Zinema gogora ekarriz, poztazunak etxean. Pequeñas alegrías en casa evocando al cine

Etxean jarraitzen dugu, eta baliteke egoera hau oso erreza ez izatea; baina errutina hautsi behar dugu. Gaurko postean gure eguneroko une desberdinak zinemako film desberdinekin alderatuko ditugu.

Gutako bakoitza geure bizitzako gidoilariak eta zuzendariak gara.

Egunero geure bizitzari alaitasun edo sari txikiak ematen badizkiogu errutina errazago eta eramangarriago izango da, estimatzen dituzun pertsonen partetik maite zaitut entzutea edo esatea, eguzkia hartu eta naturaz gozatzea, gure leiho, balkoi edo terrazetatik, etxeko guztiak elkartuta egoteaz gozatzea…

Ez dugu ahaztu behar bakoitzaren eguneroko une pertsonala zaintzeaz ariketa eginez, erlaxatuz edo dutxaz edo bainuaz aprobetxatuz, krema hidratatzailea aplikatuz…

Ezin dugu ahaztu gizarte-arloa, batzen eta gauza positiboak ekartzen dizkiguten pertsonekin harremana edukiz, balkoietara txalo eginez, urrun daudenei telefonoz deituz eta aspaldi  harremanetan jarri ez garen pertsonekin harremanetan jarriz.

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Seguimos en casa y para alguno tal circunstancia puede ser no muy fácil; pero a pesar de la situación no nos podemos dejar vencer por la rutina por lo que las sucesivas jornadas no deben convertirse como los días del protagonista de la película” el día de la marmota” donde cada mañana se despertaba de la misma manera y le ocurrían exactamente las mismas cosas para tristeza y aburrimiento de él.

Puestos a evocar títulos en nuestra mente, pienso que más acorde a nuestra forma de ser es la película “La vida es bella” de Benigni donde un padre es capaz de convertir un campo de concentración en un lugar de juegos divertido para su hijo pequeño, de la misma forma que, salvando las distancias, los padres entretienen a sus hijos hoy en día en casa.

Llegados a este punto de la película, nunca mejor dicho, debemos tener claro que cada uno de nosotros somos los guionistas o por que no directores de nuestra vida y más en la situación que nos acontece. Pues bien, una de las herramientas que tenemos a nuestro alcance para tal objetivo es el darnos pequeñas alegrías o premios cada día para hacernos la vida o rutina más fácil y llevadera y así ante la pregunta de cuáles pueden ser estos premios o pequeñas alegrías que nos podemos otorgar estos días en nuestros hogares gracias a las ideas aportadas por los miembros del grupo Paziente Bizia-Paciente Activo en casa he de decir que nunca una carta a sus majestades los reyes magos hubiera sido tan completa ni aunque fuera escrita por el propio Macaulay Culkin protagonista de la película ”Solo en casa”.

Así inicia esta lista de pequeñas alegrías, el escuchar o decir te quiero de parte de las personas que estimas, bailar solo o acompañados tipo Dirty Dancing o West Side Story. Tomar el sol y disfrutar de la naturaleza, aunque sea desde nuestras ventanas, balcones o terrazas emulando a Robert Redford y Meryl Streep en memorias de África, o incluso desayunar en dicho balcón con o sin diamantes.

Disfrutar de estar todos los de casa unidos como en” La familia y uno más” y poder disfrutar de comer y cenar todos juntos, así como de las sobremesas tan cotizadas en nuestros días rutinarios llenos de estrés, incluso sorprenderse por no protagonizar” la guerra de los Rose” llevándose bien en el confinamiento con tu pareja tras esta larga e intensa convivencia y todo ello a poder ser aderezado con mañanas o tardes de risoterapia.

Además no hay que olvidarse del momento diario personal de cada uno, queriéndonos un poco más haciendo ejercicio, relajación o aprovechando para arreglarnos con una buena ducha o baño, aplicando crema hidratante con o sin masaje sobre nuestro cuerpo o el del prójimo, haciendo limpieza de cutis, aplicando mascarilla capilar y facial asi como vestirnos con ropa bonita para que al finalizar, uno mismo o el público presente en casa te halague con piropos o viceversa y emules a Julia Roberts en Pretty Woman paseando por Rodeo Drive permitiéndonos así recibir los cumplidos de las personas de nuestro entorno.

Tampoco hay que olvidarse del área social manteniendo relación con personas que sumen y nos aporten cosas positivas, saliendo a los balcones a aplaudir, llamando por teléfono a quienes están lejos y hace tiempo con los que no contactabas ya que ahora les pillas en casa seguro; incluso, quedar para el aperitivo virtual por videollamada o para tomar un café via wasap, en definitiva se trata de disfrutar de cada minuto ante la espera que llegue el the end, creando nuestro propio film.

Irene Duo y participantes de Paziente Bizia- Paciente Activo en casa.

 

Gaur inoiz baino gehiago ez diogu irribarre egiteari utzi behar. Hoy más que nunca no debemos dejar de sonreir

Birus batek oparitu digun alerta-egoera baten ondorioz ezinbesteko konfinamendu behartu batean gaude. Gaur inoiz baino gehiago ez dugu gure umorezentzua galdu behar.

Ez dizuet Covid-19ari buruz hitz egingo, ezta koronavirusari buruzko gaiei buruz ere. Gaurkoan, irribarre bat atera nahi dizuet.

Egun hauetan auzoko balkoiak elkargune eta terraza txiki bihurtu dira.

Gizakia sinestezina da, eta egoera berriari moldatzen ari da. Ez da gauzak gaizki egin direla aurpegiratzeko unea, gauzak ondo egiten hasteko unea baizik. Hau txantxa bat ez dela sinesten hasteko unea da, benetakoa da eta kontzientziatu egin behar da.

Gure seme-alabak ortzadarra margotzeaz, parkeetan ez jokatzeaz eta lagunekin egon beharraz nekatuta dauden arren, gaur inoiz baino gehiago barre eginarazi behar diegu gure beldurra, estutasuna eta frustrazioa baztertuz.

Eta zer esaten didazue sareetan zehar lasterka dabiltzan eta etengabe partekatzen ditugun meme horiei buruz? Gaur, agian, barre eginarazten digute, hori behar dugulako, barre. Arnasa hartu eta tarte batez ahaztu eromen horrek denbora, osasuna eta bizitza kentzen digula.

Hala ere, beharrezkoa da koroabirusen aurkako uneak bilatzea.

Aprobetxatu dezagun une hau, pentsatzeko, hausnartzeko, gauzak baloratzeko eta estimatzeko.

Ez gaitezen ahaztu egunero lanera irten behar diren persona guztiak eta gerra hau irabazi behar duten pertsonak: Gure mediku, erizain, garbitzaile ausartak … Gure ikertzaileengandik gero eta hurbilago zaudete. Kamioilari horiek, supermerkatuetako kutxazainak, harakinak, arrandegiak, janari-dendak, polizia, armada, suhiltzaileak, anbulantziak … norbait uzten badut mesedez, mila barka eskatzen dizkizuet.

Eskerrik asko. Gera gaitezen etxean, eta lagundu dezagun hau gelditzen. Denon artean lortuko dugu.

solidaridad

Con la que nos está cayendo, con un confinamiento obligado a fuerza mayor por un estado de alerta que un virus nos ha regalado, hoy más que nunca no debemos perder nuestro sentido del humor.

No os voy a hablar de lo que es el Covid-19 ni de temas relacionados con el Coronavirus. Bastante saturados estamos ya.

Hoy quiero haceros por lo menos sonreír, y animaros a que la risa sea una buena compañera en estos días difíciles, que no está reñida con la seriedad del momento.

Vivimos un momento en el que reír es necesario, es vital y casi se puede considerar terapéutico. Poder sonreír y reír a día de hoy es un regalo. Y las personas con problemas y los niños necesitan poder reír, ya que el no poder salir de casa puede hacerles mucho daño. En realidad, todos lo necesitamos. Es un aire fresco que nos ayuda a poder respirar y seguir con todo esto.

Se te encoje algo por dentro al ver como las ventanas son un salvavidas en el que la gente se aferra desesperadamente, los balcones del barrio se convierten en puntos de encuentros y mini terrazas. Y a quienes tenemos una terraza oficial, nos remueve el no poder dejar que los niños jueguen en ella. Agradecida de tener ese modo de escape tan necesario.

El ser humano es increíble, se adapta, amolda y se reinventa. No es momento de reprochar lo mal que se han hecho las cosas, es momento de empezar a hacerlas bien.

Es momento de aprender de todo este desastre, de esta crisis sanitaria a nivel mundial que nos va a dejar temblando económicamente. Debemos empezar a no pensar eso, lo prioritario ahora es no contagiarnos y vivir, el tema económico ya se solucionará.

Es momento de empezar a creernos que esto no es una broma, es real y hay que concienciarse, hacer las cosas bien sí o sí. Elegir el conocido #yomequedoencasa como única opción.

A pesar de que nuestros hijos estén cansados de pintar arco iris, de no jugar en los parques y de necesitar estar con sus amigos, hoy más que nunca tenemos que hacerles reír apartando nuestro miedo, agobio y frustración.

Me maravilla ver como los DJ montan discotecas para las familias desde sus balcones, como los músicos nos regalan melodías que curan y llenan, o como los cantantes nos animan a corear para olvidarnos por un rato “del tema”. Y también, las caceroladas que revindican injusticias, aunándonos más que nunca a hacer que se nos oiga, haciéndonos más visibles.

Y, ¿qué me decís de esos memes que corren por las redes y compartimos sin parar?, algo que habitualmente miraríamos mal por tanta saturación. Hoy quizás, nos hacen reír, porque necesitamos eso, reír. Respirar y olvidar por un rato que esta locura nos está quitando tiempo, salud y vida.

Quizás, para las personas que vivimos con una situación extrema desde mucho antes de que el Covid-19 viniese a nuestras vidas, nos resulte más fácil darle la vuelta a esto a pesar de nuestros momentos y días malos. Porque no, no los hemos perdido. Nuestros problemas de salud, nuestras enfermedades no han salido corriendo por la ventana cuando el virus ha entrado por la puerta. Quizá la resiliencia y la fuerza que tenemos hace que podamos con todo y más, no lo sé. Lo que sí sé seguro es que no debemos abandonarnos, ni de dejar de tener horarios, ni de vestirnos con ropa de calle, por eso de no vivir con un pijama pegado al cuerpo.

Tampoco debemos dejar nuestra higiene personal ni la de nuestra casa, hay que airearla súper bien, sin miedo a no ser que por prescripción médica nos lo hayan prohibido. Ni mucho menos debemos dejarnos seducir, abrazar y embaucar por la pereza porque es normal que al principio estemos con mucha actividad y ganas de hacer cosas en casa, pero poco a poco nos podemos ir acomodando en el sofá y malo.

Tampoco debemos estar pendientes de la sintomatología de la enfermedad ya que es muy fácil entrar en una espiral imparable de síntomas y terminaremos por tenerlos todos. Empezaremos con tos y seguiremos por dar vueltas a la cabeza esperando los siguientes síntomas de la lista del puñetero virus y nos agobiaremos en serio.

Hay que buscar momentos anti-coronavirus

Propósito obligado y muy necesario. En mi casa buscamos un rato cada día para leer, ver películas y series o hablar sobre temas NO Coronavirus. Porque si no, nos volveríamos locos y nos darían los siete males. A pesar de todo hay que seguir si o si como un acto de rebeldía hacia la situación y hacia el mismo virus porque no nos queda otra. Y sobre todo no olvidemos nunca que esta situación es algo temporal, y al final podremos salir de esto, porque vamos a poder.

 Hoy no os pongo frase. Hago una última reflexión:

Aprovechemos el momento para pensar y reflexionar, para valorar y apreciar las cosas, a los nuestros. La sociedad va a aprender que tiene que cambiar mucho en muchos aspectos, situaciones y cosas. El ritmo que vivimos, el molestarnos por todo, el enfadarnos de una forma sin sentido, el provocar situaciones y discusiones absurdas porque no van con nuestros ideales o porque yo lo digo. Cambiar mucho en lo que a tema político, social y económico se refiere.

Apoyar mucho más en inversión para y por la investigación y no olvidarnos de todas esas personas que cada día aun queriendo quedarse en sus casas tienen que salir a trabajar y ganar esta guerra. Valientes nuestros médicos, enfermeras, limpiadores…. Qué deciros. Mi admiración total. A nuestros investigadores, ánimo, estáis cada vez más cerca. Esos camioneros, cajeras de supermercados, carniceras, pescaderas, comercios de alimentación, policía, ejercito, bomberos, ambulancias…, si me dejo a alguien por favor, os pido mil perdones.

Solo deciros GRACIAS, va a ver un antes y un después. Aprovechemos el pulso que la tierra nos ha echado, que el virus nos ha obligado a “ver” y saber aun no queriendo y negándonos. Y sobre todo hagamos las cosas bien, Quedémonos en casa y ayudemos a parar la curva. Entre todos y todas lo conseguiremos.

Nagore Taboada

Etxean era positibo batean pentsatzen. Pensando en positivo en casa

Gaur, opari bat da, horregatik deitzen zaio oraina!

Paziente Bizia-Paciente Activo programako tailerren batera joan direnei esaldi hori ez zaie ezezaguna egingo jardueretako batean pentsamendu negatiboak aldatzeko tresnak ematen dira, positibo bihurtu ahal izateko.

Ziur nago gutako norbaiti pentsamendu negatiboren bat etorri zaigula egun hauetan etxean, eta agian ez dugula aurkitu horri buelta emateko modurik. Jarraian, pentsamendu negatiboak era positibo batera aldatzeko gako batzuk emango dizkizuet. 

 

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Hoy es un regalo por eso se llama PRESENTE.
A quienes han asistido a algún taller del programa Paziente Bizia-Paciente Activo no les será desconocida esta frase ya que la utilizamos cuando trabajamos la actividad Pensando, viviendo, vibrando positivamente además en ella se dan herramientas para cambiar los pensamientos negativos que nos vienen para poder transformarlos en positivos.
Seguro que a alguno de nosotros estos días en casa nos ha venido algún pensamiento negativo y quizás no hemos encontrado la forma de darle la vuelta, pues bien, a continuación, paso a repasar los pensamientos negativos que nos han podido surgir y lo más importante como los hemos cambiado o como los hemos podido cambiar en positivos.
Como en anteriores ocasiones, simplemente aclarar que la que suscribe da forma a la colaboración de un grupo de personas que por haber convivido con alguna enfermedad han tenido que darle la vuelta a alguna situación difícil en su vida y gracias a su fuerza lo han conseguido; pero además son tan generosos que transmiten esa fuerza a otras personas convirtiéndose en monitores del programa Paziente Bizia- Paciente Activo y con las herramientas adecuadas ayudar para que el resto siga adelante.
Así, ante el pensamiento de que esta situación de estar en casa supone una limitación a nuestra libertad lo superaremos pensando que es algo temporal y poniendo el foco en cosas que nos hacen sentir bien y que si se pueden hacer.
Si te surge la duda de si seremos los mismos después de esto piensa que posiblemente no porque saldremos reforzados de la situación y SEREMOS MEJORES.
Ante el pensamiento de fragilidad por la situación, debe prevalecer la confianza en uno mismo.
Si me asaltan las preocupaciones por nuestros familiares mayores a quien no puedo visitar les podemos llamar por teléfono a diario para tranquilidad de todos.
En los momentos en los que nos enfadamos por la impotencia deberíamos canalizar esa energía que nos da la ira en realizar cosas positivas que ayuden a los demás y a nosotros mismos.
Cuando pensamos si lo que estamos haciendo realmente servirá de algo debemos pensar que está claro que sí porque de entrada ya estamos siendo más creativos.
Y cuando nos preguntemos incrédulos de por qué ocurren estas cosas se debe mirar todo con amor y solidaridad entendiendo que como seres humanos que somos tenemos la capacidad de crear desastres pero también de encontrar soluciones para nuestro bien y el de toda la humanidad.
Así que ante cualquier pensamiento negativo que nos asalte estos días como pudiera ser “no quiero estar más en casa” ayudará decir tres veces cancelado, con firmeza cambiar ese pensamiento por otro positivo como puede ser” estoy haciendo un bien a la comunidad” incluso repitiéndolo con técnicas de visualización y respiración por lo que con la entrada de aire cogemos el pensamiento positivo y cuando lo expulsemos sacaremos el negativo fuera de nuestra mente y cuerpo siendo importante para poder hacer esta técnica correctamente tener pensamientos positivos preparados que nos sirvan a cada uno.
Finalizo con una frase de Viktor Frankl “Cuando ya no podemos cambiar una situación tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”.

Irene Duo y participantes de Paziente Bizia- Paciente Activo en casa.

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