Horrelako istorioak ez daitezela ahaztu. Que historias así no queden en el olvido.

Benetan gertatutako istorio ikaragarri bat kontatuko dizuet.

Ingeleseko boluntario taldean, zortzi etorkin ekuadortarrez osatutako familia bat ezagutu nuen duela zortzi urte. 

Istorio honetako protagonista, emakume borrokalari eta familia buru bat da.

60ko hamarkadan jaio zen, Jimbura urruneko herrixkan, Ekuador hegoaldean, Quitotik 824 km-ra eta Chimborazotik 650 km-ra (munduko gailurrik altuena, Everest baino gorago). Familia oso apal batean bizi zen, zazpi anai-arreba ziren.

Gaur egun ere haurtzaro eta nerabezaro triste bateko oroitzapenak gordetzen ditu, baita batere zorionik ez duen ezkontza batekoak ere.

Hiru urte zituenean, lehen aldiz etxetik bota zuten bera bakarrik ezagutzen ez zuen familia batekin 10 urte bete arte. Haurtzaro osoa igaro zuen bere etxetik urrun.

Amak, ikusi bezain laster, harrapatzen zuen lehenengo gauzarekin jotzen zuen. 

Hamalau urte bete berritan, bere amak ezkontza bat diruz konpondu zuen ezagutzen ez zuen eta bera baino askoz zaharragoa zen gizon batekin. Behin baino gehiagotan gogoratzen du bere senarrak erabiltzen zuen pistola bere buruan. Benetako tortura psikologikoa jasan zuen. Hainbeste traumatizatu zuen hark, non gaur egun ezin du hura burutik ezabatu.

Tristuraz, 2009. urtearen hasieran, bere senarrak jakin gabe, behar zuen dirua bildu ondoren, Madrilera hegaldi bat erosi zuen. 

Hemen irabazten zuen euro bakoitza Ekuadorreko familiari bidaltzen zion.

Pozik sentitzen zen egunetik egunera esklabotza hartatik urruntzen ari zela ikusita. 

Pixkanaka, familia osoa ekarri zuen, ama izan ezik. 

Baina pozak ez zion askorik iraun. 2010ean, gizon bat ezagutu zuen, eta harekin haur eder bat izan zuen, baina gero banandu egin behar izan zuten.

2017ko uztailean Jimburara itzuli zen, bere herrixka maitera. Amak besoak zabalik hartuko zuelakoan zegoen, hainbeste urtez harengandik urrun egon zelako, baina zoritxarrez ez zen horrela izan.

Gaur egun, istorio honetako protagonistak eta bere seme-alabetako batzuek iraganeko tratu txarren eta indarkeriaren ondorioak jasan dituzte. Zorionez, profesionalen laguntzarekin dena gainditzen ari dela dio.

Permitidme que os cuente una historia. Una historia que tiene comienzo en tierras lejanas.

Una historia impresionante basada en hechos reales.

En el grupo de voluntariado de inglés al que pertenezco, conocí hace ocho años a una familia compuesta por ochos inmigrantes ecuatorianos, a los que ayudo en lo que buenamente puedo en cada una de las tareas con este idioma.

La protagonista de esta historia es una mujer, la cabeza de familia, mujer luchadora incombustible y de carácter afable.

Nació en la década de los 60, en la remota aldea de Jimbura, al sur de Ecuador, a 824 km de Quito y 650 km del Chimborazo (la cumbre más alta del mundo, por encima del Everest), en plena cordillera de los Andes.  Vivía en el seno de una familia muy humilde, siete hermanos y un solo varón.

Todavía hoy guarda recuerdos, no solo de una triste niñez y adolescencia sino también de un matrimonio nada feliz.

Tendría no más de tres años por lo que le dijeron sus hermanos mayores, cuando le echaron por primera vez de casa. A ella sola, a ningún otro hermano más, le separaron y llevaron lejos de la casa hasta los 10 años, y con una familia extraña.

Pasó toda la niñez lejos de su hogar, de sus hermanos, en una casa donde se sentía como una extraña. Echaba mucho en falta a su familia, recuerda que lloraba mucho cuando veía a otros niños con sus padres y sus hermanos.

Solía salir de la casa sin ser vista, sin comida ni agua, con aquel sol tropical que parecía “reventarle” la cabeza.

Debía caminar un día entero hasta llegar a la aldea de Jimbura, al principio se perdía y le sorprendía la noche en el camino.

Lo peor era cuando debía cruzar la selva de Sikirava, no se atrevía al principio a internarse en la jungla, oír los ruidos de los animales durante el trayecto le daba un miedo espantoso.

Tampoco se libraba del caudaloso rio Mermayo, infectado de saurios bien visibles en la orilla opuesta.

Los puentes de las aldeas de entonces eran de troncos deformes, dejados al azar en el rio sin ningún cuidado, o con gruesas piedras irregulares abandonadas en el agua de manera desordenada.

aIba de una orilla a otra del rio, saltando de piedra en piedra, pisando cuidadosamente el suelo para no hacerse daño en los pies con los salientes. Con mucho cuidado de no resbalar y caer al agua. Además no podía ni agarrarse a la “barandilla”, siendo tan niña tenía poca altura y no llegaba a la cuerda.

Cuando llegaba a casa, cansada, hambrienta y sedienta por la caminata, su madre nada más verle le pegaba con lo primero que pillaba. Cuenta que era tal el odio el que le tenía, que terminaba con los brazos reventados a golpes. “¿Por qué me pegas mamá, por qué?”. Era tan cruel con ella que su padre le decía, algún día la vas a matar.

Siendo niña aún y viviendo en la otra casa, escuchó a los señores como tramaban llevar a alguien a la selva para acabar con su vida, no podía dormir por las noches pensando que podía ser ella.

Las desgracias no venían solas, parecía que el destino se hubiera cebado con ella.

Recién cumplidos los catorce años, su madre arregló por dinero una boda con un hombre que no conocía, un hombre mucho mayor que ella. El matrimonio tampoco fue mejor, desgraciadamente cada día se sentía más infeliz. Recuerda en más de una ocasión sentir en sus sienes la frialdad del metal del cañón de una pistola, la pistola que usaba su marido. Era una auténtica tortura psicológica. Le traumatizó tanto aquello, que aún hoy día es incapaz de borrar aquello de su mente.

Fue muy triste y cruel para ella escaparse de Ecuador empujada por aquella situación de amargura constante, abandonando a su familia que tanto quería.

A principios de 2009, a espaldas de su marido y a pesar de no haber salido nunca de la aldea, consiguió juntar dinero prestado (que luego devolvió), entre la gente de aldeas vecinas, suficiente para un vuelo Quito-Madrid.

Primero se estableció en Sevilla, y más tarde decidió venirse a Euskadi. Fue duro, por una parte pensaba en su familia allá, por otra, aquí llegó a pasar hambre.

A diario tenía que desplazarse a Izarra donde trabajó varios años. En más de una ocasión el conductor del autobús le pagó los viajes. Cuenta que en la estación de autobuses la gente se compadecía de ella, y le compraban bocadillos.

Todo, cada euro que ganaba se lo mandaba a la familia de Ecuador.

En esa etapa aunque por poco tiempo, empezó a ver la luz al final del túnel, se sentía feliz viendo como cada día se alejaba más de aquella esclavitud, e imaginándose a su familia aquí con expectativas de futuro.

Poco a poco fue trayendo a toda su familia, incluso a sus hermanos, aunque no a su madre, aún hoy día la sigue despreciando.

Pero poco dura la alegría del pobre. En el año 2010 cuando conoció a un hombre con el que tuvo un niño precioso, pero más tarde tuvieron que separarse.

En julio de 2017 volvió a Jimbura, su querida aldea. Es cierto el dicho popular de que el buey no es de donde nace sino de donde pace. Pero también es verdad que la tierra tira y mucho, y a ella mucho más todavía. Iba con la esperanza que su madre la recibiera con los brazos abiertos, al estar tantos años lejos de ella, pero desgraciadamente no fue así.

Actualmente la protagonista de esta historia y algunos de sus hijos han sufrido secuelas a consecuencia del maltrato y la violencia del pasado. Aunque relata que afortunadamente con ayuda y apoyo de los profesionales todo ya se está superando.

Que historias así no queden en el olvido.

                                    Que todos tomemos conciencia de ello.

                                 Luchemos para erradicarlas para siempre.

Teo Alonso monitor Paziente Bizia-Paciente Activo

 

Zinema gogora ekarriz, poztazunak etxean. Pequeñas alegrías en casa evocando al cine

Etxean jarraitzen dugu, eta baliteke egoera hau oso erreza ez izatea; baina errutina hautsi behar dugu. Gaurko postean gure eguneroko une desberdinak zinemako film desberdinekin alderatuko ditugu.

Gutako bakoitza geure bizitzako gidoilariak eta zuzendariak gara.

Egunero geure bizitzari alaitasun edo sari txikiak ematen badizkiogu errutina errazago eta eramangarriago izango da, estimatzen dituzun pertsonen partetik maite zaitut entzutea edo esatea, eguzkia hartu eta naturaz gozatzea, gure leiho, balkoi edo terrazetatik, etxeko guztiak elkartuta egoteaz gozatzea…

Ez dugu ahaztu behar bakoitzaren eguneroko une pertsonala zaintzeaz ariketa eginez, erlaxatuz edo dutxaz edo bainuaz aprobetxatuz, krema hidratatzailea aplikatuz…

Ezin dugu ahaztu gizarte-arloa, batzen eta gauza positiboak ekartzen dizkiguten pertsonekin harremana edukiz, balkoietara txalo eginez, urrun daudenei telefonoz deituz eta aspaldi  harremanetan jarri ez garen pertsonekin harremanetan jarriz.

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Seguimos en casa y para alguno tal circunstancia puede ser no muy fácil; pero a pesar de la situación no nos podemos dejar vencer por la rutina por lo que las sucesivas jornadas no deben convertirse como los días del protagonista de la película” el día de la marmota” donde cada mañana se despertaba de la misma manera y le ocurrían exactamente las mismas cosas para tristeza y aburrimiento de él.

Puestos a evocar títulos en nuestra mente, pienso que más acorde a nuestra forma de ser es la película “La vida es bella” de Benigni donde un padre es capaz de convertir un campo de concentración en un lugar de juegos divertido para su hijo pequeño, de la misma forma que, salvando las distancias, los padres entretienen a sus hijos hoy en día en casa.

Llegados a este punto de la película, nunca mejor dicho, debemos tener claro que cada uno de nosotros somos los guionistas o por que no directores de nuestra vida y más en la situación que nos acontece. Pues bien, una de las herramientas que tenemos a nuestro alcance para tal objetivo es el darnos pequeñas alegrías o premios cada día para hacernos la vida o rutina más fácil y llevadera y así ante la pregunta de cuáles pueden ser estos premios o pequeñas alegrías que nos podemos otorgar estos días en nuestros hogares gracias a las ideas aportadas por los miembros del grupo Paziente Bizia-Paciente Activo en casa he de decir que nunca una carta a sus majestades los reyes magos hubiera sido tan completa ni aunque fuera escrita por el propio Macaulay Culkin protagonista de la película ”Solo en casa”.

Así inicia esta lista de pequeñas alegrías, el escuchar o decir te quiero de parte de las personas que estimas, bailar solo o acompañados tipo Dirty Dancing o West Side Story. Tomar el sol y disfrutar de la naturaleza, aunque sea desde nuestras ventanas, balcones o terrazas emulando a Robert Redford y Meryl Streep en memorias de África, o incluso desayunar en dicho balcón con o sin diamantes.

Disfrutar de estar todos los de casa unidos como en” La familia y uno más” y poder disfrutar de comer y cenar todos juntos, así como de las sobremesas tan cotizadas en nuestros días rutinarios llenos de estrés, incluso sorprenderse por no protagonizar” la guerra de los Rose” llevándose bien en el confinamiento con tu pareja tras esta larga e intensa convivencia y todo ello a poder ser aderezado con mañanas o tardes de risoterapia.

Además no hay que olvidarse del momento diario personal de cada uno, queriéndonos un poco más haciendo ejercicio, relajación o aprovechando para arreglarnos con una buena ducha o baño, aplicando crema hidratante con o sin masaje sobre nuestro cuerpo o el del prójimo, haciendo limpieza de cutis, aplicando mascarilla capilar y facial asi como vestirnos con ropa bonita para que al finalizar, uno mismo o el público presente en casa te halague con piropos o viceversa y emules a Julia Roberts en Pretty Woman paseando por Rodeo Drive permitiéndonos así recibir los cumplidos de las personas de nuestro entorno.

Tampoco hay que olvidarse del área social manteniendo relación con personas que sumen y nos aporten cosas positivas, saliendo a los balcones a aplaudir, llamando por teléfono a quienes están lejos y hace tiempo con los que no contactabas ya que ahora les pillas en casa seguro; incluso, quedar para el aperitivo virtual por videollamada o para tomar un café via wasap, en definitiva se trata de disfrutar de cada minuto ante la espera que llegue el the end, creando nuestro propio film.

Irene Duo y participantes de Paziente Bizia- Paciente Activo en casa.

 

Osasuna eta zaintza gizatiartzen. Humanizando la salud, humanizando el cuidado

Humanizazioa hitza modan dagoela ematen du. Batez ere osasunarekin erlazionatuta dauden gaiekin.

Ekimen desberdinak daude hau lortzeko.

Parece que esta palabra, humanización, esté de moda. Y lo está, sin duda en todo lo relacionado con la Salud, ese bien tan preciado por todos los mortales. En los últimos tiempos,cada vez con más frecuencia, conocemos de Servicios de Salud del Estado que se suman a iniciativas diversas en las que el fin es humanizar la Salud.

Zer da osasuna gizatiartzea edo humanizatzea?

No es tarea fácil, a mi juicio, tratándose de algo tan importante acercarse al objetivo. Generalizar en ello nos lleva al desconocimiento, porque ¿qué es exactamente humanizar la Salud?.

Pertsona batek osasunarekin erlazionatuta dagoen atentzioa jaso behar duenean, langile desberdinekin egoten da kontaktuan.

Desde que cualquier persona necesita recibir una atención relacionada con su salud, entra en contacto con diferentes profesionales (médicos, enfermeras, auxiliares de Enfermería, administrativos, personal de limpieza…) de los que recibe una atención concreta. Debemos tener en cuenta que todos y cada uno de  ellos forman parte de esa cadena de engranaje en el que todo suma.CompasiónHumanización

Komunikabide desberdinetan irakur ditzazkegu esker honeko hitzak gaixoek jasotako tratuarengatik.

Con frecuencia, bien en la prensa o a través de las redes sociales encontramos notas de agradecimiento de pacientes y/o sus familiares agradeciendo el trato dispensado durante su proceso de enfermedad, y en otros por haberles acompañado en su proceso final.

Osakidetzako langileok denbora daramagu pertsonei bideratutako arreta lantzen.

Desde Osakidetza se viene trabajando en una línea de atención por parte de los profesionales que integran esta Organización, basada en la atención centrada en la persona, y dando importancia a la información recibida, al trato, la accesibilidad, el confort en cualquiera de las etapas de la vida. Especial hincapié se realiza sobre todo con aquellos pacientes que precisan unos cuidados paliativos en la fase final de su enfermedad, para que éstos sean de la mejor calidad posible, intentando mantener a la persona en su entorno familiar hasta el último momento, si es ese su deseo.

Todo esto nos obliga a todos a ser cada vez un poco mejor. Los profesionales dando lo mejor de nosotros cada día, y a la población intentando acercarse a la figura sanitaria como referente de confianza y garante de calidad de la atención recibida y también de la percibida.

Eman diezaiogun ongietorria osasun zaintzen humanizazioari.

Sea de la forma que sea, demos la bienvenida a esa humanización de la atención sanitaria, del cuidado. Tenemos a tantos y tantos profesionales que nos dan cada día lo mejor de sí mismos, haciendo lo que también conocen: cuidar, preciosa palabra.

Izaskun Antúnez Tricio

Asistentzia, kalitatea eta humanizazio. Asistencia, calidad y humanización

Zerbitzuak eta erakundeak pertsonen beharretara bideratuta al daude?

¿Están orientados los servicios y las organizaciones a las necesidades de las personas?

¿Están orientadas las actividades administrativas, organizativas y de gestión a las necesidades de las personas?

¿Creemos realmente que está la persona en el centro de las intervenciones que se realizan en salud?

Kalitateari buruz hitz egiten dugunean protokoloetan, arauetan… pentsatzen dugu.

Cuando hablamos de  calidad habitualmente pensamos en procesos,  protocolos, normas,  auditorias, etc.

Humanizar la asistencia significa hacerla digna del ser humano y coherente con los valores que él siente. Es hacer una realidad más humana, menos cruel y menos dura.

Humanizazioa egunero eraikitzen da.

La humanización se construye día a día, cuando proveemos cuidados y atención, cuando expresamos “tú eres persona y te trato en su totalidad, como un ser humano”.  Ofreciendo una asistencia integral con calidez, y respondiendo a las dimensiones psicológica, biológica, social y espiritual de la persona.

Para J.C. Bermejo, humanizar es un asunto ético, tiene que ver con los valores que conducen nuestra conducta en el ámbito de la salud. Hablamos de humanización cuando los valores llevan a diseñar políticas y programas, y a realizar cuidados y velar por las relaciones asociadas con la dignidad de todo ser humano.

Aurrerapen teknologikoak oso garrantzitsuak dira osasun arloan, baina inoiz ez da giza faktorea ordezkatu behar.

La atención sanitaria ha salido fortalecida gracias a la tecnología, en relación a la prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación etc., pero ésta nunca debe reemplazar al factor humano. La tecnología también repercute en el trato, se corre el peligro de llegar a una especie de “cosificación” y alejarnos de una visión global de la persona.

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Zerbitzuen humanizazioa, kudeatzaileen, erabiltzaileen eta profesionalen kezka nagusienetariko bat da.

La humanización de los servicios es una de las mayores preocupaciones que afrontan los gestores, los profesionales, y los usuarios de los sistemas de salud.

Existe una necesidad de brindar una atención más humanizada  y responder a las aspiraciones del paciente y a su condición de persona, respetando su dignidad, fomentando su autonomía, facilitando la continuidad en la atención, la accesibilidad, la participación, la seguridad, la confianza, el respeto, la calidad en el trato, la información, la comunicación,  etc.

Eguneroko praktikan, kalitatea eta humanizazioa elkarrekin joan behar dira.

Calidad y humanización son dos principios que han de ir estrechamente unidos en la práctica diaria. Una organización que busca la humanización debe abrirse continuamente a una actitud valiente y creativa.

Profesionalen jarrerak desberdintzen du asistentzia humanizatu bat.

Y lo que marca  la diferencia entre una asistencia humanizada y una que no lo es, es la actitud de los profesionales. Los profesionales somos los principales agentes de la humanización de la asistencia sanitaria, nuestra implicación y dedicación son las claves del éxito.

Un sistema sanitario humanizado es aquél cuya razón de ser es estar al servicio de la persona y, por tanto, pensado y concebido en función del hombre. Para  que  esto  se  realice  debe  ser  un  sistema  sanitario integrado, que proteja y promueva la salud, que  corrija  las  discriminaciones  de  cualquier  tipo,  que dé participación al ciudadano en el mismo y, en definitiva, que garantice la salud de todos los ciudadanos en su concepción de estado completo de bienestar físico, mental y social, tal como declara la Organización Mundial de la Salud.

 Por tanto ha llegado el momento de la acogida, del abrazo y la hospitalidad. El momento de la calidad en la mirada y el contacto visual. El momento de recuperar algunos recursos que tenemos algo olvidados, tales como las manos o la palabra. El momento de escuchar, y de escuchar con todos los sentidos. El momento de mirar desde el punto de vista del otro, para comprenderle mejor. Y el momento de mirar con confianza, no juzgando, con paciencia y aceptación.

“Pertsonak beti berdinak dira, begiradek bakarrik egiten dituzte desberdin”

“Las personas son siempre las mismas, solo son las miradas las que las hacen diferentes”

“Gaur mahaiaren edo ohearen alde batean aurkitzen gara, baina egunen batean egoera alda daiteke eta guk eska dezakegu maitasun eta duintasun hori”

 “Hoy nos encontramos a este lado de la mesa o a este otro lado de la cama, pero quizás algún día o tal vez mañana, cambie la situación, cambiemos de posición, y  seamos nosotros los que reclamamos ese afecto y esa dignidad que un día no supimos dar.”

 

Lourdes Ochoa de Retana

Yo quiero ser humana ¿Y tú?

 

Hoy os voy a hablar de un tema que me preocupa mucho y sobre el que estoy profundizando últimamente porque me parece que es la base de las relaciones humanas. Afortunadamente este tema cada vez está preocupando más a los profesionales y a las organizaciones sanitarias. Este tema no es otro que la deshumanización en las relaciones pero especialmente me preocupa en el ámbito  de la salud.

El termino deshumanización es utilizado en muchos contextos  y lo podemos definir como el proceso mediante el cual una persona o un grupo de personas pierden o les quitan sus características humanas.

Cualquiera de las profesiones sanitarias, así como otras profesiones, tienen como finalidad ayudar en momentos de vulnerabilidad de los seres humanos, a atender sus necesidades, prevenir su sufrimiento, ayudarles a aceptar sus limitaciones y a recuperar una vida en equilibrio para que la vivan de la manera más sana y autónoma posible.

Cuando hablamos de humanizar, hablamos de tratar a las personas en su globalidad, teniendo en cuenta todos los planos de su vida, no solamente el plano físico, sino también el social, el intelectual, el emocional y el espiritual. Por eso cuando tenemos relaciones deshumanizadoras es porque obviamos uno o más de estos planos.

Muchas veces en la atención sanitaria, se tiende a despersonalizar las intervenciones o cuidados, se llega a tratar a la persona como si fuera una cosa, un objeto. Y los objetos no tienen sentimientos, ni planos sociales, ni espirituales, ni intelectuales por lo tanto cuando despersonalizamos la intervención lo que hacemos es ceñirnos al plano físico olvidando los demás,  provocando así una deshumanización de la intervención.

Hablar de las causas de deshumanización en salud nos podría dar para más de un post y podríamos filosofar sobre ellas durante horas y horas. Para mí hay dos causas que destacan sobre las demás:

Una de ellas es la “cosificación” de los pacientes. Es  algo habitual en el sistema sanitario, sobre todo en la atención hospitalaria donde las relaciones son más cortas y no conocemos el contexto global de la persona. Por lo tanto se trata prioritariamente la enfermedad que le ha llevado al hospital y no el impacto de esta enfermedad en todos los planos de su vida. En atención primaria, se conoce más  el contexto global de la persona y se tiene más tiempo, ya que se está en la vida de esa persona como referentes sanitarios durante mucho tiempo y generalmente con todos o muchos de los miembros de esa familia, por lo tanto es más fácil trabajar esas relaciones personales.

Otro problema importante es la falta de competencias interpersonales. A los profesionales sanitarios en sus estudios no se les forma, o se les forma poco,  en habilidades comunicacionales, en inteligencia emocional, en humanización del cuidado. Por lo tanto muchas veces la falta de recursos y habilidades  para manejar estas situaciones hacen que se huya de ellas.

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Pero como ya sabéis que a mí me gusta ver siempre la vida desde un punto positivo os tengo que decir que  si he visto una evolución en los profesionales sanitarios en los últimos años. Creo que la deshumanización de los cuidados había llegado a unos límites muy graves y hay un sentir dentro de muchos profesionales de que es absolutamente necesario recuperar la humanización en los cuidados. Ya se están haciendo en muchos hospitales, acciones y campañas de humanización de los cuidados con muy buenos resultados sobre los pacientes. Ya nadie pone en duda de que en los servicios de Cuidados Paliativos esto es una prioridad. Así mismo en los planes de formación continuada de muchos servicios sanitarios se están introduciendo temas como la humanización de los cuidados, habilidades de comunicación, Inteligencia emocional, etc… Creo que este problema existe y es real, pero también creo que los profesionales y sistemas  sanitarios son conscientes de él y están trabajando para resolver los problemas secundarios de él.

He visto muchos procesos de transformación personales y también he vivido el mío propio, por lo que estoy absolutamente convencida de los beneficios de tratar a la persona como un todo.

Es indiscutible a estas alturas la importancia de que te miren a los ojos cuando te saluden, cuando te dan un mala noticia, que te tiendan la mano para ayudarte a levantarte cuando te has caído, que te dejen un hombro sobre el que llorar, que se alegren por ti cuando tienes un éxito, que te ayuden a resolver tus dificultades…..en fin podría seguir y seguir y nunca acabaría….pero todas estas cosas no lo olvidéis…..lo tenemos que hacer todos y cada uno de nosotros en nuestro día, en nuestro ámbito y así entre todos construiremos un mundo mejor….un mundo más humano….

Hoy especialmente quiero dedicar mi post a una persona que está pasando por uno de los momentos más difíciles de su vida, me gustaría poder acoger su dolor y aportar todo lo que pueda para que mejore cuanto antes. Pare ella y para todas las personas que están pasando por momentos difíciles va este post.

Yo quiero ser humana y para ello estoy trabajando ¿Y tú?

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