Diabetikaren semea. Hijo de… diabética

Diabetesa beti izan dut oso gertu. Nire osaba txikitatik diabetikoa izan da eta nire amari ere gaixotasun berdina diagnostikatu zioten helduaroan.

A lo largo de mi vida la diabetes siempre ha estado muy presente. Mi tío es diabético desde que era un niño, así que pronto me familiaricé con las jeringuillas de cristal, agujas, cazos de agua hirviendo para desinfectarlas, tiras reactivas para la orina…. Con el paso de los años los métodos se fueron modernizando y apareció un nuevo miembro en mi familia afectado por la enfermedad: mi madre.

Gaixotasun kroniko baten aurrean, familiak duen papera garrantzitsua da gaixotasunarekin elkarbizitzen laguntzeko.

Sirvan estas próximas líneas para reflexionar sobre el papel de los familiares ante un paciente con una enfermedad crónica. Desde mi punto de vista hay tres aspectos en los que podemos ayudar a convivir con esta – u otra – enfermedad crónica.

Onartzea: Ez da erraza gaixotasun kroniko bat gure bizitzetara iristean onartzea. Gure senideari onartzen lagundu behar diogu. Ohitura batzuk aldatuz gero, bizitza normal bat eraman dezaketela azaldu. Sigue leyendo

HbA1c = * 6.1

Hemoglobina glikosilatuak azken 2-3 hilabeteetako odoleko azukre-maila adierazten du. Diabetesa nola ari den kontrolatzen jakiteko neurria da.

Dice la Wikipedia (esa cosa que junto con el wifi ha conseguido que las discusiones de sobremesa sobre detallitos duren lo que alguien tarda en desenfundar el móvil y consultar) que:

La medición de la Hb glicosilada es una prueba de laboratorio muy utilizada en la diabetes para saber si el control que realiza el paciente sobre la enfermedad ha sido bueno durante los últimos tres o cuatro meses…

Emaitza, %5 – %6% aren artean egon behar da.

Y nos dice también que el valor normal es: 5% – 6%. Sigue leyendo

Ahal da, indarra zure buruan dago. Se puede, la fuerza está en tu mente

54 urte, Paziente bizia, DM2

Edad: 54, Paciente Activo, DM2

Tratamendua: botikak, eta osasun zentruko sendagilearekin eta endokrinoarekin kontrolak.

Tratamiento: pastillas (metformina), controles médicos por centro de salud, médico de familia, especialista endocrinología.

Paziente Biziaren ekarpena: autozainketen ardura. Tratamendua eta kontrolez gain, elikadura osasuntsua, ariketa fisikoa eta emozioen kudeaketa ere lantzen ditugu. Sigue leyendo

Nire ikasketen esperientziak. Mis experiencias de aprendizaje

PAZIENTE BIZIAN izan dudan esperientzia kontatu nahi dizuet.

Quiero hacerles partícipes de mi buena experiencia en PACIENTE ACTIVO.

2012. urte hasieran hasi nintzen PAZIENTE BIZIA programan parte hartzen. 69 urte nituen eta 32 urte nindoan 60 unitate intsulina jartzen. Ez nengoen nire momentu onenean.

Comencé a participar en PACIENTE ACTIVO a comienzos de 2012, con 69 años con diabetes tipo 2. Llevaba 32 años poniéndome hasta 60 unidades de insulinas, y en aquellos momentos mi situación no era nada buena; me sentía negativo, tanto física como psicológicamente.

Había sufrido 3 ictus, arrastraba alguna secuela, y eso aumentaba mi inseguridad; era un manojo de nervios, me encontraba estresado, asustado y sin motivaciones.

Sigue leyendo

Osasuna hobetu nahi duten 200 pertsona bilatzen dira!!! ¡¡¡Se buscan 200 personas que quieran mejorar su salud!!!

se busca

Gaurkoan mesede bat eskatzea gustatuko litzaidake.

Hoy me tomo la confianza de apelar a vuestra buena voluntad y pediros un favor, si no os importa claro 😉.

Osasuna hobetu nahi duten 200 pertsona bilatzen ari gara. Horietako bat bazara, jarrai ezazu irakurtzen, eta ahal izanez gero, zabal ezazu mezua mesede egin diezaioketen pertsonei.

Estamos buscando 200 personas que quieran mejorar su salud. ¿Y cómo es esto? Te preguntarás…. Todos a priori queremos mejorar nuestra salud ¿no? Pues sigue leyendo y te lo cuento. Y si puedes… cuéntaselo a todos aquellos que creas que se podrían beneficiar.

¿Os animáis? ¿Me ayudáis a difundirlo?

Zuetako askoek dakizuten bezala, duela 8 urte Osakidetzak  Osasun Eskolaren barruan Paziente Bizia-Paciente Activo programa jarri zuen martxan. Blogean askotan hitz egin dugu, baina ez dakizutenei laburpen txiki bat egingo dizuet.

Como muchos de vosotros ya sabréis y los que no os lo cuento ahora, Osasun Eskola Osakidetza puso en marcha hace más de 8 años, dentro de la Osasun Eskola (Escuela de salud) el programa Paziente Bizia-Paciente Activo. En este blog nos habéis oído muchas veces contaros cosas del programa, pero os voy a hacer un pequeño resumen para los que todavía no nos hayáis leído 😉. Sigue leyendo

Diabetikoentzat tartak? Bai. ¿Tartas para diabéticos?, sí

Por fin llega el invierno y con el aumentan las ganas de meternos en la cocina y hacer platos ricos  de utilizar el horno que ha estado parado gran parte del verano.

Diabetikoak kontuz ibili behar gara azkenburu gozoekin.

Uno de los caballos de batalla de las personas con diabetes son los postres dulces tipo tartas o pasteles

Siempre que algo nos está prohibido nos resulta mucho más atractivo.

Gozokiak ez ditugu debekaturik, baina saihestu egin behar ditugu (batez ere prozesatuak).

Y no es que los diabéticos no podamos comer dulces, no. Pero debemos evitarlos en la medida que nos sea posible. Sobre todo si son elaborados.

Bollería y pastelería industrial deberían ser una anécdota en nuestras vidas. En esta época que vivimos es difícil escapar a los alimentos precocinados o cocinados .Y hay muchísimos. Y  la voluntad nos juega malas pasadas.

Zuekin errezeta batzuk partekatzea gustatuko litzaidake.

Me gustaría compartir con vosotros una serie de recetas que todos podemos degustar porque, aunque contienen hidratos de carbono, son una buenísima alternativa a la pastelería industrial.

Nos permiten además compartir nuestro tiempo libre con nuestros hijos preparando recetas sanas y educar en alimentación saludable haciéndola divertida y sobre todo rica Sigue leyendo

Urte berria: Asmo berri onak eta zentzugabekeriak. Nuevo Año: Propósitos y despropósitos.

Urte hasiera, egutegi aldaketa eta 365 egun aurretik.

Principio de año, cambio de calendario y aparición de 365 días en blanco por el horizonte en los que… ¿qué?

Urte berri bate hasieran galdera asko sortzen zaizkigu: Eta orain zer?, Zer nahi dut egin?, Zer nahi dut aldatu?…

En ese momento el nuevo año puede convertirse en algo insuperable, interminable e inabarcable por donde ir a la deriva durante doce meses sin saber con claridad aquello de “y ahora, ¿qué?”. ¿A dónde voy, qué quiero iniciar, cambiar, finalizar o continuar este año?

Quizás sea que nos presentamos ante el nuevo año de repente, de frente y mirando hacia adelante; intentando pasar página y comenzar una nueva orientados sólo hacia el futuro. Es, al menos para mí, difícil comenzar así.

Batzuetan, gure helburura iritsi beharrean, erdi bidean geratzen gara.

La página en blanco (de 365 días de extensión) se puede convertir en un páramo inmenso donde nuestro propósitos, e incluso nuestros despropósitos, tengan más probabilidades de zozobrar que de llegar a destino.

Aurten nire helburua lortzeko hainbat gauza egin ditut.

Así que este año he hecho varias cosas para intentar que propósitos y despropósitos entren en juego con más esperanza de éxito:

índice

Urtea pixka bat beranduago hasten dela erabaki dut, urtarrilak 8 inguruan, berriz ere eguneroko ohiturak hartzen ditugunean.

Primero: he decidido que el año empieza un poco más tarde, hacia el 8 de enero, después de esa anomalía cósmica tan grande llamada navidades que puede llegar a distorsionar cualquier cosa engullendo todo atisbo de cordura.

El ocho, con la vida real instalada en el escenario real y habitual por donde suele discurrir, me parece más razonable que el uno a las 00:00 para valorar cosas importantes y tomar determinaciones. La realidad desde lo cotidiano parece más real y las luces y las sombras ni deslumbran ni ciegan del todo: encuentran toda una gama de grises que hacen posible la coexistencia de nuestras luces y nuestras sombras.

Urte batek besteari jarraitzen dio. Aurreko urtetako esperientziak eta bizi izan duguna kontuan izan behar dugu.

Segundo: un año sigue a otro, como el día a la noche. No me parece justo con el año anterior descartarlo y declararlo caducado sin más por la llegada de otro.

Mis propósitos y despropósitos no pueden sostenerse en la nada, o en la mera ilusión sin respaldo en mi experiencia, ignorando lo vivido. Necesitan, para llegar a algún sitio, un punto de partida (bueno, malo o regular) al que poder regresar o al que intentar no volver nunca; pero si sé de donde salgo ya tengo un referente (bueno o malo) para la singladura de este año.

Asmo berri on baikorrak pentsatu.

Tercero: Propósitos positivos sí, de esos de los que solemos hablar por aquí; pero también despropósitos que harán más llevaderos esos propósitos que a veces exigen esfuerzo y sacrificio que es preciso compensar. Al fin y al cabo, somos nuestra más apreciada mascota.

2018.urterako nire asmo berri ona nire diabetesa kontrolpean edukitzea izango da.

2018, propósito inicial y general: mantener el éxito en el control de mi diabetes que, después de mucho tiempo, he comenzado a conseguir hace unos meses. Con mantener mis niveles actuales de glucosa seré el diabético más feliz de Osakidetza, ya que estaré en los niveles (casi, casi) de un no diabético.

Beraz tratamendua jarraitu beharko dut, ariketa fisiko egin, elikadura osasuntsu bat eraman eta pentsaera positibo bat izan.

Así que: adhesión al tratamiento, mis al menos 45 minutos de actividad física al día, afianzar la forma más saludable de comer que he ido incorporando al día a día, pensamiento positivo (que no feliciano) y teoría general de la relatividad general que, con permiso de Einstein, se puede resumir en que no hay nada que no sea irresoluble, siempre encontrarás alguien mucho más jodido que tú mismo y en que lo que no mata engorda.

Y despropósitos, muchos: todos los que me permitan mantenerme en lo conseguido en 2017, los que me ayuden a poner en práctica mis propósitos para 2018 y poder seguir llevando la forma de vida que hace que me guste la vida.

Urte zoriontsua izan dezazuela. Feliz Año.

Juan Carlos Mendizabal

 

Berriz hasten (III). Volviendo a empezar (III)

img_20170826_2102291.jpg

 

Denbora daramat diabetesarekin elkarbizitzen. Intsulina azkarra eta mantsoa dira nire tratamenduaren oinarria.

Ya han pasado unos meses desde que inicié esta nueva etapa en mi convivencia con la diabetes que, poco a poco, me iba ganado la partida y amenazando mi calidad de vida presente y futura. Ahora la base del tratamiento es la insulina, combinando la rápida y la lenta.

Gauza berri asko ikasi ditut.

Ha habido de todo: aprendizajes, reaprendizajes (pincharse al menos tres veces al día no es lo mismo que hacerlo un par de veces por semana), descubrimientos (resulta que me terminan gustando las ensaladas) y redescubrimientos (las aplicaciones en el móvil  para el control de glucemia y las de marcarse objetivos de actividad física que siempre pensé que eran para otros han irrumpido en mi vida para quedarse y hoy me resultan herramientas muy útiles).

Asmo berri on asko bete baditut ere beste hainbat bidean geratu zaizkit.

Propósitos cumplidos, propósitos fallidos, y hasta algunos despropósitos: ¡a la mierda con todo este rollo, que no consigo bajar de 180 y no veo más que acelgas en mi plato desde hace una semana!…

Egun onak, egun txarrak eta nola-halako egunak izan ditut.

Vamos: días buenos, días regulares y días malos, como la vida misma, seas o no seas diabético.

Ustekabe onak eta ez hain onak, desiluzioak… izan ditut.

También ha habido días de sorpresas: desagradables y/o desilusionadoras (¿cómo diablos doy esta cifra tan alta si he sido el mejor de los pacientes estos dos últimos días?); y agradables (oye, ¡que funciona, que puedo estar en cifras de esas que la OMS dice que son las “normales” y que yo no veía desde hace…!).

Ez naiz bakarrik egon, beti egon da norbait nitaz arduratzen eta animoak ematen. Eskerrik asko denei.

Todos ellos han sido días en los que, si miro hacia atrás, compruebo que no he estado sólo. Siempre ha habido alguien implicado y comprometido con mi salud. Hay quien muestra interés y da ánimo cuando se entera de que estoy en plena adaptación a las cuatro inyecciones de insulina al día; quien comparte y aporta su experiencia o la de alguien próximo que ha pasado por esta fase; quien sabiendo cómo estoy hace el esfuerzo de preparar esa comida que teníamos prevista pensando en lo más conveniente para mí, quien me aguanta los rollos que de vez en cuando necesito soltar, y la mala leche que se acumula los días en que esto no funciona y no sé por qué no funciona.

Y en casa está la que, sin necesitarlo para ella, adapta sus hábitos de vida, de ejercicio y alimentación para que a mí se me haga más sencillo cambiar los míos. Y lo consigue. Gracias.

Erabaki asko hartu behar izan ditut egunero; autobusa ez hartzea ibiltzen joateko, janari osasuntsuagoak aukeratzea…

Han sido, sobre todo, días de tomar decisiones (unas cuantas al día), todos y cada uno de ellos, como también lo serán los que vayan llegando.

Son decisiones pequeñas sobre cosas cotidianas: no cojo el autobús y voy dando un paseo y sumo unos minutos de “actividad saludable” a este día. Casi, casi no me pido el escalope con patatas (que me encanta) pero que es sumar rebozados y papas y me lo pido con una ensalada. Me compro esas zapatillas de deporte (hace 10 años que no tenía unas) y las estreno dando paseos por toda esa cantidad de sitios  magníficos, bonitos y llanos que tiene esta ciudad.

Aldaketa txikiak eginez, nire bizitza hobetzen joan da.

Decisiones pequeñas sobre cosas cotidianas que se van sumando y complementando y acaban cambiando hábitos y, con ellos la vida misma, a mejor.

También ha habido que tomar decisiones sobre el tratamiento: cambiar el tipo de insulina, retirar una pastilla, poner otra, reforzar, ajustar…

Ensayo y error, como casi cualquier cosa en la vida. Y ahí han estado los profesionales (especialistas, educadora, enfermería y atención primaria), aportando su asesoramiento, su conocimiento y proponiendo los cambios y sugerencias para mi tratamiento. Poniendo en juego sus herramientas y experiencia para que yo consiga un cada vez mejor control, una calidad de vida cada vez mayor, sin renunciar a la forma de vida que deseo tener.

Nire azukre maila asko hobetu da eta baita nire analisien emaitzak ere. Egunero erabaki berriak hartzen jarraituko dut, hobetzen joateko.

¿Qué cómo me ha ido con mi azúcar? Pues me está yendo bien: casi cuatro puntos de bajada en la glicosilada en estos meses (y bajando…); y un colesterol y unos triglicéridos de (casi, casi)  un bebé de teta… bien, va bien. Hay margen de mejora, y hacia él voy. A seguir tomando decisiones cada día, varias veces al día. De eso se trata.

Podéis leer  aquí mis post anteriores a este Berriro hastera! ¡Volver a empezar! y Berriro hasten (I). Volviendo a empezar (I)

Juan Carlos Mendizabal

Berriz hasten (II). Volviendo a empezar (II)

Diabeteseko hezitzailearekin lehenengo hitzordua eduki baino lehen hamaika zalatza sortzen zaizkit.

Primera cita con la educadora en diabetes. ¿De qué irá esto? ¿Me va a explicar en qué consiste la diabetes? ¿Me va a decir lo que tengo que hacer y lo que no tengo que hacer? ¿Me pondrá a dieta? ¿Me reñirá? ¿Me despejará las dudas y temores sobre el nuevo régimen de insulina? ¿Entenderé algo? ¿Me… yo qué sé?

Hospitalera iritsi, eta irrifar batekin jasotzen nau.

Muchas preguntas, unas desde la simple curiosidad, otras acompañadas de cierto temor o incertidumbre. Lo mejor para salir de dudas: acudir. Así que, con tiempo por aquello de tener unos minutos para repasar lo que quiero plantear, me voy para el hospital. Espera corta y para adentro. Me recibe con una sonrisa que ayuda a romper el hielo y a relajarme.

Intsulina eta karbohidratoei buruzko azalpenak jasotzen ditut.

No me explica qué es la diabetes. A estas alturas se supone que ya debo saberlo. Vamos derechos al grano: insulina rápida y contar unidades de hidratos y de los demás grupos de nutrientes. Eso es lo primero que tengo que aprender, que en eso es dónde me voy a jugar en adelante una buena parte de controlar o no el azúcar en mi sangre.

Larruazalpeko injekzioa denez, 0,8mm-ko orratza erabili beharrean, 0,5mm-koa erabili behar dudala esaten dit.

Comenzamos desmontando también alguna idea errónea que me acompaña hace tiempo: aguja de 0,8 o de 0,5 milímetros. Mejor 0,5: se trata de una inyección subcutánea y con la más larga corro riesgo de que sea intramuscular con lo que perdería efecto. Y como siempre, mantener unos segundos la pluma pulsada tras inyectar.

Hiru otordu nagusien aurretik, behatza ziztatu beharko dut eta ondoren, intsulina azkarra jarri emandako jarraibideak kontuan hartuz.

Insulina rápida. Antes de las tres comidas principales según lo pautado y corrección al alza o a la baja en función de dos factores: la cifra de azúcar con la que llego y la cantidad de hidratos que preveo en la comida. Y aquí ya van a cambiar los hábitos que he seguido   hasta hoy.

Para tomar pastillas para la diabetes me bastaba con rellenar semanalmente el pastillero y acordarme de tenerlo a la vista en las comidas. Ni cálculos, ni decisiones, simple rutina mecánica.

Nire azukre maila zein den eta hartuko ditudan karbohidratoen kopurua zein izango den jakin ondoren, jarri beharreko intsulina azkarra kalkulatu beharko dut.

Ahora ya no. Primero tengo que obtener datos (pinchazo en el dedo, gotita de sangre en la tira reactiva, y a ver qué dice el medidor) y según el azúcar con el que llegue y a la vista de lo que preveo comer (especialmente las unidades de hidratos) debo calcular las unidades de rápida que necesito inyectarme. Vamos, que el tema va de tomar decisiones varias veces al día valorando diversas variantes. Necesito ser más proactivo con esto de la insulina rápida.

Todo esto precisa de una “impedimenta” o pack (lanceta, medidor, tiras, pluma de insulina, la chuleta con el baremo de insulina, la libretita para ir apuntando…) cuyo acarreo debo gestionar a diario. Y puede parecer una tontería, pero para los que gustamos y disfrutamos de ir con los bolsillos ligeros… (gracias a los bolsos de nuestras parejas…) esta es una primera “molestia” a gestionar.

También está el tema del faquirismo de pincharse los dedos para obtener la gotita de sangre para medir la glucosa en sangre por lo menos tres veces al día, todos los días.

Hasta ahora lo habitual (para mí) era un solo pinchacito mañanero, y no todos los días. El asunto es un poquito doloroso, no por un pinchazo, sino por la acumulación de ellos. Por mucho que alternemos, terminan dejando los dedos doloridos. No es insoportable, no, pero sí molesto, y no sólo físicamente.

Leo que Osakidetza va a proporcionar pronto (de momento a los menores) el sistema de parche en el brazo para medir el azúcar, que simplifica enormemente las mediciones diarias. Buena noticia que de momento alcanza a quienes creo que más lo precisan y que (crucemos los dedos) ojalá se vaya ampliando poco a poco al resto del colectivo.

Material ugari jasotzen dut Osakidetzaren eskutik. Zorionekoa eta benetan esker onekoa sentitzen naiz  dugun osasun publikoarekin.

Ver la cantidad de material que recibo para el control del azúcar por parte de Osakidetza me resulta abrumador y siempre me siento afortunado y agradecido por contar con la sanidad pública de que disponemos. Debe ser mucho más complicado convivir con la diabetes en muchos sitios del mundo, y no sólo en el tercer mundo, sino también en lugares tan “avanzados” como los Estados Unidos dónde la sanidad está mayoritariamente en manos privadas.

Descubro también que realizar todo este “protocolo” de medición e inyección en casa o en el despacho (donde puedo gozar del espacio, la privacidad y el tiempo que resulten necesarios para hacerlo con tranquilidad) no es problemático; pero que hay ocasiones en las que me toca “jugar fuera de casa” y hay que improvisar, detectar momentos y oportunidades, buscar la privacidad imprescindible y actuar con eficacia y rapidez en situaciones un poquito adversas. No es un drama: pero hay que aprender también a gestionar esto, y al principio la expectativa de un viaje, o de una simple comida o cena fuera de casa conlleva también una pequeña incertidumbre y cierta tensión por saber cómo resolveré el asunto. Al final, siempre se resuelve.

A

Hasieran, sabelean ziztatzeak “errespetua” ematen badit ere, aste baten ondoren erreza egiten zait.

Surge el tema de en qué parte del cuerpo inyectarse la insulina y con él un cierto repelús que me da la idea de tener que inyectarme en el abdomen. La teoría está clara, pero de entrada me da un no sé qué… nunca lo he hecho. En una semana se me pasa y acaba pareciéndome sencillo y fácil.

Hemendik aste batzuetara, endokrinoarekin dut hitzordua.

Se me ha pasado volando la primera cita con la educadora, que es un encanto. Me ha proporcionado unas pautas claras, ha ido despejando mis principales dudas, y ahora me toca a mí poner en juego conocimiento y voluntad con estas novedades y, como siempre proactividad en la alimentación saludable, el ejercicio diario y el pensamiento positivo. Y en unas semanas, cita con el endocrino.

Jarraituko du…

Continuará…

Juan Carlos Mendizábal

Berriro hasten (I). Volviendo a empezar (I)

Nire azken analisien ondoren, berriz hasi behar dut. Erraza da esatea, baina nola egiten da?

Después de mis últimos análisis (aquellos llenos de estrellitas) me toca volver a empezar. Esto resulta fácil decirlo, pero ¿cómo se hace?

Lehendabizi: Hasierako momentu txarra pasa eta ez hartu berealdiko erabakiak.

Primero: pasar el mal rato inicial. Cuando todo parece oscurecerse y las estrellitas de la hoja de analítica no iluminan nada y lo único que hacen es proyectar sombra sobre el día a día y el futuro es mejor (al menos para mí) no precipitarme tomando decisiones a la tremenda.

Gertatutakoa hausnartu. Ondo eta gaizki egindako gauzak kontuan izan eta ditudan baliabideak hausnartu.

Es momento de analizar qué me ha pasado y qué no me ha pasado, de detectar aciertos y fallos; fortalezas y debilidades. Es tiempo de valorar mis propios recursos (los que mejor y peor manejo) y de tener en cuenta los que la ayuda de otros me puedan sugerir o proporcionar.

Momentu txarrak pasa eta etorkizunerako ondorioak atera.

Los malos ratos también hay que pasarlos. De ellos se extraen orientaciones y conclusiones para el futuro. Pero hay que pasarlos, y dejarlos atrás. No vale la pena instalarme en ellos y acomodarme en la lamentación, el fatalismo o el victimismo. Eso es rendirse. Eso es entregar mi capacidad de decidir sobre mi vida a una enfermedad crónica, como si ya me hubiese ganado la partida. Yo no quiero vivir mi vida así

Berriz hastea erabaki.

Hay cosas para volver a empezar que dependen exclusivamente de mí, y, en especial la más importante: la voluntad de hacerlo convertida en decisión de hacerlo. Esa decisión no ha sido difícil. Tengo muy claro que quien debe tener en sus manos las riendas de mi vida soy yo, en todo. También en controlar mi diabetes. Nadie puede decidir eso por mí. Vale, lo tengo claro. Y, ahora ¿qué más?

Nire osasun zentroko sendagileak proposatu didan bezala diabeteseko unitatera joan.

Afortunadamente mi médico de asistencia primaria da un primer paso por mí: me propone que me valoren en la unidad de diabetes visto el mal control que estoy teniendo.

Bertan, nire diabetesa hobetzeko, informazioa, aholkularitza, eta tresna desberdinak eskeniko dizkidate.

Me pregunta si estoy de acuerdo y le digo que sí, ya que confío en ella (es de las que miran a la persona a los ojos y no sólo a la pantalla del ordenador durante la consulta) y creo que es la profesional que mejor me puede dirigir en este momento a dónde me brinden más información, asesoramiento y herramientas para mejorar el control de la glucosa en mi sangre. Me pide hora en la unidad de diabetes, pero en ningún momento siento que me esté “largando” al especialista y quiera desentenderse de mí. Quedo en volver para ir compartiendo los pasos que vayamos dando.

Diabeteseko uniatera joateko eguna iristen da.

Unos días después llega el momento de la primera cita en la unidad de diabetes del hospital. Nunca he acudido a esa unidad, así que voy con tiempo para localizar el sitio en ese pequeño gran laberinto que puede ser un hospital para quienes no trabajamos en él. Mientras espero voy repasando mentalmente lo que aprendemos en el programa Paciente Activo sobre “preparar la visita al médico”, no me da tiempo a mucho ya que a los pocos minutos se abre una puerta y se asoma un señor de bata blanca que me llama por mi nombre y me invita a pasar a su despacho.

Resulta que me ha tocado con el jefe de la unidad (no sé si eso es bueno o malo) que me recibe con mucha amabilidad. Se le nota que tiene experiencia en hacer que esa primera cita no se nos haga muy cuesta arriba a los debutantes y en pocos minutos la charla es fluida y confiada.

Kontsultan esandako bi esaldirekin geratzen naiz: “Momentu hauetan odolean duzun azukre kantitatea toxikoa da” eta “aholkuak eskeni diezaizkizuket baina zure esku dago”.

De las muchas cosas que me comenta y explica, me quedo con dos: “el nivel de azúcar que tienes en estos momentos en tu sangre es tóxico” y “te podemos ofrecer asesoramiento y consejo sanitario, pero el que decide y hace eres tú”.

La primera afirmación me deja preocupado ya que nunca hasta ese momento había visto el azúcar alto como un tóxico, vamos, como un veneno, que va deteriorando mi salud de una manera tan clara y gráfica.

La segunda me gusta y me sitúa de manera tranquila, ya que deja definida cuál será la dinámica de nuestra relación y el papel de cada uno en ella: él y el resto de la unidad aconsejan, asesoran y ofrecen herramientas; y yo soy quien tiene que asumir y llevar a cabo el trabajo diario de controlar adecuadamente el azúcar. Siempre he pensado que ese debe ser el esquema, y ahora me toca volver a empezar sabiendo cuál es mi papel en él y dónde tengo que centrar mis esfuerzos.

También me deja claro el doctor un punto que, en el fondo de mí, siempre he tocado muy de pasada, evitándolo, en la vana esperanza de que por no mentarlo, no llegaría a plantearse: la insulina rápida.

Azukrearen kontrol hobea nahi badut, intsulina azkarra jarri behar dudala esan didate, eta horrek ikara sortzen dit

Hasta ahora es algo que me resulta cómodo ya que sólo me inyecto la lenta antes de acostarme, sin que eso condicione ni interfiera con mis hábitos de vida. Pero parece que para un mejor control debo comenzar también a inyectarme insulina rápida, antes de cada comida, lo que me despierta temores, y dibuja en el horizonte de mí día a día bastantes interrogantes que tienen en común la sensación de incomodidad, molestias, dependencia y falta de libertad.

Hurrengo txanda 3 hilabetetarako eman dit.

Así que, con ese anuncio de que me tendré que inyectar antes de cada comida, me cita para dentro de tres meses, y para unos pocos días después con la educadora en diabetes, que es quien me explicará está nueva dimensión que va a tomar mi vida.

Continuará…

El control de la diabetes es uno de
los compromisos. SHUTTERSTOCK Glucómetro

Juan Carlos Mendizabal

A %d blogueros les gusta esto: