos ni esté procesado ya que cuanto más procesado esté menos energía tiene, así que como mucha ensalada, verdura  y fruta como  buen comodín de compañía en todas las comidas importantes del día y lo hago extensible a mi familia. Pruebo cosas nuevas una vez por semana y aunque la cocina no es mi pasión, he conseguido aprender a disfrutar cocinando. Está demostrado que hay alimentos que ayudan en el proceso del cáncer, es importante que te informes bien ya que no son alimentos difíciles de conseguir aunque suelen requerir un cambio en algunos hábitos de comida.

En Paciente Activo seguimos con los talleres que ya tenemos aunque empezaremos próximamente con un nuevo taller enfocado a los enfermos Oncológicos, es una buena forma de autocuidarte de mimarte y un buen regalo y reconocimiento a uno mismo, por lo que te invito a que te animes a venir si estás en esta situación.

Sé que todo lo que digo es difícil, que todas las situaciones no son iguales, que pasarás por etapas de negación, miedo, enfado, conformismo y frustración porque yo también las he pasado y también sé que todo lo que aquí he puesto, se puede hacer y funciona, porque yo lo he hecho y lo sigo haciendo.

Quiero decir también que para mí, todos los días son igual de importantes, no hay sólo un día de cáncer de mama ni de ninguna otra enfermedad  aunque ya que lo han promovido así, pongo el foco en lo que si puedo hacer y lo aprovecho para escribir esta entrada que hoy la voy a terminar con el precioso testimonio de Bea, os paso el link para que lo veáis.

“…. veo el cáncer como un inquilino que le gustó de mi casa las paredes desconchadas, los gritos y las prisas….”

 

 

Superar la adversidad

Itxaso Arévalo

 

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A veces  las personas ante una mala noticia, como el diagnóstico de una enfermedad crónica, se vienen  abajo, se comportan de forma irascible, piensan en todo momento en negativo…  

Cuando a una persona le dicen que tiene una enfermedad crónica necesita un periodo de aceptación y asimilación de la noticia.

La aceptación es el primer paso: pensar continuamente en la mala suerte  que uno tiene (por ejemplo, pensamientos del tipo “menuda mala pata” o “todo me pasa a mí”) sólo nos hace sentirnos mal. Es mejor pensar en positivo; en cómo poder mejorar la situación.

Una vez superada esta primera fase es necesario hacer unos cambios en los hábitos de vida, con el fin de mejorar la salud: concentrase más en soluciones que en lo que no funciona, concentrarse en  saber que te ocurre, conocer la enfermedad y saber cómo cuidarse para mejorar la salud… en definitiva: ser proactivo con la enfermedad y la salud, va hacer que te sientas y te encuentres mejor.

  • Tener confianza en uno mismo, pensar y visualizar que se puede realizar con éxito esos cambios de hábitos que te propongas.
  • Escribir las dudas y preocupaciones que uno tenga al respecto y comentárselas al sanitario de confianza. Tú eres el protagonista y él te puede ayudar a resolver las dudas que te vayan surgiendo.
  • Seguir los consejos de alguien que sepa llevarlo bien. ¿Qué hace esa persona? ¿En qué piensa? ¿Cómo gestiona su salud?
  • Aprender a cuidarse y a quererse, busca actividades que te gusten y que te den placer.
  • No anticiparse al fracaso, evitar pensamientos cómo: “no voy a estar bien”, “no voy a poder seguir la dieta”, “no voy a poder…”, etc.
  • Expresar tus sentimientos y lo que te pasa, no callarse lo que te hace sentir mal. La mejor manera de que los demás sepan cómo te sientes es expresarse; la familia, tus amigos o tus compañeros de trabajo podrán fortalecerte y quizás alguno haya pasado por tu misma situación y pueda darte algún consejo.

 

A veces la adversidad vive con nosotros, no existe una vida perfecta sin problemas. Las enfermedades, son algunas de esas adversidades que nos cambian y transforman nuestra vida. Vengan de donde vengan, bien de nuestros genes, o porque las vamos adquiriendo, siempre podemos hacer algo para sortearlas  y llevarlas mejor.

 

Cuanto antes te familiarices en cómo abordarla, mayor será la experiencia que tengas solucionando problemas. Los problemas  no deben preocuparte en exceso, son las soluciones las que deben ocupar  tu mente.

¡Apúntate a un taller de paciente activo! Todos los pasos anteriores y mucho más se tratan en estos talleres. Los talleres tienen como finalidad que las personas que padecen una enfermedad crónica se responsabilicen de su autocuidado y se conviertan en personas activas en el cuidado de su salud.

Pon un perro en tu vida

Hoy tenemos un invitado  en este blog que nos va a contar algo muy interesante. No te lo pierdas y sigue leyendo. Gracias Fausto por tu excelente aportación.

Fausto Sagarzazu

A nadie se le escapa que el estado anímico de una persona tiene una influencia determinante en su salud. Un individuo triste o apático acabará teniendo con más probabilidad problemas de salud que una persona alegre y vitalista. En ocasiones llega antes la enfermedad y desemboca de todas formas en un estado de tristeza y melancolía que desde luego no ayuda a la recuperación de la persona.  Y todo ello se acentúa más cuando hablamos de la tercera edad; es ley de vida.

¿Qué podemos hacer entonces para devolver a esta persona una buena dosis de positivismo y de energía? Desde aquí quiero proponeros la adopción de un perro. ¿Un perro? ¿Al que hay que cuidar a diario? Alimentarlo, sacarlo al menos un par de veces al día a la calle, cuidarlo, llevarlo al veterinario….¿Compensa todo ello?

La respuesta es un rotundo . Y las razones son variadas. Las preguntas que exponía líneas arriba cual “Pepito Grillo” recordándonos los inconvenientes de tener un perro en casa, encierran en el fondo una serie de obligaciones o hábitos diarios que son de los más convenientes para mejorar el estado de salud de nuestros mayores. El hecho de salir a diario a la calle sea probablemente una de las costumbres más beneficiosas para la tercera edad que, por su estado anímico tienden muchas veces a encerrarse en casa y dejan de hacer un mínimo de actividad física; en definitiva se abandonan y lo que es más importante, dejan de relacionarse con los demás.

Nuestro “amigo peludo”, por el contrario, nos obligará a arreglarnos, a vestirnos y a salir a la calle, con una ventaja añadida muy importante al ejercicio físico que se requiere: el pasear a un perro es una excusa perfecta para entablar conversaciones con otros dueños de perros o sencillamente con otras personas que se nos acercarán atraídos por nuestra mascota. Obliga a relacionarse a sus dueños y a entablar conversaciones con otros. Parece un asunto sin importancia, pero no lo es.

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¿Queremos más motivos para tener un can en nuestra casa? Todos los que tengáis uno seguro que sois capaces de responder a esta pregunta. Y es que el cariño, la compañía y la más absoluta fidelidad hacia su dueño son algunos de los términos que cualquier dueño de un perro sacará a relucir en cualquier conversación. Tener un compañero cariñoso a tu lado, que no te falla nunca, que jamás te pone mala cara y que te recibe en tu casa dando saltos de alegría aunque hayas bajado sólo cinco minutos a la calle a comprar el pan, no tiene precio.

Y hace sentirse a la persona más querida, más valorada y sobre todo más acompañada. Si observáis con detenimiento, muchos mayores acaban teniendo semejante conexión con su mascota, que sólo les falta ponerse a hablar con ella. ¡A veces incluso lo hacen!

Recapitulemos pues, las ventajas de este asunto:

  • Adquisición de buenos hábitos de vida tales como llevar orden en los horarios, salir a la calle, etcétera.
  • Socialización de la persona mayor: le ayudará a relacionarse con los demás
  • Acompañamiento: la persona mayor, a veces sola por las circunstancias (viudedad, hijos viviendo fuera de casa, etcétera), encontrará una compañía incondicional en su compañero de cuatro patas.
  • Incremento en la autoestima del dueño: el simple hecho de sentirse querido por su mascota, hará sentirse a su dueño mejor, más alegre y vital.

En definitiva, no lo dudéis. Poned un perro en la vida de vuestros mayores. Por su salud.

P.D. Desde aquí os recomiendo encarecidamente que si tomáis la decisión de acompañaros de un can, por favor no lo compréis; adoptadlo. Existen miles de perros abandonados  que viven un futuro incierto en perreras gestionadas por gente con mucha buena voluntad y muy pocos medios.

¡Animaos!

 

Vida saludable, motivación para hacer ejercicio “social”

Venan Llona

Todos en algún momento de nuestra vida somos pacientes de algún tipo. Todos conocemos cuáles son los mecanismos para gestionar nuestras enfermedades. Suelen decir que la más importante es llevar un estilo de vida saludable, cuidar nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra alimentación, además de atender las necesidades específicas de la enfermedad que padecemos.

La receta es casi siempre la misma y empieza ya a dispensarse incluso por parte de la sanidad pública: haz ejercicio para tener un estado físico saludable.

¿Qué ejercicio debo hacer? El que a cada persona nos venga mejor por horario, capacidad económica, capacidad física…

¿Me puedes poner un ejemplo? Sí, claro. Tengo un ejemplo barato, asequible, limpio y que puedes hacer en cualquier momento: MOVERSE.

Y ¿cómo se hace? Tras consultar a muchos especialistas, he llegado a la conclusión de que sustituir el ascensor por subir mediante las escaleras es un primer paso (si puedo, claro). Un segundo medio es sustituir el transporte privado (coche, taxi…) por transporte público y a poder ser que tengas que desplazarte andando para cogerlo y llegar al destino final.

Si tu destino cuando vas andando te coge en donde sales y te deja justo en el lugar a donde vas, bájate una o varias paradas antes, de manera que, al menos, tengas que andar 15 minutos hasta tu lugar de destino (una velocidad normal de andar es de 5 minutos/kilómetro, luego andarás 1,25 kms nada más).

Si lo consigues, ya habrás conseguido activar tu cuerpo una cuarta parte más de lo que sueles hacer diariamente. Si lo haces a la ida y a la vuelta, te resultará menos duro y habrás andado en total 2,5 kms en 30 minutos.

Bueno, ya has llegado a casa, hay que hacer cosas, deberes, tareas… y también tienes derecho al ocio, descansar, charlar, socializar, alternar, estar con la familia, internet…

A todo eso tienes que añadir una nueva obligación, como lo es asearse, alimentarse y ahora lo denominamos no ejercicio sino actividad física, que tiene un sentido más positivo y menos cansado. Si tienes un perro por ejemplo, no le saques a la esquina para que haga sus necesidades, sácale de paseo y anda con él por lo menos 15 minutos a esa velocidad de 5 kilómetros/hora (si no puedes a ese ritmo, también vale un poco más lento, cada uno lo que pueda, pero esos 15 minutos tienen que andarse).

Vaya, sin darte cuenta, ya has hecho 3 de 4 tramos de tu actividad física diaria extra y estás a 15 minutos de dónde has salido. Ahora toca volver, y en ello invertirás otros 15 minutos. Ya has conseguido tu objetivo diario: 60’ de actividad física al día. Andar casi todo el mundo puede, pero puedes optar por el ejercicio que más te guste.

Pero, esto es aburrido y al principio lo cojo con ganas y buenos propósitos pero tarde o temprano, lo abandono. Es cierto, tendemos a pensar que tenemos poca fuerza de voluntad y con eso nos consolamos y no hacemos. Ante eso, podemos hacer varias cosas que nos animen y/o “obliguen” a realizar la actividad.

Si me gusta nadar, me apunto a un cursillo de perfeccionamiento, eso me obliga a ir unos días determinados y a unas horas específicas.

Si me gusta la bici pero me da miedo ir por las calles o carreteras, puedo apuntarse a sesiones de spinning.

Te gusta andar pero ¿te aburres haciéndolo en solitario? Llévate una radio, un MP3 o mejor, usa tu móvil como radio o como MP3 y escucha tu programa o música favorita.

También, una de las mejores armas para no encontrar excusas a la hora de salir, es hacerlo acompañado, es decir, realizar actividad física de manera “social”. Queda con una persona amiga, vecina, familiar, que a ambos os vendrá bien. Cuando se tiene que salir, si has quedado con alguien te ves más obligado a asistir a la cita que si no lo has hecho. Cuanto más grande sea el grupo mayor motivación tienes.

Te gusta correr, andar en bici, subir al monte, pero lo hace sólo, aún así puedes aumentar tu motivación, teniendo control de la cantidad de ejercicio realizado y eso pasa por apuntarlo en algún sitio.

¿Dónde puedo apuntar yo el ejercicio que hago? En un sencillo cuadernillo de bolsillo, tecnología barata, asequible y disponible en cualquier momento. ¿Te parece poco tecnológico? Prueba a utilizar cualquiera de las aplicaciones que tienes disponibles en las tiendas de aplicaciones de tu móvil. ¿Pero, si es una tienda, me cuesta dinero? No necesariamente, hay aplicaciones gratuitas que te permiten registrar el ejercicio que vas realizando, que por ejemplo utilizan el GPS para calcular la distancia que recorres, la velocidad a la que vas, el número de pasos que has recorrido, la altura que has subido, y si le metes datos como la edad, el sexo, la altura y el peso, te calculan el número de calorías consumidas.

Tener apuntado en este tipo de aplicaciones (las APPs como el WhatsApp) te permiten tener estadísticas de cuánto has cumplido tus objetivos esta semana, este mes, de cómo vas evolucionando, y cómo vas en ello.

Y, por último, si tú y tu entorno usáis la misma APP, normalmente, puedes contactar con tus amigos y compararte con ellos, jugando a ver quién gana, a ver quién hace más. Es curioso, pero cuando veo que mi hermano me está ganando esta semana, saco tiempo de donde haga falta para ver si consigo ganarle yo a él.

¿Qué aplicaciones puedo utilizar? Cualquiera que te resulte fácil y que alguien cercano a ti ya use, usa la misma que ella y compara tus resultados con esa persona. Te enseñará a manejarla, los trucos y podrás usarla como motivación.

Los pilares

Hace unos días pude disfrutar de una película titulada ” la dama de oro”. No se vuestras preferencias en cuanto a cine, a mi me gusto. Los intérpretes son Helen Mirren y Ryan Reynolds, ella esta inmensa, como casi siempre. Interpreta el papel de una inmigrante austriaca, que actualmente vive en Estados Unidos. Es la única heredera del famoso cuadro ” Retrato de Adele Bloch- Bauer ” , al que renombraron ” La dama de oro” de Gustav Klimt. Debido a la aprobación de una ley en Austria, ve la posibilidad de recuperar el retrato de su tía, que en su día le robaron los nazis. Para esta tarea, se ayuda de un joven abogado, hijo de una familia amiga, que también paso por el trance de emigrar en la misma época. No os comento más de como transcurre la peli, aunque está basada en hechos reales y muchos de vosotros conoceréis la historia. Lo que si me gustaría compartir es la reflexión que hice después de verla.

Los dos protagonistas inician la historia algo distantes. Las motivaciones de ambos son diferentes. Es el transcurso de los hechos, lo que les lleva a crear un verdadero tándem. Se ve en la película, como hay veces en la que la frustración lleva a uno de los dos, a pensar en abandonar la lucha y simplemente mirar a otro lado, pero es el otro componente del equipo, el que le ayuda a encontrar la fuerza necesaria para seguir en la pelea. Ambos se ayudan, se apoyan y se acompañan mientras resuelven el conflicto actual y de paso, intentar cerrar un episodio de su pasado muy doloroso, curando viejas heridas.

Tengo que confesar que acabe la película con alguna lagrimita!! Pensaba que todos tenemos viejas heridas que no acabamos de cicatrizar, que simplemente esperan su momento, momento en el que nos sintamos con la suficiente energía vital como para hacerles frente. Y claro, todo proceso necesita un tiempo, tiempo de reflexión, de maduración, de perdón, de reconciliación y de sanación en definitiva. Y que importantes son los pilares…!! Hablo de esas personas que nos rodean, con las que compartimos  en mayor o menor medida, por las que nos sentimos apoyados, que nos hacen de pilar, y a las que a su vez apoyamos. Que afortunada soy en este sentido!!

Ya se que no todos estamos en la misma situación, y por eso existen diferentes grupos y asociaciones. Por ejemplo nosotros, desde los talleres que hacemos en paciente activo, intentamos daros nuestro apoyo, que sintáis que no estáis solos, que aprendáis de las experiencias compartidas, que conozcáis personas nuevas que conviven con problemas parecidos a los nuestros y quien sabe, puede que hasta hagáis nuevas amistades. Tenemos nuestra puerta abierta. Actualmente impartimos talleres sobre enfermedades crónicas en general y diabetes mellitus en particular. Empezamos nueva tanda de cursos a la vuelta del verano…. Estáis preparados…?? Nosotros si

Me despido con “Adele”

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Begoña Belarra

Entre deseos, objetivos, y propósitos (y III)

Hemos hablado estos días de que todos tenemos deseos de hacer las cosas mejor o de modo más conveniente, de los “me gustaría” y “debería”. De como poder transformarlos en objetivos que nos inciten a conseguirlos, de vincularlos emocionalmente a los beneficios qu nos reportaría el alcanzarlos.  Comentamos también la importancia de responsabilizarnos con aquellas decisiones y conductas que nos aportan un beneficio en nuestra salud y en el control de nuestras enfermedades, responsabilizarnos con las decisiones que tomamos aunque nos resulten costosas.

Después de dos entradas teorizando sobre deseos y objetivos es el momento de pasar a la acción. En los talleres del programa paciente activo le damos mucha importancia a cómo plasmar aquello que queremos conseguir y que sabemos que nos va a  ayudar en el control de nuestra enfermedad en conductas concretas.

Uno de los aspectos claves es desmenuzar aquello que queremos conseguir en metas más pequeñas, en gestos o hábitos muy concretos y tangibles. Está bien querer perder 5 o 10 kilos de peso, o no abandonar la sal de las comidas, pero es una meta a largo plazo y nos tenemos que proponer alcanzar las conductas que nos lleve a ello. ¿Cambiar radicalmente nuestra forma de comer y hacer actividad física? Es una manera, hay quien lo consigue. Pero es probable que “arrastremos” un historial de intentos fallidos, de abandonos de intentos de cambio, etc… de tal modo que nuestra moral o nuestra confianza para intentarlo “una vez más” no sea lo suficientemente fuerte. Por lo tanto, probemos a escoger algo muy concreto, una conducta determinada: “voy a desayunar cereales y una pieza de fruta los lunes y miercoles”, “saldré a caminar 20 minutos después de comer los lunes, martes y viernes”, “los jueves me voy a meter a la cama a las 23:00 para dormir 7 horas”, etc… Formulados así, parecen más accesibles que “voy a desayunar mejor”, “voy a andar” o “quiero dormir más horas”

Desde el mismo momento en el que concretamos, nuestro cerebro se pone a trabajar, los deseos se transforman en objetivos. Además de esta manera contamos con un beneficio adicional: podemos determinar de un modo exacto cuando hemos alcanzado lo que nos hemos propuesto y cuando no. El planteamiento del objetivo es concreto, pero conviene dedicarle un par de minutos más a definirlo todavía más: en que momento del día, en que horario si hace falta, que necesitaremos para llevarlo a cabo, etc… y saber que sólo eso que nos hemos propuesto es lo que tenemos que hacer. No menos, pero tampoco más. Vincular el logro a emociones agradables y positivas es añadir motivación a la tarea, pero, insistimos, que el mero hecho de concretar facilita la tarea porque nuestra mente se activa para ello.

Hay una última cosa que hacemos cuando nos proponemos algo: valoramos la confianza que tenemos en lograrlo. Lo hacemos dándonos una nota, como si fuese una apuesta por nosotros mismos. Un pequeño gesto que aumenta mucho la probabilidad de alcanzar los propuesto. Porque igual no me veo capaz de “a partir de ahora no comer  más bollería para desayunar”, pero es muy probable que si vea factible “los lunes desayunar una pieza de fruta y una taza de cereales” Alcanzar ese éxito tiene es un refuerzo positivo muy potente. Alcanzar lo propuesto es la forma mas eficaz de mantener y aumentar nuestra motivación.

¿Vamos a ello?

 

Entre deseos, objetivos y propósitos (II)

En la entrada anterior hablábamos de los deseos que nos planteamos cuando queremos adquirir hábitos de vida mas saludables o incorporar a nuestro día a día conductas que tengan una repercusión beneficiosa sobre las enfermedades que tengamos. Hacíamos hincapié en la idea de vincular a sensaciones positivas y afectivas o emocionales aquello que nos proponemos y que en ocasiones se nos hace difícil alcanzar. Pero parece ser que los expertos en motivación dicen que eso, aunque necesario,  por si solo no es suficiente.

Los objetivos deseables se convierten en objetivos deseados y es el momento de ponernos en marcha para alcanzarlos. Una de las características que definen a las personas activas en el cuidado de su salud es la responsabilidad. La responsabilidad empieza en el momento en que aceptamos lo que nos pasa y aceptar que en el cuidado de nuestra enfermedad hay cosas que no dependen de nosotros, pero hay otras muchas que si. Se trata de gestionar y asumir éstas: lo que nosotros podemos hacer, y ser consecuentes con nuestros objetivos, (aquellos  que hemos convertido en deseados y que hemos elegido querer alcanzar.) Responsabilidad significa asumir que nosotros somos el capitán al mando de las decisiones que nos van a suponer un beneficio.

El conocimiento de lo que nos pasa, de lo que podemos hacer, la ayuda de los profesionales sanitarios, involucrar a la familia y al entorno de alguna manera, son cosas que trabajar porque en alguna medida dependen de nosotros. Cultivar la confianza en que tenemos capacidad para conseguir mejoras en esos ámbitos es otra de las actitudes que aportan beneficio. Cada paso hacia la consecución de lo que nos proponemos cuenta, aunque sea pequeño. Para algunas personas convertir este compromiso con uno mismo en un reto ayuda a aumentar la motivación para conseguirlo.

Ya tenemos las dos caras de la misma moneda: la motivación. Deseos que son objetivos deseables,  transformados en algo deseado que nos impulsa  a adoptar cambios en nuestros hábitos, y responsabilidad y compromiso con nosotros mismos para convertir el impulso en acción mantenida y gratificante. En los talleres del programa recogemos todo eso y le de damos forma para hacerlo más sencillo y más eficaz. Nos hacemos propósitos, generalmente semanales. En la próxima entrada os hablaremos de ello para cerrar esta trilogía sobre deseos, objetivos y propósitos.

Entre deseos, objetivos y propósitos (I)

“Tengo que hacer ésto”. “Debería de cuidarme en lo otro”. “Me han dicho otra vez que me vendría bien….” Muchas de las recomendaciones y hábitos que tenemos que adoptar para cuidar nuestra salud y mejorar en control de nuestra enfermedad suelen venir “empaquetadas” en frases como las anteriores. El problema es que las vemos como obligaciones y las obligaciones siempre van asociadas a dificultad por conseguirlas, sufrimiento, privación,sacrificio, etc….O al menos nuestro cerebro las interpreta como tal y hace que el camino hacia la mejora siempre comience con una larga y empinada cuesta .

Es por todo lo anterior que nuestros triunfos a la hora de adquirir hábitos saludables comienzan ya desde el primer momento que los pensamos: cómo hacer un objetivo deseable y cómo transformar un deseo. Incluso eso mismo podemos plantearlo como una especie de “juego mental” que lo haga más divertido.

El primer paso consiste en convertir nuestro objetivo en algo deseado y que nos incite a la acción. ¿Cómo hacemos eso? Bien, existen varias posibilidades. Lo más común suele ser apelar a la razón y a la ciencia. Se sabe y nos dicen que el caminar ayuda a controlar nuestra tensión arterial y nuestro nivel de azúcar en sangre, que ciertos ejercicios de flexibilidad previenen o disminuyen dolores articulares, que desde el mismo momento que dejamos de fumar disminuimos muchos de los riesgos que el tabaco trae asociados, o que tomar la medicación, aunque no notemos ningún efecto es beneficioso a corto o largo plazo para la enfermedad que tenemos. Hasta ahí digamos que es lo que sabemos todos. Es,por otra parte, lo que los médicos y enfermeras que nos atienden nos dice, y lo que todo el mundo nos recuerda. Apelar a la razón y a la argumentación es importante. Pero suele ser insuficiente.

Necesitamos, dicen los expertos, conectar esos mismos deseos con nuestras emociones para que la fuerza que nos impulsa a conseguirlos sea más intensa. Comentábamos en la entrada anterior la importancia de pararnos a pensar en nuestros comportamientos y en las causas que los provocan. Éste sería un buen momento para hacer algo parecido. Conectar nuestros deseos con sensaciones de bienestar. Y ¿qué podemos hacer? “Detenernos”  y disfrutar en esa sensación de mayor agilidad que  sentimos cuando hacemos ejercicio físico, disfrutar de los olores o de la sensación de “aire puro” al respirar cuando dejamos de fumar, recordar la alegría que sentimos cuando al bajar de peso volvemos a ponernos aquella prenda de vestir que antes nos quedaba pequeña. o, (Por qué no?) asociar el momento de tomar la medicación a un mensaje o un recordatorio que creemos para la ocasión y que nos recuerde los beneficios del gesto. Por ejemplo, “ahora tomo esta pastilla y aunque parezca que no, se que me está provocando este X beneficio.”

Así que para hacer un deseo atractivo podemos utilizar, entre otras cosas, estrategias que aportan  puntos de vista desde el razonamiento y desde lo psicológico y lo emocional. Lograr convertir un objetivo en algo apetecible, que nos incite a la acción y que nos provoque satisfacción el conseguirlo es un modo de acercarnos más a su consecución. Pero convertir un objetivo en un deseo y quedarnos allí es quedarnos en el páramo en el que duermen todos los buenos deseos. Por eso mismo hay que iniciar el camino de regreso desde el mundo de los deseos intangibles y nebulosos a la vida diaria y al mundo de las responsabilidades y las actitudes personales. Hablaremos de ello en la próxima entrada. Eso sí, llevando en la mochila nuestro objetivo convertido en nuestro deseo.

Iñaki Etxebarria

En fuera de juego

Dicen que el fútbol es el deporte rey. No se si os consideráis futboleros o no, yo si… Y quiero aprovechar los últimos acontecimientos deportivos vividos, para invitaros a reflexionar sobre algunas cosas.

Hace dos días se jugó la final de la copa del rey. Mi equipo era uno de los finalistas, podéis imaginaros cual, si no habría empezado la frase diciendo que ganamos la copa.  Desde mi ciudad, se desplazaron mas de 50000 hinchas para acompañar y animar. Los que nos quedamos apoyando en casa, no fuimos menos. Daba gusto callejear, ver el ambiente festivo, la ciudad teñida de rojiblanco y sobretodo las ganas de todos de disfrutar y participar.

Y viendo todo este espectáculo, se me ocurrió hacer la siguiente reflexión: ¿ por qué esta todo esta gente hoy aquí? ¿ qué les mueve? ¿ qué les ha hecho tomar la decisión de salir a la calle o de viajar? ¿ por qué todos se sienten integrados? ¿ por qué están todos tan participativos? ¿Cuáles serían vuestras respuestas?

Os voy a contar mi visión. Creo que únicamente es cuestión de motivación. Esa es mi respuesta… Motivación!!. Cuando encontramos la necesaria, parece q cualquier cosa que nos propongamos en la vida, se vuelve accesible. Ya lo decían los sabios: ” Querer es poder”.   Entiendo la motivación, como el motor que hace que los huesos te dejen de doler y te muevas, el motor para que todos los días hagas un rato de ejercicio aunque llueva, el motor para que encuentres la forma de no olvidarte de tomar la medicación, el motor para comer saludable y ser feliz haciéndolo. Creo que es lo que te ayuda a integrar tu plan de cuidados y tratamiento, no se si en su totalidad, porque también creo q hace falta información, pero desde luego sin la motivación necesaria, no seremos capaces de avanzar.

Y…. Llegados a este punto, si resulta q tantísimas personas han encontrado la motivación necesaria para salir a la calle y animar a su equipo, o hacer 600 km para vivirlo con sus jugadores, para comprar camisetas, para pintar sus coches, sus caras….¿ cómo no vamos a ser capaces nosotros de encontrar el motor que nos lleve a cuidarnos adecuadamente? Que se trata de nuestra salud, de nuestro bienestar, de nuestra calidad de vida…!!!! ¿ Puede haber algo mas importante?

Pienso que los profesionales sanitarios, ejercen de árbitros y van marcando desde los goles, hasta los fuera de juego. En paciente activo, actuamos como los entrenadores, os alentamos, os enseñamos, os ayudamos e intentamos que creáis en vuestro potencial . Pero, nunca olvidéis quienes son los jugadores… Que los jugadores sois vosotros!! Quien gana el partido, es el equipo, pero quien levanta la copa, o se cuelga la medalla de subcampeón, es el jugador, el que corre los noventa minutos. Así que, vosotros decidís que papel queréis adoptar en este partido, si queréis ser los espectadores de vuestra enfermedad, o por el contrario queréis ser los jugadores y así poder decidir que hacéis con el balón.

Por mi parte lo tengo claro… ¡Paso de vivir en fuera de juego! ¡ yo quiero jugar!…. Y tú… ¿ qué quieres ser tú?

Begoña Belarra

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