NIRE ESPERIENTZIA PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO PROGRAMAN/ MI EXPERIENCIA EN PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO 

PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO programaren blogaren barruan atal berri bat estreinatzen dugu, eta honela deituko dugu: “NIRE ESPERIENTZIA PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO PROGRAMAN”. Interesgarria irudituko zaizuela espero dugu.

Gaur, barre eta ausarta den gazte batek emango dio hasiera atal honi.  21 urte ditu. Kontatu digunez, Paziente Bizia-Paciente Activo programa ezagutu zuen, gaur egun ikasten ari den Euskal Herriko Unibertsitateko praktika-zerrenden bidez. Argi eta garbi dio antzeko egoeran dauden beste pertsona batzuk ere programaren onuradun izan daitezkeela; izan ere, arestian aipatutakoaz gain, parte-hartzaile bakoitzari gogorarazten dio “norbera zaindu behar dela eta aldaketa norberaren esku dagoela”.

Estrenamos nueva sección en el blog del programa PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO, la vamos a llamar: ¡MI EXPERIENCIA EN PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO”!

Esperamos sea de vuestro interés.

Hoy inaugura este apartado una joven risueña, intrépida y atrevida. Tiene 21 años. Nos cuenta que conoció el programa Paziente Bizia-Paciente Activo a través de las listas de prácticas de la Universidad del País Vasco, donde cursa estudios de psicología en la actualidad. Reconoce que el programa no es muy popular entre las personas de su edad o compañeros y compañeras de estudios y/o amigos y amigas, sin embargo, tiene muy claro que sería de gran utilidad para todos ellos porque concretamente en su grado, no se profundiza en la alimentación, algo imprescindible en nuestro día a día.

Tiene claro que en el programa a través de los diferentes talleres que se ofertan y en las distintas modalidades, se trabaja el autocuidado y la autogestión, aprendiendo en todos ellos a tener una actitud activa ante la situación de cada uno, ya sea de salud o conviviendo con la enfermedad en primera persona o como cuidador.

Nuestra invitada, intenta comer sano, moverse, beber agua y descansar todo lo que puede para mantener o mejorar su estado de salud. Asimismo, cuida especialmente su alimentación, de la que prescinde especialmente del gluten, debido a que hace 4 años cuando tenía 17, le diagnosticaron celiaquía.

Nos cuenta que el diagnóstico ha condicionado su vida. Le limita en parte socialmente, aunque no le impide ir a desayunar, comer o cenar con sus amigos, con lo que disfruta. Nos dice también que le “raya” un poco la preocupación de tener dolor físico provocado por la enfermedad, pudiendo influir este incluso a nivel emocional.

Está participando en la actualidad en diferentes talleres del programa, la idea es conocerlo desde dentro. En sus propias palabras, la experiencia “está siendo muy buena”, ahora bien, tiene muy claro, que el taller que más le está aportando es el de «Cuidando mi bienestar emocional”, muy relacionado con el grado de psicología que está a punto de finalizar, porque considera que es muy necesario para tener una adecuada y buena salud emocional.

Afirma con rotundidad que otras personas en situación similar a ella, se podrían beneficiar del programa, porque además de lo comentado anteriormente, ayuda a recordar a cada uno de los participantes que “tienes que cuidarte y que el cambio está en tus manos”.

                    “ESTA ES MI EXPERIENCIA EN PAZIENTE BIZIA-PACIENTE ACTIVO”

NIK ERE TXERTOA JARRI DUT/ YO TAMBIÉN ME HE VACUNADO

Bai, nik ere hemen adierazi nahi dut txertoa jarri didatela, errefortzu-dosia eman didate eta berriz emango nituzkela behar ditudan guztiak, bi arrazoi nagusirengatik. Lehenengoa arrazoi egoista bat da; izan ere, gaixo kronikoa naiz, eta, beraz, konplikazioak izateko arrisku erantsia daukat COVID-19a hartzen badut. Eta bigarrena, berriz, solidarioa edo erantzunkidea dena, horrekin beste pertsona batzuei laguntzen diedalako bizitzea tokatzen zaigun pandemiaren eragina jasateko arrisku txikiagoa izan dezaten.

Herritarren sektore batek zalantzak ditu txertoa emateari eta haren oroitzapen-dosiei buruz, eta hori zentzuzkoa da, eta hemen ez naiz pertsona horiek kritikatzera etortzen, baizik eta agian pertsona horiei beren zalantzak argitzen eta beren erabakia hobeto definitzen lagunduko dien informazioren bat ematen saiatzera.

Erabakiren bat hartzeko edo, besterik gabe, lasaiago geratzeko laguntza eman badizu, balio izango du.

Sí, yo también quiero compartir aquí que me he vacunado, me he dado la dosis de refuerzo y me volvería a dar las que fuesen necesarias por dos razones principales. Una primera, egoísta, soy un enfermo crónico y por lo tanto tengo un riesgo añadido de complicaciones si soy contagiado de COVID-19. Y una segunda, que es de carácter solidario o corresponsable, con ello ayudo a que otras personas tengan menos riesgo de ser afectadas por esta pandemia que nos está tocando vivir.

Hay un sector de la población que tiene dudas ante la administración de la vacuna y sus dosis de recuerdo, lo que es razonable y no vengo aquí a criticar a esas personas, sino a tratar de dar alguna información que quizá ayude a esas personas a clarificar sus dudas y definir mejor su decisión.

Existe una prevención en este sector ante los sistemas de la ciencia y de los expertos en su relación con la política. La política se ha ido erosionando, sobre todo en países con una fuerte polarización, como España, y se han abierto discusiones sobre conceptos técnicos, médicos, transmitiendo a la ciudadanía poca claridad. Una confrontación de puntos de vista donde se mezcla la política y la ciencia.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE VACUNARSE?

Las vacunas salvan millones de vidas cada año y la vacuna contra la COVID-19 podría salvar la tuya. Las vacunas contra la COVID-19 son seguras y eficaces, y proporcionan una protección eficaz contra las enfermedades graves y la muerte. La OMS informa de que las personas no vacunadas tienen un riesgo de morir a causa de la COVID-19 al menos 10 veces mayor que las personas vacunadas. También hay pruebas de que estar vacunado puede ayudar a evitar que se propague el virus, por lo que la vacunación protege a las personas que te rodean.

Es importante que te vacunes cuando sea tu turno, incluso si ya has tenido COVID-19. Las vacunas ofrecen una protección más fiable que la inmunidad natural. Vacunarse es una forma más segura de desarrollar inmunidad frente a la COVID-19 que infectarse.

Las vacunas protegen a la mayoría de las personas contra la enfermedad, pero ninguna vacuna es 100% eficaz. Aunque es raro, después de la vacunación algunas personas seguirán enfermándose de COVID-19 o transmitirán el virus a otras personas.

Por lo tanto, es importante seguir practicando las precauciones de seguridad para protegerse a uno mismo y a los demás, como evitar los espacios con mucha gente, distanciarse físicamente, lavarse las manos y llevar mascarilla.

¿CÓMO FUNCIONAN LAS VACUNAS PARA LA COVID-19?

Las vacunas actúan mediante la simulación de los agentes infecciosos –virus, bacterias u otros microorganismos– que pueden causar una enfermedad. Esto “enseña” a nuestro sistema inmunitario a generar una respuesta rápida y eficaz frente al patógeno.

Las vacunas tradicionales hacían esto introduciendo una forma atenuada de un agente infeccioso para que nuestro sistema inmunitario generara una memoria. De este modo, nuestro sistema inmunitario puede detectar y combatir el patógeno rápidamente antes de que actúe. Algunas de las vacunas para la COVID-19 se han diseñado así.

Otras vacunas contra la COVID-19 se han preparado aplicando nuevos métodos; son las que se conocen como vacunas de ARN mensajero o ARNm. Estas vacunas de ARNm, en lugar de introducir antígenos (una sustancia que hace que el sistema inmunitario produzca anticuerpos), introducen en nuestro cuerpo el código genético necesario para que el sistema inmunitario produzca el antígeno por sí mismo. La tecnología de las vacunas de ARNm se ha estudiado durante varias décadas. No contienen ningún virus vivo y no interfieren con el ADN humano.

¿SON SEGURAS LAS VACUNAS CONTRA LA COVID-19?

Sí, aunque las vacunas contra la COVID-19 se están produciendo con la mayor rapidez posible, deben pasar por pruebas rigurosas en los ensayos clínicos para demostrar que cumplen los criterios internacionales de referencia sobre seguridad y eficacia. Las vacunas solo pueden recibir la validación de la OMS y de los organismos normativos del país si satisfacen estas normas.

¿POR QUÉ LAS VACUNAS CONTRA LA COVID-19 SE HAN ELABORADO TAN RÁPIDO?

Los científicos pudieron desarrollar vacunas seguras y eficaces en un periodo de tiempo relativamente corto gracias a una combinación de factores que les permitió ampliar la investigación y la producción sin comprometer la seguridad:

Debido a la pandemia, la muestra a estudiar era mayor y además se presentaron decenas de miles de voluntarios.

Los avances tecnológicos (como las vacunas de ARNm) son el resultado de años de trabajo y preparación.

Los gobiernos y otros organismos se unieron a fin de eliminar los obstáculos a la financiación para la investigación y el desarrollo.

La fabricación de las vacunas se realizó en paralelo a los ensayos clínicos para acelerar la producción.

Aunque se desarrollaron rápidamente, todas las vacunas contra la COVID-19 aprobadas para su uso por la OMS son seguras y eficaces.

¿CUÁLES SON LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS VACUNAS CONTRA LA COVID-19?

Las vacunas están diseñadas para proporcionar inmunidad sin los peligros de contraer la enfermedad. Aunque la adquisición de la inmunidad puede producirse normalmente sin efectos secundarios, también es frecuente que se produzcan algunos efectos secundarios leves o moderados que desaparecen por sí solos al cabo de unos días.

Algunos de los efectos secundarios leves o moderados que podrías sufrir tras la vacunación son:

  • Dolor en el brazo en el lugar de la inyección.
  • Fiebre leve.
  • Fatiga.
  • Dolores de cabeza.
  • Dolores musculares o en las articulaciones.
  • Escalofríos.
  • Diarrea.

Los efectos secundarios se pueden combatir descansando, bebiendo mucha agua y tomando medicamentos para controlar el dolor y la fiebre, si es necesario.

Si los síntomas persisten durante más de unos días, puedes consultar a un profesional sanitario para que te aconseje. Es muy raro que se produzcan efectos secundarios más graves, pero si sufres una reacción más severa, ponte en contacto inmediatamente.

He tratado de despejar algunas dudas que generalmente se plantean, pero hay muchas más y es bueno informarse y preguntar, pero siempre tratando de acudir a fuentes seguras y de confianza. Si te ha servido de ayuda para tomar alguna decisión o simplemente para quedarte más tranquil@ habrá valido la pena.

                                                               Jose Cepero

ELIKAGAIEN KONTSERBAZIOA/ CONSERVACIÓN DE ALIMENTOS

Elikagai gehienak fresko kontsumitzea da horiek hartzeko modurik onena, bai nutrizioaren ikuspegitik, bai ikuspegi organoleptikotik, hau da, bildu eta berehala hartzea.

Gizakiak, antzinatik, elikagaien bizitza baliagarria luzatzeko modua bilatu du, bere beharren arabera eduki ahal izateko, baita bere denboraldi naturaletik kanpo ere.

Askok uste dute elikagaiak prestatzeko moduak direla, hala nola marinatuak, ketuak, eskabetxeak edo gazituak, baina gure arbasoek erabiltzen zituzten kontserbazio-teknikak baino ez dira, eta jarraian zehaztuko ditugu.

La mejor forma de consumir la mayoría de los alimentos tanto desde el punto de vista nutricional como organoléptico es en estado fresco, es decir inmediatamente después de ser recolectados.

El hombre desde la antigüedad ha buscado la manera de alargar la vida útil de los alimentos para poder disponer de ellos según sus necesidades incluso fuera de su temporada natural.

Lo que muchos piensan que son formas de cocinar los alimentos como los marinados, ahumados, escabeches o salazón no son más que técnicas de conservación que ya nuestros antepasados utilizaban y que a continuación detallamos.

El marinado consiste en una mezcla de especias y hierbas aromáticas junto con vino y algún licor o destilado donde se introduce una pieza de carne o de pescado dejando macerar durante unas horas.

En el escabeche el producto a conservar crudo, cocido o frito se somete a la acción del vinagre, de vino con sal   pudiendo añadir o no otros condimentos.

El adobo se usa tanto para carnes como para pescados y para realizarlo se necesita especias, sal, aceite y vinagre o vino que se añade al producto a conservar.

El ahumado consiste en someter al alimento a la acción de los productos procedentes de la combustión incompleta de maderas como el roble pudiendo mezclarse también con hierbas aromáticas.

La salazón es la deshidratación parcial de los alimentos introduciéndolos en grandes cantidades de sal que produce el refuerzo del sabor del producto e impide el crecimiento de   ciertas bacterias.

La desecación, en cambio, consiste en la reducción del contenido de agua de los alimentos utilizando las condiciones ambientales naturales, como el sol o el aire.

Además de estos métodos tradicionales para la conservación de alimentos también se usan métodos físicos como el frio o el calor.

El calor puede destruir la mayoría de los gérmenes presentes en los alimentos incluso sus formas más resistentes llamadas esporas, según la temperatura empleada para ello.

Entre los métodos de conservación que utiliza el calor el más conocido puede ser la PASTEURIZACIÓN que somete al alimento a temperaturas de entre 62º a 85ºC durante periodos cortos de tiempo, para aumentar su vida media, pero sin afectar a sus nutrientes ni modificar las características que provoca el producto en nuestros sentidos.

También  utiliza el calor en la conservación de alimentos como por ejemplo  la leche con técnicas como la UPERIZACION (temperaturas de 150ºC inyectando vapor de agua), UHT (temperatura de 135ºC durante un segundo) o ESTERILIZACION (temperaturas de 110º-118º C durante 40 minutos) estas técnicas  que utilizan temperaturas mayores a 100ºC pueden llevar a producir más cambios en el aspecto  de los alimentos o incluso a perder cierta cantidad de nutrientes que se llegan a desnaturalizar por el calor como  algunas  vitaminas hidrosolubles presentes en su forma natural, por lo que nadie se debe extrañar de que la leche esterilizada tenga un color más amarillento o un ligero sabor a tostado además de requerir maquinaria industrial especializada para poder realizar estas técnicas de conservación.

Otro método físico de conservación de alimentos es el frio el cual lo utilizamos comúnmente en los domicilios mediante los frigoríficos-congeladores con los que refrigeramos o congelamos los alimentos en función de la temperatura que utilicemos. A favor del frio debemos comentar que él mismo no cocina el alimento y mantiene su esencia si bien para poder consumir un alimento congelado en las mejores condiciones posibles tanto desde el punto de vista nutricional como organoléptico se recomienda bien comprarlo ya congelado (el proceso de ultra congelación es más rápido y en la industria se congela  cada producto a su temperatura adecuada pudiendo ir desde los 0º hasta-45), realizándolo con envases o bolsas adecuadas para ello ,  además hay que respetar  los tiempos de congelación (a modo de orientación  carne vacuna y hortalizas 12meses, pollo y caza 10 meses, carne picada 2 meses, pan y marisco 3 meses), y descongelándolos sin cambios bruscos de temperatura  cumpliendo la norma de nunca congelar un alimento que ya haya sido congelado previamente.

Y, por último, dentro de estos tratamientos, se encuentra la liofilización, que emplea congelación y sublimación. Con maquinaria especial se elimina el agua de un alimento congelado aplicando sistemas de vacío. El hielo, al vacío y a temperatura menor a -30 grados, va del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. Es la técnica que menos afecta al valor nutricional del alimento y mantiene el sabor y la apariencia del producto durante largos periodos de tiempo. El principal inconveniente de esta técnica es su elevado coste, por lo que generalmente solo se aplica a ciertos alimentos como el café o descafeinados solubles (granulados), al huevo, concentrados, purés y productos específicos como pueden ser las leches infantiles.

Espero que a partir de ahora conservemos mejor los alimentos y sobretodo entendamos porque los consumimos de diferente manera.

                                                                                    Irene Duo

ETA NIRE GAIXOTASUN KRONIKOAREN KUDEATZAILE BIHURTUKO NINTZEN (II)/ Y ME CONVERTI EN EL GESTOR DE MI PROPIA ENFERMEDAD CRONICA (II) 

Lana amaitu eta etxera itzultzean, beste fenomeno bat agertu zen, pandemia.

Hainbeste orduz ezer egin gabe eta eserita egon ondoren, faktura pasatu zidan, eta ezkerreko bikian tronbo sakon bat sortu zen sintomarik gabe, eta hura askatu egin zen, aldebiko biriketako tronboenbolia eraginez. Zazpi hilabeteko baja, zerbait kaltetuta geratzearen beldur.

Beste lau hilabetez kanpoan lan egiteko proposamen berria, pandemia betean, astelehenetik ostiralera hotel batean, eta asteburuetan etxera bueltatzea. Horixe egokitu zaigu guztioi, pandemia sufritzea.

Korrika hasten naizen hirugarren aldia, zerotik hasi behar berriz ere, eta orain jarduera fisikoa berriz ere ohitura bihurtu behar, Paziente Bizia-Paziente Activoren tailerretan erakutsi ziguten bezala.

Bizitza ez da lerro jarraitua, puntak eta haranak ditu, igotzea tokatzen zaigu eta baita jaistea ere, azken finean… berritzea egokitzen zaigu.

Al terminar el trabajo y volver a casa, apareció un nuevo fenómeno, la pandemia. Confinamiento y teletrabajo, mi especialidad, y volví a otro proyecto de otros cuatro meses, pero trabajando en la distancia, todo el día sentado al ordenador por las mañanas, de lunes a viernes. Las tardes me quedaban libres, pero el calendario estaba disponible y por las tardes realizaba más trabajo en la distancia. Mañana y tarde, hasta que mi cuerpo se rompió.

Tantas horas de inactividad y sentado me pasaron factura, se formó un trombo profundo en el gemelo izquierdo sin síntomas y éste se desprendió, provocando una tromboembolia pulmonar bilateral. Estaba dando clase o hablando por teléfono y me quedaba sin aire.

Pensaron que era el Covid-19 y me mandaron a urgencias, afortunadamente descartaron el coronavirus, pero detectaron el problema: el TEP. Tratamiento con Heparina en un primer momento y Sintrom posteriormente. Siete meses de baja con el miedo permanente a que algo hubiera quedado dañado.

Pruebas y más pruebas y todo ello bajo la permanente amenaza del coronavirus. Finalmente, las pruebas dieron resultados positivos y parece que no quedan secuelas. Podemos empezar a trabajar en 2021. Nueva propuesta de trabajar fuera otros cuatro meses, en plena pandemia, de lunes a viernes en un hotel y vuelta el fin de semana a casa.

Un viernes, al llegar a casa a las 22:30 h. llega la noticia, mi hijo ha dado positivo, se va a aislar en casa, media vuelta y al hotel de nuevo durante dos semanas sin ver a mi familia. Es lo que nos ha tocado a todas las personas, sufrir la pandemia.

Vienen las vacunaciones y las diferentes olas, parece que esto nunca va a acabar. Ahora toca volver a empezar antes de que la diabetes evolucione a peor, hay que volver a retomar el ejercicio físico.

Me pongo una fecha de comienzo: 1 de enero de 2022. El mismo día de año nuevo empiezo de nuevo a correr. Bueno, correr, correr, trotar y no seguido, empiezo a hacer lo que llaman «CaCos», es decir, CAminar – COrrer. De manera progresiva, aumentando el tiempo de correr y alternando con caminar entre las secuencias.

Ha pasado ya un mes, las sesiones son de entre 30 y 45 minutos, y en estos momentos estoy con tandas de 13 corriendo, 1 andando y otra de 14 corriendo y otra de 1 andando. Según mi plantificación estoy en un nivel 7 sobre 10 de mi primer objetivo, correr 30 minutos seguidos.

La tercera vez que me pongo a correr, vuelta a empezar desde cero, ahora toca de nuevo volver a convertir la actividad física en un hábito como nos enseñaron en los talleres de Paziente Bizia-Paciente Activo.

A ver si consigo que el trabajo no me influya y no tengo que hablar de una cuarta vez de empezar a correr.

De momento, me he marcado objetivos, el primero a tiro de piedra, correr 30 minutos seguidos. Luego 5 km, luego 60 minutos, luego 10 km y esto sería un objetivo excelente, correr este año la HerriKrosa de nuevo si la pandemia nos deja, si no, hacerla de manera virtual (yo solo).

La vida no es una línea continua, son picos y valles, toca subir, toca bajar, toca renovarse … 

                                                                                        Venan Llona

ETA NIRE GAIXOTASUN KRONIKOAREN KUDEATZAILE BIHURTUKO NINTZEN (I) /ME CONVERTI EN EL GESTOR DE MI PROPIA ENFERMEDAD CRONICA (I) 

Lehenengo aldiz abisatu zidatenean etorkizunean 2. motako diabetesa izateko aukera nuela, pilak jarri nituen ariketarekin, emazteak belarrietatik gimnasiora eraman ninduen eta indar handiz hasi nintzen. Azkenean, spinning-a egiten ari nintzen gym-ean, korrika (nire abiaduran, batez ere trostan ibiliz), bizikletaz irteten eta igeri egiten, triatleta baten antzera sentitzen nintzen.

Lan berezia egiteko aukera iritsi zitzaidan, eta horrek dedikazio eta intentsitate handia ekarri zidan, eta horretan murgildu nintzen. Nire 2. motako diabetesak agerraldia egin zuen eta medikazioarekin hasi nintzen ohiko tratamenduaren bidez (ahoko metformina).

Paziente Bizia-Paziente Activo plataformaren tailerretara joan nintzen eta neure gaixotasun kronikoaren kudeatzaile izaten hasi nintzen. Berriz hasi nintzen ibiltzen, baina gehiago eskatzen nion nire buruari, eta, orduan, bigarren aldiz nire bizitzan, berriz ere korrika egiten hasi nintzen. Jada lortu nuen ohiko herri-lasterketak egitea, orain gauzak serio jartzen hasi ziren, eta hurrengo mugarria 16 km-ko Santurtzi-Bilbo izan zen, eta lortu nuen egitea. Niretzat balentria bat izan zen…

Cuando me avisaron la primera vez de mi posible evolución hacia una futura diabetes tipo 2, me puse las pilas con el ejercicio, mi mujer me llevó de las orejas hasta el gimnasio y empecé con mucha fuerza, progresivamente. Primero en la bicicleta estática, luego en la cinta caminando, luego me animé a una máquina que llamaban elíptica y di el salto a la bicicleta de spinning. Esto me animó y empecé a participar en clases colectivas de spinning haciendo un montón de amigos que me animaban y que me motivaban en mi esfuerzo.

Un día le pregunté al monitor a ver si pasaba algo si intentaba correr (trotar) en la cinta, y si estaba atento por si me pasaba algo. No pasó nada, me sentí respaldado y protegido, lo intenté y funcionó. Me enseñó a ponerlo muy suave y a estar poco a poco, poca velocidad y poco tiempo, cambiando entre caminar y trotar.

Esto me fue animando y un día decidí salir a trotar en la calle. No tenía nada que ver, el peso el impacto contra el suelo, pero poco a poco empecé a hacerlo.

Me compré unas zapatillas especialmente amortiguadas para no causar daños en mis articulaciones y fui poco a poco haciendo tiradas más largas. A la vez, salía con un amigo que hice en el gimnasio con la bici a hacer carretera juntos, hicimos unas cuantas salidas. Entre los dos nos motivábamos.

También era el tiempo en el que llevaba a mi hijo a la piscina a los cursillos de natación, pues en vez de estar sentado junto a la piscina esperando durante el cursillo, me metí al agua y empecé a hacer largos.

Al final, estaba haciendo spinning en el gym, corriendo (a mi velocidad más bien trotando), saliendo en bicicleta de carretera y nadando, me sentía como un triatleta.

Mis analíticas volvieron a niveles normales, ni atisbo de una posible diabetes.

Llegó una oportunidad de trabajo especial, que me supuso mucha dedicación e intensidad y me volqué en ello, resultado, mis esfuerzos en la actividad física se transformaron en esfuerzos mentales en mi trabajo y consecuentemente, mis previsiones anticipadas por el endocrino se hicieron realidad. Mi diabetes tipo 2 se manifestó y comenzó la medicación mediante el tratamiento habitual, metformina oral.

Acudí a los talleres de Paziente Bizia-Paciente Activo y me convertí en el gestor de mi propia enfermedad crónica. Empecé de nuevo a andar, pero me pedía más, con lo que, por segunda vez en mi vida, comencé a correr de nuevo. La vez anterior había conseguido hacer por primera vez en mi vida una carrera de 10 km, la HerriKrosa en Bilbao. Ahora el objetivo era poco a poco volver a adquirir el nivel necesario y a su vez notar la mejoría en mis analíticas.

Cuando ya tuve un poco de fondo físico y estadio cardiovascular suficiente, me apunté a un grupo de Running del Ayuntamiento y empezaron mis actividades de running en grupo. Estuve una temporada completa con el grupo del Ayuntamiento donde hice mis primeras amigas (siguen siéndolo ahora). Yo era el último siempre del pelotón, pero a mi ritmo, insistía y seguía.

Al terminar la temporada se creó un nuevo grupo esta vez diferente de el del Ayuntamiento y me apunté a él. Hable de ello con mi prima que quería hacer algo y no se atrevía porque tenía miedo al asma y nos apuntamos juntos. Disfrutamos de un nuevo grupo en el que de nuevo yo era la cola del pelotón, pero siempre seguíamos e insistíamos e hicimos otro grupo estable y cohesionado. Este grupo también terminó y decidimos mi prima y yo apuntarnos a un nuevo grupo recientemente creado liderado por un entrenador profesional de running.

Empezamos en verano, de madrugada, entrenando en la fresca antes de ir a trabajar, fue una gran experiencia. Al llegar septiembre, cambiamos el grupo y empezamos a entrenar por las tardes, después del trabajo, que nos venía mejor, pero seguimos.

Las carreras populares de 10 km se iban sucediendo y allí coincidía con todos los amigos que llevaba haciendo desde que empecé. Cada una va a su ritmo, vamos juntas al evento, nos preparamos, corremos, nos ayudamos, tiramos unas de otras, hay una amistad y cohesión y la satisfacción de llegar a meta y cumplir con nuestra ilusión, sufrir si no nos encontramos bien, volar en el éxtasis cuando superas tu marca y crees flotar sobre el asfalto.

Ya había conseguido hacer las carreras populares habituales, ahora ya las cosas se empezaban a poner serias, el siguiente hito fue la Santurtzi-Bilbao, de 16 km y conseguí hacerlo. Para mí fue una proeza y cayó una de las «míticas para mí».

El siguiente objetivo ya estaba en el punto de mira, una media maratón. Los 21 km son algo serio, muy serio y la preparación fue acorde. Lo importante no es hacerla, sino disfrutar preparándola y mejor en compañía. Organizamos en el grupo una «primera vez» para unos cuantos de nosotros y nos fuimos a estrenarnos en la Rock&Roll Maratón de Madrid. Allí, en pleno Paseo del Pardo conseguí realizar mi primera «Media» fue un momento increíble.

Después fui participando en otras «medias» hasta que llegó la culminación con otra mítica, «La Behobia». No llega a 21 km, pero es como una media con esteroides y una de las pruebas populares más queridas de nuestro entorno. La preparamos, la organizamos y una vez más, fue la primera para unas cuantas personas del grupo, fletamos un autobús, fuimos, corrimos y volvimos juntos con una comida en una cervecera celebrando la experiencia. Era un momento agridulce, la experiencia fue única, pero las cosas en el trabajo no iban bien. El 21 de diciembre de 2018 tuve que dejar la empresa en la que había trabajado los últimos 30 años. Tu mundo se desmorona, toca reinventarse, hasta verano finalizando los proyectos que llevaba entre manos, pero ahora como autónomo, y a partir de verano en un nuevo proyecto empresarial que creamos mi socio y yo.

A finales de 2019, una nueva oportunidad de afianzar la apuesta de la nueva empresa en una nueva especialidad laboral, pero conllevaba estar cuatro meses en una ciudad a 100 km de la mía. De lunes a viernes en un hotel, el fin de semana en casa. Aunque mi intención era seguir manteniendo un nivel de actividad, el nuevo trabajo no me dejaba muchas fuerzas para lo «físico», que se convirtió en una segunda prioridad de nuevo.

Al terminar el trabajo y volver a casa, apareció un nuevo fenómeno, la pandemia. Continuará…

Venan Llona

OTSAILAREN 4A, IKUSGARRITASUNA EMATEKO EGUNA /4 DE FEBRERO DÍA PARA DAR VISIBILIDAD

Otsailaren 4a Minbiziaren Nazioarteko Eguna da. Gaur ez naiz etorriko bertigoa ematen duten eta denborak aurrera egin ahala ahazten ditugun estatistikei eta zifren ehunekoei buruz hitz egitera. Gaur kontatuko dizuet nola erabakitzen dugun minbizi bat bizitzea eta errealitatea zein den, apaindu gabe.

Ez da gauza bera gainditzen den minbizi bat, 5 urtetan libre egoten utziko zaituena, egunen batean berriz ere itzultzeko beldurrarekin bizi behar izan arren, gainditu ondoren bizitza mugatzen dizuten ondorio gogorrekin geratuta ere, edo ikerketarik eta askoz ere tratamendu gutxiago dituen minbizi arraro bat izatea, edo sendabiderik ez duen nirea bezalako minbizi metastasikoa izatea, ez dago kronifikatuta eta biziraupena egun batetik bestera doa, zure gorputzak jasaten duen arte.

Irribarre triste batekin idazten ditut lerro hauek, egun batean “Minbiziaren Amaieraren Eguna” iritsiko delako sentimendu sendoarekin.

Este 4 de febrero es el Día Internacional del Cáncer. Hoy no os vengo a hablar de estadísticas ni porcentajes de cifras que dan vértigo y que con el tiempo olvidamos. Hoy os voy a contar como decidimos vivir un cáncer y sobre la realidad sin adornar. Vivir con un cáncer no es fácil y cada cual lo hace como buenamente puede que no es poco. Cánceres hay tantos y tan diferentes que, aunque nos una un común denominador en lo que a fuerza y necesidad de superación se refiere, la manera de vivirlo, de sentirlo y compartirlo varía en función del tipo de cáncer que tengamos, si tenemos enfermedades extras previas o no, el estadio en el que nos lo hayan diagnosticado o si físicamente es visible.

Hoy por hoy cuanto más se investiga del cáncer más se conoce sobre él. Desde los centros de investigación consiguen avances gracias a que pueden ver sus características, sus genes, su comportamiento y debilidades. De ahí que haya cánceres que se pueden curar por esos tratamientos tan personalizados mucho más adecuados a cada tipo. Dentro de un mismo cáncer hay diferentes variantes. No es lo mismo un hormonal que un triple negativo. Incluso hay cánceres que, con el paso del tiempo, incluso habiéndolos superado hace años, mutan y hay que empezar de cero cambiando el tratamiento. También hay cánceres que vienen, o vuelven acompañados de metástasis.

No es lo mismo tener un cáncer que se supera, que en 5 años estás libre a pesar de tener que vivir con la sombra del miedo de que algún día puede volver, a quedarte con secuelas fuertes que te limita la vida tras haberlo superado, o tener un cáncer raro que no tiene apenas investigación ni mucho menos tratamientos, o tener un cáncer metastásico como el mío que no tiene cura, no está cronificado y la supervivencia es un día a día hasta que tu cuerpo aguante. En todos y cada uno de ellos si no se investiga no hay posibilidad de seguir viviendo porque sin tratamientos el cáncer mata. Por suerte esto va cambiando y poco a poco se va avanzando, aunque aún queda mucho camino por recorrer, mucho por investigar y mucho que hacer.

Mi cáncer es ese que nadie quiere mirar, poco visible porque físicamente “se nos ve bien» y sobretodo es un desgaste y cansancio brutal que además no tiene un final feliz. De ahí quizá que haya elegido la opción de vivirlo haciéndolo visible. No todo el mundo puede. No todo el mundo quiere. Es muy lícito y respetable que cada cual lo lleve y viva como pueda. Esto hay que vivirlo para entender según qué cosas y ojalá nadie tuviese que hacerlo.

Dar charlas me ayuda. Darle visibilidad a todo esto forma parte de mi vida. Necesito hacerlo. También las doy en los colegios y me da fuerza pensar que entre todas esas miradas adolescentes hay un futuro oncólogo, o una futura investigadora la cual descubra la cronicidad de mi cáncer o incluso la cura. Me encantaría poder hacerlo en la universidad a los futuros médicos. Quién sabe si algún día la vida me dé la oportunidad. Lo hago de forma natural sin dramas ni adornos para que así, entre todos, podamos vencer el miedo.

El cáncer no es color de rosa, no es marketing, no es solo acordarnos «el día de».

El cáncer es una de las enfermedades más crueles que hay que toca a todo aquel que tiene cerca tanto si lo tiene en su cuerpo como si no. Hace que tengas un miedo frío y oscuro, dolor por esas pruebas y esos efectos secundarios que te restan calidad de vida. Hace que sientas soledad y sentimientos encontrados, pena por si te mueres antes de poder ver crecer a tus hijos, conocer a sus primeras parejas, sus primeros trabajos o a esos futuros nietos. Miras a tu pareja con tristeza necesitando envejecer a su lado viendo el paso de los años. Es inevitable asociar el cáncer a la muerte, es nuestro mayor dolor.

El cáncer no mira si eres mujer u hombre, niño o adulto, animal o persona. Es caprichoso, invasor y despiadado. Egoísta y traicionero. Aprende y cambia para poder burlar nuestro sistema inmunitario y así crecer sin sentido. Es un tsunami brutal y necesitamos que sea parado.

Con una sonrisa triste escribo estas líneas con un sentimiento fuerte de que un día llegará el «Día del Fin del Cáncer». Yo no lo veré, pero sé que llegará. Mientras seguiré adelante como siempre hago haciendo que se nos vea, se nos oiga y se conozca esta realidad para que nunca dejen de investigar, para que nos aprueben tratamientos para que así podamos ganar la partida al cáncer.

Nagore Taboada

Norberaren lekuan jartzea…/ Ponerse en el propio lugar…

Aurreko astean, Izaskun errukiari buruz aritu zitzaigun, eta batzuetan enpatia terminoarekin nahasteko joera dagoela esan zigun. Enpatiari esker, bestea ulertu eta harekin identifikatzen gara, eta laguntza, babesa eta kontsolamendua eman ditzakegu. Baina lotura afektibo horrek orekatua izan behar du.

Ekpatiaz hitz egingo dut, hain zuzen ere, 2005ean José Luis González de Rivera Psikiatriako katedradunak sortutako terminoaz. Ekpatia enpatiaren kontzeptu osagarria da: kutsatze emozionala eta eragindako sentimenduak behar bezala maneiatzeko aukera ematen du; besteekin enpatia eduki genezake, baina ez dugu inoiz geure burua galdu behar prozesu horretan.

J.C. Bermejoren arabera, enpatia da “bestearen lekuan jartzea”; ekpatia, aldiz, “norberaren lekuan jartzea”. Biak ala biak dira beharrezkoak.

La semana pasada Izaskun nos hablaba del significado emocional de la compasión, y nos decía que en ocasiones se tiende a confundir con el término empatía.

Definía la empatía como esa capacidad de entender las emociones, las sensaciones del otro, su mundo interior como si fuera el nuestro, intentando además transmitir al otro que le comprendemos.

Gracias a la empatía comprendemos al otro y nos identificamos con él, pudiendo facilitar ayuda, apoyo y consuelo. Pero esa conexión afectiva debería ser equilibrada. Puede ocurrir que ponernos en el lugar del otro en algunas situaciones pueda hacernos daño, sobre todo si nos quedamos “anclados en su lugar”.

Lo ideal sería encontrar un justo equilibrio, pudiendo ponernos en el lugar del otro sin olvidarnos de nosotros mismos. Por lo tanto, es importante que no confundamos ponernos en el lugar del otro, con instalarnos en el lugar del otro, o quedarnos atrapados en el otro.

Hablaré de la ecpatía, término introducido en 2005 por el catedrático en Psiquiatría José Luis González de Rivera. Ecpatía es un concepto complementario de la empatía, permite un apropiado manejo del contagio emocional y de los sentimientos inducidos. Este término que toma del griego ek-patheia, significa literalmente “sentir fuera”, definiéndolo como el “proceso mental de exclusión activa de los sentimientos inducidos por otros”.

La ecpatía no significa indiferencia, permite una adecuada gestión del contagio emocional, permitiendo protegernos de las consecuencias provocadas por la “fatiga por compasión”, algo que aparece cuando nos concentramos únicamente en las emociones del otro sin tomar en cuenta las nuestras. Nos protege impidiendo que nos manejen o arrastren las emociones ajenas, equilibrando la balanza para una protección emocional y psicológica de uno mismo. Nos recuerda que podemos empatizar con los demás, pero nunca debemos perdernos a nosotros mismos en el proceso.

Si pensamos en algunas circunstancias muy extremas en las que nos dejamos inundar por los sentimientos y emociones que generan, muy probablemente acabemos bloqueados sin poder hacer nada.

Ante cualquier situación y circunstancia, adquiramos el compromiso de protegernos para alcanzar un justo equilibrio y sigamos ofreciendo apoyo y ayuda, no generando un problema mucho mayor.

En palabras de J.C. Bermejo, mientras que la empatía comporta metafóricamente hablando “ponerse en el lugar del otro”, ecpatía comportaría “ponerse en el propio lugar”, y bien es sabido que ambas cosas son necesarias.

                                                                             Lourdes Ochoa de Retana

Errukiaren artea…/El arte de la compasión……

Errukia termino bat baino gehiago da. Hala ere, gaur haren esanahi emozionala nabarmendu nahi dut.

Errukia, enpatia bezala, eguneroko argotean sozializatu diren bi kontzeptu dira, eta, azkenean, beren esentzia galdu dute.

 Errukiaren artea besteen mina barneratzeko gai izatea da, min hori arintzeko asmoz, gure ni barruan barneratzeko aprobetxatuz, gure hazkunde pertsonalari lagunduko dion ekarpen gisa.

Gure gaur egungo errealitatean, pandemia-egoera oraindik hor egonik, gera gaitezen denok pentsatzera errukiberak ote garen. Egia esan, denok, herritarrek, osasun-arloko profesionalek errukitsuak gara?

Kalkutako Teresa amak esan zuen bezala, errukibera nagusienak:

 “Zenbait pertsona gure bizitzara datoz, ongintza gisa. Beste batzuk gure bizitzara datoz, lezio gisa”

La compasión es un término cuyas acepciones son varias si nos remitimos al diccionario de la lengua española; una de ellas dice así: sentimiento de pena, ternura y de identificación ante los males de alguien. Son muchos los que le otorgan un carácter meramente bíblico o religioso. Sin embargo, hoy quiero destacar su significado emocional. Y es que la compasión es ante todo una emoción.

Ser compasivo es ni más ni menos que tratar de conectar y comprender el sufrimiento ajeno. Y hacerlo de una forma emocional, intentado de alguna manera paliar el dolor del otro. En ocasiones, se tiende a confundir el término compasión con la empatía. Y no es lo mismo. La empatía es esa capacidad de entender las emociones, las sensaciones del otro, su mundo interior, como si fuera el nuestro y además intentando transmitirle al otro que le comprendemos.

La compasión, al igual que la empatía, son dos conceptos que se han socializado tanto en el argot diario, que han terminado perdiendo su esencia. Personalmente me gusta pensar que son valores fundamentales en una relación que puede ser de muchos tipos:

familiar, de amistad, social, y terapéutica. Y es en esta última en la que me gustaría hacer un poco más de hincapié.

Los profesionales de la salud deben ser compasivos por antonomasia, y practicar con sus pacientes y usuarios una relación de empatía terapéutica cuando la situación así lo requiera. Esto es algo que parece debiéramos darlo por añadidura, pero no siempre es así. Es una obviedad, que todos aquellos profesionales que trabajan con personas frágiles, enfermas, que están pasando un proceso de dolor, sufrimiento, un final de vida o un duelo deben mostrar una actitud compasiva, pero ¿realmente sabemos cómo hacerlo? Porque ser compasivo no es compadecerse del otro ni sentir pena por él. Se trata de una emoción que va mucho más allá de eso. Cuando se siente pena por esa otra persona que nos traslada su dolor físico o emocional, su pena, sus sentimientos de tristeza, no estamos siendo compasivos sino intentando huir del sentimiento desagradable que produce en nosotros, y que lejos de saber manejar evitamos con conductas de huida y comentarios desafortunados en algunos casos, llegando a sentir alivio propio por no encontrarnos en su situación. Quizá todos debamos hacer un ejercicio de autocrítica y de autorreflexión que nos lleve a pensar si estamos siendo compasivos, si nuestra atención es siempre lo más humanizadora posible. Porque la compasión es un arte que se aprende, se modela y se interioriza.

El arte de la compasión consiste en ser capaz de interiorizar el dolor ajeno con el objetivo de paliarlo, aprovechándolo para interiorizarlo en nuestro yo como un aporte que contribuya a nuestro crecimiento personal. Cuando somos compasivos de una forma natural obtenemos múltiples beneficios personales: somos más empáticos, humildes, solidarios, además de desarrollar una cultura de sentimientos positivos que nos acompañarán en nuestro día a día.

Tal y como relata José Carlos Bermejo en su libro “Empatía terapéutica”, el encuentro compasivo humanizador es la suma de tres elementos: la gratuidad, la proximidad del tocar y del ser, y la hondura de entrar a compartir la herida más profunda de la otra persona.

En nuestra realidad actual, coleteando aún la situación de pandemia parémonos todos a pensar si somos compasivos. ¿Realmente todos, ciudadanos, profesionales de la salud somos compasivos? No hay nada más gratificante que la satisfacción del acompañamiento, sostener y comprender, escuchar no con las orejas sino con nuestros oídos y sentidos…. Solo desde esa actitud comenzaremos a poder hablar de compasión con mayúsculas. Debemos vencer y trabajar nuestros miedos interiores, esos que nos llevan a huir ante el dolor del otro; sin saber que a través de ese camino de la compasión podemos llegar a ser mucho más auténticos y mucho más felices.

Como decía la Madre Teresa de Calcuta, compasiva por antonomasia:

“Algunas personas vienen a nuestra vida como bendiciones. Algunas vienen a nuestra vida como lecciones”.

                                                                                                                      Izaskun Antunez

e-Pazientea: prest al gaude hori izateko? Eta profesional sanitarioak paziente digital batekin lan egiteko?/ e-Paciente: ¿Estamos preparados para serlo? ¿Y los profesionales sanitarios para trabajar junto a un paciente digital?

mHealth (e-Osasuna), OMEren definizioaren arabera, “medikuntzaren eta osasun publikoaren praktika da, gailu mugikorrek eusten dutena, hala nola telefonoek, pazienteak monitorizatzeko gailuek, laguntzaile digitalek eta hari gabeko beste gailu batzuek”.

e-Pazientea e-osasunean erabiltzen hasi den termino bat da, eta osasun-zerbitzuak tresna teknologikoak erabiliz erabiltzen dituen pazienteari edo balizko pazienteari egiten dio erreferentzia.

4.0 osasuna dagoeneko iritsi da, eta 2.0 ere alde batera utzi da, dagoeneko urrun dagoen horizontean. Pazientearen etxeko zainketak guztiz egokiak dira, eta etorkizuna ere bai, baina horretarako pazientea eta profesional sanitarioak ondo prestatu behar dira. Paziente aktibo gisako programak dira etorkizunaren ardatz, eta hezkuntza digital egokia ere bai.

 “Emaitza desberdinak bilatzen badituzu, ez egin beti gauza bera” Albert Einstein.

Que la tecnología ha transformado la forma en que las personas nos relacionábamos con el mundo es algo que, a estas alturas, es incuestionable.

El mHealth (e-Salud) es, según definición de la OMS, “la práctica de la medicina y la salud pública soportada por dispositivos móviles como teléfonos, dispositivos de monitorización de pacientes, asistentes digitales y otros dispositivos inalámbricos”. Todo ello, incluye aplicaciones sobre el estilo de vida y bienestar que conectan a las personas con dispositivos médicos o sensores, recordatorios de medicación e información de salud a través de mensajes y servicios de telemedicina.

El número de aplicaciones móviles dedicadas a la salud supera en estos momentos las 165.000 de las cuales un 70% se dirige a la población general mientras que un 30% se centra en profesionales y pacientes.

El e-Paciente es un término que ha comenzado a utilizarse en la e-Salud, y se refiere al paciente o potencial paciente que utiliza los servicios de salud empleando para ello herramientas tecnológicas. Además, se siente comprometido con la gestión de su salud en iguales términos que un profesional sanitario. Es al mismo tiempo usuario de las herramientas Web y es capaz de gestionar los servicios de salud y búsqueda de información a través de herramientas de comunicación electrónica.

Hoy en día, y más tras el paso devastador de la pandemia por nuestro sistema sanitario, la presencialidad ha bajado hasta mínimos insospechados y se ha exigido de alguna manera al usuario del SNS que se adapte a las nuevas tecnologías sin previa formación. Toca cambio de chip de los dos lados del tablero, uniendo fuerzas y remando juntos para poder avanzar en este sentido. La salud 4.0 ya ha llegado, dejando de lado incluso la 2.0 en un horizonte ya lejano. Vivimos rodeados de tecnología, móviles, relojes que nos miden de todo y con nuevos proyectos de wearables (tecnología vestible) que no tardarán en llegar.

Los cuidados del paciente en casa son totalmente adecuados y son el futuro, pero para ello se debe de preparar bien al paciente y a los profesionales sanitarios. Programas como Paziente Bizia-Paciente Activo son el eje de este futuro y una correcta educación digital también. El paciente debe de aprender a informarse y para ello una correcta búsqueda en internet será totalmente licita, pero ahí está la clave, en que esta búsqueda sea correcta.

Los profesionales sanitarios no deben ser la única información de los pacientes, pero tienen que ser un activo importante a la hora de guiar a los pacientes o a la sociedad en general a buscar y sobre todo a encontrar en internet información real, veraz y basada en la evidencia.

Dentro de las dificultades de la mhealth en general y los e-pacientes en particular es la protección de datos personales y que el paciente pueda caer en información falsa, bulos o incluso curas o terapias milagrosas que quieran engañarles. Por ello, es importante una buena educación digital. Los avances del SNS en salud digital van al ritmo de los avances en protección de datos personales. No se puede abrir una puerta sin que este totalmente protegida. Primero aseguramos y luego actuamos.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” Albert Einstein.

                                                                                                              Tania Herrera

Zorionak eta Urte Berri On!!