Gripea ala katarroa? Gripe vs catarro.

Urtero bezala, iritsi da guregana gripearen epidemia.

Como todos los años por estas fechas, la consabida epidemia gripal ha llegado hasta nuestros hogares vascos. Lo hace con fuerza, tal y como hemos visto publicado estos días atrás en los medios de comunicación.

Jendeak ez ditu ondo bereizten gripea eta katarroa eta askotan nahasteko joera dago.

Pese a todo y contra todo pronóstico aún sigue existiendo entre la población cierto confusionismo a la hora de hablar de gripe y de un vulgar catarro. No es lo mismo, y dado que estamos en plena campaña gripal, creo que merece la pena que aclaremos conceptos y desmitifiquemos leyendas urbanas que circulan aún al respecto.

Katarroa urteko edozein momentutan azaltzen da, gripea berriz neguko gaixotasuna da. Biak birusek sortzen dituzte.

Katarroan oso ohikoa da mukiak botatzea, doministikuak, eztarriko min arina eta begietako narridura. Sukarra azaltzen bada, arina izaten da.

El catarro o resfriado puede aparecer en cualquier momento del año. Esta producido por un virus, y se caracteriza por estornudos frecuentes, rinorrea, lagrimeo, y leves molestias de garganta. SI aparece fiebre, suele ser escasa, lo que llamamos febricula, y se trata de un cuadro de unos días de duración que no precisa más tratamiento que el de beber líquidos abundantes para que el
moco sea fluido y podamos expectorar sin dificultad. EL MEJOR EXPECTORANTE ES EL AGUA. Para aliviar la congestión nasal, un paracetamol es suficiente, o incluso algún antihistaminico nasal.

Gripearen kasuan, sukarra altua izaten da, (38 gradutik gorakoa). Buruko mina, ahulezia eta muskuluetako mina ohikoak dira. Batzuetan sudurreko kongestioa, eztarriko mina eta eztula ere agertzen dira.

gripe_resfriado.jpg

Tratamendua likido asko edatea eta sukarraren aurkako botikaren bat hartzea da bi kasuetan.

La gripe, por el contrario, se trata de una enfermedad común y característica del invierno. Y es aquí donde encontramos la primera diferencia clara con respecto al catarro del que hablábamos antes. También está ocasionada por un virus (Influenzae), y en este caso la sintomatologia es de fiebre alta, dolores musculares, tos y a veces dolor de garganta. NOS OBLIGA A GUARDAR REPOSO EN CAMA POR VARIOS DÍAS. Aliviaremos el cuadro con anti térmicos y líquidos para mantenernos hidratados.

Prebentzio neurri nagusia gripearen aurkako txertaketa da. 65 urtetik gorakoei, gaixotasun kronikoren bat dutenei, haurdun daudenei eta osasuneko langileei zuzenda dago.

Para la prevención de la gripe contamos con la posibilidad de podernos vacunar frente a ella todos los años, siguiendo los consejos que desde Osakidetza se brinda a la llamada población de riesgo, que cada invierno es llamada a administrarse la vacuna en sus Centros de Salud correspondientes.
Los grupos de riesgo están formados por aquellas personas mayores de 65 años, así como todas aquellas que padecen enfermedades crónicas, inmunodeficiencias, transplantados, personal sanitario, cuidadores de pacientes crónicos…. hasta completar un amplio abanico de población que cada año se beneficia de las bondades de la vacuna, que año tras año demuestra su clara eficacia.

Antibiotikoak ez dira eraginkorrak ez katarroaren kasuan ezta gripearenean birusengan ez dutelako inolako eraginkortasunik.

Es importante recalcar que tanto para un catarro como para una gripe, EL TRATAMIENTO CON ANTIBIÓTICOS NO FUNCIONA, al ser sus gérmenes causantes virus y no bacterias. Únicamente en el caso de que cualquiera de estos dos procesos presentasen alguna complicación añadida, y siempre bajo la prescripción de un médico, estaría indicado la toma de un antibiótico.

Es importantísimo que se haga un uso racional y adecuado de la medicamentos, y en especial al hablar de antibióticos. El uso indiscriminado de los mismos, así como el no cumplimiento de su toma cuando nos los prescriben, está conduciendo a una situación peligrosa de RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS, restándoles capacidad y eficacia.

Ez dugu ahaztu behar osasun sistemaren erabilera arduraduna egin behar dugula.

Para terminar, me gustaría abogar una vez más al sentido común, así como a la obligación que tenemos los ciudadanos de hacer un buen uso de nuestro sistema sanitario. Seamos responsables, y en estos días de saturación tanto en las Urgencias, como PACs y consultas de nuestros Centros de Salud, acudamos solo cuando sea estrictamente necesario.

Izaskun Antúnez

Gripe y vacunación.

gripe_es_2016

 

Iñaki Etxebarria

Desde hace una semana y hasta el 17 de Diciembre está en marcha la campaña de vacunación antigripal. Como otros años, los grupos de población a los que está dirigida la campaña son los mayores de 65 años, las personas con diabetes u otras enfermedades crónicas en las que un proceso gripal pueda suponer un riesgo muy importante para su salud, las mujeres embarazadas, y los trabajadores sanitarios.

La gripe es una enfermedad infecciosa causada por un virus  que cursa  principalmente con fiebre alta o muy alta, dolores musculares o también llamados mialgias, dolor de cabeza o cefalea, y mal estado general. La duración de un cuadro gripal es variable pero suele rondar los 7 o 10 días, aunque puede alargarse alguno más. En ocasiones se puede complicar con la aparición de otras infecciones respiratorias sobreañadidas.

Por otra parte, es frecuente que  algunas veces llamemos gripe a infecciones respiratorias causadas por otros microorganismos, generalmente virus, pero cuyos síntomas no son de tanta intensidad. Son procesos que cursan con rinorrea (moquillo), tos, estornudos, sensación de malestar general y fiebre aunque generalmente nunca por encima de los 38º C. Estos procesos víricos suelen ser mucho más benignos y se resuelven en pocos días.

El pronóstico de la gripe es benigno, pero es cierto que en los llamados grupos de riesgo, existe alguna mayor probabilidad de que suponga un importante riesgo para la salud debido a la posibilidad de una complicación en la enfermedad crónica de base o un mayor impacto de los efectos de la gripe en el organismo. Por ese motivo se recomienda vacunar.

El virus de la gripe es un virus que muta (cambia algunas de sus características) con cierta frecuencia. Esa es la causa de que no se pueda garantizar que la vacuna de un año, nos deje unas defensas eficaces para los virus de los años siguientes. De ahí surge la necesidad de tener que vacunar todos los años.

El año pasado  escribimos en este mismo blog una entrada interesante que hablaba de la importancia de vacunarse. Todavía no estamos en época de gripe, aunque sí que empiezan a circular entre nosotros distintos virus que provocan infecciones respiratorias. Tanto en unos procesos como en otros os queremos recordar que tenemos en nuestras manos medidas preventivas muy eficaces para disminuir nuestra probabilidad de contagio y transmisión.

Época de vacunación

Nací en un momento en el que nadie se cuestionaba las vacunas. El lugar donde vivía entonces y donde crecí era una zona obrera.

La Seguridad Social un proyecto que empezaba a forjarse muy tímidamente. Los recursos y la cobertura que ofrecía eran básicos, muy básicos. Y aunque en nuestro país el sistema de aseguramientos data del siglo XVIII, no sería hasta mucho mas adelante que se consolidaría un sistema sanitario” parecido “a lo que hoy conocemos y disfrutamos. Se sientan las bases en Los felices sesenta.

Recuerdo que del colegio nos ponían en filas y nos llevaban al “ Ambulatorio” para vacunarnos a todos. Supongo que sería algo similar a lo que hoy es la Salud Escolar. Y que nos vacunarían de aquello que consideraban más necesario. Mis recuerdos son de la viruela y de esta forma, que nadie cuestionaba, se erradicó de nuestro país y del mundo esa enfermedad

La Pediatría no era gratuita. Había diferentes instituciones que cubrían en cierta medida las necesidades básicas de la población infantil. En Bilbao era” LA GOTA DE LECHE”. Pero las vacunas había que pagarlas.

Hoy oigo a las mamás y a las abuelas quejarse de sus pobrecitos niños que reciben tanto pinchazo y siempre pienso lo mismo: Que suerte tienen los niños! si llegan a nacer unos kilómetros hacia abajo, las mamas sentirían el dolor de no tener a su alcance vacunas para que no sufran enfermedades que los pueden llevar al fin de sus días.

Vivimos un momento que nos ha hecho olvidar el valor de las cosas, simplemente porque son tan fáciles de conseguir y además de forma gratuita, que no podemos calibrar su valor real.

Además nos ampara el que una parte muy importante de la población se vacuna y nos sabemos protegidos por la inmunidad de los otros. En el caso de las vacunas de la edad pediátrica es un argumento no expresado pero muy evidente. Se nos olvida que si nadie se vacunara volveríamos a vivir epidemias de enfermedades que ya nadie recuerda.

Algo similar sucede con la vacuna de la Gripe.

Nos la ofrecen todos los años y cada año nos planteamos si ponérnosla o no.

Sólo en situaciones especiales, como la del año en que creíamos que iba a haber una epidemia de Gripe A, no dudamos en ponérnosla. Ese año no se podía encontrar una sola vacuna en ninguna farmacia.

Olvidamos fácilmente que la Gripe estacional mata cada año en el mundo, de forma directa o indirecta, a más personas de las que han fallecido por Ébola en diez años. ¿Y que habríamos hecho si hace unos meses nos ofrecieran una vacuna contra el Ébola?

Además están las falsas creencias que todos hemos oído alguna vez sobre la vacuna de la Gripe. Por ejemplo:” cuando me vacuno me pongo malísimo”  o “si estoy sano para qué me voy a vacunar” o “yo nunca cojo gripe”. También está el “me lo voy a pensar, todavía hay mucho tiempo”

Es cierto que la primera vez que nos vacunamos podemos sufrir una reacción  que nos haga sentir “griposos”. Dura un día o dos, aparece bruscamente malestar general, decimas de fiebre, dolor de cabeza, etc. Suele ser un proceso leve  y no es habitual que las próximas veces que nos vacunemos nos vuelva a pasar.  

Nos vacunamos para seguir sanos, la vacuna no nos enferma. Al contrario. La vacuna se fabrica con virus inactivados y prepara a nuestro organismo para defenderse cuando llegue la epidemia, porque nuestro sistema inmunológico ha tenido tiempo de reconocer los virus y prepararse para defenderse de ellos. Por eso es importante que si pensamos vacunarnos, lo hagamos lo antes posible. Se necesita un tiempo para crear inmunidad.

Contraer una Gripe puede producir complicaciones importantes a las personas que ya tienen algún problema de salud, a los ancianos, a las embarazadas.

Me pregunto si merece la pena exponerse más de lo necesario

Y no sé qué pensáis vosotros, pero yo me vacuné contra la Gripe ayer.

Magdalena Vázquez

A %d blogueros les gusta esto: